¿Qué está pasando?

chinaDesde este pasado lunes se han acrecentado las dudas sobre la situación económica mundial. Las bolsas chinas sufrieron un descalabro que rapidamente se trasladó a las bolsas europeas y a Nueva York. ¿Qué está pasando? ¿Vamos a tener otra caída en la economía?

No se puede decir nada todavía (o al menos yo todavía no tengo una idea clara). Los mercados financieros, la bolsa, los mercados de divisas y de bonos, etc. reaccionan inmediata y bruscamente a cualquier noticia que surge. De hecho después de la importante caída el lunes de las bolsas occidentales, el martes se recuperaron.

Efectivamente, las bolsas chinas se desplomaron lunes y martes y no se han recuperado. Esto ha podido ser sencillamente porque estaban sobrevaloradas (lo que se llama una burbuja en las bosas chinas), y simplemente lo que ha pasado esta semana es que han sufrido la oportuna corrección. Si esto es así, entonces no hay porqué preocuparse. La recuperación económica tras la última crisis seguirá su ritmo.

Pero cómo lo sucedido en esta semana sea reflejo de una desaceleración o incluso de un parón en la economía china, entonces la cosa puede ser más seria. Si China frena su actividad económica, comprará en el exterior menos materias primas (con las materias primas se fabrican las cosas que se producen). Por tanto, los países a los que compra China verán frenada su actividad. China comprará menos energía, petróleo, lo que también afectará a los países a los que compra.

Si China tuviera un peso pequeño dentro de la economía mundial, como sucedía hace unas décadas, entonces sus dificultades tendrían un impacto mínimo en el resto del mundo. Pero China es ahora la segunda economía del mundo, y además es la causante de la mayor parte del crecimiento económico mundial, por lo un frenazo en la economía China tendría un impacto no despreciable en el resto del mundo.

En definitiva, hay que esperar a ver si lo que ha pasado esta semana es fruto de una corrección en los mercados financieros, o es una verdadera desaceleración de la economía china. Si este es el caso, el impacto en el resto del mundo dependerá de la magnitud de esta desaceleración. En cualquier caso, la decisión del gobierno chino e devaluar su moneda hace un par de semanas hace temer que la cosa sea algo más que una corrección en el mercado bursátil. En un par de meses podremos hacer un juicio más fundado. De momento a esperar. Hasta el jueves que viene y feliz vuelta de vacaciones.

Basta ya

PoliticosBasta ya de que los políticos se dediquen a estupideces y empiecen a cuidarse del país. Preocuparse de que un ministro explique porqué se reunió con un antiguo vicepresidente del gobierno que está imputado por posibles delitos fiscales. Y estar parlamentarios de todos los partidos perdiendo el tiempo intrigando y especulando sobre susodicha reunión….

¿Es que no tienen otra cosa que hacer? ¿Es que no son conscientes de que en España tenemos cuatro millones de parados, y que hay asuntos económicos muy importantes sobre los que preocuparse? ¿Es que estamos satisfechos de nuestro sistema educativo?

¿A qué se dedican nuestros políticos? Por favor, resuelvan los problemas del país. ¿Qué hacen 350 diputados en el parlamento central, y una media de 70 más en cada uno de los parlamentos autonómicos? Hay disciplina de partido lo que significa que todos los parlamentarios deben votar lo que les dicte el partido. Tal como están las cosas sería suficiente con que hubiera un diputado por cada partido y que su voto tuviera un peso proporcional a los votos que sacó ese partido en las elecciones. Dejaría de haber gente dedicándose a no se sabe qué.

Do not get me wrong. No estoy en contra de la actividad política. Pero tal como se está ejerciendo actualmente me parece que se ha perdido el norte. Cuántos somos los que estamos desencantados (o que nunca estuvimos encantados). Siento el tono del mensaje de esta semana, pero me he indignado viendo un par de día las noticias y ver a qué se dedican los políticos. Hasta el jueves que viene.

Lo he comprobado una vez más

felizEl verano pasado hablaba de cómo un operario que tenía que hacer unos arreglos en mi casa, llegó despotricando, y a base de interesarme por su trabajo y por su familia acabó marchándose sonriendo y dando las gracias. Concluía que no hay como tratar a las personas con amabilidad para que hasta los más huraños se vuelvan amables.

