Archive

Posts Tagged ‘errores en la toma de decisiones’

Cuidado con el cortoplacismo

demografia“Sangría demográfica” es el titular de un artículo de prensa de hace unos días. Al parecer la población española está envejeciendo. La edad media de los españoles ha pasado de 39,3 años en 1998 a 42,4 en el 2015. En las últimas décadas ha habido muchos menos nacimientos que en décadas anteriores, por lo que hay menos jóvenes que antes y más gente madura.

Todo esto es fruto de que a principios de los 70 los sabios del club de Roma alertaron de que al ritmo de crecimiento de la población no habría suficientes recursos en la tierra para alimentar a una creciente población. Y no se les ocurrió otra cosa que aconsejar y fomentar políticas que mermaban el principal recurso con que cuenta la tierra: el mismo hombre.

Conclusión de las cortoplacistas políticas: cuatro décadas después no hay generaciones suficientes de jóvenes para mantener y reemplazar una creciente población de maduros. Y lo peor está todavía por venir. Menuda irresponsabilidad las políticas recomendadas.

Además resulta que es falso, que los recursos no se acaban, pues hay unos seres inteligentes en la tierra que son capaces de hacer un uso cada vez más eficiente de esos recursos y regenerar buena parte de ellos. Seres que ¡oh paradoja! esas mismas políticas tratan de eliminar. Menuda contradicción y menuda falta de sentido

En España en la última década ha aumentado la población gracias a la inmigración. Pero las dificultades económicas de los últimos años ha hecho que una parte de estos inmigrantes se hayan vuelto a sus  países de origen, por lo que la población española comienza a disminuir. Y lo peor está por llegar.

Gobernantes, responsabilidad ante las medidas que se adoptan y las recomendaciones que se proponen. Cuidado con el cortoplacismo.

Salario Mínimo y Productividad

productividadLeo en la prensa que una importante cadena de comida rápida en Estados Unidos ha decidido aumentar el salario mínimo de sus trabajadores a 10 dólares la hora, un euro más del salario mínimo establecido por las autoridades en Estados Unidos. La razón de esta subida de sueldos es que los beneficios de la compañía han descendido un 15%. También ha decidido conceder vacaciones pagadas a los empleados que lleven al menos un año trabajando en la compañía.

Muchas cosas se me ocurren al leer esta noticia. Primero que qué triste que haya sido la reducción de beneficios de la compañía lo que haya alertado a sus directivos de que quizá debieran tratar a sus empleados con un poco más de dignidad en cuanto a remuneración y vacaciones. Prácticamente estaban pagando lo mínimo permitido por la ley.

Segundo, ¿tan difícil es darse cuenta que si se trata mal a los empleados estos pondrán el mínimo esfuerzo en su trabajo, darán un mal servicio y las ventas se resentirán? En el sector de servicios los empleados son clave.

Está sobradamente observado que una de las principales variables para la buena marcha de una compañía es la productividad de los empleados. En algunos sectores hay compañías en las que la productividad de sus empleados es hasta cuatro veces superior a la productividad de otras compañías del mismo sector. Es decir que lo que en una compañía hace un empleado, en otras son necesarios cuatro para hacer lo mismo. Hay mucho margen para pagar mejor a los empelados.

Se hablaba en la noticia de los empleados que llevan más de un año en la compañía. Esto parece indicar que una buena parte de los empelados lleva trabajando menos de un año, y que por lo tanto hay mucha rotación en la empresa. Reclutar nuevos empelados, formarlos, tenerlos haciendo un trabajo deficiente hasta que estén formados, todo esto tiene un gran coste para una compañía, y al final muchos de ellos acaban marchándose antes de un año, cuando ya se ha incurrido en todos estos costes.

Todo esto no tiene ningún sentido. No hay nada como tratar mal a los empelados para garantizar que en una empresa haya problemas. Aprendizaje de esta semana, trata bien a la gente, empleados, colegas, familiares, amigos. Tu mundo cambiará. Hasta el jueves que viene.

¿Nunca debería haberse construido el AVE en España?

tren

Ha salido estos días en la prensa un informe que afirma que las distintas líneas de AVE en España solo generarán en los próximos 50 años unos ingresos entre el 10% y el 50% de los costes de construcción y mantenimiento. La conclusión del informe es que “estas líneas de alta velocidad no deberían haberse construido“.

