Quien siembra vientos cosecha tempestades dice la sabiduría popular. Es muy fácil exigir derechos pero no cumplir con las obligaciones. Hay personas e instituciones que no se cortan a la hora de transgredir los más elementales principios de honestidad cuando se trata de hacer negocios. La pela es la pela y ante la cuenta de resultados todo vale. Sin embargo lanzan un grito al cielo cuando es a ellos a los que se está agrediendo.
Cuando alguien no cumple con sus obligaciones tiene poca autoridad moral para exigir sus derechos. Hace unos pocos años vaticiné que vendrían tiempos difíciles para cierta multinacional. Mi predicción se basaba la falta de honestidad en alguna de sus operaciones. No digo de qué empresa se trata para ser coherente con mi mensaje de la semana pasada. El tiempo me ha dado la razón. Nunca es motivo de alegría que una empresa esté teniendo dificultades. Lo que sí me alegra es comprobar que mis teorías sobre dirección de empresas se ven verificadas por los hechos. El que siembra vientos…
La semana que viene el jueves es navidad, así que adelantaré el post al miércoles. También informaros que el 22 de enero hablaré sobre la toma de decisiones en un webinar transmitido en vivo desde el IESE. Si queréis participar os podéis apuntar en este enlace. Saludos.
