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Pensamiento crítico

politicamente correctoNunca he oído hablar más de pensamiento crítico y nunca he visto más aborregamiento que ahora. Se dice que hay que fomentar en los alumnos el pensamiento crítico. Que no se puede hacer aprender las cosas de memoria. Que hay que ayudar a pensar. Pero por otra parte solo se puede pensar lo que está establecido que se puede pensar. Y ¡pobre de ti como se te ocurra pensar algo fuera de lo establecido! Se te tacha de fascista, retrógrado, antisocial, etc…

Yo solo conozco dos sexos: hombre y mujer. Pero ay de cómo se me ocurra decirlo en público. Me van a caer todo tipo de críticas e insultos. Os voy a revelar un secreto: conozco mujeres que están muy contentas trabajando de amas de casa. No se lo digáis a nadie que me van a echar a la hoguera. Y sobre todo no diré el nombre de estas muchas mujeres para que no las linchen.

Yo creo que tengo personalidad y pensamiento crítico, y sobre todo lo que tengo son años. Eso me da la posibilidad de pensar por mí mismo y no tener que sujetarme a las normas preestablecidas por los que dictan qué es lo que está bien y qué es lo que está mal. Solo me sujeto a la ley de Dios. ¡Vaya, otra revelación intolerable para las mentalidades “adultas”!

Nunca se ha hablado tanto de tener pensamiento crítico y nunca se ha censurado tanto el tener ideas propias. Fomentemos realmente un pensamiento crítico que conduzca a cuestionarnos todas aquellas cosas que se nos intenta imponer. Solo pueden estar en contra de esto aquellos que les molesta la libertad de los demás.

Dicho esto, también abogo por que los niños aprendan cosas de memoria. Un niño es capaz de retener muchas cosas que a los adultos ya nos resulta difícil. Pues facilitemos que aprovechen esta capacidad. Que se aprendan las tablas de multiplicar de memoria. Que se aprendan las capitales de los países, los ríos, las cordilleras, etc. Vaya estoy diciendo otra barbaridad. Pido perdón a los jueces del bien y del mal. Por cierto, los que dictan se llaman dictadores. Hasta el jueves que viene y viva la libertad una y cien veces.

Okupas

Indefensión total de unos ancianos

Un  conocido mío, me ha contado que ha sido desalojado de su casa por un ocupa. Este amigo es de fuera de España, aunque vive aquí por razones de trabajo. Resulta que en la empresa en la que trabaja empezó a trabajar un compatriota suyo venido del país de origen. Al ser del mismo país congeniaron, y este amigo mío le ofreció vivir en su casa mientras encontraba un lugar en el que vivir. Bien intencionado pensaba que esto duraría una o dos semanas. Resultado, este compatriota suyo no solo no se quiere ir, sino que ha tomado posesión de la casa, ha cambiado la cerradura y mi amigo ha quedado fuera.

Lo sorprendente de estas situaciones es que la ley hace muy tedioso, difícil y largo que el afectado recupere una vivienda ocupada. Cuando uno entra en una casa a atracarla, si se le pilla, se le detiene por delincuente. Es allanamiento de morada. Pero si el atraco es continuo y prolongado, entonces ya no. Parece que el atraco puntual es delito, pero el repetido y continuo no. ¿Nos hemos vuelto locos?

Hasta que un juez no determine el desalojo del ocupante, el problema se prolonga en el tiempo. ¿No bastaría con presentar el título de propiedad para que inmediatamente se procediera al desalojo y se recuperara la normalidad? Hasta el jueves que viene. Si las leyes no nos defienden esto va a ser la selva.

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Más de inmigración

demografíaEl nuevo ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones del gobierno de España, afirmaba la semana pasada que en 30 años España necesitará nueve millones más de trabajadores para mantener activa la economía. Nueve millones de trabajadores significa un aumento de la población de entre 18 y 20 millones de personas más.

Como ya advertía en mi post de hace quince días, el crecimiento vegetativo en España actualmente es negativo: mueren más personas que nacen. Y la tendencia es a que esto vaya a peor. Por lo tanto, este aumento de la población tendrá que ser de inmigrantes de otros países.

Bienvenidos sean estas nuevas personas de otras procedencias, que con el trabajo que aporten van a mantener activa la economía. Estas personas seguramente vendrán de culturas distintas a la nuestra. Verán en nuestro país oportunidades de aumentar su nivel de vida, por lo que vendrán dispuestos a trabajar mucho. Tendrán más hijos que las familias españolas. Va a haber un cambio radical en la configuración de nuestro país en las próximas décadas.

Ante esta nueva realidad caben dos actitudes: la defensiva, que intentará que estos nuevos habitantes nos afecten lo menos posible. Y la actitud que verá en esta nueva configuración una oportunidad. Una oportunidad de aprender de gente distinta de un mismo. Eso siempre enriquece. Unas nuevas familias para las que la posibilidad de mejora en su nivel de vida hará que se esfuercen. Vendrán con esperanza y con ganas de construirse un futuro.

Bienvenidos sean. Qué futuro más apasionante nos espera. Qué grandes oportunidades de aprender. El que piense que nuestros nuevos vecinos van a ser molestos, que tenga una actitud más generosa ante la vida, y que piense que será esta nueva gente quienes con su trabajo nos mantendrán a los que ya seamos ancianos. Las personas generosas son más felices. Los egoístas suelen ser personas amargadas. Ahora bien, los delincuentes a la cárcel, sean de donde sean. Hasta el jueves que viene.

El paro en España

mercado laboralSe suele considerar el crecimiento del PIB de un país como el mejor indicador de la marcha de la economía. Y efectivamente, esa cifra indica si se crece económicamente o no. Sin embargo, hay un indicador que a mí me parece mucho más importante. Es la creación de empleo y el paro. En España hemos cerrado el año 2019 con una cifra de poco más de tres millones de parados. En concreto 3.163.605. Lejos de los más de 5 millones de parados del primer trimestre del 2013, pero también lejos de los menos de los dos millones del verano del 2007.

Creo que, en el ámbito económico, la principal preocupación de un gobierno debe ser la creación de empleo. Me corrijo. Su principal preocupación debe ser crear las condiciones para que se genere empleo. Porque el empleo se crea en las empresas (sin descontar por supuesto la administración pública).

Cierto que la creación de empleo viene ligada al crecimiento económico. Pero mientras haya paro un gobierno no puede quedarse tranquilo. También es cierto que la creación de empleo es posterior al crecimiento económico. Cuando la actividad económica y empresarial crece, entonces se crea empleo.

Qué se debe hacer para que se produzca crecimiento y generación de empleo, eso está en manos de los economistas y las políticas económicas. Hay políticas que dinamizan la economía y facilitan la creación de empleo y hay políticas que lo ahogan todo. A los gobiernos, en materia económica, hay que juzgarlos por cuánto empleo se crea en el país que dirigen.

Para una persona que observa la economía como parte de su actividad profesional, los momentos actuales en España son interesantísimos. Para una persona, prácticamente todo el mundo, que vive de su trabajo, la creación y destrucción de empleo es algo de máxima prioridad. El tiempo validará o condenará las políticas económicas de nuestro nuevo gobierno. De momento el paro está en 3.163.605 personas y el nivel de empleo es aproximadamente 19.640.000 personas. Hasta el jueves que viene.

Cosas nuevas

tendenciasEstas navidades he estado leyendo un libro que ya había leído cuando se publicó a principios de los años 90. Se trata de “Hacia el Siglo XXI” de Paul Kennedy. El libro habla de las tendencias que se avecinaban para los inicios del siglo en que ahora nos encontramos. Hablaba de cambios demográficos. De la tensión inmigratoria del norte de África al sur de Europa. Del auge de China, etc. Cuando lo leí entonces me pareció curioso, pues salvo las tendencias demográficas, nada hacía pensar que pudiera producirse lo que el libro apuntaba. También hay que decir que en el libro no se nombraba internet. No existía

He vuelto a leer el libro, decía, porque efectivamente fue premonitorio. Europa envejece y sufre un declive demográfico. Desde el norte de África, al igual que desde Asia y Sudamérica están llegando oleadas de inmigrantes a todo el occidente. China se está erigiendo como una potencia económica y política. Y esto no ha hecho más que empezar.

¿Qué nos deparan las próximas décadas? Hasta ahora en el mundo solo pintaba la cultura occidental. De 1000 millones de personas que vivíamos en el mundo desarrollado, en el occidente, en pocas décadas vamos a ser 5.000 millones. China ya cuenta, y mucho, en el mundo. La inmigración con sus tasas de natalidad va a hacer cambiar el entorno social y cultural de muchos países.

