Contra la prepotencia: cercanía

Muchas gracias, lectores, por lo mucho que difundísteis por la red el mensaje de la semana pasada sobre los directivos prepotentes. Por los comentarios que hicísteis ya se ve que quien más quien menos ha padecido alguna vez a alguno de ellos. Dado el interés mostrado por el tema, esta semana voy a hablar de la situación contraria: de las carácterísticas de los directivos con los que da gusto trabajar, que por cierto son muchos.

Son directivos que saben que su trabajo consiste fundamentalmente en facilitar la tarea de sus subordinados. Conciben la posición que ocupan, no como un privilegio sino como un servicio. Infunden confianza. No da miedo acudir a ellos porque reaccionan siempre de un modo predictible. Son directivos “cercanos”Son humildes. Se preocupan del crecimiento de su gente. Son de fiar. Cumplen con la palabra dada. No hacen injusticias. Da gusto trabajar con ellos. Y sobre todo, se les echa en falta cuando ya no están.

Este modo de ser no debe confundirse con el directivo “bondadoso” que, queriendo contentar a todo el mundo, acaba siendo injusto con todos. Saben exigir y corregir cuando lo que necesita el subordinado es que se le exija o que se le corrija. Y no les tiembla el pulso cuando hay que despedir al que hay que despedir.

¿Cómo ser un directivo “cercano”?  Pues poniendo en práctica todo lo expuesto en los párrafos anteriores. En definitiva, tratando a las personas como personas. Importándote cada una de ellas. Valorándolas. Juan Pablo II, además de un gran santo que será beatificado el próximo primero de mayo, en cuanto hombre de gobierno es un ejemplo de gobernante “cercano”. Hasta la semana que viene y muchas gracias por el apoyo que estais dando al blog.

  1. Fernando Vázquez-Dodero Rodríguez
    febrero 24, 2011 en 8:51 am

    Me ha gustado esta dicotomía, hace una semana hablas de los incompetentes y hoy de los competentes. Mejor lo bueno para el final, como siempre.
    En relación a algunos de los comentarios que se hicieron al post que publicaste hace unos días yo creo que las herramientas tienen más o menos utilidad. Siempre he dicho que la mayor o menor competencia técnica de una persona se puede apuntalar con los apoyos necesario, pero, la bondad o maldad de una persona no se puede suplir, se puede pulir.
    Según creo, en la formación de una persona inciden muchísimos aspectos internos (carácter) y externos (familia, colegio, trabajo, amistades). El carácter se puede ir modulando con fuerta de voluntad pero los factores externos son quienes, muchas veces por medio del ejemplo, son áltamente definitivos para aquello que hemos oído tantas veces y que creo que es el meollo de la cuestión: “trata a otro como quieras ser tratado tú”. Y como siempre. La justicia es dar a cada uno aquello que se merece y si se es bondadoso con todos seguro que se es injusto…
    Gracias por hacernos pensar, Miguel Ángel. Un abrazo,

    • febrero 24, 2011 en 7:55 pm

      Fernando, para cambiar uno tiene que querer cambiar, o al menos plantearse que puede cambiar a mejor. Si no, no hay nada que hacer. Dicho esto, el ejemplo es algo que siempre hay que dar, pero esto tiene frutos, si los tiene, a largo plazo. Y como dices, uno está siempre condicionado por su historia: familia, entorno, etc. Total, que la cosa es compleja,
      saludos,
      Miguel Angel

  2. febrero 24, 2011 en 10:11 am

    Hola Miguel Angel,

    La humildad,”el trabajo y el exito es de todo el equipo”, la nobleza inspira mucha confianza,la confianza refleja que la filosofia de la empresa es la acertada, estos valores refuerzan la marca y buena supervision del directivo.
    La bondad a raudales sin medida es injusta.
    Bueno un abrazo por todo.

    • febrero 24, 2011 en 7:59 pm

      Si, si en el entorno en el que se trabaja se respira un ambiente de confianza eso indica que no hay problemas de prepotencia en ese sentido. Pero el prepotente no está capacitado para captar eso.
      Sin embargo no hay que olvidar que un ambiente de confianza es necesario para la buena marcha de una organización, pero no es suficiente. Es necesaria también la competencia técnica. Saber hacer bien lo que se está haciendo. Aunque en realidad si esto no se sabe hacer al final surge la desconfianza. Desconfianza, no en las buenas intenciones, sino en la capacidad de llevar el barco a buen puerto.
      Bueno, me he alargado.
      un abrazo,
      Miguel Angel

  3. Luis
    febrero 24, 2011 en 12:08 pm

    Que sencillo parece y que sencillo es… es una pena que en ocasiones nos compliquemos tanto la vida.

