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Bill Clinton y los Mineros Atrapados

Dos errores muy comunes pudieron ser la causa de que quedaran atrapados los 33 mineros chilenos durante 67 días. La mina ya había sido clausurada por las autoridades durante un año en el 2007. Se volvió a abrir sin que se instalara la requerida escalera en el conducto de ventilación de la mina. Instalar dicha escalera tiene un coste. Las personas, antes de aceptar costes tomamos decisiones excesivamente arriesgadas para evitarlos. Lo mismo les sucede a los jugadores en el casino. Antes de aceptar que han perdido dinero, vuelven a apostar para intentar recuperar lo perdido. La mayoría de las ocasiones pierden aún más.

Lo mismo le pasó a Bill Clinton. Antes de aceptar que se había extralimitado con la becaria prefirió mentir ante las cámaras. Si hubiera dicho la verdad durante un par de días habría sido titular de todos los periódicos del mundo y nada más. Al mentir, durante un año fue noticia diaria. Al final tuvo que reconocer que mintió y casi le cuesta la presidencia. En la mina de Chile también arriesgaron demasiado al no aceptar el coste de instalar las medidas de seguridad.

El segundo error muy común en la toma de decisiones fué el exceso de confianza. Pensamos que tenemos sobre lsa cosas más control del que realmente tenemos. Pensamos que no pasará nada en la mina y que por tanto no es necesario incurrir en el coste de una escalera de seguridad. Los jugadores del casino piensan que al final vendrán las ganancias. Clinton pensó que se`podría salir con la suya. Pero siempre, al final, la tozuda realidad se impone.

  1. Mercedes Castelló
    octubre 21, 2010 en 10:36 am

    Muy interesante. ¿Y por qué será que nos cuesta tanto aprender?

    • octubre 24, 2010 en 10:35 am

      Gracias Mercedes. Nos cuesta aprender porque no nos prom¡ponemos aprender. Pensamos que cada situación es única y no pensamos que lo que está pasando nos pueda servir parasituaciones posteriores. Aprendemos solo de modo incosnciente. Acumulando experiencia pasivamente. Si nos propusieramos activamente aprender, aprenderíamos más.
      El tema del aprendizaje es muy importante. Quizá algún día hable de esto.

      saludos,
      Miguel Angel

  2. Javier Bertran
    octubre 21, 2010 en 10:54 am

    Caramba, que bueno. Tienes toda la razón. Intentamos compensar costes con más costes ( Falacia de los costes perdidos) y además creemos que lo estamos haciendo bien. Pero desde el punto de vista del análisis de decisiones , ¿cómo objetivar argumentalmente que dicho coste en el que nos quedamos, es el menor coste?,
    ¿cómo objetivar que un determinado planteamiento de negocio se basa más en el entusiasmo o autoconfianza, que en posibilidades reales? ¿ es simplemente una cuestión probabilística?. Lo digo por que muchas veces debemos explicar a otros por qué no se toman determinadas decisones, que a priori podrían parecer estupendas. Y no hay que olvidar , también , que a veces decisiones que pueden parecer fuera de lugar , han llegado a ser un éxito.¿dónde està el límite?

    • octubre 24, 2010 en 10:33 am

      Javier, a veces decisiones descabelladas resultan ser un exito simplemente por la SUERTE. También puede suceder que parecen descabelladas porque tenemos un modo preconcebido de hacer las cosas y nos parece descabellado cualquier otro modo, aunquepueda ser razonable.
      Respecto a los costes perdidos, es un asunto de puraracionalidad. Pero la componente no racional está siempre presenta en la toma de decisiones. A veces para bien y a veces para mal.
      ssaludos Javier

  3. Pablo Gomez
    octubre 21, 2010 en 5:10 pm

    Excelente ejemplo del cual se puede aprender mucho en la toma de decisiones, en este caso, tmabien del presidente Piñeira:

    Todos los informes de asesores y tecnicos oficiales desaconsejaban iniciar una campaña de rescate, ya que, por una lado la probabilidad de que hubieran sobrevivido al derrumbe era escasa, y por otro lado, en caso de haber sobrevivido, las posibilidades de llegar a tiempo de que no se quedaran sin oxigeno eran pocas.

    Sin embargo, el presidente Piñera, contra la recomendación de sus asesores, y tras consultar con otros mineros que le hablaron de la existencia del refugio, decidió iniciar una campaña de rescate al día siguiente del derrumbe, y la mantuvo durante los 17 días que se tardo en dar con los mineros vivos, aguantando los envites que le acusaban de dar falsas esperanzas a las familias.

