Hay un consejo repetido muchas veces que dice “lo que funciona no lo toques”. Es un consejo un poco peligroso tanto en el mundo de la empresa como en el profesional. Puede que una cosa esté funcionando, pero que las circunstancias vayan evolucionando poco a poco, lo que estamos haciendo funciona bien, pero llega un momento que empieza a no funcionar tan bien. Y muchas veces ya es demasiado tarde para cambiar. La empresa era líder, no evolucionaba porque las cosas iban bien, y cuando se da cuenta de los cambios en el sector o en los consumidores, ya ha habido otras empresas que se le han adelantado.
Es lo que también se llama “la tiranía del éxito”. Estamos teniendo éxito y por lo tanto estamos muy contentos ¿Para qué cambiar? Pues cambiar para no quedarte obsoleto, porque el entorno externo cambia, y cada vez más rápido.
Además, los cambios hay que hacerlos cuando las cosas van bien. Es entonces cuando se tiene serenidad, cuando no se tiene urgencia y se puede reflexionar sin agobios hacia donde dirigir las innovaciones. Cuando las cosas se han torcido los cambios son más urgentes. Hay necesidad de cambios rápidos. La urgencia y el apuro hacen que no se esté en las mejores condiciones para reflexionar hacia dónde dirigirse.
Es cuando las cosas van bien cuando hay que cuestionarse si ha llegado el momento de innovar antes de que las cosas se tuerzan. El inicio del año es un buen momento para pensar nuevas direcciones hacia donde dirigirse, tanto a nivel empresarial las empresas como a nivel profesional cada uno de nosotros. Si funciona… quizá sea el momento de replantearse la posibilidad de empiece a dejar de funcionar y proponerse un cambio. Esto suele ser doloroso y cuesta mucho hacerlo, porque las cosas “van bien”.
Son numerosos los ejemplos de empresas que han fracasado porque no supieron cambiar cuando deberían haberlo hecho. También sé de profesionales que les iba tan bien, que no vieron la necesidad de ponerse al día y … Bueno, es ahora un buen momento para preguntarse qué nuevos retos plantearse. Feliz 2025 y hasta el jueves que viene. Estos días el blog cumple 15 años sin haber faltado ninguna semana a mi cita con los blog-lectores. Muchas gracias por continuar leyéndolo.
