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Miedo a la libertad

noviembre 5, 2020 6 comentarios

Hay mucha gente que le tiene miedo a la libertad. Prefieren que se les diga lo que tienen que hacer y así evitan tener que tomar decisiones y evitan la posibilidad de equivocarse. Eluden responsabilidades. Es el paraíso de algunos políticos, que así tienen a la gente controlada y pueden decidir ellos lo que hace todo el mundo.

Por eso hay políticos contrarios a la libertad de enseñanza. Quieren controlar el adoctrinamiento de la gente joven y así evitar que tengan la tentación de ejercer la libertad.

Los que tienen personalidad se niegan a ceder a otras personas el control de sus vidas. Hasta el jueves que viene. Breve me ha salido el mensaje de hoy porque breve es el contenido, aunque, me parece a mí, fundamental para nuestras vidas.

Gestión de Pandemias

octubre 29, 2020 8 comentarios

Los directivos de empresas y responsables de organizaciones suelen pensar que tienen que tomar frecuentemente decisiones importantes con información limitada y presión de tiempo. Lo de información limitada es habitual, lo de decisiones importantes es de vez en cuando y lo de presión de tiempo es rara vez.

Las decisiones que tuvieron que tomar en el gobierno de España a los distintos niveles, cuando estalló la pandemia en marzo sí que eran decisiones importantes, con información limitada y presión de tiempo. Hicieron lo que pudieron y no se les podía pedir más en aquellas circunstancias, como ya apunté en su día en este blog.

Sin embargo, no se puede decir lo mismo de las decisiones que se deben tomar para gestionar esta segunda ola de la pandemia. Ya hay más información. Otra cosa es que se esté teniendo en cuenta o no. Siguen siendo decisiones importantes. Pero lo que no ha habido ha sido presión de tiempo.

Me explicaré, ya para finales de junio, cuando parecía controlada la primera ola, se podían haber establecido planes de actuación en función de posibles futuros escenarios. Se podía decir, cuando venga la segunda ola, en cuanto ocurra tal cosa se hará tal actuación en tal lugar. Si ocurre tal otra cosa la actuación deberá ser tal.

Se podían haber diseñado distintas actuaciones en función de distintos escenarios y así evitar el atolondramiento de última hora. Este es uno de los más elementales principios de toma de decisiones y de diseño de estrategias. Esta segunda ola debería habernos pillado mejor preparados. Si las cosas se piensan de antemano hay tiempo para proponer soluciones. Así como exculpé en este blog las actuaciones de los responsables en la primera ola del virus, no puedo hacer lo mismo ahora. Aprendan gestores públicos un poco de estrategia y de toma de decisiones. Hasta el jueves que viene.

Tipología de tontos

octubre 22, 2020 6 comentarios

Dicen que hay dos tipos de tontos, los que prestan libro y los que los devuelven. Fuera de bromas, el otro día estuve reflexionando sobre algunos perfiles de personas con las que me he cruzado en la vida, me di cuenta que había personas no muy inteligentes y muy agradables y otras tampoco muy inteligentes pero insoportables. Por supuesto muchas personas inteligentes.

El ser más o menos inteligente no es mérito ni demérito de nadie, cada uno tiene la que Dios le ha dado. A esto no hay nada que decir. Pero entre los menos dotados los hay que son humildes y serviciales. Conocen sus limitaciones saben hasta donde pueden ser útiles y hasta donde no, y resulta que no son tan tontos. Con ellos se está muy a gusto.

Luego está el tonto terco. El que se empeña en una idea que es absurda, es incapaz de darse cuenta de lo absurda que es y además insiste e insiste. De este tipo de gente lo mejor es alejarse. Sin ninguna mala intención te puede meter en muchos líos.

Después está el tonto soberbio. El que se cree muy listo. Va dando lecciones. Está muy satisfecho de sí mismo. Los que le conocen poco quedan inicialmente deslumbrados por su empuje y su decisión. A la que se les conoce un poco más empiezan a dar pena y a ser el hazme reír de todo el mundo. De estos mejor mantenerse alejados, pues suelen ser avasalladores y generan malestar a su alrededor. No se les puede llevar la contraria, porque en su soberbia no admiten error alguno. Son perfectos. Los errores siempre son de los demás. Generan malestar.

