Icono del sitio Toma de Decisiones Miguel A. Ariño

Nadie es perfecto

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Nadie es perfecto. Todos tenemos unas cualidades y carecemos de otras. Lo importante es conocer nuestras carencias para poder saber qué cosas a las que nos enfrentamos no vamos a saber resolverlas bien y subsanarlas de alguna manera. Podemos subsanarlas bien trabajando con otros que poseen las cualidades que nosotros no tenemos o bien no metiéndonos en asuntos para los que no estamos dotados.

Malo cuando un directivo no sabe que no posee ciertas cualidades y actúa como si las poseyese. El desastre puede ser magnífico. Recientemente me han hablado de un CEO que no sabe relacionarse con personas. Les tiene miedo. Las dirige, sin ninguna mala intención, dando palos de ciego. Y los desaguisados que ocasiona son monumentales. Como es buena persona con frecuencia concede a su gente lo que le piden. No se da cuenta de los agravios comparativos que genera y las injusticias que suponen para los demás los privilegios que concede a algunos.

Un buen directivo debe conocer sus carencias. Nadie es perfecto y todo el mundo debe saber que hay cualidades de las que carece. Si las necesita debe suplirlas rodeándose de personas que las posean. Pero nunca la insensatez de asumir la acción en cosas en las que uno no es competente. ¡Qué difícil es conocerse! No sé en qué frontispicio de no sé qué templo griego estaba inscrito “Conócete a ti mismo”. Qué sabias palabras.

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