¿Es que el único valor que tienen las cosas es el valor económico? Muy reduccionista me parece a mi considerar la conveniencia o no de unas infraestructuras teniendo en cuenta variables exclusivamente económicas. Por el mismo razonamiento en España a principios del siglo pasado no se habrían pavimentado los caminos y convertido en carreteras. No se paga por usarlas porque son gratis (salvo las autopistas de peaje solo a finales de siglo). ¿Significa esta no rentabilidad económica que nunca debían haberse pavimentado?

Me resulta muy triste el empobrecimiento humano que supone juzgar las cosas solo por su valor económico. Digo no a la reducción economicista a la que estamos continuamente sometidos (esto dicho por un profesor de una escuela de negocios tiene mucho mérito).

El citado estudio también considera el impacto social de estas infraestructuras. Al parecer, si se considera este impacto, solo se cubre un 79,6% del coste de estas infraestructuras. Solo sé de este estudio lo que dice la prensa, pero me temo que si se ha llegado a cuantificar este porcentaje hasta con un decimal, se habrá dejado de tener en cuenta un montón de cosas que no son cuantificables. La realidad es muy rica y tiene muchas dimensiones no cuantificables.

Con esto no estoy defendiendo la construcción del AVE. No soy un experto para juzgar si es una buena o una mala inversión (aunque ya veremos si dentro de 30 años seguimos arrepintiéndonos de haberlo hecho). Lo que estoy diciendo es que reducir la realidad a rentabilidad económica y a aspectos cuantificables es un triste reduccionismo que desafortunadamente está invadiendo nuestras vidas. Feliz Semana Santa.

La mitad de las decisiones que se toman son equivocadas

DecisionesPaul Nutt, profesor de dirección de empresas en la Ohio State University, es un experto en el estudio de la toma de decisiones, que hace años llevó dirigió un estudio para intentar determinar las principales razones por las que fallan las decisiones. Aunque el estudio lo llevó a cabo para las decisiones en el ámbito empresarial, las conclusiones a las que llegó me parece que son extrapolables a todo tipo de decisiones. O por lo menos nos pueden ayudar a reflexionar.

El trabajo de Nutt, que duró casi 5 años, consistió en estudiar más de 350 decisiones importantes tomadas en empresas de Estados Unidos y Canadá, y rastrear durante dos años cada una de ellas para ver si se había conseguido el logro que se proponían. Su más mediática conclusión es que la mitad de las decisiones que se toman fallan. No consiguen el objetivo que se proponen.

Tres son las principales causas, según Nutt, por las que fallan las decisiones que se toman. La primera es cuando los directivos imponen soluciones a los problemas que surgen o a los retos que se plantean. Ante una situación, y esto puede suceder tanto en la empresa como fuera de ella, el jefe, el responsable de la situación, decide lo que hay que hacer, muchas veces sin contar con la opinión de personas que están más cerca del problema y que pueden aportar información útil para resolver el problema que se tiene entre manos.

La segunda causa por la que fallan las decisiones es porque se limita mucho el número de alternativas que se consideran. En cuanto se nos ocurre una idea que puede resolver nuestro problema, la llevamos a la práctica sin explorar posibles mejores alternativas

La tercera causa es porque a la hora de poner en práctica  la solución que hemos decidido imponemos el modo de hacerlo. Una vez más no buscamos el concurso de las personas que tienen que aplicar la solución. Somos muy listos nosotros y ya imponemos como hay que hacer todo.

Mira a ver si estas tres ideas te sirven para reflexionar y tomar mejores decisiones. Feliz semana santa y hasta el jueves que viene.

La gente se comporta según la tratas

pigmalionEs algo que me contaron hace muchos años y me pareció curioso y poco realista, pero con el paso de los años he ido comprobando que es así. Si un jefe trata a un colaborador como si fuera tonto, este colaborador acabará actuando como un tonto. Si lo trata como una persona muy capaz, esta persona acabará dando lo mejor de sí misma.

