En marzo de 2008, en plena campaña electoral para dirimir quien gobernaría España hubo un debate entre los que iban a ser ministros de economía en función de quien ganara esas elecciones: Manuel Pizarro, aspirante, y el entonces ministro Pedro Solbes. Pizarro aseguraba que venía una crisis muy potente y Solbes la negaba.
Por aquel entonces, ya había explotado el asunto de las hipotecas basura en Estados Unidos, en España los precios de los pisos llevaban 10 meses bajando, la economía se desaceleraba a pasos agigantados y lo único que faltaba era que estallara Lehman Brothers. Pues nada, el entonces ministro aseguraba que no pasaba nada.
Hace 15 días leí un titular en el que decía que los responsables económicos del gobierno de España aseguraban que la economía española está creciendo sólidamente. No hay más ciego que el que no quiere ver.
Los datos económicos indican una clara desaceleración. La única duda es si será una simple desaceleración o será una crisis más profunda. Quizá otra vez los responsables económicos del gobierno de España sean los últimos que se enteren. Quizá acaben enterándose por el telediario.
Esperemos que la desaceleración sea suave y que la sangre no llegue al río. Lo más importante es la creación de empleo. Que todos podamos trabajar. Hasta el jueves que viene.
