Ahora ¿qué hay que hacer?

coronavirusHe leído unos artículos de Alfredo Pastor en diversos medios. Pastor es profesor del IESE, experto en economía. De hecho, fue secretario de estado de economía en el gobierno de España allá por los años 90. De lo que le he leído saco dos cosas.

Primera, que si la tasa de mortalidad del actual virus, se concentra en las personas de edad, mientras que en los jóvenes es prácticamente nula, quizá lo que haya que hacer es una confinación en función de la edad. Para los ancianos, muy severa. Para los jóvenes muy ligera. Para la gente madura, un intermedio. Mucha gente se infectaría, pero sería como una gripe pasajera. Al menos el país no se paralizaría.

Segunda consideración, esta es económica. La defiende Alfredo Pastor, la defiendo yo, y se la he oído a otras personas. Ahora lo que le falta a la economía, a las empresas, es liquidez. Hay que conseguir que las compañías tengan acceso a fondos. De lo contrario, muchas se verán abocadas a cerrar y se generará una recesión que hará pequeña a la que tuvimos hace 10 años. Liquidez, liquidez. Después ya veremos lo que pasa, pero de momento mantener vivo el tejido empresarial. El 99% de las empresas españolas son pymes. Estas pymes tienen que contar con dinero para hacer frente a sus pagos. Ahora la mayoría de ellas no están teniendo ingresos.

Y mantener el optimismo. Si estando malcarados se resolviera algún problema, mi consejo sería que estés malcarado. Pero como no resuelve ninguno, mejor es tener gente optimista a nuestro alrededor. Y también rezar. Aunque quizá de esto hable la semana que viene. Ya veré. Ánimo a todos. Os dejo un video de una conferencia que dí hace unos días.

Se ha complicado todo

Paz¿Qué hacemos con los niños todo el día en casa? ¿Cómo atiendo el trabajo telemáticamente cuando no lo había hecho anteriormente? No sé cómo hacerlo y no se dan las condiciones adecuadas. No lo tengo fácil el consultar asuntos con mis colegas.

Efectivamente, todo esto está pasando estos días. Una situación nueva que no es nada placentera. Estamos perdiendo control de muchas cosas que dábamos por garantizadas. ¿Qué podemos hacer en estas condiciones? Hay una cosa que podemos hacer: ser pacificadores. Antes los problemas pequeños y grandes que surgen del confinamiento a que estamos sometidos en medio mundo, seamos pacificadores. No echemos leña al fuego ante los contratiempos que surjan. A nivel familiar y en nuestro entorno de trabajo.

Por otro lado, esta paralización está afectando profundamente a muchas empresas. Las dificultades están siendo grandes y lo van a ser más todavía. Arrimemos el hombro en nuestra empresa. No es el momento de exigir derechos. Actuemos como lo están haciendo los profesionales de la sanidad. Su único afán es curar y atender a los enfermos, sin pensar en derechos ni obligaciones.

Si somos clientes de una empresa no seamos exigentes con el servicio que ahora quizá pueden no estar dando. No es porque no quieran. Es porque no pueden. Seamos comprensivos. Si todos colaboramos pasaremos mejor este trance. Pregúntate qué es lo que quieres ser: una persona que aporta soluciones o una persona que complica más las cosas. Lo que estoy viendo en todas partes estos días es solidaridad de unos con otros. Sigamos así. Que pase pronto todo esto.

Expectativas

coronavirus

Dicen los expertos que la expectativa del futuro disfrute de algo produce más satisfacción que el mismo disfrute de eso. Si planificamos unas vacaciones en París, produce más satisfacción el pensar que vamos a pasar la semana santa en París que el mismo hecho de estar en París esos días. Y eso para lo bueno y para lo malo. Los temores de poder sufrir algo desagradable es peor que el sufrimiento que nos produce una vez lo estamos pasando.

Y eso precisamente puede estar sucediendo ahora. Hay preocupación colectiva, pero los datos nos dicen que el año pasado la gripe en España mató a 6300 personas. Actualmente, en España mueren cada día, por diversas causas, 1170 personas. La muerte de una persona por el coronavirus o por cualquier otra razón es algo muy serio. Pero hay que ver las cosas con perspectiva. La perspectiva que dan los datos.

Cuando se produce un incendio en un edificio, si se procede a la evacuación ordenadamente, las consecuencias son mucho más livianas que si hay estampida. Quizá estemos ahora percibiendo más riesgos de los que realmente hay. Por supuesto que esto no significa que no haya que tomar las medidas que se están tomando, pero creo que hay que mandar un mensaje de calma no sea que colapsemos los hospitales con cosas que no requieren ir al médico y queden sin atender enfermos que si lo precisan. Ojo no vaciemos los supermercados innecesariamente.