No estoy diciendo que cuando un jefe trata a un colaborador como tonto, su colaborador se convierta en tonto. No. Puede que sea muy inteligente y capaz, lo que pasa que acabará actuando como un tonto, ya que su jefe solo será capaz de percibir actitudes estúpidas por parte de este colaborador. Podrán ser actitudes muy válidas, pero el filtro con el que las mira el jefe las muestra como estúpidas, y por eso el colaborador acaba actuando como un tonto.

Lo mismo si ves con buenos ojos a una persona, este dará lo máximo de sí. Más de lo que él mismo se creía capaz de dar. Acabamos actuando según se espera que actuemos.

Además el cómo mira un jefe a uno de sus colaboradores depende en gran medida del primer juicio que este jefe se haya hecho de esta persona, independientemente de que este juicio sea realista o totalmente distorsionado. Por tanto aconsejo ver siempre a las personas como joyas. Las tratarás como tales y estas acabarán actuando como tales. No empequeñezcas a tu gente. Engrandécelas. Hasta el jueves que viene.

Directivos desarrolladores y directivos empequeñecedores

febrero 19, 2015 18 comentarios

lideresAunque ya hablé de este tema hace más de un año, voy  tocarlo ahora desde otra perspectiva. Hay directivos que la gente que trabaja con ellos salen muy desarrollados. Dan autonomía. No cortan las alas. Animan y facilitan las cosas cuando alguno de sus colaboradores se presenta con un plan que le entusiasma. La gente crece con este tipo de directivos. Además con ellos se trabaja muy a gusto.

En cambio otros cortan las alas. Dan órdenes precisas a su gente y ponen mala cara cuando algo no se hace exactamente como se había dictado que se hiciese. Ahogan todo tipo de iniciativa. Sofocan a su gente. La empequeñecen. Parece que no contentos con vivir su vida, se empeñan en vivir también la vida de los demás. Suelen creerse en posesión de la infalibilidad de lo que hay que hacer y no admiten que alguien pueda sugerir un plan mejor. Agobian. No son muy inteligentes. Si lo fueran no actuarían así.

Ante un jefe empequeñecedor intenta cambiar si puedes. Los que hemos tenido algún jefe desarrollador hemos experimentado la satisfacción del crecimiento personal. Piensa tú qué tipo de directivo eres. O qué tipo de padre o madre de familia eres, porque esto sirve también para la familia. Hasta el jueves que viene.

¿Petróleo barato para siempre?

precio del petroleoLeo en un titular: “El petróleo podría no volver jamás a los 100 dólares”, y me echo a reir. A principios del año 2.000, antes de los atentados terroristas del 11.IX el Dow Jow Industrial Average, el índice de la bolsa de New York había superado los 11.000 puntos. Había tenido una rentabilidad espectacular en los años anteriores. Había euforia colectiva y todavía no había estallado la burbuja de la llamada “nueva economía” liderada por las famosas punto.com.

Afamados comentaristas económicos se hacían eco de las previsiones de los bancos: en dos años el Dow Jow llegaría a los 30.000 puntos. Una rentabilidad del 70% cada uno de los dos años. Ni que decir tiene que dos años después el susodicho índice no llegaba a los 10.000 puntos, y actualmente en 15 años después está en torno a 17.000. Es decir, el 70% de rentabilidad ha tardado 15 años, dando lugar a una rentabilidad anual del 3,6%.

Pues sí, el petróleo volverá a superar los 100 dólares y los volverá a perder. En nuestros juicios sobre las cosas nos dejamos llevar por los últimos datos que tenemos y por las últimas impresiones. Y pensamos que lo que está pasando ahora va a ocurrir siempre, que es la nueva tendencia. Si nos ocurre algo malo, ya generalizamos y pensamos que la desgracia es la compañera de nuestra vida, y si algo nos va bien, pensamos que siempre las cosas nos van bien.

Pues no, en la vida pasa de todo, cosas buenas y cosas menos buenas. Y en economía se dan las fluctuaciones y los ciclos. Y si ahora los precios están bajando (la famosa e injustificadamente temida deflación) no significa que van a estar bajando indefinidamente. Ya volverán a subir.

Aprendizaje de esta semana: Se más objetivo y no te dejes llevar por las últimas impresiones al hacer tus juicios. Te equivocarás. Os escribo desde New York, donde estoy dando clase en un programa del IESE. La  ciudad está nevada. Hasta el jueves que viene.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 8.949 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: