Soledad

soledadEn una agradable conversación con unos amigos en estos días que dispongo de vacaciones salió el tema de cómo es que el desarrollo económico y tecnológico de las últimas décadas ha ido parejo con que la vida ahora es mucho más complicada. Al menos eso me parece a mi. Yo percibo, aunque es un juicio que podría estar equivocado, que la vida ahora es más difícil que, por ejemplo, cuando yo empezaba a situarme profesionalmente a principios de los años 80.

Uno de los conversantes adujo que la vida ahora es más difícil porque la gente está más sola. Y sola, no porque no esté rodeada de gente alrededor, sino porque muy en general las relaciones con los que nos rodean son muy superficiales. Añadía además que son muy superficiales por la falta de confianza de unos con otros. Si eres profesor de niños, ojo con lo que le haces a un niño con tus mejores intenciones para educarle, porque sus padres te pueden denunciar. Si te vas a casar posiblemente tengas la duda de si tu cónyuge te va a dejar al cabo de unos pocos años cuando ya no le compense estar contigo. Ojo con darle un merecido suave cachete a un hijo, que puedes ser acusado de malos tratos.

Hay demasiada desconfianza y así las relaciones entre las personas se deterioran. Cuando la situación llega a este punto prolifera una agobiante legislación en los países que acaba regulando todos los aspectos de las relaciones humanas.

Cuál es la solución todo esto. Pues recordar que las personas tenemos una capacidad afectiva. Una capacidad de querer y una necesidad de ser queridos. Pero para ser queridos, y este tema les gusta mucho a mis alumnos cuando lo introduzco en clase, uno tiene que ser querible. Y para ser querible uno tiene que ser capaz de perdonar ofensas que una persona nos pueda hacer. Uno tiene que ser capaz de sacrificarse por ese otro. Es el modo de demostrarle que le apreciamos.

Si no, todo son exigencias de derechos y cumplimientos de deberes, que sofocan la posibilidad de ayudar a los demás. La sensación de soledad se instala en cada uno. Y todo acaba deviniendo en cumplir una legislación cada vez más asfixiante que se nos entromete en nuestra vida. Esto es lo que pienso. Pero podría estar equivocado. Hasta el jueves que viene.

Yo no he sido

meter la pataMuchas de las decisiones que se toman en las empresas, los que las toman saben de antemano que no es la mejor decisión. Sin embargo las toman para cubrirse las espaldas. A veces lo que razonablemente se ve como mejor comporta un riesgo y si sale mal la culpa se le echa al que tomó la decisión. Ante esta posibilidad mejor tomar una segunda opción, que aunque es menos ventajosa, uno queda cubierto de la responsabilidad ante el fracaso. Son las llamadas decisiones defensivas.

Yo ya sé lo que hay que hacer, pero para cubrirme las espaldas contrato a una consultora que avale que es precisamente esto lo que hay que hacer. Así si la cosa sale mal, yo estoy libre de responsabilidad. Si no hubiera contratado a la consultora, sería yo el responsable. Total, que se hace lo que ya teníamos pensado de antemano, pero habiendo pagado una buena suma en servicios de consultoría.

En US, país dado a los litigios, es costumbre que los médicos encarguen más pruebas y análisis de los necesarios, también para cubrirse las espaldas ante ulteriores litigios. La consecuencia es que la sanidad norteamericana está quebrada.

Un buen jefe debe saber esto y evitar que en su equipo se tomen este tipo de decisiones defensivas. Para ello ser conscientes de que hasta la mejor alternativa puede fracasar sin que sea responsable del fracaso el que tomó la decisión. Y debe crear un clima en su empresa en el que se valore el cómo se toma la decisión y no si la suerte a estado a favor o en contra.

Muchos ejemplos hay de decisiones defensivas que seguro compartiréis en vuestros comentarios. Hasta el jueves que viene. Yo ya estoy de vacaciones.

Comunicar (II)

manipularContinúo con el tema que introduje la semana pasada. La comunicación. A veces se dice que en determinada situación ha fallado la comunicación. O que en tal empresa hay un problema de comunicación. Problema de comunicación hay cuando se pretende comunicar algo que no es verdad. Cuando actuamos de una manera por un determinado tipo de razones, y sin embargo no queremos desvelarlas y queremos comunicar falsas motivos que justifiquen nuestra actuación.

Entonces sí que hay un verdadero problema de comunicación. Un problema de comunicación irresoluble. Se quiere comunicar algo que no es verdad. En una situación así el objetivo es ver qué técnica se utiliza para que no se note la manipulación. En una situación así, la gente acaba no fiándose de lo que se dice. Hay un verdadero problema de comunicación.

Cuando se quiere decir lo que se piensa verdaderamente, entonces no hay un problema de comunicación. Entonces sí que lo único que hay que cuidar es el modo cómo lo hacemos. Para no herir. Para hacerlo en el momento oportuno. Para explicarnos del mejor modo posible.

People Express fue una fugaz aerolínea de bajo coste allá por la década de los 80. Tuvo un crecimiento espectacular al principio. Pero murió de éxito a los pocos años de su fundación. Las dificultades surgieron cuando la plantilla empezó a sentirse agotada por las exigencias que generaba el crecimiento de la compañía. Las continuas quejas que llegaron al fundador y presidente de la compañía fueron contestadas en un video que se difundió a todos los empleados. En él el presidente abordaba todos los problemas surgidos negando la existencia de esos problemas y animando a los empleados a seguir trabajando para seguir manteniendo el éxito de la compañía. Como he avanzado antes, la empresa quebró al poco tiempo.

