No acabamos de aprender

construcciónAcabamos de salir de una profunda recesión económica causada fundamentalmente por una burbuja inmobiliaria alentada por una descontrolada facilidad de financiación bancaria. Fruto de esta recesión, el sector de la construcción ha perdido casi novecientos mil empleos, un 65% de sus trabajadores. Se han cerrado casi cincuenta mil empresas solo en ese sector, el 42% de las que había y la debacle ha sido fenomenal. Burbuja inmobiliaria.

Pues parece que no acabamos de aprender. Aparecen continuas noticias de que el sector vuelve a estar pujante. Se vuelven a ver anuncios de venta de pisos a precios desorbitados. Algunas sucursales bancarias están diciendo en privado a las sucursales inmobiliarias de al lado que si encuentran algún cliente con cara y ojos están dispuestas a financiarles otra vez el 100% del precio de los pisos.

En fin, que parece que hay síntomas de que volvemos a las andadas. Que no acabamos de aprender. Por supuesto que es una buena noticia la recuperación del sector de la construcción y sobre todo la generación de empleo. Pero una cosa es la recuperación y otra el volver a cometer los excesos que nos condujeron a 7 años de recesión. Hay que ver cómo evolucionan los precios de los pisos en los próximos meses y ver si hay una recuperación sólida u otra vez se están cometiendo los errores del pasado.

Hasta la semana que viene. Mañana graduamos a una promoción de 40 alumnos de nuestro Global Executive MBA del IESE. Enhorabuena a todos.

¿Está España demasiado endeudada?

EspañaPublica alarmada la prensa esta semana que España vuelve a tener una deuda pública superior al 100% del PIB. En concreto el 100,3%. Esto no es para tanto. Otros países tienen un nivel de deuda muy superior y y son económicamente solventes. Si una familia tiene unos ingresos entre ambos cónyuges de 80.000 euros y piden una hipoteca de 240.000, tendrán una deuda del 300% de sus ingresos a pagar en los próximos muchos años. Así que un nivel de un 100% para un país no es algo tan grave.

La familia tendrá que pagarla en los próximos años, pues los bancos se aseguran de que puedan pagarla durante la vida de este matrimonio. Pero un país tiene vida ilimitada, por lo tanto puede tener una deuda permanente que va renovando conforme pasan los plazos de pago.

Lo importante no es el montante de una deuda sino la capacidad de devolverla. Y la economía española es suficientemente sólida para poder pagar su deuda. De hecho los bancos siguen prestando a España. Los problemas vinieron en el verano del 2011 cuando hubo dudas de la capacidad de la economía española de pagar sus deudas. Fue la famosa prima de riesgo.

Ahora no hay motivos de preocupación, así que no alarmarse. Hasta la semana que viene.

Ciberataques

terrorismoYa he hablado en alguna otra ocasión en este blog del peligro de los ciberataques. También en las diversas sesiones con antiguos alumnos que he mantenido el último año sobre las causas más frecuentes por las que fracasan las empresas, terminaba hablando del gran riesgo que suponía el ciberterrorismo. Y efectivamente el pasado viernes hubo el masivo ataque que tenía que llegar.

El negocio que más ha crecido en las compañías aseguradoras en los últimos tiempos ha sido los seguros contra los ciberataques. Pero de lo que las compañías se han asegurado ha sido fundamentalmente contra los riesgos de responsabilidad jurídica en caso de sufrir un robo de datos.

A mí todo esto me parecía sorprendente. Por supuesto que hay que asegurarse contra estos posibles eventos. Pero el mayor riesgo que corren las empresas en la red, no es por las posibles repercusiones jurídicas del robo de datos. El mayor riesgo es perder los datos. Perder los archivos y la información que tienen. Y de eso no hablan ni las compañías ni las aseguradoras.

El viernes pasado tuvimos un episodio muy importante, pero yo creo que el gran ataque cibernético está todavía por llegar. Todavía no hemos visto el cisne negro. Empresas, prepárense.

Simplifica

complejoSe dice que cada vez el mundo es más complejo, más incierto, ambiguo, y una serie de adjetivos más. Vamos, que las cosas no son como antes, que ahora todo va más deprisa. A nivel profesional, social, cultural y a cualquier nivel que uno quiera pensar.

¿Qué hacer en una situación así? Pues voy a dar dos consejos. Como las cosas son más complicadas y más difíciles de prever, hay que ser más tolerantes con el error. No hay que pretender hacerlo todo bien a la primera. Lo normal será equivocarnos. Lo que hay que intentar es que los errores no tengan consecuencias drásticas, y que seamos muy flexibles y sepamos rectificar a tiempo.

Ya he dicho en algún otro mensaje de este blog que intentar la perfección es una garantía de frustración. Hay que intentar hacer las cosas medianamente bien y, eso sí, cada día un poco mejor. Ese es el camino más rápido para la excelencia.

Otra consideración es que en entornos tan complicados como son los entornos profesionales actuales, las soluciones que hay que adoptar ante las cosas que surjan han de ser soluciones simples. Si es difícil acertar, ¿para que intentar una solución compleja? Si al final hay que acabar corrigiéndola y mejorándola, mejor y más fácil es corregir una cosa sencilla que una complicada.

