Icono del sitio Toma de Decisiones Miguel A. Ariño

Subir los impuestos

En España, además de un gobierno central, hay un gobierno en cada una de las 17 comunidades autónomas. En una de ellas había gobernado un partido durante un buen montón de años. Y en unas elecciones, hace ya años, cambió el partido que gobernaba. Nombraron a una nueva consejera (el equivalente a ministro en una comunidad autónoma) de sanidad. Y cuando vió la situación, lo único que se le ocurrió decir es “habrá que subir los impuestos”.

Así cualquiera, subiendo los impuestos gobierna cualquiera. Hasta un tonto puede gobernar subiendo los impuestos. Gastar dinero lo sabe hacer cualquiera. Señora consejera, si usted se metió en política para gobernar una comunidad, de usted se espera que resuelva los problemas de esa comunidad. Se espera que sepa gestionar. Y gestionar es conseguir que las cosas pasen con recursos limitados. De usted se espera que con los recursos que tiene funcione la sanidad.

Para ocupar un puesto en una empresa a uno le piden que acredite que está capacitado para cubrir ese puesto. Que tiene la formación adecuada para desempeñarlo. Ninguna aerolínea contrata a un piloto que no haya pilotado nunca un avión. Pues en política esto no pasa. Cualquier persona, no importa lo capacitada o lo inútil que sea, puede ocupar cualquier puesto si tiene el visto bueno del que manda.

Gobernar un país o una comunidad, debe ser algo complejo. A un político, con independencia de sus ideas políticas, se le debe exigir competencia para dirigir y gestionar. Da la impresión de que cuando uno ocupa un puesto político, su principal preocupación es qué hacer para seguir manteniéndolo en las próximas elecciones. Y no estoy hablando de ningún partido en particular, sino de todos en general, aunque seguro que habrá excepciones, en partidos y en políticos. Quizá siga hablando de esto. De momento, hasta el jueves que viene.

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