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Posts Tagged ‘errores en la toma de decisiones’

Manual del buen jefe

noviembre 27, 2014 19 comentarios

buenos jefesComienzo recordándoos que el próximo jueves 4 de diciembre tendremos la reunión presencial de lectores del blog. Será a las 19.15 en el campus sur del IESE en Barcelona. El objetivo conocernos y hablar de lo que queráis, pero llevaré preparado algunas ideas sobre “los fallos más comunes en las empresas” Los que penséis asistir y todavía no os hayáis apuntado podeis enviar un email a esta dirección. Dentro de dos o tres días os enviaré un email a los que os hayáis inscrito diciéndoos exactamente el aula.

Hoy voy a hablar de algunas características de un buen jefe. Para ser un buen jefe un primer principio a aplicar es el de “dirige a tus subordinados como te gustaría que te dirigieran a ti”. Una segunda idea es que cuando des instrucciones sobre lo que hay que hacer, sé claro y explícito. No dejes las cosas ambiguas de modo que tengan que ser interpretadas, no sea que la interpretación que dé tu subordinado no te guste. La culpa habrá sido tuya y la bronca se la llevará el subordinado. Ser claro y explícito no significa que tengas que llegar hasta el último detalle de la ejecución. Una vez está claro lo que hay que hacer y las directrices generales, hay que dejar espacio a tu subordinado para que lo realice del modo que él crea mejor. ël no es tonto, y llegar al último insignificante detalle asfixia a la gente.

El tercer consejo es decir lo que hay que hacer con suficiente antelación. Si eres un jefe con cierto orden rara vez tendrás que pedir las cosas con urgencia, las habrás pensado antes. Así tu gente podrá trabajar con orden y con calma y todos seréis más eficaces. Esto es perfectamente compatible con que alguna vez surja una urgencia. Esto tu subordinado lo entenderá perfectamente. Pero si son muy frecuentes las urgencias… entonces es que no trabajas bien.

Y como cuarto y último consejillo, piensa que la persona es una. No hay disociación, no hay dos personalidades, la de empleado y la de padre o madre de familia. La persona es una, y todo esto hay que tenerlo en cuenta. Hay que saber entender preocupaciones puntuales que un empleado pueda tener, y tener en cuenta que no se puede le puede cargar con responsabilidades que no le corresponden. No es exhaustivo el manual del buen jefe, pero estas consideraciones pueden ayudar. Hasta el jueves que viene.

Dirigir es dirigir personas

octubre 30, 2014 18 comentarios

personasCualquier mecánico de coches debe conocer bien cómo es un coche. Todo cirujano debe saber cómo es el cuerpo humano. Cualquier directivo, si quiere desempeñar bien su trabajo, debe saber bien qué es una persona, pues dirigir es dirigir personas. Las cosas no se dirigen, se gestionan o se administran.

Y a mí me parece que hay directivos que, a juzgar por cómo actúan, no saben qué son las personas. Dan órdenes pensando que sus subordinados son meros ejecutores que lo mejor que pueden hacer es cumplir lo que se les manda sin pensar más ni tener iniciativas. Son ellos los que han pensado y saben lo que se debe hacer.

Este tipo de directivos no cuentan con que las personas son libres, y pueden poner interés en hacer lo que se les manda o simplemente ejecutar las órdenes como autómatas. Un directivo, si tiene suficiente poder, puede conseguir que un subordinado haga lo que él mande. Basta con amenazar con despedirlo u ofrecer unos incentivos suficientemente potentes para que su subordinado acabe obedeciendo. Lo que nunca conseguirá este directivo por mucho poder que tenga es que su subordinado quiera hacer lo que se le manda. Independientemente de que lo tenga que hacer, qerrá hacerlo sólo si este subordinado quiere.

Por eso cuando un directivo consigue que su gente no solo haga lo que se le manda sino que además quiera hacerlo, este directivo conseguirá lo que quiera de su gente. Ah! pero para esto hay que tratarlo como persona, hay que saber que sus subordinados son personas libres y tratarlos como tales. Y actuar así requiere una gran dosis de sabiduría directiva.

