Comunicar (I)

comunicarMensualmente recibo un informe de Status, la consultora de selección de personal de la que he hablado en otros mensajes. Estos informes contienen aspectos empresariales  que la consultora detecta fruto de su continuo contacto con directivos. El informe de junio habla de las competencias consideradas esenciales pero a la vez más escasas en los directivos.

Me voy a centrar en la primera que detectan: mejorar la comunicación. Nos aconsejan cuidar mejor el modo como se transmiten las medidas que se adoptan. En especial las medidas impopulares.

Nos recomiendan también intentar entender las opiniones que no se comparten. Muy razonable. Nuestros colaboradores no son tontos, y si en algo tienen una opinión distinta a la nuestra, por lo menos pararnos a intentar entender sus argumentos, luego quizá no los adoptemos o quizá sí, pero en cualquier caso habremos añadido a nuestro juicio una valiosa opinión.

Además si al oír una opinión contraria a la nuestra inmediatamente la descartamos, la gente ya no compartirá con nosotros sus ideas y se sentirán frustrados, y luego tendremos la desfachatez de hablar de la soledad del directivo. Claro, nos habremos quedado solos porque habremos espantado a los que con buena intención querían colaborar con nosotros.

Alguna idea más tengo sobre comunicación, que expondré la semana que viene. Hasta entonces.

El valor de una marca

partidos políticosEn el año 2000, Joaquin Almunia dimitió como líder del PSOE tras perder en unas elecciones generales en España en las que José María Aznar ganó por mayoría absoluta. Se convocó un congreso general en el partido socialista y salió como nuevo líder un desconocido José Luis Rodríguez Zapatero tras ganar al rival José Bono por unos 10 votos entre más de 900 compromisarios que votaron.

El equipo de Zapatero, los Caldera, Pepe Blanco, Teresa Fernández de la Vega, etc, eran también unos desconocidos para el público en aquel entonces. Cuatro años después eran estos los que formaban el gobierno de España. Este mismo equipo, si en vez de presentarse a las elecciones bajo la marca PSOE se hubieran presentado bajo una desconocida marca XXXX, posiblemente no se hubieran comido un rosco.

¿A donde voy con  todo esto? Pues a subrayar el valor de una marca, bien sean las siglas de un partido político, bien sea el distintivo de una empresa como IBM o Coca-cola.

Un equipo de políticos bajo una nueva denominación no tiene el mismo reconocimiento que bajo una denominación reconocida por todos. Esto sirve tanto para las siglas de un partido político como para la marca de un producto. Empresario, construir una marca es muy importante. Cuídala y protégela. Es un activo intangible muy importante. Hasta el jueves que viene.

¿Atrapados por el móvil?

atencionMuchas veces estás en una conversación, en una reunión, o simplemente con alguien y suena un pitido en sus muy diversas variantes. Todo se interrumpe y se atiende a quienquiera que sea el que se entromete en la conversación. Otras veces simplemente en una reunión se está consultando sin más el móvil “inteligente”

Yo me pregunto ¿cómo puede la gente hacer cualquier cosa que requiera concentración si hay continuas interrupciones que distraen la atención? Cuando estoy con alguien e interrumpe lo que estamos haciendo para atender las solicitudes de la maquinita no puedo evitar pensar en su mala educación.

¿No viviríamos mejor si lo tuviéramos siempre en silencio y simplemente lo atendiéramos en determinados momentos del día? ¿Tan urgentes e importantes son las decenas de veces que a lo largo del día el móvil nos requiere algo? Se ha instaurado la costumbre de que cualquier cosa hay que atenderla inmediatamente. Y si dejas de atender una petición al instante, el que ha contactado contigo se pone muy nervioso y te vuelve a dar un toque al cabo de un rato.

Yo habitualmente dejo pasar 24 horas antes de atender cualquier asunto, salvo la rara vez que es realmente urgente. Y lo hago para que no se espere de mí que esté todo el día pendiente del teléfono, que pienso seguir sin estar pendiente. Hasta el jueves que viene, y mis mejores deseos a los nuevos alcaldes y concejales.

La calidad ¿Siempre tiene un coste?

calidadSe piensa que las cosas de mayor calidad siempre tienen un coste mayor. Esto es cierto en algunos casos, pero en muchos otros no.

Por ejemplo un coche que tenga más funcionalidades que otro más sencillo lógicamente tendrá un mayor coste y por lo tanto deberá tener un mayor precio. En cambio, un aparato que tenga bien apretados los tornillos será de mayor calidad que uno similar que tenga algún tornillo suelto, y sin embargo el coste de hacerlo de una manera o de otra es el mismo. Una cosa se puede hacer bien o hacer mal con mismo coste y sin embargo la calidad en un caso será muy distinta al del otro.