    Fruto de la inseguridad, de la vanidad, del cansancio, de la ira, de la frustración, de la codicia, del miedo, de la ignorancia cometemos en bastantes ocasiones la torpeza (porque hay que ser torpe) de coger el camino equivocado, el camino del no escuchar, de la imposición, del abuso, de la intolerancia, de la agresividad… de la prepotencia en definitiva… y como nos complicamos la vida en esas ocasiones.

    Estamos en un momento en el que hacer estas reflexiones es capital. Los factores que propician el equivoco a mi entender han aumentado de manera exponencial: es un momento para tener el juicio claro… nos ayudas mucho con tus reflexiones.

    ¡Gracias!

    • febrero 24, 2011 en 8:02 pm

      Luis, muchas gracias por tus ánimos. La verdad es que me alegra que este blog os sea útil a los antiguos alumnos. Ahora a poner en práctica lo que reflexionamos.
      Hasta la próxima,
      Miguel Angel

  4. JAVIER
    febrero 24, 2011 en 6:43 pm

    Buen artículo y en positivo; en realidad, basta con ser persona: razonable, cercano, empático y justo; lastima que la ambición, la vanidad y la codicia, sustituyan a veces, los buenos valores.

    • febrero 24, 2011 en 8:04 pm

      Gracias Javier, Es puro sentido común y ser consciente que los logros económicos no pueden pasar por delante del respeto a las personas.
      Miguel Angel

  5. Chema
    febrero 24, 2011 en 7:36 pm

    Hola:

    Que gran post, el de esta semana y el de la anterior. Pero yo que no soy directivo actualmente, me preocupa el ver que hay personas que con el problema de la prepotencia no se dejan ayudar, Miguel Ángel ¿Se les puede ayudar? ¿Hay una edad donde si eres lechón mueres lechón? Sólo nos queda el ejemplo de los que lo hacen bien, esto suena un poco frustrante, porque es tan a largo plazo…

    Estoy en una situación de este tipo y no se ya que hacer.
    Mil gracias.

    • febrero 24, 2011 en 8:11 pm

      Chema, tus comentarios son siempre difíciles de responder. Planteas asuntos muy críticos. Ayudar siempre se puede, pero tienes que estar dispuesto a asumir un coste muy alto. Es cuestión de ser ejemplar y estar dispuesto a que no te lo reconozca una y otra vez tu colega prepotente, y seguir aguantando. Quizá con el tiempo pueda percatarse de que le aprecias y cambie, pero esto no siempre es así. Son situaciones de mucho reto, pero es un reto que pone a prueba nuestra capacidad de intentar ayudar a las personas. A mi me parecen retos apasionantes. Sobre todo porque creces como persona mientras intentas la mejora de tu colega, y tu colega si cambia pues habrá ganado mucho, y si no cambia, pues él se lo pierde.
      Hasta la próxima. ¿Para cuando esperas el cuarto hijo? Enhorabuena y a ver si un día puedo conocerte en persona.
      Saludos,
      Miguel Angel

  6. Fatima Sanchez
    febrero 24, 2011 en 7:52 pm

    Miguel Angel, muy interesante este tema y el de la semana pasada, totalmente de acuerdo con los comentarios, los valores se forman desde pequeños y en casa. Ahora que dejé el trabajo en una escuela de negocios (IDE) y regresé a la toma de decisiones en empresas, me pregunto qué podemos hacer para cambiar a directivos y subordinados prepotentes, cómo podemos lograr que cambien o acepten nuevos valores.
    Saludos,

    Fátima

  7. febrero 24, 2011 en 8:13 pm

    Fátima, Qué lastima que hayas dejado la vida académica. Pero bueno, ahora podrás poner en práctica todo lo que has estado enseñando. Respecto a lo que preguntas, mira la contestación que doy a Chema en el comentario anterior.
    A ver si vuelvo por Ecuador algún año, saludos,
    Miguel Angel

  8. Nacho Ribas
    febrero 24, 2011 en 9:58 pm

    Mucho ánimo y energía para difundir cuales son las cualidades de un buen directivo, desde el punto de vista del trabajador considero que no debe “tragar” con injusticias que cometa su superior, de algún modo debe responder y que se de cuenta que está disconforme con él, es la manera que tiene el trabajodor de mejorar a su jefe.

