Icono del sitio Toma de Decisiones Miguel A. Ariño

¿Por qué es tan difícil el cambio en las organizaciones?

Si una empresa hace las cosas del mismo modo que las hacía hace años no puede sobrevivir, o si sobrevive lo hará muy mediocremente. El mundo avanza, las circunstancias cambian y hay que adaptarse, y si es posible anticiparse a los cambios y liderarlos.

Pero cualquiera que lleve unos años trabajando en una empresa será consciente lo difícil que es el cambio. A veces porque la dirección de la empresa no ve la necesidad, a veces porque pretendiendo la empresa llevar a cabo un cambio, se encuentra con numerosos frenos internos.

“Si nos va bien ¿para qué cambiar?”, “Nuestros clientes están contentos” “Este nuevo producto es de inferior calidad que el nuestro” son razones que llevan a muchas empresas a acomodarse y descansar en sus éxitos. Y cuando se dan cuenta que las cosas han cambiado ya es tarde. Los cambios hay que hacerlos cuando las cosas van bien y no cuando hay dificultades. Los fabricantes de relojes suizos despreciaron los relojes digitales que inventaron los japoneses. Esto a pesar de las grandes ventajas de los digitales, eran más precisos, no había quedarles cuerda, se fabricaban en serie y no artesanalmente… Total, que los suizos lo despreciaron. Eso no es un reloj, decían, un reloj es lo que hacemos nosotros. Y perdieron el liderazgo en la fabricación de relojes. Ejemplos de este tipo hay a montones.

También sucede que a veces las innovaciones son de peor calidad que los productos actuales y por eso se desprecian. Si, al principio son de inferior calidad, pero poco a poco van incorporando mejoras incrementales y acaban siendo productos mucho mejores. Una empresa líder en ventas de audífonos, despreciaron a una pequeña compañía que introdujo en el mercado unos dispositivos que se implantaba en la oreja y mejoraban la audición. Cierto que estos dispositivos mejoraban la audición solo un 80% de los audífonos tradicionales. Total, que fueron despreciados por la empresa líder. No se dieron cuenta que la gente prefería un aparato discreto a un audífono que comunicaba al mundo que uno era sordo. Tampoco previeron que con el tiempo este dispositivo fue mejorando la calidad de audición igualando y no sé si mejorando la de los audífonos. Total, que la empresa establecida empezó a tener dificultades.

En general, las innovaciones vienen de empresas nuevas que no tienen nada que perder. Las empresas establecidas tienen un producto que quieren defender y les cuesta más sacrificarlo. La tiranía del éxito. En un futuro mensaje hablaré de los frenos internos que encuentra una empresa cuando quiere introducir innovaciones. Hasta el jueves que viene.

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