Este sencillo principio no solo aplica a la fabricación de productos. Cuando un trabajo consiste en un servicio, hacerlo con amabilidad, con una sonrisa e interesándose por el receptor del servicio tiene el mismo coste que hacerlo malcarado y con prisas. Es más, quizá se pueda decir que en este caso hacerlo mal tiene un coste superior debido a que quizá el cliente no vuelva. Lo que siempre tiene un coste es hacer las cosas mal.

Y sobre todo este principio aplica fundamentalmente a nuestro trabajo. Trabajar bien da unos resultados de excelente calidad y el esfuerzo que supone hacer las cosas bien o hacerlas mal muchas veces es el mismo. Hasta el jueves que viene.

Os dejo información de una iniciativa que me parece muy interesante para ayudar a los cristianos de Irak por si alguien quiere participar

Simplificar

ser normalYo creo que la vida podría ser más sencilla de lo que es. Por un lado tenemos una tendencia a complicarnos la vida y por otro hay quienes están interesados en complicárnosla.

Me centraré en la primera causa. Tendemos a complicamos innecesariamente, cuando nos preocupamos por el qué dirán, qué imagen se llevarán de nosotros, haré el ridículo, etc. No somos tan importantes para que la gente empiece a hablar de nosotros. Si hacemos el ridículo seguramente un buen montón de personas a nuestro alrededor lo estarán haciendo también y pasaremos desapercibidos. No somos tan importantes. Y si actuamos con normalidad la imagen que se llevarán de nosotros será la de personas normales. Malo si proyectamos una imagen distinta de lo que somos. Estaremos engañando.

Si dejamos de preocuparnos de nosotros mismos viviremos más tranquilos y nuestra vida será más sencilla. Moraleja de esta semana, cuando tomes decisiones no te preocupes mucho de ti y piensa más en los demás. Hasta el jueves que viene.

¿Qué se les debe exigir a los próximos alcaldes?

alcaldesEl domingo pasado fueron las elecciones en los casi 10.000 ayuntamientos que hay en España, y en bastantes comunidades autónomas. En las próximas semanas serán proclamados los alcaldes que tomarán decisiones que afectarán a los ciudadanos. Me pregunto ¿Qué condiciones deben cumplir estos, quizá nuevos, alcaldes? Yo propongo dos.

La primera competencia profesional. Que sean capaces de dirigir corporaciones en las que trabajan centenares de empleados municipales, con decenas de oficinas de servicios, que en algunos casos afectan a cientos de miles de ciudadanos. Parece un requisito obvio, pero quizá no lo sea tanto

La segunda que conciban su función como un servicio y no como un privilegio. No me refiero solo a que no metan mano en la caja ni que den concesiones acuñados y amigos. Eso es lo mínimo. Me refiero a que en su quehacer de gobierno han de buscar el beneficio de los ciudadanos cuyos servicios administran y no pensando en las políticas que les ayudarán a mantenerse en el sillón dentro de cuatro años.

Estas dos condiciones se pueden resumir en la idea de ejemplaridad. Los que han salido elegidos como gobernantes de nuestras ciudades deben ser ejemplares. Como lo debe ser cualquier directivo que esté a cargo de una organización.

Como siempre cualquier comentario es bienvenido, y muchas gracias a todos los que participais y difundís el blog. Hasta el jueves que viene.

Solo faltaba

becasLeo hace un par de días el titular de prensa “El Supremo avala que se exija rendimiento para acceder a becas“. Pues solo faltaba. La asignación de recursos exige que cualquier uso que se haga de ellos den rendimiento.

Pienso que cualquiera que tenga capacidad debe tener oportunidades para estudiar, y que su posible falta de recursos económicos no debe ser un impedimento. Esto me parece elemental y por tanto un suficiente e incluso abundante sistema de becas me parece que es un uso muy bueno de los impuestos que pagamos todos.

Ahora bien, dos condiciones me parecen elementales para otorgar becas. La primera que el destinatario tenga capacidad para hacer los estudios que pretende hacer con la beca. Y segundo que además estudie, que tenga un suficiente rendimiento académico.

Si una persona no tiene capacidad para unos determinados estudios lo que hay que hacer es orientarla a una actividad profesional para la que sí esté capacitada. Todo el mundo sirve para algo. Lo que hay que hacer es ayudarle a encontrar ese algo para lo que sirve.

Por otro lado, si alguien aún teniendo capacidad, no rinde en los estudios que ha escogido entonces mejor es dedicar ese dinero a otras personas que sí que rindan. Por supuesto que el juicio sobre si hay rendimiento o no ha de ser cuidadoso y justo. Todo el mundo puede pasar unos malos momentos en alguna temporada de su vida y eso no debe ser causa de que se le retiren las ayudas. Pero cuando permanentemente uno no consigue sacar adelante sus estudios, entonces se acabó. No hay que financiar la holgazanería.

Pues sí, exíjase rendimiento para acceder a becas. No estamos para despilfarrar. Hasta el jueves que viene.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 8.951 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: