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Archive for the ‘Conflicto de interese’ Category

Conectores

En las relaciones humanas se dan todo tipo de situaciones. Hay personas que se llevan muy bien con unos, pero no con otros. Hay personas que merecen la confianza de unos, y a otros no les inspiran ninguna confianza. Y de esta variedad de situaciones surge el entramado de relaciones en una organización.

Una buena conocida mía, me viene diciendo desde hace tiempo que su hermano no se lleva bien ni con su suegra ni con otra cuñada (hermana de su mujer). Esta conocida mía tomaba partido. Su postura es que su hermano tenía toda la razón y que los problemas surgían por el carácter y las disposiciones de la cuñada y suegra de su hermano.

Yo creo, aunque no conozco ni de primera ni de segunda mano la situación, que ambas partes deben tener algo de responsabilidad de esa mala relación. Sucede siempre, rara vez hay uno que es el totalmente bueno y otro el ogro total. En un par de ocasiones le he comentado a esta conocida mía la oportunidad que tiene de ser mediadora. Por supuesto comprender a su hermano, pero también intentar comprender a la suegra y a la cuñada. Y facilitar el entendimiento. Con un poco de mano izquierda se puede conseguir. Es lo que yo llamo ser un conector.

Los beneficios son muy grandes. Por un lado, se rebaja la tensión del problema e incluso puede llegar a resolverse, que es el objetivo. Pero, por otro lado, el conector consigue generar relaciones de amistad con ambas partes y eso siempre es bueno para unos y para otros, y ser el causante de la solución de un problema entre personas es algo que produce gran satisfacción.

Evidentemente no todo el mundo tiene las características adecuadas para ser un buen conector. Es más, no es fácil serlo. Pero si puedes facilitar el que se resuelva un conflicto entre dos partes, inténtalo. Pero ojo, ser conector es una cosa muy distinta a ser un manipulador. Un conector sin muy buenas intenciones puede convertirse en manipulador, y eso es destructivo. Ánimo y a ayudar a la gente. Hasta la semana que viene.

Más sobre libertad

enseñanzaUn personaje de la política española se preguntaba la semana pasada “¿El hijo de un reponedor puede llevar a sus hijos al colegio británico?” y se contestaba “No. La única libertad es tener garantizada para tus hijos una escuela pública de calidad”. Afirmar esto implica un totalitarismo asfixiante. Por supuesto que debe haber una escuela pública de calidad. Pero no exclusivamente. Eso sería falta de libertad.

En una sociedad libre una familia tiene derecho a elegir libremente la escuela para sus hijos. Por lo tanto, es razonable que tanto las promovidas por el estado como las promovidas por la iniciativa privada gocen de las mismas condiciones de financiación pública.

También la semana pasada leí en la prensa un artículo que abogaba por que la empresa privada financiara la investigación en las universidades. ¿Se aceptaría que la empresa privada solo financiara la investigación de las universidades privadas? No. Debería financiar los mejores proyectos de investigación con independencia de que se hicieran en centros públicos o privados. ¿Por que los fondos públicos, que son de todos, solo van a ir a financiar un tipo de educación?

Si realmente se quiere garantizar la libertad, lo lógico sería, en vez de financiar las escuelas, financiar a las familias. Dar por cada niño una cantidad de dinero, y que las familias decidieran dónde llevar a sus hijos. Las mejores escuelas tendrían muchas solicitudes y las menos buenas, públicas o de iniciativa privada, espabilarían para también atraer alumnos. Mejoraría el sistema educativo y se garantizaría la libertad. ¿Por qué no se hace así? ¿Por qué se le tiene miedo a la libertad? El hijo del reponedor podría llevar a sus hijos al colegio británico y al que le diera la gana. Eso sería libertad. Hasta el jueves que viene.

Conflictos

crisis institucionalFrecuentemente se dan conflictos entre dos partes, marido y mujer, colegas de trabajo e incluso dos grupos sociales y sus gobiernos. Hay muchas maneras de abordar los conflictos. Una de ellas es cuando cada parte ve los agravios cometidos por la otra parte, los considera intolerables y justifica de esta manera una actitud propia de confrontación. Este modo de abordar el conflicto no busca ninguna solución y por tanto no la encuentra. Las cosas van a más. Cada acción de la otra parte se ve sólo bajo el prisma de un nuevo agravio. El conflicto no tiene solución.

