En el mes de noviembre propuse dos temas que suscitaron bastante debate. Uno trataba de que los directivos deben posibilitar que afloren las equivocaciones que comete su gente para poder así ponerles remedio. El de la semana siguiente comentaba que si una empresa no era tolerante con las equivocaciones dificilmente habría innovaciones en esa empresa. Se supone que en este primer mensaje del 2011 debería felicitaros el año, así que feliz año nuevo. También podría comentar propósitos que podemos hacer para este año que comienza como hice en el post de principio de curso. Y que mejor afrontar el año que empieza proponiéndonos el innovar, en nuestra empresa y en nuestra vida. Lo haré al hilo de un mensaje que he leido en un blog sobre innovación. En ese mensaje se citan 10 frenos que impiden la innovación en las empresas. Citaré los cinco que me parecen más importantes:
- La innovación genera incertidumbre, pero los directivos prefieren tener las cosas bajo control.
- Las innovaciones generan costes a corto plazo pero solo dan fruto, si lo dan, a largo plazo.
- La innovación no está en las «job description» de los puestos de trabajo.
- Cuando se analizan las alternativas, rara vez abordar una innovación resulta razonable.
- Si las cosas nos van bien ¿para qué meternos en proyectos de dudosos resultados?.
Si quieres resultados seguros a corto plazo, que cada uno cumpla con lo que se le pide, que escojamos siempre la mejor alternativa y vivir feliz con lo que estás haciendo, este mensaje no va para ti, pero en el futuro cuando se te mueva el suelo no te quejes. Una empresa solo será innovadora cuando se propone como objetivo el innovar y cuando pone los mecanismos para superar esos frenos que impiden la innovación. A lo dicho os deseo a todos un feliz año 2011, lleno de innovaciones.
