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Posts Tagged ‘accidente de tren’

¿Quien es el responsable?

crisisEn 1995 Barings Bank, uno de los principales bancos de Inglaterra, con más de 200 años de existencia quebró, al saberse que la división de derivados (opciones y futuros financieros) de su filial en Singapur acumulaba unas pérdidas de 830 millones de libras, mientras qu el capital del banco era solo de 530 millones.

¿Cómo pudo suceder esto? El responsable fue el jefe de susodicha división de derivados, Nick Leeson, un joven de veintitantos años con una aureola de experto en la compra y venta de esos complejos productos financieros. Por describir muy breve y simplificadamente lo que pasó, cuando las operaciones de compra y venta generaban pérdidas, estas las escondía en una cuenta oculta, reportando a la central en Londres solo los beneficios. Cuando se descubrió el pastel el banco estaba en quiebra.

Como comenté la semana pasada, en julio, un despiste de un maquinista provocó un accidente ferroviario en Santiago de Compostela con un saldo de en torno a 80 fallecidos. ¿A qué vienen ahora estos dos sucesos? Pues muy sencillo tras leer ambas historias con un poco de detenimiento uno puede pensar que los responsables de estos sucesos fueron el joven jefe de la división de derivados en Singapur y el maquinista del tren.

Pero sí lo pensamos un poco más podemos preguntarnos ¿Puede depender la quiebra de uno de los más importantes bancos de Inglaterra de la mala actuación de una persona? ¿Puede depender la vida de unos 300 pasajeros de la atención o despiste de una sola persona en un momento dado?

¿No tenía el equipo directivo del banco o los responsables del tráfico ferroviario la responsabilidad de que estas cosas no pudieran llegar a pasar? ¿No deberían haber puesto controles al directivo de Singapur para que no llegara a la situación a la que se llegó? ¿No debería haber mecanismos de modo que la seguridad de un tren estuviera a prueba de un posible despiste del conductor?

Aprendizaje para cada uno: ¿Hay algún factor de riesgo que se pueda llevar por delante a nuestra compañía o nuestro trabajo? ¿Qué mecanismos podemos poner para que las cosas importantes no dependan de algo que puede fallar? Hasta el jueves que viene

Tener cuidado. Ojo con la experiencia.

tener cuidadEl 27 de marzo de 1977 una colisión entre dos aviones en el entonces aeropuerto de Los Rodeos en Tenerife produjo lo que hasta ahora ha sido el accidente con mayor número de víctimas mortales en la historia mundial de la aviación. 583 fallecidos. Esperemos que nunca se supere este record. La causa: la confusión en el aeropuerto y algo más. Horas antes una bomba colocada en el aeropuerto de Gran Canaria, obligó a desviar todos los aviones que se dirigían a ese aeropuerto al de Los Rodeos. La aglomeración de aviones en ese pequeño aeropuerto no acostumbrado a tamaña actividad y la impaciencia del piloto de una conocida compañía aérea causaron el desastre.

Resulta que el piloto de ese avión era un experimentado profesional que llevaba más de 30 años pilotando aviones de esa compañía, y que buena parte de su actividad consitía en entrenar a otros pilotos. No sé cuales han sido las causas del accidente ferroviario de la semana pasada en Santiago con casi 80 víctimas mortales. Posiblemente habrá sido la conjunción de varias causas. También el maquinista de ese tren era un profesional con años de experiencia.

Sin ser yo quien para juzgar a estos dos profesionales, estos dos hechos permiten comentar un error frecuente en la toma de decisiones: la autoconfianza. Cuando uno lleva mucho tiempo dedicado a una determinada actividad, de modo que se puede razonablemente considerar un experto, es bastante fácil que en algún momento no ponga la atención suficiente en realizar esa tarea que lleva toda la vida haciendo. Normalmente no pasa nada, pues uno domina la situación. Hasta que un día pasa.

No quiero con el mensaje de esta semana decir que esta es la razón del accidente de Santiago de Compostela. Pero sí advertiros a todos de no bajar la guardia cuando realizamos actividades que dominamos. Sobre todo si un fallo puede tener serias consecuencias. Y siendo ya mucho más práctico y concreto tener cuidado a la hora de conducir este verano. No nos confiemos de nuestra experiencia, que nos pude jugar una mala pasada. Parece consejo de abuela, pero las abuelas siempre han sido sabias. Feliz mes de agosto.

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