Según unos estudios, las personas que ocupan un puesto en el trabajo que está por encima de sus capacidades suelen estar muy satisfechas en el trabajo. En cambio las personas que tienen unas capacidades superiores a las que requiere el puesto que desempeñan muestran una mayor frustración. El término medio está en las personas que tienen un puesto de trabajo acorde a las capacidades que tienen. Estas últimas no están frustradas y tienen una satisfacción normal.
Si una persona está subempleada, es decir, si ocupa un puesto de trabajo por debajo de sus capacidades, puede ser porque dada la precariedad laboral actual, haya tenido que aceptarlo. No le quedaba otro remedio. Pero también puede ser porque su jefe sea incapaz de ver que esta persona está capacitada para adquirir mayores responsabilidades dentro de la organización.
En cambio, cuando una persona ocupa un puesto por encima de sus posibilidades, la culpa es siempre del jefe. ¿No se da cuenta este jefe que esta persona no vale para esto? ¿Qué tipo de jefe es este? Este sobrevalorado profesional suele exasperar a la gente que trabaja con él. Estos tienen que cubrir sus deficiencias, y se frustran al ver que los jefes no se enteran de las carencias de esta persona y lo siguen manteniendo en un puesto que le viene grande.
Si diriges personas, debes enterarte cómo son y qué hacen y ponerles en el puesto que sea más adecuado en la organización.
Hasta el jueves que viene. Disfruté mucho dando la sesión de continuidad a los antiguos alumnos del IESE, hace tres semanas en Madrid y la semana pasada en Barcelona. Casi tanto como estoy disfrutando las clases que estoy dando ahora.