Una segunda actitud, más positiva es cuando cada una de las partes se pone en la situación del otro e intenta entender el porqué de su actitud. De este modo se pueden empezar a ver algunos aspectos en los que la otra puede tener razón. Si los dos enfrentados adoptan esta actitud, empieza un proceso de acercamiento. Posiblemente todavía no se llega a una solución, pero se ha entrado en una senda de empezar a entenderse.

Una vez se ha rebajado la tensión del conflicto, se puede empezar a negociar. Ver en qué aspectos una parte puede ceder a cambio de otras cesiones por parte del otro. Hablar, intentar entenderse, ponerse en la situación del otro… No siempre así se llega a una solución, pero en muchas ocasiones sí. Para que esto funcione es necesario que ambas partes adopten esta actitud. Del mismo modo que dos no se pegan si uno no quiere, tampoco dos se reconcilian si uno no quiere.

Centrarse solo en los agravios y en las injusticias cometidas por el otro no lleva a ninguna parte, recrudece el conflicto. Hay modos de salvar la situación cuando un matrimonio quiere divorciarse. Pero hay que querer salvar la situación. Hay modos de resolver el conflicto entre los Gobiernos de España y los de la Generalitat de Cataluña. Pero hay que querer resolverlo. Si alguien que me lee tiene un conflicto me ofrezco a mediar.

Disfrutando unos días de los campos de Castilla. A orillas del Duero. Felices vacaciones.

Corto o largo plazo

inversiones y estrategiasEl mensaje de esta semana me lo sugiere un antiguo alumno, que quizá él mismo haya sufrido las consecuencias de lo que aquí voy a hablar. Me refiero a la exigencia de los accionistas de las empresas por beneficios a corto plazo.

Muchas veces estas exigencias obligan a los directivos de las empresas a planes cortoplacistas, no poniendo en marcha inversiones y planes que darían muy buenos resultados a largo plazo, pero que suponen sacrificios a corto plazo.

Como muy bien me comentaba este antiguo alumno, esas estrategias cortoplacistas muchas veces van en contra de los propios intereses de las empresas. Es pan hoy y hambre mañana. Las empresas necesitan accionistas comprometidos con la misma, no impacientes por resultados rápidos. Accionistas estables interesados más en el buen hacer de la empresa que en las fluctuaciones coyunturales del precio de las acciones.

¿Qué compromiso con la empresa tiene un accionista que me compra hoy y me vende mañana, con el único interés de sacar una rentabilidad puntual, sin interesarle la buena marcha global de la empresa?

Es a los clientes que compran los productos de una empresa y a los empleados que empeñan en ella su actividad profesional a quien debe estar mirando la empresa, y no mirar tanto a unos accionistas que hoy vienen y mañana se van. Mucho mejor irían las empresas si se distrajeran menos con los resultados a corto y pensaran más en el futuro a medio y largo plazo. Hasta el jueves que viene

Decepcionante

rana plaza factoryDos profesoras de una de las mejores escuelas de negocios de los Estados Unidos han escrito un libro donde ponen como ejemplo una muy famosa compañía que vende sus productos en el mercado masivo. Esta compañía tuvo durante los años 90 una importante crisis porque se le acusó de utilizar niños en un país del sudeste asiático para confeccionar los productos que la empresa vendía en todo el mundo.

Fruto de esta crisis de imagen la compañía se encontró con el dilema de seguir empleando esos baratos trabajadores como hacían muchos competidores o pagar unos salarios más altos a sus fabricantes, en ese mismo país o en otros países similares. Decidieron esta última opción y empezaron a fabricar siguiendo unos principios morales más razonables.

En el libro escrito por estas dos profesoras indican que la decisión fue muy acertada. La razón que dan es que cuando en el año 2013 se vino abajo en Bangladesh un edificio donde murieron más de mil empleados que trabajaban en condiciones infrahumanas, el mundo se echó encima de muchas multinacionales que encargaban la fabricación a empresas cuyas prácticas eran muy indignas. Sin embargo, esta empresa de la que hablaban salió bien parada.

Lo decepcionante es que estas dos profesoras indicaran que la decisión fue buena porque libró a esta empresa de ser acusada nuevamente de imponer esas condiciones laborales. La decisión inicial fue buena porque esta empresa dejó de utilizar prácticas inhumanas, no por conseguir que no la acusaran de malas prácticas.

