
Uno de los principios es «Plantea tus problemas de forma realista». Desde un primer momento nuestro presidente se ha negado a reconocer que se nos echaba encima una crisis económica y siempre ha dicho que había que ser optimista, manifestando un patente desconocimiento de la realidad. Otro principio es «Reconoce la incertidumbre y gestionala». Una vez reconocido que estamos en una situación de crisis, Zapatero siempre ha dicho que habíamos tocado fondo y que a partir de ahora todo empezaba a solucionarse. Eran los famosos brotes verdes de su misnistra de economía. En ningún momento ha reconocido que la situación precisaba de medidas de gobierno. Siempre ha echado la culpa a un pesimismo instalado en la problación. Esto enlaza con otro principio que es «No te autoengañes, es muy fácil hacerlo». Zapatero no ha querido reconocer que la situación precisaba de medidas de gobierno en vez de quedarse parado echando la culpa a la coyuntura internacional y asegurando que venían mejores tiempos.
Esto solo por comentar de modo rápido y sin entrar en mucho detalle los principios de toma de decisiones que primero me han venido a la mente. Cada uno podría requerir una entrada del blog o más. Quizá lo haga más adelante, pero la verdad es que se me acumulan los temas a tratar y quiero mantener mi compromiso de solo una entrada a la semana y breve. De todas maneras quiero añadir que la actitud de Zapatero viola el principio número cero, el más elemental, lo que ponemos en la introducción del libro, y es que «si tú no tomas decisiones serán otros los que las tomen por tí», y dejarás el control de tu vida y de tus organizaciones (en este caso de España) en manos de terceros. Y esto es lo que le ha pasado a Zapatero, a base de negar la crisis y a base de decir que las cosas se iban solucionando no ha hecho nada en los dos años que llevamos de dificultades, y al final han sido Obama, Merkel y Sarkozy quienes han dictado las decisiones para España. Por cierto, habrían sido menos drásticas si se hubieran afrontado antes. Perdón por lo larga que es esta entrada y hasta el jueves que viene.