Y lo he vuelto a comprobar este verano. Tuve que ir a renovarme el carnet de conducir hace unos días. Me aconsejaron hacerlo en una población del extrarradio de Barcelona porque había menos colas. Fui una mañana de julio y estaba en el mostrador del lugar una mujer joven que de mal humor me dijo que las renovaciones del carnet se hacían por la tarde. Se ve que mi presencia le molestaba.

Decidí emplearme a fondo para intentar que cambiara su actitud. Lo conseguí. ¿Cómo? Lo de siempre, sin atosigar, con mucha calma y una sonrisa le pregunté, con toda la amabilidad del mundo, cuál era el horario de la tarde; cuál era la mejor hora para venir; que documentos tenía que traer, etc. Me despedí con una sonrisa y dándole las gracias dejando entrever que su información había sido muy útil, y su actitud dejó de ser huraña, y aunque todavía no era amable por lo menos me dirigió un saludo de despedida.

Volví por la tarde a la hora convenida. Me reconoció, y esta vez ya sí que fue muy cordial y me informó de todo lo que tenía que hacer. Después de que el médico reconociera que todavía soy apto para conducir, me despedí del mostrador de entrada, y esta vez sí que ya hubo amabilidad y sonrisa.

Y es que lo he vuelto a  comprobar. No hay nada como tratar a la gente con amabilidad y paciencia para que hasta los más cascarrabias se derritan y se vuelvan amables. Hasta el jueves que viene.

Cuatro consideraciones

refranesHola a todos, esta semana os propongo cuatro consideraciones sobre el comportamiento en las organizaciones. Son ideas sencillitas pero que nos pueden ser útiles. Es bien conocida la regla del 80-20, que se aplica a muchas situaciones. Por ejemplo, en una empresa el 20% de los clientes generan el 80% de los beneficios.

Al ejemplo al que lo voy a aplicar más bien es la regla del 90-10. En una organización, el 90% de los problemas los generan el 10% de las personas. Esta era la primera consideración. La segunda es paralela a esta, y es que el 90% de los problemas los resuelven el 10% de las personas. Te invito a que pienses si tú estás entre el 10% de las personas que generan los problemas o en el 10% que los resuelven. Eso te dará una idea de lo que aportas (o restas) en tu organización. Quizá estés en el 80% que ni destaca por ser problemático ni por ser una ayuda. En ese caso intenta posicionarte mejor. Tienes espacio de mejora.

Una tercera idea hace referencia al conocido refrán: “Dime de qué presumes y te diré de qué careces”. Aparecen de vez en cuando personajes que se jactan de poseer alguna virtud, y … realmente es una de las virtudes que carecen. Hace unos meses me topé con un intolerante que me decía “es que yo soy muy comprensivo, y eso es lo que me genera problemas”. No comment. Mira a ver si te pasa algo así. Si lo detectas corrígelo. Mejoraras como persona y los de tu alrededor te apreciarán más.

Finalmente cuida de no ver pequeñas motas en el ojo del vecino mientras tú tienes una viga en el tuyo. Hay quien se queja de defectos en otros y no se dan cuenta de que ellos lo poseen en grado superlativo.

Estás ideas no han salido de una reflexión intelectual, sino que me las he topado en la vida en los últimos meses o los antiguos alumnos me habéis contado historias que reflejan estos comportamientos. Estamos en periodo de vacaciones y puede ser bueno reflexionar calmadamente sobre estos puntos. Todos podemos mejorar. Hasta el jueves que viene.

Flexibilidad

rigidezMe contaba un antiguo alumno hace unos días que hacía unos meses había hecho unos planes con un colega del trabajo. Semanas después le surgió un asunto que le hacía difícil llevar a cabo ese plan que habían acordado inicialmente. Le propuso a su colega un cambio, fácil de hacer, y este le contestó que de ninguna manera. Que ya se había planificado el asunto así y que no se iba a cambiar. Me contaba este antiguo alumno que desde entonces el trato con este colega había sido distante, cuando anteriormente había sido muy cordial.

Una cualidad de las persona, no solo de los directivos, es la flexibilidad. Saber que los asuntos tienen muchas posibles soluciones, y que muchas veces es indiferente una solución u otra. A veces hacemos unos planes y nos es difícil cambiarlos aunque las circunstancias lo aconsejen. Hemos planificado cómo hacer una cosa y ya no nos cabe en la cabeza hacerlo de otro modo.