    • febrero 28, 2011 en 10:03 am

      Gracias Nacho. Efectivamente el subordinado no debe “tragar” las impertinencias del jefe, pero ojo como se hace porque el jefe es el que tiene el poder y te puede machacar (una prueba mas de su incompetencia directiva)
      saludos,
      Miguel Angel

  9. Remy
    febrero 25, 2011 en 3:26 am

    Miguel, un excelente post. Escribo desde Perú, soy profesor de la Universidad de Piura y recién participo en tu Blog. Es muy cierto lo que dices, un buen Jefe es una persona que se preocupa para que el colaborador crezca como persona, especialmente en su conocimiento estructural, cabe decir en valores y que además crezca en su conocimiento operativo, aquel que le permite obtener destreza y habilidades. Ambas enseñanzas harán que la empresa logre éxito en el largo plazo. Por una parte la empresa al tener colaboradores con un mayor conocimiento operativo obtendrá un mejor conocimiento sobre sus actividades, logrando capacidad distintiva de cara a sus competidores y por otro al hacer crecer a nuestros colaboradores en valores, empezarán a preocuparse por la otra persona, donde empieza a ver una preocupación real por el cliente, satisfaciendo una necesidad real del cliente y no un capricho y por tanto fidelizando al mismo logrando el éxito de la empresa en el largo plazo. Además el colaborador al tener un jefe de esta naturaleza siente que no es instrumentalizado si no que es tratado como persona (No es un medio sino un fin). Esto generara que el trabajador realmente se comprometa con la empresa, dado que crece como persona y profesionalmente. Es justamente lo que Juan Antonio Perez Lopez llamaba Unidad, que al generarla se generan automáticamente las otras dos dimensiones de la organización: eficiencia y eficacia. Estos son los tipos de directivos que se necesitan en la actualidad para evitar “crisis” como las actuales, donde el sinónimo ha sido: el egoísmo, la avaricia, la falta de humildad, la mentira, en pocas palabras la falta de Valores.
    Finalmente que mejor ejemplo a seguir que Juan Pablo segundo que en sus enseñanzas, tertulias, libros, mensajes, etc, lo que siempre busco fue que crezcamos como personas en valores. Nos debe servir como ejemplo para que luchemos para ser el tipo de Directivo que propones!
    Como profesores de escuelas negocio y universidades debemos generar el apetito para que los futuros directivos que formamos quieran crecer en valores y ser el tipo de directivo que expones en este post! Esa es nuestra tarea desde el aula de clase! Saludos!

    • febrero 28, 2011 en 10:06 am

      Si Remy, los que nos dedicamos a la docencia e investigación en escuelas de negocios y facultades de económicas y empresariales ytenemos una especial responsabilidad en la formación que damos. Todo lo que escribes es un buen resumen de la educación que debemos dar. Ya que citas a Juan Antonio Pérez López, yo desde hace muchos años para mis clases me inspiro en lo que aprendí de él

  10. Chema
    febrero 25, 2011 en 8:36 pm

    La verdad es que estoy pasando por un momento crítico, no personal, sino con esas aristas que salen en el trabajo y no logras dar con la tecla aportuna. Pero tu post me sirve a 100%.
    El bebe se llamará Pablo, será en agosto cuando nazca, nos perdemos la JMJ, nos daremos una alegria en mayo. Y si voy a Barcelona o tu vienes a Granada, hará lo posible por conocerte.
    Gracias

    • febrero 28, 2011 en 10:10 am

      Pues ánimo Chema que siempre tendremos una arista u otra. En agosto te cvolveré a dar la enhorabuena.
      Miguel Angel

