Personalidad

abril 14, 2022 4 comments

Mi padre fue durante más de cuarenta años profesor de enseñanza media. Durante 21 de ellos fue el director, primero de un instituto y posteriormente de un colegio. Siempre le oí comentar que cuando en alguna reunión le indicaban donde estaba la presidencia, él contestaba presidencia está donde estoy yo. No necesitaba de lugares privilegiados ni insignias ni distintivos que indicaran que él era el que mandaba.

¿A qué viene esto? Pues que hay personas que sí los necesitan para que se vea que son importantes. Recuerdo un profesor del IESE que un día me dijo “hay quien tiene una estrella de tres puntas y le saca brillo, y la muestran

Cuando uno depende de la valoración que los demás hacen de él mal va. Va a frustrarse. Uno tiene que centrarse en ser buena persona, buen profesional buen padre o madre de sus hijos, buen compañero de trabajo. Gran falta de autoestima si uno necesita el aprobado de los demás. Pero, en fin, esto es muy frecuente. Feliz semana santa y hasta el jueves que viene.

Cabezonería

Hay directivos a los que se les mete una idea en la cabeza y no hay manera de que cambien de opinión, sin importar cuanta evidencia hay de que hay alternativas mejores que la que están imponiendo. No atienden a razones. Da la impresión de que escuchan las opiniones alternativas, pero solo es para afianzarse en lo que ya tienen decidido hacer.

Estos jefes acaban quedándose solos dado el convencimiento que generan en su gente de que tratar asuntos con ellos no sirve para nada. Jefe, escucha a tu gente. Tomarás mejores decisiones porque dispondrás de más información. Algunas de las cosas que te propongan no podrán ser llevadas a cabo y otras sí, tendrán mucho sentido. Y, sobre todo, conocerás mejor lo que pasa en tu organización. Además, las personas se sentirán más involucradas en tu empresa. Hasta el jueves que viene.

Capacidades dinámicas

Durante mucho tiempo se ha hablado en la empresa de la planificación estratégica, que grosso modo significa decidir a donde quiere llegar la empresa en un determinado plazo de tiempo y decidir qué se va a hacer para llegar hasta allí. En función de los recursos y las capacidades de la empresa, de las oportunidades que tenía delante y del entorno económico en que se movía la estrategia era una u otra. Las empresas planificaban su estrategia a 3 o 5 años vista, y cada año la revisaban y la ponían al día.

La planificación estratégica era suficiente en las épocas en las que había estabilidad, o en las que los cambios eran muy lentos y más o menos predecibles. Pero en las últimas dos décadas los tiempos se han vuelto turbulentos y lo que se planifica hoy mañana ya no sirve.

Los tiempos están turbulentos. En las últimas dos décadas ha aparecido el terrorismo islámico, una crisis financiera y económica de magnitud que nadie se imaginaba, y que casi se lleva el euro por delante. Una pandemia realmente global y ahora una guerra con impacto en el mundo entero.

Mañana no se sabe lo que pasará ¿Significa esto que la planificación estratégica es ahora inútil? No. Hay que seguir planificando, pero sabiendo que esos planes hay que adaptarlos continuamente. Han de ser planes flexibles y adaptables a las situaciones cambiantes. Si para llevar a cabo los planes hace unas décadas, las empresas necesitaban unas capacidades, lo que se necesita ahora son capacidades dinámicas, es decir la capacidad de construir nuevas capacidades una y otra vez para atender las continuamente cambiantes situaciones.

Las empresas que saben hacer cosas pero no aprenden a aprender tendrán dificultades. Las empresas que saldrán adelante son aquellas con la capacidad de construir en cada momento las capacidades necesarias en las circunstancias cambiantes. Son lo que se llaman capacidades dinámicas. Hasta el jueves que viene.

Tipos de interés, inflación y crecimiento

Han sido bastantes los amigos que a lo largo de los años me han consultado, a la hora de firmar una hipoteca, qué pensaba yo que era mejor si a tipo fijo o a variable. El fijo era pagar de intereses un porcentaje preestablecido y el variable el pago es un índice de referencia, normalmente el Euribor, más un incremento. La ventaja del variable es, que estando los tipos de interés tan bajos estos años, salía ligeramente mejor que el fijo.

Pero yo siempre he recomendado el fijo ¿Por qué? Pues porque el fijo estaba solo ligeramente por encima del variable, y el variable contenía mucho riesgo, porque podía llegar a subir mucho. Era muy difícil que los tipos de interés se mantuvieran tan bajos como han estado estos últimos años. Si han estado tan bajos ha sido porque había que revitalizar la economía después de la gran recesión del 2008-2023 y después para paliar los efectos de la pandemia. No podían permanecer tan bajos por un periodo demasiado prolongado de tiempo. Tendrían que subir en algún momento, y en ese momento el variable se pondría por encima del fijo, pudiendo llegar a estar muy por encima.

¿Qué pasa ahora? Pues con una inflación del 7,5% antes de que comenzara la guerra de Ucrania, y con unas perspectivas de subidas aún mayores dados los problemas de que está generando la guerra, la escalada de los precios de la energía, las huelgas de transportistas, etc., el Banco Central Europeo va a tener que subir los tipos de interés si quiere controlar la inflación. Y quizá los tenga que subir mucho.

Es ahora cuando todos los que han suscrito hipotecas a tipo variable se van a arrepentir. Veremos hasta donde llega la inflación y hasta donde llegan los tipos. Hay que advertir que, si la subida de tipos se hace lentamente, como creo que se hará, es porque una subida de tipos frena la economía, y tampoco es ahora el momento de empezar a frenarla. Difícil lo tienen los que toman las decisiones sobre los tipos de interés y difícil momento económico el actual. Hasta el jueves que viene.

Justicia

marzo 17, 2022 2 comments

Una condición necesaria para que haya buenas relaciones entre cualquier grupo de personas es que entre ellas se viva la justicia. Si no se respetan los derechos de las personas, si no se cumplen los compromisos contraídos, no se puede funcionar bien, ya sea en la familia, en la empresa o en cualquier grupo de personas.

Justicia es dar a cada uno lo que le corresponde. Y en la empresa esto va desde cumplir las condiciones de trabajo pactadas hasta respetar aquellas cosas en las que una empresa se ha comprometido con cualquier empleado suyo. Por supuesto que los empleados tienen que cumplir con sus compromisos, pero esto no suele ser el problema ya que son los jefes los que tienen el poder y por la cuenta que les trae el empleado cumple con lo que se le pide. Aún así, si un empleado puede escaquearse en algo que no se va a notar, si lo hace no está viviendo la justicia, y a la corta o a la larga esto tendrá repercusiones en el ambiente de trabajo.

Puede suceder alguna vez que en una empresa sea muy difícil en un momento dado cumplir con algún compromiso, y por alguna razón bien justificada. En ese caso lo que hay que hacer es hablar con los afectados y explicarles que eso a lo que tienen derecho va a ser mu y difícil cumplirlo. Si la empresa ha sabido ganarse la confianza de sus empleados, estos lo entenderán y fácilmente renunciarán a ese derecho si es por una razón suficiente. Si la empresa no ha tratado con respeto a sus empleados, estos se rebotarán, y bien que harán. Es para estas situaciones para las que son necesarias unos sindicatos firmes. Si la empresa trata con respeto a sus empleados, los sindicatos son menos necesarios. Un modo de no vivir la justicia es no respetar los horarios de las personas. Indicarles el trabajo que han de hacer sin atender si ese trabajo cabe en el horario aboral pactado.

Por supuesto que si la empresa hace promesas irresponsables que no sabe si podrá cumplir o no, en el momento que no las cumpla estará siendo injusta con su gente, y la confianza desaparecerá. Ya he hablado en otros mensajes la gran importancia de la confianza para la buena marcha de una empresa. Hasta el jueves que viene.

Valor del trabajo

marzo 10, 2022 6 comments

No recuerdo quién me sugirió que en el blog tratara algún día sobre el valor del trabajo. Me pareció una excelente idea y me propongo desarrollar alguna idea. Trabajar es una actividad que necesitamos todos. No podemos estar ociosos. Sea estudiar en el caso de un estudiante, colocar ladrillos en el caso de un albañil, la actividad de un ama o amo de casa, o la de un arquitecto.