Nos movemos en un economicismo apestante. Las escuelas de negocios tenemos una gran responsabilidad en mostrar buenas prácticas directivas. Da la impresión que, si no se hubiera derrumbado ese edificio y si no hubieran salido a la luz pública esos modos de subcontratar la fabricación, el hacer trabajar a la gente en esas indignantes condiciones hubiera estado justificado. Puro economicismo. Feliz semana santa.

¿Promocionar y ascender o contratar?

principio de PeterNo por ser bien conocido deja de ser muy útil. Creo que le llaman el principio de Peter. Viene a decir más o menos que en una organización todo el mundo es promocionado hasta alcanzar su nivel de incompetencia. Me lo cuentan que sucede muchos antiguos alumnos. Cuando una persona es competente en su puesto de trabajo se le asciende y adquiere nuevas responsabilidades.

Y llega un momento en que uno se encuentra en un puesto para el que no está capacitado. No es que le falte formación para desempeñarlo, sino que excede sus capacidades. Y esta persona que estaba en un puesto en el que hacía bien su trabajo y estaba contenta pasa a ser menos eficaz y a agobiarse con lo que se lleva entre manos.

No. Cuando hay que cubrir un puesto vacante en una empresa lo que hay que hacer es preguntarse qué capacidades se requieren para responsabilizarse de ese puesto. Luego mirar que personas o bien poseen esas capacidades o bien las pueden adquirir, y entre ellas escoger la más adecuada.

Pero suponer que porque se es competente en un puesto también se va a ser competente en otro es mucho suponer. Es origen de preocupaciones para las personas que han sido ascendidas y causa de que su nuevo trabajo no se realice bien.

La persona adecuada para el puesto que se pretende cubrir puede buscarse dentro de la propia empresa o fuera, y entonces contratarla. Mi consejo es que si hay un buen candidato de dentro sea este el escogido. De lo contrario los que trabajan ya en la organización pueden sentirse frustrados al ver que los puestos de arriba los asignan a gente de fuera. Esta frustración es muy perjudicial para la marcha de la empresa.

Las decisiones de ascensos promociones y contrataciones son siempre muy delicadas y la dirección debe poner mucho juicio y mucho cuidado al hacerlas. Hasta el jueves que viene.

Hay que tomar decisiones

Earriesgars una tendencia natural el no tomar decisiones. Cuando decidimos podemos equivocarnos y esto no nos gusta por lo que en la mayoría de situaciones preferimos dejar las cosas como están. Pero esto es un autoengaño, pues dejar las cosas como están es ya tomar una decisión de modo pasivo e inconsciente.

No porque no tomemos decisiones van a dejar de ocurrir cosas. Lo que pasa es que no nos sentiremos responsables de esas cosas que ocurren y por tanto, tampoco nos sentiremos culpables. Pero evitar decidir es evitar tomar las riendas de nuestra vida y dejar que los acontecimientos u otras personas decidan por nosotros.

Además sucede que al decidir las cosas nos pueden salir bien o mal, y el impacto subjetivo que tienen las posibles consecuencias negativas de nuestras decisiones es muy superior al impacto que tienen las posibles consecuencias positivas, por lo que al final acabamos dejando las cosas como están. Acabamos no haciendo nada.

Pues no. Hay que abordar proyectos, debemos ser proactivos. Debemos estar preparados para que algunas cosas salgan mal. Y no pasa nada. Seguimos adelante y ya está. Solo no fracasa el que no acomete nada. Ánimo y a perder el miedo a tomar decisiones. Hasta el jueves que viene.

Intereses Creados y Toma de Decisiones

aprender inglesOjo a los intereses creados que nos pueden hacer tomar malas decisiones. Un directivo que no domina el inglés puede ser reacio a la internacionalización de su empresa y esgrimir para ello razones estratégicas: “Nosotros lo que sabemos hacer bien es vender en nuestro país. No somos suficientemente competitivos para vender en el extranjero. Sería un modo de despilfarrar recursos”.

Por otro lado un fumador podría oponerse a leyes que impidieran fumar dentro de los edificios argumentando que el nivel de humo no afecta ni a la salud ni al bienestar de las personas. Son solo altos niveles de concentración de humo lo que resulta molesto.

Pues no. Esos razonamientos generan duda. ¿Realmente cree que no es bueno para la empresa salir a vender al extranjero, o es que tiene miedo poner al descubierto su carencia de nivel de inglés? ¿Realmente piensa que el humo no es ni perjudicial ni molesto o es que usted no puede pasar sin fumar?