Sin infravalorar la gravedad de la situación, creo que la situación ahora requiere mandar un mensaje de calma y no azuzar los temores más de lo necesario. Es esperanzador ver como en muchas empresas, ante las dificultades actuales, los empleados están haciendo todo lo posible, muy sacrificadamente en algunos casos, por mantener la actividad a flote. Es la hora de arremangarse y hacer cada uno lo que pueda, aunque las condiciones de trabajo no sean las óptimas.

La conferencia que voy a dar esta tarde en el IESE a las 19.00 (hora de Barcelona) para antiguos alumnos y lectores del blog sobre “Toma de Decisiones en entornos VUCA” no va a ser presencial. Se va a transmitir por la red a través de linkedin, para ello hay que conectarse aquí. Hasta el jueves que viene.

Incertidumbre económica y pandemias

epidemia coronavirusDesde hace diez años, en el IESE publicamos lo que llamamos el Índice IESE de Incertidumbre Económica, índice del que me responsabilizo yo. Empezamos a hacerlo al ver que en medio de la crisis económica que tuvimos, sería útil un instrumento que midiera la tal incertidumbre.

Durante los años que duró la crisis este índice se mantuvo muy alto y paulatinamente fue descendiendo conforme la situación económica se fue controlando. Pues bien, con las noticias de la epidemia vírica este índice se está disparando. No a niveles alarmante como hace una década, pero a niveles significativamente superiores al de estos últimos años.

Para ponerlo en contexto, este índice fluctúa entre un máximo de 200 puntos y un mínimo de 0. El valor 100 es el valor promedio de la incertidumbre registrada entre 2000 y 2009. Para calcular este índice de incertidumbre se miden las fluctuaciones diarias del IBEX35, del tipo de cambio dólar/euro, del precio del petróleo y del precio de la deuda española a largo plazo. Se mete todo esto en una coctelera, y cada mes sacamos el valor del Índice. Pues bien, en febrero esta índice ha subido de 68 puntos hasta los 101. Una significativa subida de 33 puntos.

Este índice es la combinación de cuatro subíndices: el subíndice que recoge la incertidumbre de la bolsa española ha subido 61 puntos. De los 83 a los 144, el subíndice de las divisas ha subido 29 puntos hasta los 74, pues en el mes de enero estaba muy bajo. Y el subíndice que refleja la incertidumbre del petróleo ha subido 25 puntos hasta los 115. La incertidumbre sobre la deuda española ha bajado 10 puntos hasta los 68.

Como se aprecia en los titulares de los periódicos la incertidumbre económica está subiendo considerablemente. El índice lo que nos permite es cuantificar esa incertidumbre. Comprobar que no es tan alta como en los momentos más álgidos de la crisis, y nos permitirá observar si se mantiene, se reduce o se intensifica en los próximos meses. De momento no debe cundir el pánico. Ha habido momentos mucho peores. Hasta el jueves que viene

Feliz Cumpleaños

febrero 27, 2020 52 comentarios

aniversario del blogSe me ha pasado el décimo cumpleaños de este blog. Pensaba que lo había empezado a publicar en marzo del 2010, pero he visto que el primer post lo publiqué el 29 de enero del 2010, así que el blog ya tiene 10 años.

Desde que empecé a publicarlo no ha habido ninguna semana que haya dejado de salir el mensaje. Habitualmente los jueves a primera hora. Empecé a escribir el blog por dos razones, primera porque había una plataforma que permitía escribir cosas, subirlas a la red y que la gente los leyera. La segunda por compartir lo que he aprendido durante este montón de años dedicándome a la toma de decisiones.

También tengo que decir que, sin pretenderlo, es una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida. ¿Por qué? Por la gran acogida que ha tenido el blog, sobre todo, en mis antiguos alumnos. Con tantos años dedicándome a la docencia en el IESE, han pasado por mis clases miles de alumnos. Todas las semanas me encuentro, bien en el IESE o bien en distintos sitios a varios de ellos. Cuando me pongo a hablar con alguno, habitualmente, antes de que haya pasado medio minuto, ya me dicen que leen el blog y me lo agradecen.

También a veces pasa que, gente que me encuentro en cualquier lugar y que no conozco de nada, me dicen que leen el blog. Me alegra que sea útil, y me alegra que este blog sea un instrumento que hace que mis queridos antiguos alumnos me recuerden. Muchas gracias a todos y feliz 10 cumpleaños del blog. Admito sugerencias para mejorarlo y sobre temas a tratar.

