Icono del sitio Toma de Decisiones. Miguel Angel Ariño

Cumplir con los compromisos

lealtadUna de las manifestaciones de integridad personal es cumplir con los compromisos que uno ha adquirido. Ya sea en el ámbito profesional, en el familiar o en cualquier otro ámbito. Cuando una persona cumple con la palabra dada, esta persona es de fiar. Es una persona íntegra. Uno puede estar tranquilo de que lo que se ha acordado se va a llevar a la práctica.

Cumplir con los compromisos que hemos asumidos cuando estos compromisos son agradables es muy fácil. Cumplirlos cundo nos resultan engorrosos, pero las consecuencias de no cumplirlos son todavía más dolorosas, también lo hace cualquiera. Pero cumplir con los compromisos adquiridos, cuando estos se muestran arduos, y está en nuestra mano no cumplirlos, sin que salgamos perjudicados, esto sí que es síntoma de categoría humana, de respeto por las personas y de integridad moral.

Viene el mensaje de esta semana a cuenta de que hay directivos que para conseguir lo que pretenden no les importa prometer lo que haga falta, y una vez conseguidos sus objetivos se olvidan de aquello a lo que se habían comprometido. Ya no les hace falta tenerlo en cuenta. Su condición de jefes se lo posibilita hacer. Este es un modo eficacísimo de destrozar de modo inmediato la confianza dentro de una organización, y muestra inequívoca de que de ese jefe hay que huir.

El mensaje de esta semana sirve tanto para el ámbito profesional como el familiar. Está en juego nuestra categoría humana y profesional. Conclusión: en las decisiones que tomas acuérdate de cumplir con los compromisos que has adquirido.

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