Consejo, en todo lo que haces, mira a ver si lo puedes simplificar. Gastarás menos energías y quizá salga mejor. No esperes que las cosas salgan perfectas. Cuando buscamos razones de porqué pasan las cosas que pasan, no seamos complicados. Cuanto más sencilla sea la explicación que damos a las cosas, más probable es que demos en el clavo. Consejo, simplifica. Hasta el jueves que viene. Os dejo un video sobre mi último libro escrito con Pablo Maella.

Hay que tomar decisiones

Earriesgars una tendencia natural el no tomar decisiones. Cuando decidimos podemos equivocarnos y esto no nos gusta por lo que en la mayoría de situaciones preferimos dejar las cosas como están. Pero esto es un autoengaño, pues dejar las cosas como están es ya tomar una decisión de modo pasivo e inconsciente.

No porque no tomemos decisiones van a dejar de ocurrir cosas. Lo que pasa es que no nos sentiremos responsables de esas cosas que ocurren y por tanto, tampoco nos sentiremos culpables. Pero evitar decidir es evitar tomar las riendas de nuestra vida y dejar que los acontecimientos u otras personas decidan por nosotros.

Además sucede que al decidir las cosas nos pueden salir bien o mal, y el impacto subjetivo que tienen las posibles consecuencias negativas de nuestras decisiones es muy superior al impacto que tienen las posibles consecuencias positivas, por lo que al final acabamos dejando las cosas como están. Acabamos no haciendo nada.

Pues no. Hay que abordar proyectos, debemos ser proactivos. Debemos estar preparados para que algunas cosas salgan mal. Y no pasa nada. Seguimos adelante y ya está. Solo no fracasa el que no acomete nada. Ánimo y a perder el miedo a tomar decisiones. Hasta el jueves que viene.

Profesionales Maduros

despidosMe cuenta un habitual lector del blog de una empresa en la que el gerente tiene muchos años de experiencia, y en la que se han desprendido de un montón de mandos intermedios también con muchos años de experiencia y los han sustituido por jóvenes profesionales. El resultado al parecer es que las cosas no están funcionando del todo bien y han tenido que contratar una consultora que diagnostique el problema y le ponga solución. Conclusión de la consultora, falta de experiencia en la gestión.

Es muy habitual. Los profesionales jóvenes tienen una preparación quizá más actualizada y eso seduce a muchas empresas. Sin embargo el rendimiento profesional es fruto de la preparación y de la experiencia. Y la experiencia requiere años y no admite atajos. Prescindir de personas maduras en los puestos de trabajo muchas veces es tirar por la borda conocimiento y saber hacer.

Además cuando en una empresa la gente ve que los años de trabajo y dedicación son correspondidos con el despido, la gente joven y menos jóvenes saben lo que les espera en el futuro y ajustan a la baja su compromiso con la empresa. Y ya se sabe que uno de los factores críticos del éxito de las empresas es el compromiso de sus empleados.

Una empresa de alta calidad sabe aprovechar la experiencia de sus directivos maduros para mantener su alta calidad y para formar a los futuros cuadros directivos. Recompensar los años de esfuerzo con el despido no es de las mejores prácticas de buen gobierno.

Os recuerdo que el miércoles que viene 3 de mayo tenemos la presentación del libro que acabo de escribir con Pablo Maella “Con la misma Piedra. Los 10 errores que todos cometemos al decidir” en el Fnac de la Illa en Barcelona. Os esperamos allí. La firma de libros el dia de Sant Jordi fue todo un éxito. Os dejo alguna foto.

libro

Intereses Creados y Toma de Decisiones

aprender inglesOjo a los intereses creados que nos pueden hacer tomar malas decisiones. Un directivo que no domina el inglés puede ser reacio a la internacionalización de su empresa y esgrimir para ello razones estratégicas: “Nosotros lo que sabemos hacer bien es vender en nuestro país. No somos suficientemente competitivos para vender en el extranjero. Sería un modo de despilfarrar recursos”.

Por otro lado un fumador podría oponerse a leyes que impidieran fumar dentro de los edificios argumentando que el nivel de humo no afecta ni a la salud ni al bienestar de las personas. Son solo altos niveles de concentración de humo lo que resulta molesto.

Pues no. Esos razonamientos generan duda. ¿Realmente cree que no es bueno para la empresa salir a vender al extranjero, o es que tiene miedo poner al descubierto su carencia de nivel de inglés? ¿Realmente piensa que el humo no es ni perjudicial ni molesto o es que usted no puede pasar sin fumar?

Uno gana autoridad y prestigio cuando defiende cosas que cree que son buenas para la empresa aunque a nivel personal no le sean muy favorables. Defender un plan de acción en el que tengo algún interés personal es sospechoso. Y no solemos darnos cuenta de esta situación. El interés personal nos ofusca y nos hace pensar que realmente eso es lo más conveniente. Un autoengaño del que no somos conscientes.

Os recuerdo que este domingo 23 ede abril, fiesta de Sant Jordi, Pablo Maella y yo estaremos firmando libros, el nuevo que acabamos de publicar, en la librería Garbí de Barcelona, en la Via Augusta 9, de 12.00 a 13.00. Pasaté por ahí si estás en Barcelona y nos saludamos. hasta el domingo.

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