Nos esperan grandes cambios. Lo que pronosticaba Paul Kennedy, y que no se veía por ninguna parte, ya está aquí. Con los cambios vienen las oportunidades de aprendizaje, unos de otros, y vienen oportunidades de enriquecernos con nuevas experiencias. El mundo occidental tiene las de perder, por las bajas tasas de natalidad con el correspondiente envejecimiento de la población. Apasionante el futuro que nos espera y que en cierta medida un poco de vértigo. Aprovechemos y aprendamos de las cosas nuevas que se avecinan. Feliz año nuevo y feliz década de los 20.

Priorizar

decidirDecía la semana pasada que toda decisión implicaba una asignación de recursos, y en función de cómo estamos asignando nuestros recursos estaremos decidiendo mejor o peor. Voy a enlazar lo que decía la semana pasada con algo que hay que tener en cuenta para decidir bien. Tomamos decisiones porque queremos alcanzar un objetivo, tenemos distintas alternativas y tenemos recursos limitados.

Por tanto, para decidir bien tendremos que tener claras nuestras prioridades. Asignar unos recursos a una cosa significa no asignarlos a otras. Si empleo mi tiempo y mi dinero en un crucero por el Mediterráneo, no lo puedo estar empleando en un plan de esquí. Por tanto, hay que priorizar.

Para saber priorizar bien, tenemos que tener claros cuáles son nuestros objetivos. En función de cuáles son nuestros objetivos así serán nuestras prioridades y dependiendo de cuales sean nuestras prioridades tomaremos unas decisiones u otras.

Por tanto, para poder decidir bien el primer punto es tener claros nuestros objetivos. Dicho esto, parece que es suficiente con aclararnos con nuestros objetivos. Pues no, pues puede suceder que nuestros objetivos sean algo que nos dañe, que nos perjudique. Si mi objetivo es pasarlo muy bien, o ser muy rico, puede haber modos inmorales de conseguirlos, y en este caso los principales perjudicados seríamos nosotros. Aquí las prioridades juegan un papel esencial. Pasarlo bien puede ser un objetivo muy digno, pero el modo de conseguirlo es lo que puede ser problemático. Hay que saber qué líneas rojas no se pueden saltar.

No sé si me ha salido muy rollo el mensaje de esta semana. Pero se puede resumir en aclárate con tus objetivos. Asegúrate de que tus objetivos valen la pena y no te dañan y eso dependerá de cuáles son tus prioridades. Feliz 2020 y hasta la semana que viene.

Decidir

diciembre 26, 2019 2 comentarios

decidirToda decisión que hace una persona o que se lleva a cabo en una empresa significa realizar una asignación de recursos. Si no se asignan recursos la decisión no se puede llevar a cabo. Los recursos son de muy diversos tipos: financieros si es mi dinero o el dinero de la empresa. El recurso más universal que tenemos es el tiempo. Todos disponemos de 24 horas cada día. Eso sí, no sabemos durante cuántos días. Si nuestro tiempo lo asignamos a una cosa no lo asignamos a otra.

Y una decisión significa asignar recursos porque los recursos que tenemos, ya sea nosotros o la empresa, son limitados. Si nuestros recursos fueran ilimitados podríamos llevar a cabo todas las alternativas que quisiéramos y por tanto no tendríamos que decidir. Pero no, tenemos un tiempo limitado y unos recursos financieros limitados. No podemos estar viendo siete películas en una tarde ni podemos gastar todo el dinero que queramos en lo que queramos.

Los recursos pueden ser tangibles o intangibles. El dinero o el tiempo de que disponemos son recursos tangibles. Nuestra reputación es un recurso intangible. Esta reputación nos puede servir para diversas cosas y en qué emplearla es también una decisión.

Si vemos la toma de decisiones como asignación de recursos podemos preguntarnos cuáles son los recursos de que disponemos, seamos nosotros o nuestra empresa y preguntarnos si lo estamos aplicando del modo más adecuado posible. Este puede ser un modo de juzgar si estamos decidiendo bien. Durante esta semana muchos gozamos de vacaciones y podemos preguntarnos si lo que vamos a hacer es el mejor modo de emplear nuestro tiempo.

Espero que este modo de ver las decisiones os sea útil y os ayude a calibrar si estáis tomando buenas decisiones o no ¿Estoy utilizando bien los recursos de que dispongo? Espero que estéis pasando una feliz navidad. Hasta el jueves que viene.

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