Una primera razón es la de obtener los recursos para mantenerse y mantener a una familia, o para prepararse para el ejercicio profesional en el caso de los estudiantes. Pero el pensar que la única razón para trabajar es para ganar dinero y mantenernos sería un error. Hay más razones. Con el trabajo nos desarrollamos como personas al desarrollar las capacidades que todos tenemos. Y eso lo necesitamos todos.

Podemos concebir el trabajo como un instrumento para enriquecernos o como un medio para servir a los demás además de para ganarnos la vida. Vida muy pobre es la del que tiene como únicas razones para trabajar el enriquecerse o el desarrollarse personalmente. Digo vida pobre porque en ese caso el horizonte de su trabajo se termina en él mismo. Vida muy rica la del que concibe el trabajo como medio de servicio a los demás. Su acción queda multiplicada en la vida de los demás.

Un asunto interesante es el de si hay trabajos más importantes que otros. Desde un punto de vista objetivo, el trabajo del presidente del gobierno de un país o el máximo responsable de una empresa de miles de trabajadores es más importante que el trabajo de un empleado de a pie como por ejemplo puedo ser yo. Pues las decisiones de los de arriba tienen un impacto, para bien o para mal, mucho mayor que las decisiones de los de abajo. Pero desde el punto de vista subjetivo, no hay trabajos más importantes que otros. Un trabajo, por muy humilde que sea, sirve para que la persona que lo desempeña se desarrolle como persona, y eso tiene mucho valor. Sirve para que esta persona pueda levantar una familia y dar educación a sus hijos, lo cual tiene también muchísimo valor.

En definitiva, no hay trabajos más importantes que otros. Lo que sí hay personas que con su trabajo al servicio de los demás crecen como personas y otras que con su trabajo con la exclusiva finalidad del engrandecimiento propio tienen una vida un poco pobre. Seguiré tratando más delante este apasionante tema. Hasta el jueves que viene.

Valor económico de la confianza

La confianza no es un bien económico. No se puede ir al supermercado y comprar un kilo de confianza. Si lo fuera su precio estaría por las nubes. El que no sea un bien económico no significa que no tenga valor económico. Las empresas en las que hay confianza entre directivos y empleados, no hay que controlar. Se sabe que la gente va a realizar el trabajo que le corresponde. Estas empresas se pueden ahorrar el coste del control. Si hay confianza, las personas están dispuestas a hacer lo que haga falta por su empresa. Sabe que la empresa les tiene en cuenta.

A nivel de sociedad, si hubiera confianza, si todo el mundo fuera digno de confianza, no necesitaríamos cerrar con llave las casas ni lo coches ni nada. Se viviría mucho mejor. Una familia solo se sostiene sobre la base de la confianza entre marido y mujer. Confianza que se traslada a los hijos. En definitiva, la confianza no es ningún bien económico, pero tiene un gran valor económico.

Por tanto, todo lo que puedan hacer las empresas por invertir en confianza serán inversiones rentabilísimas. Lo que pasa es que no hay dinero que pueda comprar la confianza. Estas inversiones no son económicas. Son inversiones en uno mismo. Uno es confiable o no lo es. Uno es confiable en la medida en que tiene en cuenta el impacto de sus decisiones en los demás. En la medida en que cumple sus compromisos. En la medida en que valora, de modo real y no verbal, a las personas de su alrededor. La confianza se gana. Se la otorgan los demás a uno. Uno todo lo que puede hacer es ser confiable. Así que invertir en confianza es invertir en uno mismo. Hasta el jueves que viene.

Rivales políticos

Los principales rivales de un político son los de su propio partido. ¿Por qué? Muy sencillo, si en un parlamento o ayuntamiento hay un determinado número de escaños, estos escaños se reparten entre los partidos en función del número de votos que haya recibido ese partido.

