Icono del sitio Toma de Decisiones Miguel A. Ariño

Ser los primeros y los mejores

Hay personas que necesitan demostrarse a sí mismos que son los primeros y los mejores en su actividad. No soportan no ser los mejores. Esto les hacer ser bastantes infelices, pues viven en la continua tensión de tener que ser los primeros. Y ser los primeros no por hacer su actividad bien, sino porque no haya nadie mejores que ellos.

Suelen ser buenos profesionales en su actividad concreta. Lo que les pierde es su afán por lucirse y por ser admirados. Cuando en algo fallan intentan o bien disimularlo con aquí no ha pasado nada, o si es patente el fallo reaccionan con mucha virulencia, como si se estuviera cuestionando su superioridad. Si no fueran así, sus fallos pasarían totalmente inadvertidos, pero como es patente que tienen que dejar claro que son los mejores en su campo, cuando fallan todo el mundo se da cuenta.

Yo recomiendo la humildad. Por muy valioso que uno sea en algo, habiendo más ocho mil millones de personas en el mundo, seguro que hay varios millones que son mejores que él en esa actividad. Por otro lado, todos tenemos cualidades, grandes cualidades, algo por lo que destacamos, que sabemos hacer bien. Pues demos gracias a Dios por esas cualidades y pongámoslas al servicio de los demás. Que sean útiles para otros. Esto engrandece nuestras cualidades. Pero pavonearnos por eso que sabemos hacer bien y ponernos a competir con los demás para demostrar que somos los mejores me parece una tontería, una falta de madurez y síntoma de ser una persona insegura. Hasta el jueves que viene.

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