Os recuerdo que el jueves 4 de diciembre tenemos reunión presencial de los lectores del blog en el IESE en Barcelona. Los que queráis asistir y todavía no os hayáis inscrito podéis enviar un email a esta dirección electrónica. Esta reunión será para conocernos, pero también podremos tratar el tema “Fallos más comunes en la empresa y cómo evitarlos” o cualquier otra cosa que querais. Posteriormente haremos una reunión similar en Madrid.

Tener razón

octubre 22, 2014 30 comentarios

tontosNormalmente ante una situación en la que hay que tomar una decisión, cuando una alternativa es razonable y su contraria no, uno piensa que hay que llevar a cabo esa alternativa. Y nos llevamos un chasco cuando comprobamos que esa tan razonable propuesta no es aceptada por otras personas.

Pasa muchas veces y uno se lleva un chasco porque da por sentado que los demás también son razonables y la verdad es que muchas veces las personas con las que uno interactúa no razonan bien (otras veces es uno mismo quien no razona). Esto lo hemos de tener en cuenta en nuestras decisiones. Hemos de estar abiertos a la posibilidad de que nuestro interlocutor no razone.

Muy en concreto, cuando el que tiene el poder es un tonto, el tener razón no sirve para nada. También se dan situaciones de intereses creados que hacen que una persona no acepte una alternativa razonable. Es famosa la frase “es muy difícil que una persona entienda una cosa si su sueldo depende de no entenderla

Como anuncié la semana pasada, os convoco a todos los blog-lectores a una reunión presencial en el IESE de Barcelona el jueves 4 de diciembre a las 19.15 de la tarde. Propongo que tratemos el tema “Causas por las que a veces las empresas no consiguen lo que se proponen”. En lenguaje sencillo, “fallos más comunes en las empresas y cómo evitarlos“. Para tener una idea de cuantos seremos, los que penséis asistir, enviar un mensaje a esta dirección electrónica. Posteriormente haremos una reunión similar en Madrid. Hasta el jueves que viene, y hasta el 4 de diciembre.

Las decisiones tienen consecuencias

titanicMuchos de vosotros sabéis que hace cuatro años publiqué con Pablo Maella el libro “Iceberg a la vista. Principios para tomar decisiones sin hundirse. En aquel entonces lo presentamos en diversas ciudades en sesiones a antiguos alumnos del IESE, aunque abiertas al público en general. Cuando llegaba el enunciado del octavo principio advertíamos que aunque el asunto pareciera obvio, era mucho más importante de lo que parecía. Este octavo principio dice “Ten en cuenta que tus decisiones tienen consecuencias”. Efectivamente parece una tontería, pero demasiada gente no sabe que las decisiones tienen consecuencias.

Tomamos decisiones para resolver algún problema o lograr algún objetivo, y pensamos que una vez resuelto el problema o logrado el objetivo el asunto se ha acabado. Pero resulta que nuestras decisiones además de lograr o no lo que pretendíamos tienen otras consecuencias que no habíamos previsto.

Cuando los responsables del Titanic decidieron navegar a toda velocidad para llegar a Nueva York un día antes y callar así las críticas que decían que era un barco lento por lo grande y pesado que era, no cayeron en la cuenta que podían chocar con un iceberg. Cuando cometo una injusticia con un colega, de la que salgo beneficiado, quizá no caigo en la cuenta que el resto de compañeros van a intentar no tener que tratar asuntos conmigo. Cuando no atiendo a un alumno con suficiente interés no me estoy dando cuenta de que me convierto en un mal profesor. Si por pasarlo bien en el coche aprieto el acelerador demasiado….

Aprendizaje de esta semana, cuando tomamos decisiones no tenemos que prestar atención solo a lo que pretendemos conseguir con nuestra decisión, sino también a todo tipo de consecuencias queridas o no que se puedan derivar de nuestra decisión, tanto a corto como a largo plazo. Parece una perogrullada, pero evitaríamos muchas malas decisiones si actuáramos así 

Os dejo un video sobre los programas del IESE. Hasta el jueves que viene.

No te autoengañes

blancanievesYa he comentado en otras ocasiones que algo esencial para tomar buena decisiones es conocer la realidad, y solemos tener una percepción subjetiva de la realidad sistemáticamente sesgada a nuestro favor. Además no nos damos cuenta de ello.