Estés más o menos dotado de capacidad, seas más o menos listo, sé humilde. Es mi consejo, intenta ser útil, servir. Te ganarás muchas amistades y podrás hacer mucho bien, con independencia de lo más o menos inteligentes que podamos ser. Hasta el jueves que viene.

Mujeres Brújula

octubre 15, 2020 14 comentarios

Ha llegado a mis manos un libro publicado por la editorial Espasa y titulado “Mujeres Brújula”. Allí la autora, que según afirma la editorial es una de las españolas más influyentes, muestra por un lado ejemplos de mujeres que con su actitud y actividad han causado impacto en su entorno, y por otro lado nos muestra su visión sobre las posibilidades del mundo actual.

Me ha llamado la atención uno de los capítulos finales dedicado a la “sostenibilidad”. He de decir que en el último año me estoy informando sobre la “Economía circular” y ese interés me ha llevado a la sostenibilidad, de la que la economía circular es una de sus posibles dimensiones.

Lo que me ha llamado la atención es la perspectiva desde la que en el libro se aborda la sostenibilidad. Actualmente de este tema se habla mucho, pero casi siempre desde una perspectiva de preservación del medio ambiente. Que no podemos esquilmar los recursos de la tierra de modo que generaciones futuras se encuentren con un problema; que no se puede degradar el medio ambiente, etc.

La autora del libro además de tocar estas dimensiones añade una muy original, aunque por otro lado muy evidente. Que para que las actividades que llevamos a cabo sean sostenibles hay que cuidar la familia. La familia como la más elemental vertebradora de lo que es la sociedad en su conjunto. Sin la familia difícilmente se desarrollan las personas y sin desarrollo de las personas no hay sostenibilidad posible.

Me recuerda a lo que decía el gran Leopoldo Abadía cuando le preguntaban sobre qué pensaba del mundo que íbamos a dejar a los jóvenes. El respondía preguntándose que qué jóvenes íbamos a dejar al mundo. Decía que cuando él llegó al mundo en 1933, se encontró con una guerra civil española seguida de una guerra mundial. Peor no podía estar el mundo y Leopoldo salió adelante.

La sostenibilidad la mantienen personas bien formadas, y la formación se adquiere fundamentalmente en la familia. Hasta el jueves que viene.

Donde no hay distinción hay confusión

confusión

Siempre ha habido empresas que han ido bien y empresas que han ido mal. También empresas que en su día tuvieron mucho éxito por lo que hacían y por cómo lo hacían, y posteriormente fracasaron. Es la dinámica de la actividad económica y empresarial. Las actuales turbulencias sanitarias están teniendo un terrible impacto económico. Las actuaciones de los gobiernos están paliando el desastre, están haciendo que muchas empresas sobrevivan, pero en la UCI empresarial. Llegará un momento en que los gobiernos no podrán hacer más, o las empresas sobreviven por si mismas o tendrán que cerrar.

Como siempre, también actualmente, hay empresas mal gestionadas que van a tener dificultades, y quizá tengan que cerrar con independencia de que haya virus o no, pues están mal gestionadas, o se han quedado retrasadas o por cualquier otra razón.

A la hora de justificar las dificultades la excusa será muy fácil, el maldito virus. Cuando en realidad con virus o sin él las dificultades estarían allí. Los directivos no se darían cuenta de que es su mala gestión, o su falta de capacidad por anticiparse o adaptarse la verdadera causa de los problemas.

Si no se saben las causas de por qué pasa lo que pasa, no se puede aprender ni mejorar. Donde no hay distinción hay confusión. La principal razón para mantener una empresa a flote es salvar los puestos de trabajo.

La semana pasada empecé a dar el curso inicial de Análisis de Decisiones en el EMBA del IESE en Barcelona. Como cada año dispuesto a pasarlo muy bien. Hasta el jueves que viene.

Complejidad

Cuando las cosas se dejan sin atender tienden al desorden y a complicarse. En una casa donde vive una familia, con el tiempo empiezan a acumularse cosas, papeles, trastos viejos, que en su día se pensó que algún día podrían servir. En un despacho pasa lo mismo, con el tiempo se acumulan papeles, revistas y documentos, por si acaso.

