Zapatero, el presidente del gobierno español, anunció el pasado fin de semana que no se volverá a presentar en las elecciones generales que se celebraran dentro de un año en España. Para los lectores de fuera de España informo que en las dos elecciones anteriores se presentó y salió elegido presidente. Sin entrar a juzgar la conveniencia de que Zapatero acuda o no a la reelección, que no es el objetivo de este blog, si que quiero apuntar que desde el punto de vista de la toma de decisiones el hecho que lo haya anunciado con un año de antelación, dadas las circunstancia actuales, lo juzgo una decisión correcta.
Esta actuación es correcta dadas las circunstancias actuales. No estoy diciendo que siempre un presidente deba anunciar con un año de antelación si va a concurrir a las siguientes elecciones. Pero la situación política y económica actual en España planteaba la duda, tanto dentro del partido político de Zapatero como fuera de él, sobre la conveniencia de que se presentara una vez más. Esta duda generaba dentro de su partido incertidumbre sobre si debería prepararse otro candidato y, en su caso, quien debería ser.
Con el anuncio de Zapatero esta incertidumbre ha desaparecido, y su partido puede empezar a trabajar en posibles alternativas con esta importante duda despejada. Queda así más facilitado el proceso de elección del próximo candidato. Lo cual no garantiza necesariamente que el partido siga un proceso de decisión adecuado.
Las organizaciones en su actividad habitual se enfrentan a dos tipos de incertidumbres. La propia del entorno, que siempre es incierto, y la que generamos las personas con nuestras actuaciones. Con la primera irremediablemente hay que convivir, pero la segunda se puede evitar con tal que dejemos claro a la gente cómo vamos a actuar. Y esto es lo que ha hecho Zapatero con su partido. El máximo responsable en España de una multinacional fabricante de automóviles me explicaba un día en el IESE que él dejaba a sus directivos y empleados muy claro lo que esperaba de ellos y cómo los iba a juzgar, de modo que estos supieran a qué atenerse y pudieran dirigir todos sus esfuerzos en hacer bien el trabajo. Me pareció un modo de hacer muy acertado.
Dejo un video que me han hecho en el que presento un programa de tres días en el IESE sobre Toma de Decisiones. Hasta el jueves que viene, y que el video no te haga olvidar retuitear este mensaje. Gracias