Se han hecho experimentos y cuando dos personas son coautores de un mismo libro y se pregunta a cada uno por separado qué porcentaje del libro se debe a su propia contribución, la suma de lo que dicen ambos es siempre superior al 100%. No están mintiendo, los dos autores están convencidos de que cada uno de ellos ha contribuido más de lo que realmente ha contribuido. Lo mismo sucede cuando se pregunta por separado a cada uno de los componentes de un matrimonio qué porcentaje del peso de la casa asume.

En 1923 concedieron el premio nobel de medicina a Frederick Banting y a John Macleod por descubrir la insulina. Cuentan las crónicas que comentando los trabajos realizados, uno de ellos dijo que el otro había sido un estorbo más que una ayuda, mientras que el otro cuando hablaba del descubrimiento ni siquiera mencionaba a su colega.

Sí. Sobreestimamos nuestros méritos y subestimamos los méritos de los demás. Además lo hacemos sin darnos cuenta. Esto siempre nos llevará a ser injustos. Ten en cuenta esta tendecia natural que tenemos todos cuando tomes decisiones.

Tu verdad no, la verdad

septiembre 18, 2014 25 comentarios

Tu verdadno, la verdadHay bastantes periódicos que en su versión digital lanzan diaria o semanalmente una encuesta para ver qué opinan los lectores. Una pregunta típica sería ¿Va a ganar Barcelona la liga de futbol este año? o ¿Cree que abortar es un derecho de la mujer?, etc. Siempre hay tres posibles respuestas, “Si”, “No” y “No sabe/No contesta”

Ante la pregunta de si el Barça ganaría la liga este año, al cabo de unos meses, cuando la liga se ha acabado, se puede saber quiénes estaban en lo cierto y quiénes en el error. Lo mismo pasa con la pregunta sobre el aborto: abortar es un derecho de la mujer o no lo es, por lo que, tanto en un caso como en otro, unos están en lo cierto y otros en el error, pues no puede suceder que una cosa y su contraria sean ambas verdaderas (esto ya lo dijo Aristóteles).

Distintos son los temas en los que nos organizamos como queremos. Por ejemplo si la pregunta fuera ¿Se debe permitir fumar en los bares si al dueño le parece bien? Tan válida es una posición como la contraria, pues no hay una verdad subyacente que haga que permitir fumar en los bares sea verdadero o sea falso. En este caso nos organizamos como queremos.

Ante los hechos, o se está en la verdad o en el error. Ante las opiniones, puede ser válida cualquier opinión. Antonio Machado decía: “Tu verdad no, la verdad. Y ven conmigo a buscarla, la tuya guárdatela”. Conclusión para esta semana, asegúrate que no te equivocas en hechos que son verdaderos o falsos. Las decisiones que tomes al respecto serán equivocadas si tomas por verdadera una cosa que sea falsa.

Para los que queráis saber mis contestaciones a las dos preguntas anteriores. Afirmo que el Barcelona ganará la liga y sobre el aborto ya me pronuncié hace unos meses. En cualquier caso, siguiendo el consejo de Machado, tenemos que buscar la verdad. Hasta el jueves que viene.

Prohibido pensar. Es peligroso

septiembre 11, 2014 10 comentarios

decisiones estrategicasHay directivos que valoran la paz en su empresa por encima de todas las cosas. Intentan evitar que haya controversias. Se rodean por tanto de gente que siempre va a estar de acuerdo con él. Intentan a toda costa apagar puntos de vista distintos al suyo.

¿Qué consiguen con esto? Pues que las decisiones que se toman en su empresa no pasan el escrutinio de la crítica. Se llega siempre a un acuerdo enseguida a base de que no se discuten los pros y los contras de lo que se hace. Las decisiones son por tanto de peor calidad.

También consiguen que mucha gente en su empresa se frustre, pues ven cómo alternativas mejores no pueden salir a la luz y discutirse. Estas personas acaban arrinconadas o marchándose. Eso sí, hay gran paz en la organización y nunca hay discusiones. Pero es una paz ficticia. Es una paz fruto del desinterés que se genera en muchos de sus profesionales.

Esto puede pasar en la alta dirección de una empresa o en departamentos más pequeños dentro de las empresas. Si observaras que te pasa a ti, haz algo para corregirlo. No tengas miedo a la gente capacitada que hay a tu alrededor. No seas pequeñito.

Acabo de empezar las clases en el EMBA del IESE y creo que me lo voy a pasar tan bien como en años anteriores.

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