A veces oigo a un directivo quejarse de algo que pasa en su empresa. Y no salgo de mi sorpresa. Si has tomado tal decisión ¿cómo te puedes quejar de que pasa esto? Que los vendedores de tu empresa no colaboran unos con otros. Si les das incentivos en función del logro de resultados individuales ¿Cómo te puedes quejar de que no colaboran? La atención al cliente no es todo lo buena que se espera. Hay muchas quejas de clientes. Si no paras de hablar de vender, vender y vender, tu gente irá a vender con independencia de lo útil que sea lo que vende a los clientes ¿Cómo te sorprende esto?
Las decisiones tienen consecuencias. Parece y lo es una verdad elemental, pero muchos directivos parece que se sorprenden cuando ven lo que está pasando y no son capaces de darse cuenta de que es fruto de las decisiones que toman. Siempre he dicho que una de las características de los bueno directivos es que saben por qué pasan las cosas que pasan. No captar las relaciones causa efecto es síntoma de ser un mal directivo.
A veces pasa que quieres conseguir un objetivo, y realizando tal acción se consigue ¿Qué se hace en ese caso? Pues realizar tal acción. Pero con esa acción además de conseguirse el objetivo se dan otras consecuencias sobre las que el directivo no había prestado atención. Y se sorprende de que está pasando tal cosa.
Las decisiones tienen consecuencias, te guste o no te guste, así que mejor tener en cuenta las consecuencias de nuestras decisiones para no quedarnos perplejos de las cosas que están pasando. Creo que de algo similar ya hablé hace tiempo en un mensaje. Hasta el jueves que viene.