Uno gana autoridad y prestigio cuando defiende cosas que cree que son buenas para la empresa aunque a nivel personal no le sean muy favorables. Defender un plan de acción en el que tengo algún interés personal es sospechoso. Y no solemos darnos cuenta de esta situación. El interés personal nos ofusca y nos hace pensar que realmente eso es lo más conveniente. Un autoengaño del que no somos conscientes.

Os recuerdo que este domingo 23 ede abril, fiesta de Sant Jordi, Pablo Maella y yo estaremos firmando libros, el nuevo que acabamos de publicar, en la librería Garbí de Barcelona, en la Via Augusta 9, de 12.00 a 13.00. Pasaté por ahí si estás en Barcelona y nos saludamos. hasta el domingo.

El futuro de las pensiones

segurosAunque es un tema muy manido no por ello voy a dejar de hablar de él. Tendremos un problema, y si ya sabemos que lo tendremos, lo tenemos ya. En el sector de seguros hay dos tipos de actividades. Asegurar un bien durante un periodo de tiempo y asegurar una pensión una vez uno está jubilado (aparte de los seguros de vida).

Para las compañías de seguros, la primera actividad, asegurar un bien, no presenta gran problema. La gente compra un seguro para su coche, contra incendios o lo que sea. La compañía de seguros cobra la prima a principios de año, y acabado el año ya sabe a cuantos tomadores del seguro hay que pagarles el arreglo, y volver a empezar el año siguiente. Si han hecho bien los cálculos, con las primas que han cobrado cubren los siniestros que se han producido y con lo sobrado más los intereses de las primas que cobraron a principios de año hacen un beneficio.

Pero ¿y las pensiones? Nosotros estamos pagando cada mes a la seguridad social, o a un seguro privado, para que cuando nos jubilemos tener una pensión. Si con lo que pagamos cada mes se pagan las pensiones de los actuales jubilados, dentro de 30 años el número de jubilados habrá aumentado sustancialmente y sin embargo el número de cotizantes será menor, pues las generaciones jóvenes son menos numerosas que las de los que estemos jubilados dentro de 30 años. Problema.

Por otro lado si las pensiones se pagan con los rendimientos de lo cotizado por cada persona, con los tipos de interés casi nulos, estos rendimientos son muy exiguos. Problema. El futuro de las pensiones es una bomba de relojería que algún día estallará. Es un problema a dos o tres décadas vista y el horizonte temporal de un político es de 4 años. Para qué quemarme piensan, el que venga que se lo encuentre y lo resuelva.

Sé que he simplificado mucho al tratar ese tema, que es mucho más complejo que lo que he expuesto, pero no quiero alargarme y en líneas generales no anda muy errada mi exposición. Hasta el jueves que viene.

Sobre libertad e iniciativa

febrero 16, 2017 6 comentarios

innovacionComentaba en un mensaje reciente que las empresas deben dejar espacio a la iniciativa de su gente. Si cómo hay que actuar en cada momento está rigurosamente especificado y nadie se puede salir de esas rígidas pautas la gente se frustra y además no se aprovecha el mucho talento que hay en los empleados y directivos de la organización.

Pero surge una cuestión. Si dejamos que florezca la iniciativa y la experimentación en nuestra gente ¿cómo garantizamos que no se van a hacer cosas que supongan un alto riesgo para la empresa? Pues muy sencillo la empresa debe establecer una serie de políticas, una serie de comportamientos que no son admisibles. “No se manipulará la contabilidad”; “No se aceptarán pedidos sin factura”, o las que sean.

Son una serie de políticas, pocas que evitarán comportamientos e iniciativas que vayan en contra de los intereses de la empresa, aunque puntualmente saltarse esas normas pudiera reportar beneficios a corto plazo. Se puede tener iniciativa y creatividad dentro de los amplios límites que marcan esas políticas.

Esas políticas deben ser pocas, pero claras y de obligadísimo cumplimiento. Deben estar avaladas por sanciones ejemplares a quien se las salte. No cumplirlas podría entrañar alto riesgo para la empresa. Si no cumpliéndolas no pasa nada, son papel mojado, inútiles y causa de cachondeo dentro de la empresa.

Deben estar establecidas en términos negativos, en el sentido que se puede hacer de todo menos …. menos lo que dice esa determinada política.  Y por supuesto la dirección de la empresa ha de ser ejemplar en su cumplimiento. En su cumplimiento y en las sanciones impuestas a quien se las salta.

De esta manera se fomenta la iniciativa de todo el mundo dentro de la empresa y se evitan actuaciones que pongan en riesgo a la empresa.

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