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Comunicar

comunicaciónEstudiaba yo en el bachillerato que para que se diera una buena comunicación tenían que funcionar bien tres elementos: el emisor, el receptor y el mensaje. Si el emisor emite mal porque no se le oye, o porque se come las palabras o las sílabas, no hay comunicación. Si el receptor recibe mal el mensaje, porque es sordo, o porque hay mucho ruido en el ambiente o por cualquier otra razón, tampoco hay comunicación. Si el mensaje es ininteligible, si no se entiende, porque no tiene ninguna lógica, o porque son frases muy largas con muchas oraciones subordinadas y explicativas dentro de la frase principal, tampoco funciona el mensaje.

Lo dicho hasta ahora es muy elemental y básico, aunque muchas veces no se tiene en cuenta. Pero hay otras características de la buena comunicación. La gesticulación del cuerpo y en especial de la cara es muy importante. El número de palabras que se utiliza para transmitir algo también afecta a la buena comunicación. Hay quienes para decir algo utilizan el triple de palabras de las necesarias, y esto aburre al interlocutor o a la audiencia. Si uno es demasiado escueto y transmite demasiadas ideas por unidad de tiempo entonces agota a los oyentes. Vocalizar bien y no comerse sílabas es también importante.

Comunicar es un arte. No es suficiente con emitir bien. Mucha gente piensa que con haber dicho claramente lo que se quería decir ya es suficiente. No. Hasta que el interlocutor no ha captado lo que se quería transmitir, no ha habido comunicación. Uno puede pensar que lo que capte el interlocutor es asunto suyo y no del que habla. No, si uno quiere comunicar, uno es responsable de que su interlocutor capte lo que se quiere decir.

Todo esto aplicado a un profesor significa que la labor de un profesor no es enseñar, es que el alumno aprenda. La semana que viene empiezo las clases con los alumnos del MBA del IESE. Espero disfrutar tanto como los años anteriores. Hasta el jueves que viene.

Más sobre libertad

enseñanzaUn personaje de la política española se preguntaba la semana pasada “¿El hijo de un reponedor puede llevar a sus hijos al colegio británico?” y se contestaba “No. La única libertad es tener garantizada para tus hijos una escuela pública de calidad”. Afirmar esto implica un totalitarismo asfixiante. Por supuesto que debe haber una escuela pública de calidad. Pero no exclusivamente. Eso sería falta de libertad.

En una sociedad libre una familia tiene derecho a elegir libremente la escuela para sus hijos. Por lo tanto, es razonable que tanto las promovidas por el estado como las promovidas por la iniciativa privada gocen de las mismas condiciones de financiación pública.

También la semana pasada leí en la prensa un artículo que abogaba por que la empresa privada financiara la investigación en las universidades. ¿Se aceptaría que la empresa privada solo financiara la investigación de las universidades privadas? No. Debería financiar los mejores proyectos de investigación con independencia de que se hicieran en centros públicos o privados. ¿Por que los fondos públicos, que son de todos, solo van a ir a financiar un tipo de educación?

Si realmente se quiere garantizar la libertad, lo lógico sería, en vez de financiar las escuelas, financiar a las familias. Dar por cada niño una cantidad de dinero, y que las familias decidieran dónde llevar a sus hijos. Las mejores escuelas tendrían muchas solicitudes y las menos buenas, públicas o de iniciativa privada, espabilarían para también atraer alumnos. Mejoraría el sistema educativo y se garantizaría la libertad. ¿Por qué no se hace así? ¿Por qué se le tiene miedo a la libertad? El hijo del reponedor podría llevar a sus hijos al colegio británico y al que le diera la gana. Eso sería libertad. Hasta el jueves que viene.

Conflictos

crisis institucionalFrecuentemente se dan conflictos entre dos partes, marido y mujer, colegas de trabajo e incluso dos grupos sociales y sus gobiernos. Hay muchas maneras de abordar los conflictos. Una de ellas es cuando cada parte ve los agravios cometidos por la otra parte, los considera intolerables y justifica de esta manera una actitud propia de confrontación. Este modo de abordar el conflicto no busca ninguna solución y por tanto no la encuentra. Las cosas van a más. Cada acción de la otra parte se ve sólo bajo el prisma de un nuevo agravio. El conflicto no tiene solución.

