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En su libro «El hombre en busca de sentido«, el psicólogo y psiquiatra Viktor Frankl, que estuvo varios años encerrado en diversos campos de concentración nazis, cuenta que los presos que allí se encontraban que tenían deseos de sobrevivir y le veían un sentido a su situación, tenían más aguante y sobrevivían. Sin embargo, los que tiraban la toalla anímicamente, se desmoralizaban y no veían futuro a su vida, sucumbían, resistían menos y muchos de ellos morían.

Por otro lado Sheena Iyengar, en su reciente libro «The art of Choosing» (libro que recomiendo) dice que entre los enfermos de sida y los afectados por algún tipo de cancer, aquellos que tienen deseos de superar su enfermedad tienen una tasa de supervivencia muy superior a la de aquellos que sólo piensan en la mala suerte que han tenido. Es más, dice Sheena, algunos de los más optimistas piensan que se van a curar porque quieren curarse.

Todo esto viene a cuento de  que muchas veces nuestra realidad depende de la actitud que tenemos ante los acontecimientos. Ante una situación como la actual de dificultades económicas y desempleo, el que no hace más que darle vueltas a su desgracia y maldecir su mala suerte lo tiene más difícil para salir de su situación. Mientras que los que quieren ser protagonistas de su futuro y creen que pueden modelarlo con sus decisiones se ponen manos a la obra y tienen muchas más posibilidades de salir adelante. Seamos optimistas, y sin negar la realidad, veamos las muchas posibilidades que tenemos por delante.

Otro mensaje en el que no me he alargado. Hasta el jueves que viene.

48 COMENTARIOS

  1. Sin duda alguna así es. Pero esto, como bien has contado en esos ejemplos tan ilustrativos, es valido para cualquier situación. Así que desde aquí animo a todos aquellos que están teniendo la suerte de poder disfrutar algo más de tiempo libre, que sigan trabajando para poder encontrar de nuevo un hueco para su vida profesional. Y por supuesto siempre con ilusión.

    • José Pedro, ¿Te graduaste en el IESE en el 89? Me parece que te reconozco, pero no estoy seguro. ¿O quizá eres el hermano de quien pienso que eres, en cuyo caso te dí clase y te graduaste en el 92?
      Buen consejo el tomarnos la vida con calma y no ir estresados.

      Saludos,

      MIguel Angel

  2. En mi opinión pasa el siguiente mecanismo:

    En general el optimista cuando tiene un fracaso en algún proyecto de su vida piensa que las cosas se pueden arreglar y que lo va a conseguir de todas formas a la larga, decide seguir intentando cambiando algo, encuentra un nuevo enfoque, de esa forma finalmente acaba encontrando la formula que le lleva al éxito, cada éxito le retroalimenta aún más. Diríamos que esa persona es perseverante.

    El pesimista ante el fracaso abandona, y eso también le retroalimenta.

    Creo que se trata de un mecanismo emocional y haríamos un gran favor a las nuevas generaciones si les enseñamos a fracasar, y como se debe reaccionar emocionalmente ante el fracaso. De hecho el fracaso es la pan nuestro de cada día del empresario, saber gestionarlo debería ser más importante que la contabilidad.

    • Muy interesante tu observación de ayudar a las nuevas generaciones a convivir con el fracaso. Les estamos llevando entre algodones. Hay que aprender a convivir con el fracaso. Quien no haya fracasado es que nunca ha intentado hacer nada que merezca la pena.
      gracias José Luis por la interesante observación. Me voy a dormir
      maa

  3. Hola Miguel Angel, totalmente de acuerdo.
    En la toma de decisiones comentas que hay una parte que es emotiva, y esta está muy relacionada con la manera de ser y de comportarse ante la adversidad. Aquéllos que cuando ven un problema tratan de ver las posibilidades de resolverlo en lugar de perder el tiempo lamentándose son aquéllos que más fácilmente van a tener éxito.

    Un saludo,

    Paco

    • Si Paco, por eso hay que intentar ver las cosas con realismo, pero siempre con optimismo. Si viendo las cosas negras se solucionaran los problemas mi consejo sería «ve las cosas negra», pero como no es así, mejor ver el lado positivo de las cosas. Seremos más capaces de encontra rvias de solución.

