¿Qué se les debe exigir a los próximos alcaldes?

alcaldesEl domingo pasado fueron las elecciones en los casi 10.000 ayuntamientos que hay en España, y en bastantes comunidades autónomas. En las próximas semanas serán proclamados los alcaldes que tomarán decisiones que afectarán a los ciudadanos. Me pregunto ¿Qué condiciones deben cumplir estos, quizá nuevos, alcaldes? Yo propongo dos.

La primera competencia profesional. Que sean capaces de dirigir corporaciones en las que trabajan centenares de empleados municipales, con decenas de oficinas de servicios, que en algunos casos afectan a cientos de miles de ciudadanos. Parece un requisito obvio, pero quizá no lo sea tanto

La segunda que conciban su función como un servicio y no como un privilegio. No me refiero solo a que no metan mano en la caja ni que den concesiones acuñados y amigos. Eso es lo mínimo. Me refiero a que en su quehacer de gobierno han de buscar el beneficio de los ciudadanos cuyos servicios administran y no pensando en las políticas que les ayudarán a mantenerse en el sillón dentro de cuatro años.

Estas dos condiciones se pueden resumir en la idea de ejemplaridad. Los que han salido elegidos como gobernantes de nuestras ciudades deben ser ejemplares. Como lo debe ser cualquier directivo que esté a cargo de una organización.

Como siempre cualquier comentario es bienvenido, y muchas gracias a todos los que participais y difundís el blog. Hasta el jueves que viene.

Solo faltaba

becasLeo hace un par de días el titular de prensa “El Supremo avala que se exija rendimiento para acceder a becas“. Pues solo faltaba. La asignación de recursos exige que cualquier uso que se haga de ellos den rendimiento.

Pienso que cualquiera que tenga capacidad debe tener oportunidades para estudiar, y que su posible falta de recursos económicos no debe ser un impedimento. Esto me parece elemental y por tanto un suficiente e incluso abundante sistema de becas me parece que es un uso muy bueno de los impuestos que pagamos todos.

Ahora bien, dos condiciones me parecen elementales para otorgar becas. La primera que el destinatario tenga capacidad para hacer los estudios que pretende hacer con la beca. Y segundo que además estudie, que tenga un suficiente rendimiento académico.

Si una persona no tiene capacidad para unos determinados estudios lo que hay que hacer es orientarla a una actividad profesional para la que sí esté capacitada. Todo el mundo sirve para algo. Lo que hay que hacer es ayudarle a encontrar ese algo para lo que sirve.

Por otro lado, si alguien aún teniendo capacidad, no rinde en los estudios que ha escogido entonces mejor es dedicar ese dinero a otras personas que sí que rindan. Por supuesto que el juicio sobre si hay rendimiento o no ha de ser cuidadoso y justo. Todo el mundo puede pasar unos malos momentos en alguna temporada de su vida y eso no debe ser causa de que se le retiren las ayudas. Pero cuando permanentemente uno no consigue sacar adelante sus estudios, entonces se acabó. No hay que financiar la holgazanería.

Pues sí, exíjase rendimiento para acceder a becas. No estamos para despilfarrar. Hasta el jueves que viene.

Dirigir privilegiando

dirigirLos estudiosos de la dirección de empresas han detectado muchos estilos de dirección. Sin embargo nadie ha hablado de la “Dirección por privilegios”. No es un estilo muy frecuente pero de vez en cuando te encuentras alguna empresa en la que se aplica.

La dirección por privilegios consiste en que cuando un jefe tiene mucho interés en que se haga algo, para conseguir que los que pueden hacerlo efectivamente lo hagan les da algunos privilegios. También cuando alguien se queja de algo, para acallar las quejas y mantener la paz también se le conceden privilegios.

Este estilo de dirección se caracteriza por su inmediata eficacia. Se consigue lo que se pretende y se acallan los problemas que surgen. El problema es que a medio plazo las injusticias que estos privilegios suponen para el resto de la gente se hacen evidentes, y el mal ambiente que se genera en la organización la hace ir a medio gas. La gente se desilusiona, y no hay nada peor para una empresa que el que su gente haya perdido la ilusión. Además dar marcha atrás a esos privilegios es casi imposible. La organización queda muy tocada.

Antídoto contra la dirección por privilegios es preguntarse en cada actuación si se está siendo injusto con alguien. Si con independencia de lo eficaz que pueda ser, esa actuación es injusta con alguien, entonces no llevarla a cabo. El problema futuro estaría sembrado ya. Aunque la injusticia fuera solo con una persona (que ya es suficiente) el daño se haría a toda la organización, pues cuando algo es injusto, es injusto con independencia de a quien se comete la injusticia.

Envidia

pecado capitalDice Warren Buffet que de los siete pecados capitales la envidia es el más estúpido. No le reporta ningún beneficio al envidioso. Warren Buffet es actualmente el tercer hombre más rico del mundo.

Efectivamente, la envidia no solo no reporta ningún beneficio sino que afecta de modo instantáneo a la salud mental del envidioso. Uno en vez de disfrutar de lo que posee, de sus cualidades, de su familia, de sus amigos, se atormenta por los bienes que disfruta el vecino.