Una segunda actitud, más positiva es cuando cada una de las partes se pone en la situación del otro e intenta entender el porqué de su actitud. De este modo se pueden empezar a ver algunos aspectos en los que la otra puede tener razón. Si los dos enfrentados adoptan esta actitud, empieza un proceso de acercamiento. Posiblemente todavía no se llega a una solución, pero se ha entrado en una senda de empezar a entenderse.

Una vez se ha rebajado la tensión del conflicto, se puede empezar a negociar. Ver en qué aspectos una parte puede ceder a cambio de otras cesiones por parte del otro. Hablar, intentar entenderse, ponerse en la situación del otro… No siempre así se llega a una solución, pero en muchas ocasiones sí. Para que esto funcione es necesario que ambas partes adopten esta actitud. Del mismo modo que dos no se pegan si uno no quiere, tampoco dos se reconcilian si uno no quiere.

Centrarse solo en los agravios y en las injusticias cometidas por el otro no lleva a ninguna parte, recrudece el conflicto. Hay modos de salvar la situación cuando un matrimonio quiere divorciarse. Pero hay que querer salvar la situación. Hay modos de resolver el conflicto entre los Gobiernos de España y los de la Generalitat de Cataluña. Pero hay que querer resolverlo. Si alguien que me lee tiene un conflicto me ofrezco a mediar.

Disfrutando unos días de los campos de Castilla. A orillas del Duero. Felices vacaciones.

Corto o largo plazo

inversiones y estrategiasEl mensaje de esta semana me lo sugiere un antiguo alumno, que quizá él mismo haya sufrido las consecuencias de lo que aquí voy a hablar. Me refiero a la exigencia de los accionistas de las empresas por beneficios a corto plazo.

Muchas veces estas exigencias obligan a los directivos de las empresas a planes cortoplacistas, no poniendo en marcha inversiones y planes que darían muy buenos resultados a largo plazo, pero que suponen sacrificios a corto plazo.

Como muy bien me comentaba este antiguo alumno, esas estrategias cortoplacistas muchas veces van en contra de los propios intereses de las empresas. Es pan hoy y hambre mañana. Las empresas necesitan accionistas comprometidos con la misma, no impacientes por resultados rápidos. Accionistas estables interesados más en el buen hacer de la empresa que en las fluctuaciones coyunturales del precio de las acciones.

¿Qué compromiso con la empresa tiene un accionista que me compra hoy y me vende mañana, con el único interés de sacar una rentabilidad puntual, sin interesarle la buena marcha global de la empresa?

Es a los clientes que compran los productos de una empresa y a los empleados que empeñan en ella su actividad profesional a quien debe estar mirando la empresa, y no mirar tanto a unos accionistas que hoy vienen y mañana se van. Mucho mejor irían las empresas si se distrajeran menos con los resultados a corto y pensaran más en el futuro a medio y largo plazo. Hasta el jueves que viene

Cliente incognito

desconfiarAlgunas empresas para saber si sus empleados dan un servicio adecuado a los clientes contratan lo que se llama un “Mystery Shopper” es decir un “cliente incognito”. Este personaje es alguien que se hace pasar por cliente y luego informa a la dirección de la empresa cómo lo han tratado. Los que lo contratan suelen ser restaurantes, hoteles e incluso clínicas.

Cuando me enteré, hace años, de la existencia de estos servicios me llevé las manos a la cabeza. Qué manera más burda tiene una empresa de transmitir que desconfía de sus empleados, que contratar a un “mystery shopper”. Si no confías de tus empleados mejor que los despidas y trabajes con gente en quien puedas confiar.

A lo mejor lo que le sucede a un equipo directivo es que la generación de confianza en sus empleados es algo que no está en su horizonte mental, y por eso contrata al “mystery shopper”. Pero si este es el caso entonces el problema es otro. El problema son las carencias de capacidades de dirección de este equipo directivo.

Es bien sabido que la principal variable que afecta la rentabilidad de una empresa es la productividad de sus empleados, y la principal variable que afecta a la productividad de un empleado es su compromiso con la empresa. Una empresa que desconfía de sus empleados es imposible que genere compromiso por lo que, en el mejor de los casos, la mediocridad está garantizada. Yo empiezo esta semana las vacaciones pero seguiré escribiendo cada jueves.