      Buenas noches,

      Miguel Angel

  4. Hola Miguel Angel,
    también muy de acuerdo con el post. Si afrontas una situación con optimismo tienes más probabilidad de éxito; y si sale mal, como mínimo lo vas a soportar mejor. Lo que no sé es hasta que punto el optimismo se puede desarrollar o te viene ya dado por tu genética y tu educación ?
    En la toma de decisiones con implicaciones al largo plazo, supongo que no siempre es fácil encontrar el equilibrio entre ser optimista y no autoengañarse teniendo poco en cuenta el esfuerzo a largo plazo, tal como explicabas en el post de «Vuelta de vacaciones»…

    Un saludo,
    MM

    • Martí, totalmente de acuerdo que a base de optimismo no puedes acabar autoengañándote. Hay que ser realista, como dice el tercer principio de mi libro: «No te autoengañes, es muy fácil hacerlo». Sin embargo creo que el optimismo se puede desarrollar. No es una cosas solamente genética. Al menos esta es mi opinión. Me niego a pensar que los cenizos no puedan dejar de ser cenizos.

      grecias

      Miguel Angel

    • Efectivamente. En el artículo de El País, unos no hacen más que llorar sus desgracias y echar la culpa a…no se sabe quien, y otros se están buscando la vida y están salidendo adelante. Esto permite tocar el tema del autoempleo. Quizá hable de esto en alguna entrada en el futuro, pero creo que cada vez va a haber menos empleo fijo en una gran corporación y cada vez más uno va a cualificarse y vender sus servicios a las empresas que necesiten comprarlos. Vamos hacia el autoempleo. Seremos nuestros propios jefes. Correremos nosotros los riesgos, no habrá una empresa que nos asegure el sueldo.

      Javier, ¿quien eres? No te reconozco.
      saludos

  5. Hay un problema añadido. Las personas toman decisiones y, según su resultado y el contexto en el que las toman, se reafirman y en el futuro muestran una tendencia mayor a volver a decidir los mismo (aunque las circunstancias hayan cambiado).
    Hay un estudio muy interesante (lo siento pero no recuerdo cuál) que comentaba que vamos a tener un problema; hay muchos profesionales tomando hoy decisiones en un entorno claramente negativo. Esas decisiones, durante un buen tiempo, van a ser del mismo calado en el futuro, aún cuando hayamos abandonado la situación actual. Es una especie de resaca de negatividad. Al igual que vivimos un tiempo en que las decisiones «alegres» que se tomaron en tiempos muy felices, se instalaron en el colectivo, y amplificaron la espiral de degradación del sistema.
    Hay un punto de naturaleza humana que no podremos evitar porque es lo que nos hace ser como somos.
    Por otro lado, totalmente de acuerdo con Miguel en su último comentario: en el futuro se potenciará el que seamos nuestros jefes y vendamos nuestros servicios a quién esté dispuesto a pagarlos porque los necesite y valore.

    • Si Fernando, igual que la alegría se instala facilmente en nuestras vidas y influye en nuestras decisiones, los entornos difíciles también nos van a influir durante tiempo. Es esta la razón por la que el empleo tarda mucho en generarse. El empresario se acuerda de las dificultades por las que ha pasado y se lo piensa tres veces antes de volver a contratar, y solo lo hace después de estar muy seguro de que las cosas van a ir bien. Históricamente, por cada año de destrucción de empleo, se tardan 5 en volver a la situación anterior.