Las razones por las que muchas veces es bueno cambiar de planes pueden ser varias. Unas veces es porque llega nueva información que no teníamos cuando hicimos los planes y resulta que hacer algo distinto puede ser mucho más conveniente. Otras veces es aconsejable cambiarlos porque nos damos cuenta que el plan que pensamos realizar es muy oneroso para algunas personas, como era el caso del antiguo alumno del que hablaba al principio. Si no somos flexibles, seguiremos con nuestra idea inicial y la gente empezará a distanciarse de nosotros debido a nuestra injustificada tozudez.

Consejo, sé flexible. Mira a ver si eres un poco rígido en tus planteamientos, y en ese caso piensa que un poco más de flexibilidad puede facilitar la vida de los que te rodean. Hasta el jueves que viene. Felices vacaciones a los que las empezáis estos días. A mí ya se me están acabando.

Soledad

soledadEn una agradable conversación con unos amigos en estos días que dispongo de vacaciones salió el tema de cómo es que el desarrollo económico y tecnológico de las últimas décadas ha ido parejo con que la vida ahora es mucho más complicada. Al menos eso me parece a mi. Yo percibo, aunque es un juicio que podría estar equivocado, que la vida ahora es más difícil que, por ejemplo, cuando yo empezaba a situarme profesionalmente a principios de los años 80.

Uno de los conversantes adujo que la vida ahora es más difícil porque la gente está más sola. Y sola, no porque no esté rodeada de gente alrededor, sino porque muy en general las relaciones con los que nos rodean son muy superficiales. Añadía además que son muy superficiales por la falta de confianza de unos con otros. Si eres profesor de niños, ojo con lo que le haces a un niño con tus mejores intenciones para educarle, porque sus padres te pueden denunciar. Si te vas a casar posiblemente tengas la duda de si tu cónyuge te va a dejar al cabo de unos pocos años cuando ya no le compense estar contigo. Ojo con darle un merecido suave cachete a un hijo, que puedes ser acusado de malos tratos.

Hay demasiada desconfianza y así las relaciones entre las personas se deterioran. Cuando la situación llega a este punto prolifera una agobiante legislación en los países que acaba regulando todos los aspectos de las relaciones humanas.

Cuál es la solución todo esto. Pues recordar que las personas tenemos una capacidad afectiva. Una capacidad de querer y una necesidad de ser queridos. Pero para ser queridos, y este tema les gusta mucho a mis alumnos cuando lo introduzco en clase, uno tiene que ser querible. Y para ser querible uno tiene que ser capaz de perdonar ofensas que una persona nos pueda hacer. Uno tiene que ser capaz de sacrificarse por ese otro. Es el modo de demostrarle que le apreciamos.

Si no, todo son exigencias de derechos y cumplimientos de deberes, que sofocan la posibilidad de ayudar a los demás. La sensación de soledad se instala en cada uno. Y todo acaba deviniendo en cumplir una legislación cada vez más asfixiante que se nos entromete en nuestra vida. Esto es lo que pienso. Pero podría estar equivocado. Hasta el jueves que viene.

Yo no he sido

meter la pataMuchas de las decisiones que se toman en las empresas, los que las toman saben de antemano que no es la mejor decisión. Sin embargo las toman para cubrirse las espaldas. A veces lo que razonablemente se ve como mejor comporta un riesgo y si sale mal la culpa se le echa al que tomó la decisión. Ante esta posibilidad mejor tomar una segunda opción, que aunque es menos ventajosa, uno queda cubierto de la responsabilidad ante el fracaso. Son las llamadas decisiones defensivas.

Yo ya sé lo que hay que hacer, pero para cubrirme las espaldas contrato a una consultora que avale que es precisamente esto lo que hay que hacer. Así si la cosa sale mal, yo estoy libre de responsabilidad. Si no hubiera contratado a la consultora, sería yo el responsable. Total, que se hace lo que ya teníamos pensado de antemano, pero habiendo pagado una buena suma en servicios de consultoría.

En US, país dado a los litigios, es costumbre que los médicos encarguen más pruebas y análisis de los necesarios, también para cubrirse las espaldas ante ulteriores litigios. La consecuencia es que la sanidad norteamericana está quebrada.

Un buen jefe debe saber esto y evitar que en su equipo se tomen este tipo de decisiones defensivas. Para ello ser conscientes de que hasta la mejor alternativa puede fracasar sin que sea responsable del fracaso el que tomó la decisión. Y debe crear un clima en su empresa en el que se valore el cómo se toma la decisión y no si la suerte a estado a favor o en contra.

Muchos ejemplos hay de decisiones defensivas que seguro compartiréis en vuestros comentarios. Hasta el jueves que viene. Yo ya estoy de vacaciones.

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