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El otro día me llegó una carta de la Agencia Tributaria Catalana. Susto ¿Qué impuesto se me habrá olvidado pagar y con qué recargo me vendrá? Pues no, nada de eso. Estoy en paz con todas las haciendas locales, de la comunidad autónoma y estatales. Me anunciaban un nuevo impuesto por las emisiones de CO2 de mi coche.

Si lo que se pretende es recaudar más impuestos, eso es síntoma de incompetencia como gestor. Gestionar una comunidad subiendo por decreto los impuestos es muy fácil. Consiste solo en gastar y gastar lo sabe hacer cualquiera. Competencia gestora es saber gestionar bien con recursos limitados. Si a la primera necesidad que le surge a un responsable público lo único que se le ocurre es recaudar más, es que es un mediocre. Eso se le ocurre a cualquiera.

Puede haber una segunda razón para ese impuesto al CO2. También discutible, pero que se puede argüir: paliar los efectos de la contaminación. En ese caso, ya digo discutible, pero aceptable, la solución de gravar no parece muy afortunada. El rico puede permitirse el lujo de cambiar de coche con frecuencia, tener el más moderno y el más eficiente en emisiones. El rico no paga impuestos. En cambio, el que no tiene recursos para cambiar de coche, es a ese al que le aumentan los impuestos. Si uno tiene un coche viejo normalmente no es porque no le gusta tener coches nuevos. Es porque no puede permitírselo.

En definitiva, estamos acribillados a impuestos. Nuestros gobernantes no saben gobernar la escasez. Solo saben gestionar la abundancia. Eso lo hace cualquiera. Hasta el jueves que viene.

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Miguel Angel Ariño es Catedrático de IESE Business School y conferenciante, experto internacional en toma de decisiones, estrategia y liderazgo. Con más de 35 años de experiencia global, ayuda a Consejos de Administración y a la alta dirección a transformar la complejidad en claridad estratégica, impulsando un crecimiento sostenible y ético.

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7 COMENTARIOS

  1. Muy acertado. Así es! Es siempre la confrontación de dos modelos: Los que creen que hay que subir permanentemente impuestos para, en teoría, financiar el Estado de bienestar -dárselo a los necesitados-, y los que creen que hay que procurar reducir los impuestos al mínimo indispensable y gestionar correctamente los recursos que se recaudan, por ejemplo reduciendo las estructuras mastodónticas de amigotes (que llaman asesores o consultores). Además, efectivamente los perjudicados por las subidas de impuestos, siempre son la clase media, porque los ricos no pagan -simplemente se van a invertir a otro país-, y los pobres tampoco.

  2. Hola
    Claro, concreto y conciso. Exacto. Yo siempre digo que para hacerlo como lo hacen ellos, yo lo hago a mitad de precio. Y sin pagar (ni cobrar directa o indirectamente), un solo euro en comisiones
    Saludos

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