Es decir, los escaños o sillas en el ayuntamiento para cada partido lo deciden los votantes, los ciudadanos de a pie. En cambio, el puesto que ocupa cada uno en la lista de las elecciones ya se decide en el partido. Todos quieren ocupar un puesto lo más arriba posible, para asegurar que uno sale elegido. Es por este motivo por lo que hay conflictos.

También en un partido hay diferentes familias cada una con su líder. Es fundamental que en las luchas entre una y otra familia mi líder sea el ganador. Ocuparé un puesto mejor en la lista. En definitiva, cuántos puestos le corresponden a cada partido lo decide el pueblo votante. Cómo se reparten esos puestos se decide dentro del partido. Y esto sirve para cualquier partido con independencia del color.

Sigo sin hablar de política en este blog. Estoy hablando de las características del procedimiento de elección en España de nuestros representantes. Hasta el jueves que viene.

Mas sobre inflación

febrero 17, 2022 4 comments

La inflación en España en el año 2021 ha sido del 6,5%, la más alta de las últimas varias décadas. En los últimos meses, conforme los precios iban creciendo, surgía la pregunta de si este repunte era puntual o se prolongaría en el tiempo. Nadie sabe la contestación porque el futuro siempre es incierto, pero en el mensaje de esta semana voy a exponer algunas razones por las que creo que se va a mantener alta durante los bastantes próximos meses.

Los que entienden de esto dicen que hay muchas razones por las que ha crecido la inflación. Por un lado, para capear la pandemia, y antes para afrontar la gran recesión, los bancos centrales han estado inyectando dinero para mantener la actividad. Por otro lado, el precio de la luz se ha disparado, los suministros de materias primas y componentes están escaseando. Los precios de los productos industriales en el 2021 han crecido un 35,9%. Los productos industriales preceden a los productos de consumo, aunque en menor medida, por lo que en algún momento esto quedará reflejado en el IPC.

En definitiva, salvo la inyección de dinero por parte de los bancos, las demás causas del aumento de la inflación no dan síntomas de desaparecer, y retirar dinero por parte de los bancos y subir los tipos de interés, que quizá sea una medida necesaria, irá en contra del crecimiento. Por lo que no parece que la inflación vaya a aflojarse, al menos a corto plazo. Pero bueno, yo no soy economista, sino observador de la economía.

Por otro lado, una supuesta subida de salarios del 2,5% cuando la inflación ha subido un 6,5% nos hace perder un 4% de poder adquisitivo, lo cual genera malestar. Pero si los salarios suben tanto como la inflación, este aumento de costes salariales llegará un momento que se tendrá que reflejar en un aumento de los precios de venta, alimentando así la inflación. La alternativa es que las empresas entren en pérdidas lo que dificultará la reactivación económica. En definitiva, momentos complicados. Hasta el jueves que viene.

Delincuencia. Algo estamos haciendo mal

febrero 10, 2022 12 comments

Copio una noticia de La Vanguardia: “Los Mossos d’Esquadra arrestaron el 19 de enero a un hombre de 33 años como presunto autor de un robo en una tienda de telefonía en …. amenazando a una trabajadora del establecimiento con un cuchillo de grandes dimensiones. Según explicó la policía catalana en un comunicado, el detenido acumula un total de 66 antecedentes policiales. El hombre pasó a disposición judicial y el juez instructor decretó libertad con cargos”.

Esta noticia me deja muy sorprendido. En primer lugar, defender la presunción de inocencia de este individuo si no se prueba que ha sido él el agresor. Pero ¿puede estar libre en la calle una persona que acumula 66 delitos y que es altamente sospechoso de estar actuando con cuchillos de grandes dimensiones?

A mi no me cabe duda de que el juez instructor actuó de acuerdo con la ley. Pero una ley que permita que una persona que acumula 66 delitos de agresiones campe libremente es una mala ley.

Al margen de este suceso, veo tanta polarización y tanta crispación, que me parece que va a ir muy en aumento la inseguridad ciudadana en el país en el que vivo. Veo demasiados síntomas de descontento. Espero equivocarme, pero me parece que en esto vamos a ir a peor. Hasta el jueves que viene.

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