    El resto es historia. Creo es un gran ejemplo de toma de decisión, liderazgo y voluntad.

    • octubre 24, 2010 en 10:38 am

      Totalmente de acuerdo Pablo. Es un ejemplo en el que la racionalidad se impone a otras consideraciones. No he hablado de la actitud del presidente Piñera, porque de esto se ha hablado mucho en la prensa y no quería ser reiterativo. Pero efectivamente es de una ejemplaridad total.

      gracias y saludos,

      Miguel Angel

  4. octubre 24, 2010 en 3:01 pm

    Miguel ángel, no había visto el post, le has dado un buen giro porque la mayoría de los que hemos hablado del tema le hemos dado el mismo enfoque, te dejo un link a mi post y otro al de un amigo que le dió un enfoque distinto:

    http://elblogdephoenix.blogspot.com/2010/10/estamos-bien-en-el-refugio-los-33.html

    http://www.ideoblogia.es/index.php/33-a-cero/#more-685

    Por otro lado quiero que me deis vuestra opinión sobre la actitud del mundo entero ante las situaciones similares que se sucedieron y se sucederán días después en otras minas. ¿Por qué para salvar a 33 personas se despliega un mundo de instrumentos y herramientas y para 11 no se hace? ¿Por qué se decide dar un impulso tecnológico en un rescate y no en otros? ¿Por qué van todas las televisiones a uno y no a otros?

    Un saludo, Phoenix.

    • octubre 27, 2010 en 8:13 am

      Phoenix, pues la verdad es que no se porque de unas se informa tanto y de otras no. Si, se ha hablado mucho del liderazgo ejercido dentro de la mina, pero yo he preferido tratar el tema desde el punto de vista de las decisiones.

      saludos,

      Miguel Angel

  5. octubre 25, 2010 en 8:25 am

    Entre el exceso de riesgo y exceso de confianza se abre un amplio abanico de posibilidades. El arte del lider es manejarse en él sin perder el marco del propósito organizacional.

    En cualquier caso, si se escora a uno de los dos y “cae”, sólo le queda la posibilidad de haber desarrollado suficiente capacidad de regeneración emocional para restituirse. Quizás sea esta una competencia clave en estos tiempo de incertidumbre.

    • octubre 27, 2010 en 8:16 am

      Si Claudio, de los errores hay que sobreponerse, pero mejor evitarlos. Saber que tenemos una tendencia a infravalorar los riesgos y a tener mucha confianza en que podemos controlarlos, evitara que tomemos riesgos innecesarios.saludos,

      Miguel Angel

  6. Carlos Solana
    octubre 26, 2010 en 12:23 pm

    Me ha encantado este post. En cierto modo, me recuerda a la Ley de Murphy: “si algo puede salir mal, saldrá” (mal). Creo que tras de este tipo de problemas y errores que “repentinamente” surgen, hay en definitiva una falta de planificación de los posibles resultados que pueden aparecer en cada caso.
    Esa falta de planificación (de que quien decida se dibuje un mapa mental de todo lo que puede pasar si pone en marcha tal o cual proyecto) es lo que me parece que resulta inaceptable en un directivo.
    Hay quienes “planifican” contra la Ley de Murphy. Yo los llamaría “HappyMurphies”: “si algo puede salir mal, saldrá siempre bien, así que ¿por qué prever?”. Eso es lo que a mí al menos me resulta inaceptable.
    Ante la incertidumbre, prudencia. Es decir, nada de exceso de confianza. Humildad. Un sentido de responsabilidad de los propios actos. Y un cálculo racional de lo que cada acto y sus consecuencias pueden llegar a costar. Y después, la decisión.

    • octubre 27, 2010 en 8:21 am

      En general la humildad es una cualidad que nos va a facilitar mucho las cosas. Tanto a nivel profesional como personal. Es un buen consejo el que das. He conocido a algunos que por falta de humildad han cometido errores de libro y han sido el hazme-reir de los demas.

      Hablas de calculo racional. De acuerdo, pero hemos de tener en cuenta que ademas de razon tenemos corazon, sentimientos y emociones que (afortunadament) corrigen muchas veces a la razon. Perdon por la falta de acentos pero estoy fuera de Espanya con un teclado que no tiene ni acentos ni enyes.

      Saludos,
      Miguel Angel

  1. mayo 17, 2012 en 7:02 am
  2. mayo 25, 2012 en 6:17 am
  3. agosto 8, 2013 en 7:00 am

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