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Posts Tagged ‘contrataciones’

Sobre puestos de trabajo

trabajoHace un par de semanas hablé de cómo a veces sucede que a una persona que realiza bien su trabajo, por este simple motivo se le asciende de puesto. Y oh! en este nuevo puesto no está rindiendo lo que se esperaba. Razón: muy sencillo, esta persona tenía capacidades para su puesto anterior, pero no tiene las capacidades necesarias para su nuevo puesto. Ninguna culpa por su parte. Mala decisión haberla ascendido.

Una de las lectoras del blog, persona inteligente, me sugirió privadamente hablar del caso contrario. El caso de profesionales con capacidades superiores a las que se requieren para el puesto que ocupan. Me decía esta persona, y no le falta razón, que esto puede acabar en dos situaciones: una es que se aburran en ese puesto y acaban no prestando atención a lo que hacen, aunque sepan hacerlo perfectamente. Se dedican a pasar el tiempo con internet, móvil, etc. En estos casos, por la falta de atención, están cometiendo fallos continuamente. Malo.

La otra posibilidad es que entren en un estado de rabia y frustración permanente por haber aceptado ese puesto pensando que se valoraría su capacidad y buen hacer, y progresarían en la empresa, y ven que no están progresando nada.

¿Quién tiene la culpa en estas situaciones? Pues depende de cada caso, pero en general si los procesos de selección se hicieran bien esto no pasaría. Una persona puede verse asfixiada y con necesidad de encontrar trabajo y acepta lo que sea. La empresa debe ser consciente de que está contratando un sobrecualificado, y advertirle claramente que difícilmente habrá posibilidad de promoción. Aunque mucho mejor es que la empresa aquilate mejor y contrate a la persona adecuada para el puesto.

Todo lo anterior es, no solo compatible, sino deseable que la empresa al contratar tenga para todos los puestos un plan de desarrollo, de modo que cada empleado pueda mejorar en su puesto de trabajo. Contratar pensando solo en sacar adelante unas tareas es un modo muy deficiente de dirigir una compañía. Siempre he pensado que una de las decisiones más importantes que se toman en una empresa son las decisiones de contratación. Hasta el jueves que viene.

¿Promocionar y ascender o contratar?

principio de PeterNo por ser bien conocido deja de ser muy útil. Creo que le llaman el principio de Peter. Viene a decir más o menos que en una organización todo el mundo es promocionado hasta alcanzar su nivel de incompetencia. Me lo cuentan que sucede muchos antiguos alumnos. Cuando una persona es competente en su puesto de trabajo se le asciende y adquiere nuevas responsabilidades.

Y llega un momento en que uno se encuentra en un puesto para el que no está capacitado. No es que le falte formación para desempeñarlo, sino que excede sus capacidades. Y esta persona que estaba en un puesto en el que hacía bien su trabajo y estaba contenta pasa a ser menos eficaz y a agobiarse con lo que se lleva entre manos.

No. Cuando hay que cubrir un puesto vacante en una empresa lo que hay que hacer es preguntarse qué capacidades se requieren para responsabilizarse de ese puesto. Luego mirar que personas o bien poseen esas capacidades o bien las pueden adquirir, y entre ellas escoger la más adecuada.

Pero suponer que porque se es competente en un puesto también se va a ser competente en otro es mucho suponer. Es origen de preocupaciones para las personas que han sido ascendidas y causa de que su nuevo trabajo no se realice bien.

La persona adecuada para el puesto que se pretende cubrir puede buscarse dentro de la propia empresa o fuera, y entonces contratarla. Mi consejo es que si hay un buen candidato de dentro sea este el escogido. De lo contrario los que trabajan ya en la organización pueden sentirse frustrados al ver que los puestos de arriba los asignan a gente de fuera. Esta frustración es muy perjudicial para la marcha de la empresa.

Las decisiones de ascensos promociones y contrataciones son siempre muy delicadas y la dirección debe poner mucho juicio y mucho cuidado al hacerlas. Hasta el jueves que viene.

Recruiting (I)

Decía en mi mensaje de hace unas semanas (el post “Hoy va de tontos“) que una de las actividades más importantes de un directivo, sino la principal, es la de contratar personas para su compañía. Son los empleados y los directivos los que van a llevar a buen puerto o a la mediocridad a la empresa, por lo que es de vital importancia seleccionarlos bien. Y decía que a la hora de contratar a alguien yo me fijaría en dos cosas. La primera si el candidato tiene las mínimas competencias técnicas necesarias para desempeñar su puesto. De esta condición ya hablé en el mensaje de entonces.

La segunda condición que yo exigiría, y esta solo la apunté en el mensaje, es que el candidato sea capaz de tener en cuenta las repercusiones de sus acciones en los demás. ¿Por qué? Una empresa es un proyecto a medio-largo plazo. La buena marcha de una empresa requiere de la acción coordinada de distintas personas. Las acciones de las personas en una compañía tiene mucho de discrecional. Para la buena marcha de la compañía es necesario el interés y esfuerzo de los empleados y directivos y esto no se puede garantizar desde la dirección. Hay que buscar empleados y directivos con capacidad de entusiasmarse con lo que hacen. Que vean que lo que hacen ellos afecta para bien o para mal a los demás. Que quieran resolver los asuntos que se plantean en la empresa.

Evidentemente, si la finalidad de la empresa en la que trabajan es maximizar los beneficios, no tiene ningún sentido buscar en los empleados esta segunda condición. En este caso lo que se debe hacer es buscar los empleados que hagan su trabajo al mínimo coste. La empresa no pasará de la mediocridad, no porque sus empleados no estén identificados con la empresa, que no lo estarán, sino por la incapacidad de sus directivos de dar sentido al trabajo de sus empleados.

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