Icono del sitio Toma de Decisiones Miguel A. Ariño

Armarse un lío

tarta

Sé que con el tema que voy a abordar esta semana voy a recibir palos por todas partes. Pero a la altura de la vida en que me encuentro me puedo permitir el lujo de decir lo que pienso, y al que no le guste que no me lea. Cualquier persona respetuosa respetará mi opinión.

Leí el otro día en la prensa que el tribunal supremo de los Estados Unidos “respalda al pastelero que se negó a hacer una tarta nupcial gay”. Al parecer el tal pastelero alegaba motivos religiosos.

Por un lado, la pareja en cuestión alegaba que el pastelero había violado la ley estatal que prohíbe la discriminación por motivos sexuales. Por otro lado, el asunto llegó hasta el supremo porque el tribunal estatal no había atendido los argumentos del pastelero que había actuado por convicciones religiosas.

Total que se armó un lio. Y lio siempre se armará cuando las leyes con las que nos gobernamos contradigan a la ley de Dios. Y aquí no hablo de ninguna religión en particular sino de los 10 mandamientos entregados a Moisés.

Más vale que nos organicemos de acuerdo con los planes de Dios. Como afirmaba San Juan Pablo II, cuando el hombre se rebela contra Dios, acaba rebelándose contra el propio hombre. Compatible con lo afirmado en el mensaje de esta semana es mi máximo respeto por todas y cada una de las personas que habitan la tierra. Me preparo para recibir. Hasta el jueves que viene.

Salir de la versión móvil