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Me pregunto si nos estamos volviendo tontos.
Hemos debido traspasar nuestra inteligencia a los “smart phones”, a los teléfonos inteligentes, y nosotros nos hemos quedado sin ella.

Lo digo porque es muy habitual ver por la calle, sobre todo en el metro y en los transportes públicos, y en muchos otros sitios a la gente con la mirada fija en las pantallitas. Y no es que sean algunos. Son la mayoría. En un vagón de metro con 20 personas fácilmente hay 18 mirando el teléfono. ¿Qué estarán mirando? Me pregunto yo.

Hay una necesidad conpulsiva de estar consultando el teléfono. Yo me pregunto ¿Qué es lo que la gente consulta? ¿No es más enriquecedora la posibilidad de tratar con otras personas?

No a la pantalla. Uno puede acabar esclavizado por el teléfono. Obsesionado con consultarlo. Y se está perdiendo numerosas enriquecedoras experiencias vitales. Disfrutar de muchas otras cosas que ofrece el mundo. Además se le presta atención con una intensidad sorprendente. Pasas al lado de una persona que está consultando el teléfono y ni se entera que estás pasando a su lado.

La necesidad de estar continuamente conectado genera una necesidad de inmediatez. Cuando alguien contacta contigo espera respuesta inmediata. Espera que esté todo el día pendiente del teléfono.

Yo prefiero la relación personal con los demás. Me niego a estar todo el día enganchado el móvil. No esperéis de mi respuesta inmediata. No la doy. Felices vacaciones y hasta la semana que viene. Yo os escribo desde Galicia, donde estoy pasando unos días de descanso (con muy poco uso del móvil).

15 COMENTARIOS

  1. Un saludo. En los años 80’s, una serie de adjetivos caía sobre mi propia generación por las generaciones anteriores por las maneras de nuestras vagancias, prediciendo el futuro, del cual nadie gobierna. He aquí ahora, trabajando duro y macizo como jefes de familia. Al igual que a los caballos, la rienda domina y conduce. Así mismo, la vida lo hará. Me despido.

  2. Tambien estoy en Galícia y el movil lo uso alguna vez para hacer alguna foto. Que bien se está sin pensar en el movil.

  3. Pues a el hilo de esta depwndencia de la inmediatez, la semana pasada me ocurriría algo que me daba en qué pe sar también: en la piscina del club de tenis de mis hijos, me encontré a una amiga que hacía tiempo no veía, le pregunté sobre unos cursos que está promoviendo para matrimonios, y como me interesaba asistir a la presentación oficial que impartirá, me dijo que me lo enviaría por email, y pidió que le envíe un whatsapp para recordárselo: pues el tem es que yo ese día no llevaba el móvil encima, y al decírselo sonó tan pero tan raro que me di cuenta de lo absurdo que era que ai ase extraño: por un momento nos parecía como que escribir ese whatssapp al cabo de unas horas y no hacerlo inmediatamente nos iba a crear algún problema…cuando el único problema que cabía allí era la impaciencia totalmente gratuita e innecesaria…

  4. Hola Miguel Angel.
    Sí, efectivamente nos estamos volviendo tontos, por lo menos yo no tengo ninguna duda de que eso está sucediendo en nuestras sociedades.
    La cuestión, es si eso es bueno o malo !!… me explicaré.

    Hasta donde hoy sabemos existe un buen consenso de que la mayoría de nosotros (hay excepciones) pertenecemos a la subespecie «homo sapiens sapiens» de la especie «homo sapiens» del género «homo».
    Pues bien, hace milenios hubo muchas más especies del genero «homo» diferentes a la nuestra pero todas con un origen común. Alguna muy popular como el «homo neanderthal» y alguna muy próxima como el «homo antecessor» popularizado por Eudald Carbonell en sus excavaciones de Atapuerca…. pues bien, todas estas especies del género «homo» acabaron extinguidas principalmente porque el «homo sapiens» por alguna extraña razón hizo algo disruptivo para la época y es que se dedicó a pensar un poquito más que los demás. Eso le dio una ventaja competitiva sobre las demás especies y le permitió repartir los garrotazos de una forma mucho más eficiente y prevalecer sobre las demás especies de «homo» hasta extinguirlas…. y hasta hoy hemos llegado pensado cada día un poco más.

    Pues bien, tengo la impresión que la especie «homo sapiens sapiens» !!! está en extinción !!! y está en extinción porque está siendo aniquilada por una nueva especie del género «homo»…. El «homo videns», que vendría a ser algo así como «el hombre que vé»… El «hombre que piensa» está siendo aniquilado por «el hombre que vé». Es decir, hoy en día pensar mucho ya no supone una ventaja competitiva en la evolución. Si te paras a pensar mucho llega un «homo videns» y te arrea un garrotazo que te deja tieso y te pasa por encima.

    El vagón de metro de tu ejemplo es una comprobación empírica de que más o menos el 90% de la sociedad ya es «homo videns» y el «homo sapiens» está sufriendo una extinción silenciosa pero imparable. Desde luego todos los niños que nacen ya son de la nueva especie, sólo hace falta verles con una tablet en las manos y no tengo ninguna duda de que su cerebro funciona diferente del de un «sapiens» de los de siempre.

    La teoría es bastante inquietante, por lo menos para mí que siempre me he sentido orgulloso de intentar ser lo más sapiens posible !!

    Saludos a todos y gracias por el blog
    Javier del Agua

  5. Antes de empezar las vacaciones, en un ascensor de un edificio de oficinas a la hora de salida para comer, nos encontramos una decena de personas. Todas, menos yo que acababa de entrar, estaban mirando el móvil. Se me ocurrió decir en voz alta: «hola, ¿momento adolescente?». Todos se echaron a reir y alguien comentó que era el único momento de comentar con los amigos/as.

    Hacia el restaurante, a paso de pensar, me pregunté si había poca gente amiga entre los compañeros de trabajo o es que son amigos aquellos con los que no trabajas.

    Mientras he leído tu post me ha parecido, tal vez por la foto que has escogido, que la adolescencia (tránsito hacia la adolescencia) se está alargando (aprovechando que se alarga la vida misma) y así vamos poniendo excusas a hacernos mayores, tomar responsabilidades y crecer. ¿Es un síntoma de un complejo de Peter Pan de la sociedad?

    Gracias por la reflexión y un abrazo a todos.
    Juan Carlos

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