Si quieres comunicar bien, el primer requisito es no pretender manipular. Feliz verano.

Comunicar (I)

comunicarMensualmente recibo un informe de Status, la consultora de selección de personal de la que he hablado en otros mensajes. Estos informes contienen aspectos empresariales  que la consultora detecta fruto de su continuo contacto con directivos. El informe de junio habla de las competencias consideradas esenciales pero a la vez más escasas en los directivos.

Me voy a centrar en la primera que detectan: mejorar la comunicación. Nos aconsejan cuidar mejor el modo como se transmiten las medidas que se adoptan. En especial las medidas impopulares.

Nos recomiendan también intentar entender las opiniones que no se comparten. Muy razonable. Nuestros colaboradores no son tontos, y si en algo tienen una opinión distinta a la nuestra, por lo menos pararnos a intentar entender sus argumentos, luego quizá no los adoptemos o quizá sí, pero en cualquier caso habremos añadido a nuestro juicio una valiosa opinión.

Además si al oír una opinión contraria a la nuestra inmediatamente la descartamos, la gente ya no compartirá con nosotros sus ideas y se sentirán frustrados, y luego tendremos la desfachatez de hablar de la soledad del directivo. Claro, nos habremos quedado solos porque habremos espantado a los que con buena intención querían colaborar con nosotros.

Alguna idea más tengo sobre comunicación, que expondré la semana que viene. Hasta entonces.

El valor de una marca

partidos políticosEn el año 2000, Joaquin Almunia dimitió como líder del PSOE tras perder en unas elecciones generales en España en las que José María Aznar ganó por mayoría absoluta. Se convocó un congreso general en el partido socialista y salió como nuevo líder un desconocido José Luis Rodríguez Zapatero tras ganar al rival José Bono por unos 10 votos entre más de 900 compromisarios que votaron.

El equipo de Zapatero, los Caldera, Pepe Blanco, Teresa Fernández de la Vega, etc, eran también unos desconocidos para el público en aquel entonces. Cuatro años después eran estos los que formaban el gobierno de España. Este mismo equipo, si en vez de presentarse a las elecciones bajo la marca PSOE se hubieran presentado bajo una desconocida marca XXXX, posiblemente no se hubieran comido un rosco.

¿A donde voy con  todo esto? Pues a subrayar el valor de una marca, bien sean las siglas de un partido político, bien sea el distintivo de una empresa como IBM o Coca-cola.

Un equipo de políticos bajo una nueva denominación no tiene el mismo reconocimiento que bajo una denominación reconocida por todos. Esto sirve tanto para las siglas de un partido político como para la marca de un producto. Empresario, construir una marca es muy importante. Cuídala y protégela. Es un activo intangible muy importante. Hasta el jueves que viene.

¿Atrapados por el móvil?

atencionMuchas veces estás en una conversación, en una reunión, o simplemente con alguien y suena un pitido en sus muy diversas variantes. Todo se interrumpe y se atiende a quienquiera que sea el que se entromete en la conversación. Otras veces simplemente en una reunión se está consultando sin más el móvil “inteligente”

Yo me pregunto ¿cómo puede la gente hacer cualquier cosa que requiera concentración si hay continuas interrupciones que distraen la atención? Cuando estoy con alguien e interrumpe lo que estamos haciendo para atender las solicitudes de la maquinita no puedo evitar pensar en su mala educación.

¿No viviríamos mejor si lo tuviéramos siempre en silencio y simplemente lo atendiéramos en determinados momentos del día? ¿Tan urgentes e importantes son las decenas de veces que a lo largo del día el móvil nos requiere algo? Se ha instaurado la costumbre de que cualquier cosa hay que atenderla inmediatamente. Y si dejas de atender una petición al instante, el que ha contactado contigo se pone muy nervioso y te vuelve a dar un toque al cabo de un rato.

Yo habitualmente dejo pasar 24 horas antes de atender cualquier asunto, salvo la rara vez que es realmente urgente. Y lo hago para que no se espere de mí que esté todo el día pendiente del teléfono, que pienso seguir sin estar pendiente. Hasta el jueves que viene, y mis mejores deseos a los nuevos alcaldes y concejales.

La calidad ¿Siempre tiene un coste?

calidadSe piensa que las cosas de mayor calidad siempre tienen un coste mayor. Esto es cierto en algunos casos, pero en muchos otros no.

Por ejemplo un coche que tenga más funcionalidades que otro más sencillo lógicamente tendrá un mayor coste y por lo tanto deberá tener un mayor precio. En cambio, un aparato que tenga bien apretados los tornillos será de mayor calidad que uno similar que tenga algún tornillo suelto, y sin embargo el coste de hacerlo de una manera o de otra es el mismo. Una cosa se puede hacer bien o hacer mal con mismo coste y sin embargo la calidad en un caso será muy distinta al del otro.

Este sencillo principio no solo aplica a la fabricación de productos. Cuando un trabajo consiste en un servicio, hacerlo con amabilidad, con una sonrisa e interesándose por el receptor del servicio tiene el mismo coste que hacerlo malcarado y con prisas. Es más, quizá se pueda decir que en este caso hacerlo mal tiene un coste superior debido a que quizá el cliente no vuelva. Lo que siempre tiene un coste es hacer las cosas mal.

Y sobre todo este principio aplica fundamentalmente a nuestro trabajo. Trabajar bien da unos resultados de excelente calidad y el esfuerzo que supone hacer las cosas bien o hacerlas mal muchas veces es el mismo. Hasta el jueves que viene.

Os dejo información de una iniciativa que me parece muy interesante para ayudar a los cristianos de Irak por si alguien quiere participar

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