Una cosa que destruye mucho la confianza en una organización es que un jefe puentee a alguien de su equipo y trate un asunto importante con uno que esta debajo de este de su equipo o tome una decisión que afecte a este de más abajo sin contar con la opinión de su jefe inmediato.
Evidentemente en una organización cuanto más trato haya entre unos y otros mejor. Pero trato en las cosas rutinarias del día a día. En las cosas importantes cada uno reporta a su jefe y es su jefe el que trata los asuntos con cada uno.
Si a uno que está dos estratos por debajo de un jefe se le promociona o se le sube el sueldo significativamente sin contar con la opinión de su jefe inmediato, se está comunicando a este jefe que su opinión no importa. Se está humillando a este jefe. Lo mismo si es para algo negativo, para penalizarlo o despedirlo. En este tipo de decisiones, su jefe inmediato tiene mucho que decir y no se le puede puentear.
Cuánto espacio de mejora hay en las empresas, cuanto mejor se puede dirigir si se pensasen un poco más las decisiones y no se mirara solo el conseguir los objetivos que se pretenden con las decisiones. Hay que ver cómo impacta también cada decisión en el resto de la organización. Y a esto se le presta poca atención. Hasta el jueves que viene.
