Icono del sitio Toma de Decisiones Miguel A. Ariño

¿Por qué cuesta tanto abordar nuevos retos?

no cambiar

Casi todas las empresas suelen reconocer la necesidad de innovar y estar al día para seguir siendo competitivas. Se reconoce que el entorno cambia y no se pueden quedar atras. Sin embargo son pocas las empresas que hacen las cosas de modo diferente a como vienen haciéndolas durante años.

He observado que muchas veces la razón para este inmovilismo es que cuando se plantea algo nuevo, a poco que se le encuentre algún inconveniente se descarta. Así es imposible abordar nada nuevo, porque nunca un plan de actuación es perfecto desde todos los puntos de vista.

La cuestión no es si lo que hemos ideado es perfecto o no, que nunca lo es, sino si es mejor comparado con lo que se está haciendo actualmente. Cuando se idea una cosa nueva se le exige la perfección, cuando es suficiente con que sea mejor que lo que actualmente se está haciendo. Ya se irá mejorando poco a poco más adelante.

He visto organizaciones que han dejado pasar oportunidades muy buenas porque no eran perfectas. Además de seguir en la mediocridad, los proponentes de las buenas nuevas ideas se frustran y los mediocres son los que acaban tomando el protagonismo de la organización.

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