Icono del sitio Toma de Decisiones Miguel A. Ariño

Salud mental

sufrir


Hay personas que les ha tocado la mala suerte de tener un jefe (o jefa) inaguantable
, que no tiene ningún respeto por su gente y que se creen que su condición de jefe les dota del don de la infalibilidad. ¿Qué hacer cuando uno tiene un jefe así? Primero tener en cuenta que no hay mal que cien años dure. Posiblemente ese jefe cambie de puesto algún día o quizá seamos nosotros los que cambiemos.

Segundo relativizar la situación. No importa cuán grave o superficial sea la dificultad que tengamos con nuestro jefe, siempre pensamos que nuestra situación es inaguantable. Todavía podía ser peor, y hay mucha gente que puede estar pasando situaciones mucho más complejas.

Pero el principal consejo en una situación como esta es no perder la dignidad. No generar animadversión hacia esa persona, sino más bien compasión. El problema lo tiene él, el jefe. Uno solo sufre las consecuencias de ese problema que tiene esa persona. Generar odio hacia el jefe es un veneno que no mata al jefe sino que va destrozando poco a poco al que genera ese odio.

Un jefe así no puede ser muy inteligente. Si lo fuera no actuaría de esa forma tan despótica. A las personas poco inteligentes siempre se les puede ganar la partida, aunque haya que sufrir un poco. Pero lo importante es eso, no perder la dignidad, intentar que a uno no le afecte esa actitud del jefe. Aprovechar los montones de buenas circunstancias que siempre hay en un lugar de trabajo, y no almacenar rencor y odio. Eso solo haría ganar la partida a ese jefe, al que le estaríamos dejando invadir y controlar nuestra vida.

Aprovecho para anunciar un curso de 3 dias en abril en el IESE sobre toma de decisiones, por si a alguno le pudiera interesar. El lunes pasado publicamos el Indice IESE de incertidumbre Económica correspondiente al mes de enero. La incertidumbre sigue bajando. Hasta la semana que viene y seguir difundiendo el blog. Gracias.

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