  11. Fernando Núñez
    febrero 26, 2011 en 12:47 am

    Estimado Miguel Angel: lo primero GRACIAS por tu generosidad e iniciativa que han hecho posible este foro digital de debate sobre temas tan interesantes y nutritivos para nuestra vida profesional y personal (ya me hice con el Iceberg y he encargado Gestionar con sencillez). Creo que nos das una oportunidad para ser un poco mejores. GRACIAS también a todos los que dais vuestro punto de vista por los mismos motivos. Y GRACIAS a mi amigo Alber que me dio a conocer este blog (ya paro porque parece como si me hubieran dado un premio y tuviera que ir agradeciendo…)
    En cuanto al tema que planteas esta semana, (con disculpas previas por el atrevimiento) yo quizás habría elegido para el título: “Contra la prepotencia: humildad” (ya se apunta algo en el desarrollo y alguno de los comentarios). Según la RAE, Humildad.-1. Virtud que consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con este conocimiento. Creo que es justo lo que primero puede necesitar un prepotente para corregir su actitud. De hecho es algo que nos vendría bien a todos (creo). Desde luego, la cercanía, tampoco nos viene nada mal

    • febrero 28, 2011 en 10:13 am

      Alegra mucho Fernando, ver personas tan agradecidas. Tu aportación sobre la humildad es de los más oportuna. Enriquece le contenido del mensaje.
      Saludos y bienvenido al blog,
      Miguel Angel

  12. jose gonzalez
    febrero 28, 2011 en 5:49 pm

    buenas tardes Miguel angel.
    Este comentario , da que pensar, ya que todos de alguna forma – estamos en situacion tanto de ejercer/recibir la cercania como de padecer/ejercer la prepotencia- creo que es una cuestión, para estar muy atento, por lo que representa de armonia dentro de la empresa.
    gracias miguel angel por tus comentarios

  13. marzo 2, 2011 en 10:01 am

    Jose, pues eso, a estar atentos y a no caer en esos defectos.
    gracias y saludos,
    Miguel Angel

  14. Pablo Oller
    marzo 3, 2011 en 12:15 pm

    Muy interesante el articulo. Aunque son cosas conocidas por todos no esta de más que te las vayan recordando, no sea que caigamos nosotros mismos en la paradoja que tanto criticamos.
    Aunque soy de los que cree que en el fondo la gente no cambia, quizás si que se podemos “tunearnos” un poquito.
    En varias ocasiones me he encontrado con directivos que se van renovando constantemente su equipo porque no hay nadie “competente” y a la hora de la verdad no se dan cuenta que cuando todos los coches van en contra dirección quizás hay que hacer un pensamiento…o se acaban convirtiendo en un suicidas.

  15. Pablo
    marzo 8, 2011 en 9:53 am

    Estimados todos: Os habla un director general de una PYME de 200 personas para deciros que hay gente ahí fuera que basa su estilo de dirección en este maravilloso decálogo. No os podeis imaginar la sensación de alegría que se siente cuando ves el fruto de tu trabajo y te das cuenta de que a base de confianza, humildad y justicia llegas a lo más profundo del interior de una persona que se siente agradecida porque se ha dado cuenta que ÉL está creciendo y es gracias a tí. No cejeís en vuestro empeño de buscar el lugar donde crezcais y ayudeis a crecer porque os aseguro que ese lugar existe y lo acabareis encontrando.
    Suerte en vuestra búsqueda!!

    • marzo 8, 2011 en 6:28 pm

      Pablo, director general, muchas gracias por tu comentario. Estás hablando de profundas satisfacciones afectivas que puedes llegar a sentir cuando ves que puedes ayudar a otros a crecer y tú también creces. De esto hablo yo en clase también. Algunos lo pillan y otros creen que son teorías. Pero no son teorías. Es lo más práctico. El que no lo experimenta es que no capta de qué estamos hablando.
      Muy sabio tu último punto. El crecimiento de cada uno es personal y no lo pude hacer otro. Los demás lo pueden facilitar, pero al final que se crezca o no depende de uno mismo (conste que esto no es autoayuda sino sentido común).
      Gracias y muy interesante tu aportación desde la visión práctica
      Miguel Angel

  1. marzo 10, 2011 en 8:03 am
  2. mayo 10, 2012 en 7:02 am
  3. mayo 11, 2012 en 1:17 pm
  4. mayo 31, 2012 en 7:00 am
  5. julio 26, 2012 en 7:02 am
  6. septiembre 5, 2013 en 7:02 am
  7. octubre 17, 2013 en 7:54 am
  8. julio 13, 2014 en 12:54 pm

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