Icono del sitio Toma de Decisiones Miguel A. Ariño

Señores políticos, sean responsables

tribu

“Tú verdad no, la verdad. Y ven conmigo a buscarla. La tuya guárdatela”. Son unos conocidos versos de Antonio Machado. Cuando se actúa en contra de la verdad las consecuencias pueden ser desastrosas. Si se tiene la suerte que estas desastrosas consecuencias se producen inmediatamente, uno lo tiene fácil. Se rectifica y se aprende.

La ley de la gravedad es la que es. Las consecuencias de desafiarla se producen, afortunadamente, de modo inmediato. Para no darnos tortazos continuamente solemos tenerla en cuenta y no pretendemos desafiarla. Pero si las nefastas consecuencias de no tener en cuenta la verdad se producen en el medio o largo plazo, uno puede estar equivocándose una y otra vez, sin enterarse.

Cuando se va en contra de la ley natural, las consecuencias se acaban pagando. Pero la ley natural no es como la ley de la gravedad. Sus consecuencias suelen producirse a medio y largo plazo.

A qué viene todo este preámbulo esta semana. Pues ni más ni menos que a comentar la propuesta de una política del parlament catalán de tener hijos en colectivo y que los eduque la tribu. “Toma del frasco”, como decía un ya jubilado profesor del IESE.

Una de las leyes de la naturaleza, de toda la vida, es que un niño nazca de un hombre y de una mujer, sus padres. Y todo lo que sea generar un niño de otra manera es ir en contra de la naturaleza. Y esto se paga. Se quiera o no, se acaba pagando. Por dar una pequeña idea (habría muchas), toda persona tiene derecho a saber quién es su padre y quien es su madre. Teniendo hijos en colectivo es atentar contra el derecho de este niño generado. Totalitarismo. Apoderarme y controlar los derechos de este niño.

No se puede ir en contra de la naturaleza. Señores políticos, sean más responsables. Sé que voy a recibir una lluvia de críticas en los comentarios, como el día que hablé del pretendido derecho a abortar. Pero yo me debo a la verdad.

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