Los directivos diseñan planes de acción para llevarlos acabo en su compañía. Ante un reto, un riesgo o una oportunidad deciden cual es el mejor curso de acción. Y lo eligen en función de las posibles consecuencias, de la información que tienen, de su experiencia pasada, etc. Pero hay que tener en cuenta que a veces en la decisión han influido las preferencias de ese directivo, y esas preferencias puede que le hayan impedido ver algunas deficiencias del plan que ha escogido, o algunas de las ventajas del plan alternativo.
Por ello, en el proceso de toma de decisiones, es crucial explicitar las suposiciones que respaldan una alternativa y someterlas a un análisis crítico. Hay que preguntarse si dichas suposiciones están basadas en razones sólidas o si responden más a deseos, inclinaciones o preferencias personales Pensar en la posibilidad de que esas suposiciones no estén bien fundamentadas.
Es importante que las decisiones sean tratadas en el equipo directivo. Equipo que sea variado y que tenga distintas percepciones de la realidad, distintas preferencias y distintas experiencias. Las decisiones serán mejores. Y a la hora de conformar el equipo directivo que toma decisiones, evitar poner aquellas personas que siempre van a estar de acuerdo con el jefe diga lo que diga este. Poner personas que tengan capacidad de cuestionar las suposiciones sobre las que se toman las decisiones.
Es conocida la anécdota de Alfred Sloan, el presidente de General Motors durante más de 30 años. En una reunión con su equipo directivo, al ver que todos estaban de acuerdo ante una propuesta, dijo que si todos estaban de acuerdo es que no se había analizado suficientemente. Terminó la reunión y la convocó para unos días más tarde pidiéndoles a los de su equipo que vinieran con las razones a favor y en contra de esa decisión.
Una decisión que solo tiene ventajas y ningún inconveniente posiblemente es una decisión poco analizada. Directivo, cuestiona tus suposiciones y exige a tu equipo que las cuestione y que te cuestione a ti. Hasta el jueves que viene.