      gracias y a por el autoempleo.
      Miguel Angel

  6. Hola, Miguel Ángel,
    Interesante el tema del optimismo y el pesimismo. Es muy habitual que la gente que se posiciona en el pesimismo sea catalogada como peor que la optimista. Posiblemente yo también prefiera el optimismo a ese sentimiento cenizo que lo amarga todo con un determinismo de probabilidad 100% negativa. Pero creo que un «REALISMO ALEGRE» acaso sea más sano que un optimismo que no repara en la existencia de problemas -al igual que el pesimismo que no repara en la existencia de alegrías-.
    Al menos por mi parte, siempre he aprendido mucho más de los errores que de los aciertos. Eso sí, quizás la suerte haya estado en partir de la alegría de vivir. Con ella y el empeño por sacarle el jugo y la lección a cada situación, el fracaso de hoy es el secreto del éxito del mañana :o)
    Dejo el enlace a un vídeo precioso y muy divertido en el que un padre se empeña en ofrecer a un hijo la mejor visión posible de una realidad cruda, cruda, cruda… Quizás me contradiga un poco con él pero la risa lo merece:

    • Muy bien Carlos. Precisamente estaba preparando un mensaje que sacaré para el jueves 21 sobre el realismo. Cómo el conocimiento de la realidad es imprescindible para actuar bien. Optimismo si, pero siempre dentro de la realidad.

      Muchas gracias,

      Miguel Angel

  7. […] Y ahora viene lo del optimismo. Hay personas que dan la impresión de estar siempre de mal humor y otras rebosan alegría y proyectan optimismo. En equipo se trabaja mejor en un entorno de optimismo. Esto es más fácil conseguir cuando se debate sobre las ideas y no cuando se pretende imponer unas opiniones sobre otras. Si fruto del enfado y las malas caras salieran mejores decisiones, el consejo sería estar enfadados. Pero no es así. Es vital para el buen funcionamiento de los equipos de dirección la confianza que pueda inspirar su responsable. Confianza que procede de que no se dude de su capacidad ejecutiva y de que no va a utilizar su poder en beneficio propio sino al servicio de que surja la mejor decisión posible. […]

  8. Cuando tienes la barriga llena y eres profesor del IESE es muy bonito lo que dices. Quisiera verte yo después de un M&A, sobrecualificado, parado de larga duración y con vergüenza social y más de 50 años.

    Por cierto, citar a Frankl está bien, pero nazis todavía va con zeta. Lo has leído de verdad o te han pasado un wiki-resumen?

    • Gracias Marta por advertirme de lo de «nacis». Ya lo he corregido. Sí, a Victor Frankl lo he leido. No sé qué te hace pensar que me hayan pasado un resumen. No sé si lo de «después de un M&A, sobrecualificado, parado de larga duración y con vergüenza social y más de 50 años» es tu situación particular, si es así lo lamento y te deseo que se resuelva pronto. Siento que quisieras verme a mi en esa situación. Yo no se la deseo a nadie. Ánimo y sigue los consejos de este mensaje. Optimismo.
      Saludos, Miguel Angel

    • Marta… En estos foros la diferencia de criterios es fuente de debate y aprendizaje. Pero entre eso y el ataque a una persona tan querida y respetada por todos nosotros como Miguel Angel hay una distancia insalvable.
      Te deseo suerte en la solucion a tus problemas, pero al tiempo me disgusta enormemente que ataques asi a alguien que dedica su vida a los demas.
      Una pena…

    • He tenido la suerte de tener a Miguel Ángel como profesor y ahora el orgullo de tenerlo como amigo. Si hay algo que puedo asegurar es que cuando lo necesite estuvo allí sin esperar nada a cambio. He pasado por una situación muy complicada y en cuanto se enteró hizo lo posible por contactar conmigo e involucrarse personalmente. Su ética y valores son intachables. A nivel académico me enseño muchas cosas pero es a nivel humano donde realmente me ha deslumbrado. Como bien dice en su post es con optimismo que las cosas se superan y eso no es algo genético sino una actitud personal. Nosotros somos los únicos dueños de nuestros sentimientos y emociones, no culpabilicemos a otros de ellos. Gracias Miguel Ángel, sigo aprendiendo.