Todo esto complica las cosas. Una cosa que no se va a utilizar sobra. Si una cosa se guarda ante la remota posibilidad de que sea útil más adelante, seguramente más adelante nunca se utilizará, posiblemente cuando la necesitemos no nos acordemos de que la teníamos en algún lugar. Y si nos acordamos, no conseguimos recordar donde estaba. El coste de adquirirla, seguramente será inferior al coste de tenerla desordenada en algún sitio.

Esto pasa también en las empresas. Conforme crecen los procesos y los modos de hacer las cosas se van complicando. A veces esta complejidad es fruto necesario de este crecimiento, pero otras muchas veces es debido a la complejidad a la que tienden todas las cosas.

En concreto ojo en una empresa cuando crecen las vetas y los beneficios se mantienen estables, no crecen. Posiblemente el desorden y la complejidad están impidiendo que ese incremento de ventas se trasforme en un incremento de beneficios.

Resumen, a nivel personal ordena tu casa, ordena tu lugar de trabajo. Tira cosas viejas. Vivirás mucho más cómodamente. A nivel empresarial, mira si has introducido en tu empresa o en tu departamento una complejidad innecesaria. Hasta el jueves que viene.

Estrategia y táctica

septiembre 24, 2020 6 comentarios

Cuentan de un epitafio en una tumba que decía “Hizo el bien y el mal. El mal lo hizo bien y el bien lo hizo mal”. Es la distinción entre estrategia y táctica. Estrategia es hacer lo que hay que hacer, lo que es bueno y táctica hacer bien lo que se está haciendo.

Lo peor es una buena táctica para una mala estrategia, es decir, hacer muy bien lo que no se debe hacer. Malo es una mala táctica de una buena estrategia. Se hace lo que se debe hacer, pero se hace mal. Es una chapuza. De una mala táctica aplicada a una mala estrategia pude surgir cualquier cosa, y todo por casualidad. A lo mejor surge algo bueno o también algo malo.

En la vida y en la empresa hay que diseñar una buena estrategia y llevarla bien a la práctica diaria con buenas tácticas. Uno tiene que preguntarse en cada momento en el corto y en el largo plazo ¿estoy haciendo lo correcto?, y después preguntarse, ¿lo estoy haciendo bien?

Son consideraciones genéricas las que me han salido en el mensaje de esta semana, pero pueden servir. Felicidades a todas las Mercedes, que en Cataluña hay muchas. Hasta el jueves que viene, que estaré a punto de empezar mis clases.

¿Inteligencia o esfuerzo?

septiembre 17, 2020 12 comentarios

consejosNo sé por qué motivo, recientemente algunas familias, especialmente las madres, me están pidiendo que oriente a sus hijos, bien a los de bachillerato sobre qué seguir estudiando, bien a universitarios y recién graduados sobre su futuro profesional. Para empezar a orientar, una cosa que les digo es que piensen cómo se ven a 10 años vista, de allí surge la conversación y siguen las reflexiones. En general, si les veo ilusionados con algo les animo vivamente a que lo persigan, salvo que sea patente que no tienen las capacidades para llevarlo a cabo.

Otra cosa que me parece útil para los jóvenes y para todo el mundo es hablarles de la importancia de la constancia y del esfuerzo. Lo vi cuando estudiaba la carrera. Allí me encontré gente muy muy inteligente, y gente menos inteligente pero muy trabajadora. Las mejores notas se las llevaban los que estudiaban todos los días. A los más inteligentes, aunque se sacaron sobradamente la carrera, no les fue también.

Este último consejo sirve para los estudios y para todos los momentos de la vida. Si hay que elegir entre alguien inteligente o alguien trabajador, a por el trabajador. Evidentemente, siempre que tenga las cualidades necesarias para desempeñar lo que hay que hacer.

El refrán “más vale maña que fuerza” es útil para alguna acción determinada. Pero para conducirse por la vida más vale constancia y esfuerzo que inteligencia. Lo bueno del caso es que sobre la inteligencia poco se puede hacer, uno tiene la que tiene y ya está. Pero la constancia y el esfuerzo depende mucho más de nosotros mismos, de que nos lo propongamos.

El que me pidan estos consejos a mí me enriquece mucho. Me hace sentirme útil, me hace estrechar relaciones de amistad con estas familias y me pone en contacto con gente joven, lo cual siempre es rejuvenecedor. Buen inicio del curso y hasta el jueves que viene.

