Se habla a veces de instaurar una renta básica universal. Es decir, dar a todo el mundo una cantidad de dinero al mes para sus gastos. Se ha hablado en España de hasta 700€/mes. De esta manera se evitaría que hubiera gente viviendo de un modo muy precario.
Al respecto tengo varias cosas que decir. Lo que todos queremos es poder valernos por nosotros mismos. Por tanto, más vale invertir en educación y en generación de puestos de trabajo. Vivir de ayudas y subvenciones es hacer reconocer que uno no puede valerse por sí mismo, y eso es humillante. Segundo, dando esa renta básica universal, se desincentiva el ir a trabajar. Se desincentiva el formarse y desempeñar un trabajo.
Otra cosa a tener en cuenta, lo cual gusta mucho a los políticos populistas, es que dando esa renta básica compras los votos de los beneficiados, y el político puede asustar a los votantes diciendo que cuando vengan “los otros” quitarán esa renta básica universal perpetuándose así en el poder, como sucede en algunos países con gobiernos populistas. Es un modo de tener a la gente comprada.
Todo esto es compatible con tener un sistema de seguridad social que evite que haya personas que pasen dificultades en un momento dado. Esto hay que evitarlo a toda costa, y al que está en dificultades hay que ayudarle, para paliar el mal momento que está pasando y para darle oportunidades de salir adelante. Eso sin ningún lugar a dudas. Pero de allí a darle a todo el mundo, hay una gran diferencia. Porque además ¿Quién paga esa renta básica universal?
La solución de la gran mayoría de los problemas sociales es la educación. Más que dar un pez, lo que la gente necesita es que se le enseñe a pescar. Con un buen sistema educativo se evitarían muchos males y se resolverían muchos asuntos. Claro que un buen sistema educativo muestra sus buenos efectos a largo plazo, y mientras tanto hay que hacer algo. Pero de momento podríamos intentar mejorar la educación en España. Hasta el jueves que viene.
