Icono del sitio Toma de Decisiones Miguel A. Ariño

Reconocer los errores

Nadie es perfecto. Si somos buenas personas, que la inmensa mayoría lo somos, y buenos profesionales, sea cual sea nuestra profesión, en general solemos hacer las cosas bien. Pero no somos perfectos y a veces cometemos errores. El que cree que no los comete, esa simple creencia posiblemente sea su mayor error. Todos nos equivocamos alguna vez metemos la pata, o no estamos a la altura que debíamos estar. No pasa nada. Es lo normal.

El problema viene cuando no reconocemos nuestros errores o los intentamos ocultar. Cuando nos hemos equivocado o hemos hecho algo mal. Hay que reconocerlo. Es el modo de mejorar. También hay que pedir perdón a aquellas personas que hayamos perjudicado, e intentar en la medida de lo posible, no siempre es posible, reparar los daños producidos con nuestra actuación. Con esta actitud salimos fortalecidos de la situación. Los perjudicados fácilmente nos perdonan. Facilitamos recomponer y aumentar nuestra relación de amistad y mejoramos para la siguiente ocasión.

Si nos enrocamos en nosotros mismos no reconociendo el error o echando las culpas a otros o a las circunstancias, siempre las culpas la tienen los demás, difícilmente se superarán las barreras que nuestro error ha podido levantar con los perjudicados. Difícilmente ganaremos en amistad. Nuestra relación con los demás será distante en el mejor de los casos, y los principales perjudicados seremos nosotros mismos.

Consejo, reconoce lo obvio: que no somos perfectos, que necesitamos ayuda de los demás, que tenemos que reconocer nuestros errores y que así vamos a ser más felices. Hasta el jueves que viene.

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