Toma de Decisiones y Planificación Estratégica

septiembre 10, 2020 6 comentarios

estrategiaUna de las principales actividades de los directivos es decidir a donde quieren llevar su empresa y los pasos a seguir para llegar allí. A esto se le llama planificación estratégica, que va adaptándose según las cambiantes circunstancias del entorno.

Hacer la planificación estratégica actualmente es muy difícil y bastante inútil. Evidentemente hay que saber a dónde se quiere ir. Pero ya, los pasos a seguir para llegar allí es algo más problemático debido a las continuas cambiantes circunstancias en que se desarrolla el mundo empresarial actualmente. Estamos en un entorno muy turbulento y las cosas cambian continuamente. Una estrategia válida ayer mañana puede ser inútil.

Ahora en lo que hay que ser fuerte es en toma de decisiones. Sabemos, sí, a dónde queremos llegar. Pero las decisiones que hay que tomar para llegar allí van cambiando.

Un error frecuente cuando se toman decisiones es intentar saber lo que va a pasar. Si lo supiéramos decidir sería muy fácil. Y precisamente ahora estamos en tiempos de gran incertidumbre. Olvídate de pretender saber lo que va a pasar. Toma decisiones que permitan la vuelta atrás. Marca metas parciales a conseguir de modo que si no se consiguen en el tiempo pretendido da marcha atrás. Decisiones que sean válidas en el mayor número de futuros escenarios posibles. Que si la cosa sale mal no sea un desastre total. Cuidado con la intuición. Cuando el futuro es muy incierto acabamos agarrándonos a la intuición como a un clavo ardiendo. Analiza, analiza y analiza. Y al final despliega tu plan de acción que deberás ir modificando para adaptarlo a las circunstancias.

Y muy importante. Que sepas de antemano a dónde quieres ir, no sea que las circunstancias te lleven a un sitio donde no quieres estar y cuando te des cuenta ya sea demasiado tarde. Ten personalidad. Hasta el jueves que viene

No hay que alarmarse

septiembre 3, 2020 27 comentarios

coronavirusSe están detectando ahora en España unos 6.000 casos nuevos de coronavirus por día. Una barbaridad. El máximo a finales de marzo fue de unos 9.000 en un día. Estamos acercándonos a unos números similares a los de marzo o abril.

No saquemos las cosas de quicio. No está pasando nada alarmante. En España se mueren 1.100 personas al día, de ellas 370 son por problemas en el sistema circulatorio, 150 por enfermedades del sistema respiratorio. Ahora se están muriendo un promedio de 20 por el dichoso virus. ¿No está habiendo una injustificada alarma?

Alguien dirá que los 6000 nuevos infectados por día es alarmante. Casi tantos como en el momento más álgido a primeros del pasado abril. Alarma. ¿Pero, por qué se detectan tantos? Pues simplemente porque se están haciendo una infinidad de tests.  La pasada primavera solo se detectaban los que tenían dolencias serias. Entonces sí que el asunto era serio. Pero ahora no lo es.

¿Por qué hay esta alama social? Pues la alarma se produce porque los medios no paran de hablar del tema. Cada telediario los primeros 20 minutos son sobre el tema. Si se dejara de hablar del tema no habría esta alarma y llevaríamos una vida más normal.

Pasa con los suicidios. Cada día se suicidan en España un promedio de 10 personas. Hay un acuerdo tácito de no informar sobre ellos para no inducir al suicidio a otras personas. ¿No se podría llegar a un acuerdo de informar menos sobre el virus?.

Algunos se escandalizarán por el mensaje de esta semana, como ya lo hicieron del mensaje que escribí hace tres meses. No quiero decir que no haya que ocuparse del tema, como hay que preocuparse de curar los canceres e intentar evitar los suicidios. Pero el virus no puede paralizar nuestras vidas. Ocuparnos, pero no paralizarnos. Evidentemente debemos tomar las medidas que piden los que saben del tema, pero no obsesionarnos.

Todo el mensaje de esta semana es compatible con mis condolencias hacia las personas que han perdido algún familiar por el virus. Feliz inicio de curso (nunca mejor deseado) y hasta el jueves que viene.

graficas virus españa

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