En mi última entrada del blog Toma de Decisiones reflexiono sobre la diferencia entre dirigir y gestionar, y por qué un buen directivo debe estar al servicio de su gente. Ser directivo no es un privilegio, es una responsabilidad.
En el mensaje de esta semana hablo de los prejuicios, que no son opiniones informadas, sino atajos mentales que tomamos sin contrastar. El problema no es solo que estén equivocados, sino que condicionan nuestras decisiones y nos alejan de los demás.
En el mensaje de esta semana hablo de que las decisiones no deben juzgarse por los resultados. Hacerlo puede llevarnos a premiar el azar y castigar la mala suerte.
Por tanto los incentivos en función de resultados son muy problemáticos y desmotivadores
En las empresas, las estructuras formales definen funciones, responsabilidades y líneas de coordinación. Pero lo que realmente da vida (o la complica) a esa estructura son las personas. Hay quienes suman: colaboran, facilitan, construyen. Y hay quienes restan: obstaculizan, dividen, desgastan. Sobre esto hablo en el mensaje de esta semana
En el mensaje de esta semana hablo de que en las empresas los procesos son necesarios, pero no resuelven lo excepcional. Cuando surgen problemas no habituales, es ahí cuando hay que intervenir. El papel del equipo directivo no es buscar problemas a las soluciones, sino trabajar para hacerlas viables. Gobernar es encontrar el “cómo sí”, no refugiarse en el “por qué no”
En el mensaje de esta semana hablo de que un modo muy sencillo de gobernar un país o una región es subiendo los impuestos. Así cualquiera puede gobernar, hasta un tonto. Hago algunas reflexiones sobre la actividad del gobernante.
Las redes sociales y los algoritmos refuerzan nuestras propias ideas y reducen la exposición a puntos de vista distintos. Esto alimenta la polarización. Frente a ello, una buena práctica es, ante un asunto, formarse una opinión y luego cuestionarla deliberadamente. Esto es pensamiento crítico.
Empieza un año nuevo. Feliz 2016. En este último mensaje del año hago lagunas consideraciones sobre los propósitos y buenas intenciones con las que se comienza el año. Feliz 2026