Icono del sitio Toma de Decisiones Miguel A. Ariño

Déjate ayudar

estrategia

Una manifestación de prudencia y de inteligencia es pedir ayuda. Hay personas que piensan que pedirá ayuda es síntoma de debilidad. De que uno no es capaz de hacer tal cosa por si mismo. Gran error.

El que piensa que es capaz de hacerlo todo sin necesidad de ayuda, primero está profundamente equivocado pues no se da cuenta que las capacidades conjuntas de dos o tres personas son superiores a las capacidades de él solito por muy grandes que estás sean. Segundo le falta humildad, pues se cree que él solito puede con todo. Tercero suele ser una persona solitaria y sin amigos, pues pedir posibilita que otros nos puedan hacer un favor ayudándonos, lo cual facilita la amistad. Y finalmente, pidiendo ayuda nos saldrán las cosas mejor que si las hacemos nosotros solos.

No es debilidad mostrar la necesidad de ayuda sino todo lo contrario. Es síntoma de ser persona cabal. Muchas veces el que no pide ayuda es porque tiene que demostrar que es superior a los demás, y que los demás no tienen nada que aportarles. Pero la realidad es todo lo contrario. El que no pide nunca ayuda suelen ser una persona que necesita demostrarse a sí mismo que es muy valiosa.

En un directivo, el pedir ayuda a sus subordinados es un modo eficaz de crear un equipo cohesionado. El directivo que nunca pide ayuda, que siempre lo sabe hacer todo, crea barrera y distanciamiento en su gente. Consejo. No tengas miedo a pedir ayuda. No es debilidad sino todo lo contrario. Es síntoma de prudencia, madurez y sabiduría. Hasta el jueves que viene.

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