  9. […] Por último añadir que este tema es muy sensible y sobre el que se tienen convicciones muy firmes, por lo que es muy fácil que generen tensión y lleguen aproducir animadversiones. Aconsejo ser pacificadores, y sea cual sea la postura que uno tenga sobre el tema, hay que intentar entender las razones de los que defienden opciones distintas a las nuestras y ser conciliadores. Echandonos los trastos unos a otros no se resuelve nada. Seamos compatibles con las personas que opinan de modo distinto a nosotros. Hagamos un esfuerzo por entenderlas. Unos y otros. Y tengamos confianza en nuestra capacidad de diseñar un futuro en el que podamos convivir todos. […]

  10. Interedante he sobtevivido no se ….ed Dios
    He tenidp dos tumores mixtod recutrentes y tred canveres en mi vids tengo 2 hijss. Y 5 nietos .que sucedio yo midma me lo ptegunto
    Vivi como si no fuera conmigo yo siemprme senti sana era como si la enferma fuera otra.
    ECPLICAR ES DIFICIL.
    TENGO 63 y hago harto deporte y medito a diario me endrno un padre jesuita .Gracias a
    Dios entendi que tenia que seguir.
    ..Mi madre tuvo alzheimrr.Mi padre parkinspn mi tia aldjeimer todos juntos y los vi y supervise a los tred .
    .Como? No lo se creo der un caso mas de tantos tocados por la misericordia de Dios…..

  11. Excelente el post, como siempre.
    Con respecto al fracaso, creo que en España tendríamos que aprender mucho de los norteamericanos. En España un emprendedor fracasado es un paria, alguien al que los bancos no le darán más crédito. En Norteamérica es alguien que lo ha intentado y no lo ha conseguido, pero que por el camino ha aprendido, ha ganado experiencia y probablemente evitará cometer los mismos errores la siguiente vez. En España no les damos otra oportunidad.

  12. […] Perseguir todas las oportunidades que se presentan en épocas de vacas gordas es garantizar las dificultades futuras. En épocas de bonanza hay que ahorrar para poder mantener a flote la empresa en momentos de mayores dificultades. Cuando vienen las desaceleraciones es cuando que hay que invertir y contratar. Es el mejor momento para hacerlo, y se puede hacer si se ha sido responsable en la época de crecimiento. […]

  13. […] Carlos Luengo 30 noviembre, 2012Crisis, Desarrollo personal, Habilidades, OptimismoCarlos Luengo En su libro “El hombre en busca de sentido“, el psicólogo y psiquiatra Viktor Frankl, que estuvo varios años encerrado en diversos campos de concentración nazis, cuenta que los presos que allí se encontraban que tenían deseos de sobrevivir y le veían un sentido a su situación, tenían más aguante y sobrevivían. Sin embargo, los que tiraban la toalla anímicamente, se desmoralizaban y no veían futuro a su vida, sucumbían, resistían menos y muchos de ellos morían. Por otro lado Sheena Iyengar, en su reciente libro “The art of Choosing” (libro que recomiendo) dice que entre los enfermos de sida y los afectados por algún tipo de cancer, aquellos que tienen deseos de superar su enfermedad tienen una tasa de supervivencia muy superior a la de aquellos que sólo piensan en la mala suerte que han tenido. Es más, dice Sheena, algunos de los más optimistas piensan que se van a curar porque quieren curarse. Todo esto viene a cuento de  que muchas veces nuestra realidad depende de la actitud que tenemos ante los acontecimientos. Ante una situación como la actual de dificultades económicas y desempleo, el que no hace más que darle vueltas a su desgracia y maldecir su mala suerte lo tiene más difícil para salir de su situación. Mientras que los que quieren ser protagonistas de su futuro y creen que pueden modelarlo con sus decisiones se ponen manos a la obra y tienen muchas más posibilidades de salir adelante. Seamos optimistas, y sin negar la realidad, veamos las muchas posibilidades que tenemos por delante. Fuente: Blog de Miguel A. Ariño […]

  14. […] No hay nada como tratar a la gente con amabilidad para que hasta los más huraños se vuelvan amable…. Lo volví a comprobar la semana pasada. Hemos estado haciendo unas pequeñas obras en casa este mes de agosto, y los obreros en un descuido han contado el cable de internet, el de fibra óptica. Llamamos a la compañía que nos provee el servicio, y se presentó un empleado que no hizo más que quejarse de lo descuidados que son los obreros, del mucho trabajo que tiene, del poco dinero que cobra y de lo mal que está la vida. […]

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