Esto es una estupidez. Seguramente el vecino también nos estará valorando por cualquier cualidad que poseemos y a la que no damos importancia. Si dejáramos de compararnos con los demás y aceptáramos nuestra situación viviríamos mucho más felices. Serás más optimista y desbordarás alegría. El envidioso suele ser negativo, huraño, enfadado… Hasta el jueves que viene.

Cuidado con el cortoplacismo

demografia“Sangría demográfica” es el titular de un artículo de prensa de hace unos días. Al parecer la población española está envejeciendo. La edad media de los españoles ha pasado de 39,3 años en 1998 a 42,4 en el 2015. En las últimas décadas ha habido muchos menos nacimientos que en décadas anteriores, por lo que hay menos jóvenes que antes y más gente madura.

Todo esto es fruto de que a principios de los 70 los sabios del club de Roma alertaron de que al ritmo de crecimiento de la población no habría suficientes recursos en la tierra para alimentar a una creciente población. Y no se les ocurrió otra cosa que aconsejar y fomentar políticas que mermaban el principal recurso con que cuenta la tierra: el mismo hombre.

Conclusión de las cortoplacistas políticas: cuatro décadas después no hay generaciones suficientes de jóvenes para mantener y reemplazar una creciente población de maduros. Y lo peor está todavía por venir. Menuda irresponsabilidad las políticas recomendadas.

Además resulta que es falso, que los recursos no se acaban, pues hay unos seres inteligentes en la tierra que son capaces de hacer un uso cada vez más eficiente de esos recursos y regenerar buena parte de ellos. Seres que ¡oh paradoja! esas mismas políticas tratan de eliminar. Menuda contradicción y menuda falta de sentido

En España en la última década ha aumentado la población gracias a la inmigración. Pero las dificultades económicas de los últimos años ha hecho que una parte de estos inmigrantes se hayan vuelto a sus  países de origen, por lo que la población española comienza a disminuir. Y lo peor está por llegar.

Gobernantes, responsabilidad ante las medidas que se adoptan y las recomendaciones que se proponen. Cuidado con el cortoplacismo.

Inteligentes y humildes

soberbiaEn el mundo hay personas inteligentes y personas menos dotadas. También hay personas humildes y soberbias. Estas dos clasificaciones nos dan cuatro tipos de perfiles. El primero es el de los inteligentes y humildes. Estas son personas que llegan muy lejos y no se lo creen. Uno crece estando con ellos.

Inteligentes y soberbios no hay ninguno. Cualquier persona soberbia necesariamente es poco inteligente. Dicho de otro modo cualquier persona inteligente es humilde. Sabe que en cualquier campo hay personas más capacitadas que ella. El que se siente muy superior a los demás desconoce la realidad, claro síntoma de estulticia.

Luego están los menos dotados, pero que son humildes. Con este tipo de personas se puede llegar muy lejos. Conocen sus limitaciones y por tanto saben dónde pueden llegar y cuando deben empezar a pedir ayuda. Con ellos se suele estar también muy bien pues la virtud siempre es atractiva.

Lo peor, el tonto y soberbio. De estos mejor huir. Suelen generar muchos problemas. Son incapaces de darse cuenta que nadie los aguanta. Se creen unos genios cuando de lo único que pueden hacer alarde es de su mediocridad. Huye de estos.

De la descripción de estos cuatro perfiles se desprende que lo relevante no es ser más o menos inteligente, sino que lo que realmente marca la diferencia es ser humilde. En ser más o menos inteligente uno no puede influir. Dios nos ha dado la inteligencia que nos ha dado. Sin embargo el ser humilde es algo que depende de cada uno. Consejo para esta semana: intenta ganar en humildad. Aborda todas tus situaciones desde la humildad. Te irá mucho mejor en la vida y tendrás muchos amigos. Hasta el jueves que viene. Felicidades a los Jordis y a los Jorges.

Sí, hay quien tiene miedo a los perros

perro peligrosoMuchas veces confundimos nuestra percepción de la realidad con la realidad. Hay personas que tienen miedo a los perros. Algunos, entre los que me incluyo, mucho miedo. Con frecuencia me encuentro con alguien paseando a su perro. Yo me aparto, y es entonces cuando el amo exclama ¡pero si no hace nada!

Yo no niego que el perro sea pacífico (a pesar de que con frecuencia se pone a ladrar y a acosar), pero la realidad que muchos dueños de perros parecen incapaces de entender es que si un viandante se aparta es porque les tiene miedo. Esto no cabe en su horizonte mental. Piensan que como ellos no le tienen miedo, nadie les tiene que tener miedo.

La historia del perro me sirve esta semana para que reflexionemos sobre la diferencia entre la realidad y la percepción. Si yo pienso que me sé muy bien una asignatura, pero el profesor me suspende, no sirve de nada que yo crea que la domino. Si yo pienso que mi producto es muy bueno, pero nadie me lo compra, más vale que vaya cambiando de producto. La realidad es la que es aunque a mí no me guste.

, y al final esta confusión acaba jugándonos malas pasadas. Aprendizaje, cuestiona tus suposiciones cuando vayas a tomar decisiones. Sobre todo ojo con pensar que todo el mundo piensa como tú. Recuerda que hay quien tiene miedo a los perros por muy pacíficos que a ti te parezcan.

Cuña publicitaria: los primeros días de junio tenemos un programa de tres días sobre Toma de Decisiones en el IESE. Por si sabéis de alguien que quiera apuntarse. Hasta el jueves que viene.

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