Bebes robados: indignante

falta de memoriaHace unos días saltó la noticia de que una presunta bebé robada hace unas décadas, no había sido robada, sino que fue dada en adopción voluntariamente por sus padres naturales. Meses atrás, un tribunal condenó a un médico acusado de haber robado un bebe y dado a unos padres sin que los padres biológicos ni dieran el consentimiento ni supieran de los hechos. Este presunto bebe robado (ahora una mujer de cincuenta y tantos años) ha encontrado a su familia biológica que le ha confirmado que la donación fue una adopción legal consentida por la madre natural, una madre soltera, y así lo ha reconocido un tribunal de segunda instancia.

Hace unos años hubo un acoso y derribo mediático contra una monja de 87 años acusada de haber robado, algunas décadas atrás, bebes y dado a familias sin consentimiento de los padres naturales. Yo no sé lo que pasaría entonces, pero no me imagino a una monja quitando niños de sus padres naturales y dándolos a otras familias. ¿Para qué iba a hacerlo? Menuda barbaridad.

Yo no sé lo que pasaría entonces, pero me parece más verosímil que esta monja, sirviendo en un hospital, se encontrara con casos de madres solteras sin recursos angustiadas por el nacimiento de su hijo a quien no podrían mantener. Quizá ante esta situación de angustia, la referida monja, ofreció la posibilidad de dar al bebe a una familia que lo pudiera cuidar. A la angustiada madre se le iluminarían los ojos ante la solución de su problema. Su bebe bien cuidado por una familia.

Décadas después esta madre soltera, le ocurriría lo que nos ocurre a todos, que el tiempo nos hace desfigurar lo sucedido, y se preguntaría ¿dónde estará ese niño que tuve y que no lo volví a ver después del parto? Esto alimentado por noticias sensacionalistas de supuestos bebes robados haría que la tal madre construyera una historia, real en su mente, que desfigurara lo que pasó en realidad. Y ahí tienes una pobre monja con vocación de servicio y haciendo el bien todo lo que pudo, que en su ancianidad se vio acusada de crímenes horribles: robar niños.

Yo no sé lo que pasó, pero me parece más verosímil la historia que he narrado que las truculentas acusaciones que tuvo que soportar. Más todavía con la sentencia de hace unos días de la tal bebe robada que al final resultó que había sido dada en adopción. ¿Quien repara el buen nombre de estos acusados?

La monja a la que me he referido falleció a los pocos meses de la acusación con 87 años y supongo que murió de pena. Dos lecciones. Primera. ojo con las acusaciones que hacemos. Segunda, el tiempo distorsiona los sucesos que recordamos. Hasta el jueves que viene.

La Universidad

rankingsLa revista británica “Times Higher Education” elabora cada año el Europe Teaching Ranking. En la edición de este año, la Universidad de Navarra, de la que el IESE es una facultad, aparece la número 3 de Europa. Por delante están Oxford y Cambridge. Otras dos universidades españolas están entre las 20 primeras: La Autónoma de Barcelona la número 12 y la Autónoma de Madrid la 18.

Este ranking evalúa la excelencia docente según los estudiantes según dice el periódico donde leí la noticia.

Doble buena noticia. Por un lado, mi universidad ha quedado muy bien en el ranking. Por otro lado, por fin hay un ranking que evalúa algo más que la investigación. Parece que la única función de la universidad, desde hace unas décadas es publicar en revistas de Impacto. Para mí una universidad ha de tener dos dimensiones: debe ser un lugar donde se genera conocimiento (investigación) y un lugar donde se disemina ese conocimiento (docencia). Si solo se enseña conocimiento generado por otros es entonces una academia, o como mucho, una universidad de segunda categoría. Si solo se genera conocimiento, entonces es un instituto de investigación, y no una universidad.

Saber que la Universidad de Navarra es una universidad que, además de generar conocimiento, es muy buena en docencia es una gran satisfacción. Parecía que en el ámbito universitario solo se valoraba la investigación. No ambas cosas como ya he dicho: docencia e investigación. Pero investigación bien entendida: generación de conocimiento relevante. No lo que en muchos casos se entiende ahora por investigación, que es escribir artículos sobre asuntos irrelevantes para conseguir que sean publicados por revistas de supuesto impacto con el único objetivo de que el autor pueda avanzar en su carrera como profesor universitario.

Docencia e investigación. Pero investigación bien entendida. En un próximo post expondré mis ideas sobre lo que creo que debe ser la docencia. Es un tema que me atañe mucho y sobre lo que he pensado mucho. A mi la universidad me apasiona. Hice mi examen de selectividad a los 16 años y desde entonces soy un universitario. Un abrazo a todos y enhorabuena Universidad de Navarra.

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