Os recuerdo que el jueves 12 de marzo daré una sesión para antiguos alumnos en el IESE en Barcelona. Pero estáis invitados los lectores del blog. Los antiguos alumnos os podeis incribir aquí y los que no lo sois, podéis hacerlo aquí. El tema de la sesión es “Toma de Decisiones en Entornos VUCA” Hasta el jueves que viene.

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Principio de concreción inoportuna (II)

febrero 20, 2020 5 comentarios

KPILeí la semana pasada en el periódico que, según una agencia de ratings, el impacto del “coronavirus” procedente de Wuham en la economía española será de una reducción de una décima y media en el PIB español. Menuda tontería. Nadie sabe cuánto va a durar esta epidemia. Si dura 4 meses el impacto en las economías será doble que si dura 2 meses, y si dura todo un año, dicho impacto será el triple, aproximadamente, que si dura 3 meses. Total, que como no se sabe la duración de esta crisis, no se puede saber su impacto económico.

Es lo que Juan Antonio Pérez López llamaba el principio de concreción inoportuna. Cuando una cosa es ambigua, si le ponemos un número ya nos quedamos tranquilos. Ya sabemos a qué atenernos. No importa cual sea el método por el que obtenemos este número.

Les pasa a los directivos. En cuanto tienen un indicador ya se quedan tranquilos, sin pararse a pensar mucho en qué es lo que indica ese indicador. Muchas veces los indicadores, también llamados métricas, pretenden medir cosas que no son medibles. En mis clases pongo un ejemplo que hace reír a los alumnos. Les pregunto ¿qué significa que lo que te quiere tu mujer (o marido) es 7,3? Cuanto quiere una persona a otra, el grado de amistad, es una cosa que no es medible. No es cuantificable. Que no sea medible no significa que no se pueda evaluar. Mi marido/mujer me quiere más, o menos, que hace unos meses. Nuestra relación está mejorando, o se está deteriorando. Esto es evaluar. Pero dirigir evaluando es mucho más difícil que dirigir con números.

Pero intentar cuantificar algo que no es medible es equivocarse de raíz. Lo que pasa es que, si tenemos algo cuantificado, aunque sea mal, nos da seguridad. Pero no nos paramos a pensar que esa cuantificación no significa nada. Es el principio de concreción inoportuna del que hablaba antes. El impacto del virus del que hablábamos, se podrá medir. Pero ahora no se puede saber cuál va a ser ese impacto. Hasta el jueves que viene. Por cierto, el jueves 12 de marzo daré una sesión para antiguos alumnos en el IESE en Barcelona. Pero estáis invitados los lectores del blog. Los antiguos alumnos os podeis incribir aquí y los que no lo sois, podéis hacerlo aquí. El tema de la sesión es “Toma de Decisiones en Entornos VUCA”

Asfixiante

febrero 13, 2020 29 comentarios

enseñanzaEl gobierno catalán pretende sacar un decreto por el cual serán, no sé si los ayuntamientos o las oficinas del mismo gobierno, quienes decidan a qué colegio tiene que ir cada niño. ¿Y por qué no dejan a las familias que lo escojan? Si una familia prefiere, por los motivos que sean, el colegio A le asignan el B y otra familia prefiere el B y le asignan el A, están fastidiando a las dos familias. Que dejen que cada familia escoja el colegio que quiera.

Alguien argumentará que unas familias con recursos económicos llevarán a sus hijos a colegios mejor dotados y otras familias menos adineradas tendrán que llevarlos a colegios más modestos. Pues si se financian todo tipo de colegios, no habrá colegios mejor dotados y colegios peor dotados.

Mejor si a cada familia se le asigna una cantidad por hijo y que se lo gaste en el colegio que quiera. Público, privado o el que quiera. Los colegios en vez de competir por los recursos de las familias competirían por dar la educación de mejor calidad, sean estos públicos o privados. Familias con pocos recursos podrían acceder a los colegios que quisieran, públicos o privados.

Pero Miguel Angel, qué inocente eres. Lo que propones implicaría dar libertad a la gente y eso es incompatible con un estado controlador y autoritario. Además, los ciudadanos no somos suficientemente maduros para decidir por nuestra cuenta. Afortunadamente tenemos un estado que vela por nosotros, decide por nosotros y nos evitamos problemas y complicaciones de tener que tomar decisiones. Además, si decidimos nos podemos equivocar, y eso un estado benevolente no lo puede permitir. Es verdad, no me había dado cuenta. Miguel Angel, qué inocente eres!

Que se empiece teniendo el estado el monopolio de la educación, luego que nacionalicen la banca, las eléctricas, los supermercados y los grandes almacenes y así hasta llegar a la tierra prometida del paraíso comunista donde no tendremos que preocuparnos de nada. El estado vela por nosotros. Basta ya. Que no somos borregos. ¿Por qué tanto miedo a la libertad?

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