Valor del trabajo

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No recuerdo quién me sugirió que en el blog tratara algún día sobre el valor del trabajo. Me pareció una excelente idea y me propongo desarrollar alguna idea. Trabajar es una actividad que necesitamos todos. No podemos estar ociosos. Sea estudiar en el caso de un estudiante, colocar ladrillos en el caso de un albañil, la actividad de un ama o amo de casa, o la de un arquitecto.

Una primera razón es la de obtener los recursos para mantenerse y mantener a una familia, o para prepararse para el ejercicio profesional en el caso de los estudiantes. Pero el pensar que la única razón para trabajar es para ganar dinero y mantenernos sería un error. Hay más razones. Con el trabajo nos desarrollamos como personas al desarrollar las capacidades que todos tenemos. Y eso lo necesitamos todos.

Podemos concebir el trabajo como un instrumento para enriquecernos o como un medio para servir a los demás además de para ganarnos la vida. Vida muy pobre es la del que tiene como únicas razones para trabajar el enriquecerse o el desarrollarse personalmente. Digo vida pobre porque en ese caso el horizonte de su trabajo se termina en él mismo. Vida muy rica la del que concibe el trabajo como medio de servicio a los demás. Su acción queda multiplicada en la vida de los demás.

Un asunto interesante es el de si hay trabajos más importantes que otros. Desde un punto de vista objetivo, el trabajo del presidente del gobierno de un país o el máximo responsable de una empresa de miles de trabajadores es más importante que el trabajo de un empleado de a pie como por ejemplo puedo ser yo. Pues las decisiones de los de arriba tienen un impacto, para bien o para mal, mucho mayor que las decisiones de los de abajo. Pero desde el punto de vista subjetivo, no hay trabajos más importantes que otros. Un trabajo, por muy humilde que sea, sirve para que la persona que lo desempeña se desarrolle como persona, y eso tiene mucho valor. Sirve para que esta persona pueda levantar una familia y dar educación a sus hijos, lo cual tiene también muchísimo valor.

En definitiva, no hay trabajos más importantes que otros. Lo que sí hay personas que con su trabajo al servicio de los demás crecen como personas y otras que con su trabajo con la exclusiva finalidad del engrandecimiento propio tienen una vida un poco pobre. Seguiré tratando más delante este apasionante tema. Hasta el jueves que viene.

6 COMENTARIOS

  1. El trabajo de todos es importante, porque sirve para algo. Sino, no seria necesario. Es algo que intento comunicar siempre a mi equipo. Recuerdo el caso de una becaria a la que mandaron archivar documentación. Como era una becaria y total no era demasiado importante su trabajo nadie se molestó en decirle cómo hacerlo, y la chica hizo lo que buenamente pudo.
    Pues bien, luego estuvimos meses y meses buscando documentación mal archivada e incluso nos generó más de un disgusto por no disponer de los datos a tiempo. Su trabajo también era importante.

  2. Miguel Ángel gràcies pels teus escrits, les idees clares ajuden a formar les ments de persones responsables i conseqüents dels seus actes. Pere

  3. Buenos días Miguel Ángel. Es muy interesante el tema de hoy porque el trabajo suscita siempre mucha controversia. Transferimos el valor del trabajo que realizamos a la persona que lo realiza y así, cuando pensamos que el trabajo de alguien es aparentemente muy importante, así medimos a esa persona. Por eso, nos dejamos la piel para llegar a ejercer ciertos cargos, no por el trabajo que habrá que realizar, sino para obtener la condición social a la que aspiramos.
    Lo que les digo a mis hijos es que el trabajo debe proporcionar satisfacción porque lo que no se ama no se hace bien.
    Feliz viernes.

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