La toma de decisiones, cuestión de proceso

decidirTomamos decisiones porque queremos conseguir algún objetivo. Por tanto, mucha gente piensa que si hemos logrado el objetivo la decisión fue correcta y si no lo hemos logrado fue una mala decisión. Nada más erróneo. Si esto fuera así nunca podríamos saber si una decisión nuestra es correcta o no hasta después de haberla tomado. Pero para entonces ya es demasiado tarde. Ya la hemos tomado.

No, una decisión es correcta o no dependiendo si el proceso que hemos seguido para decidir es un proceso adecuado. Y esto sí que se puede saber de antemano, aunque no es mucha la gente que le presta atención a esto.

Por otro lado, no hay ninguna fórmula que nos asegure que el proceso es correcto o no. Hay muchas cosas que pueden hacer descarrilar un proceso de toma de decisiones. Del mismo modo que no hay ninguna fórmula para hacer una operación de corazón. La operación puede fallar por muchos motivos, y hasta el más experimentado cirujano no puede asegurar de antemano que todo va a ir bien.

En el mensaje de esta semana voy a dar una pequeña idea para mejorar nuestras decisiones. Si tomamos una decisión es porque queremos pasar de nuestro estado actual a otro mejor, por lo tanto, hay una brecha o “gap” entre nuestra situación actual y la situación que queremos conseguir.

Tenemos que aclararnos si esta brecha es de falta de falta de capacidades o de falta de oportunidades. Si es que no tenemos las capacidades para conseguir lo que queremos o si lo que pasa es que tenemos las capacidades, pero no tenemos las oportunidades para conseguirlo.

Si lo que nos falta son capacidades, lo que tenemos que hacer es conseguirlas. Entrenarnos, cualificarnos. Si lo que nos faltan son oportunidades para aplicar esas capacidades que no tenemos, lo que hemos de centrarnos es en crear esas oportunidades. Buscar nuevos modos de aplicar nuestras capacidades para conseguir lo que queremos.

Muy genérico es el mensaje de esta semana, pero nos puede ayudar para saber qué es lo que nos falta y aplicarnos a conseguirlo. Cuando confluyen las capacidades con las oportunidades llega el logro de los objetivos. Hasta el jueves que viene. Os dejo un vídeo de una entrevista que me hicieron hace unos días.

Aportar o destruir

problematicoEn el mensaje de la semana pasada hablé sobre lo las bondades de tener una permanente actitud de ayudar a los demás. No hace mucho tiempo también hablé de ser pacificador y facilitar la vida a los demás. Hoy voy a hablar de la actitud contraria. Hay personas que tienen una actitud vital de destrucción. Lo que hacen y dicen en relación a los demás solo sirve para causar discordia. No están capacitados para captar los beneficios de ser pacificador.

Cuando una acción no aporta nada positivo y genera malestar en otros esa acción sobra. Evidentemente hay acciones que generan malestar a alguna persona pero que son necesarias para evitar un mal peor. Cuando corrijo a un colaborador mío porque ha hecho un trabajo chapucero, evidentemente le causo malestar, pero estoy intentando que sea un mejor profesional.

Pero no, hay personas que son destructivas. Que están habituadas a la crítica que no trae ningún beneficio y que causa malestar a su alrededor. En general son personas enfadadas consigo mismas, enfadadas con el universo y que proyectan sus amarguras fastidiando a los demás. Siembran cizaña, critican innecesariamente. Con estas personas no se respira un ambiente de paz.

Consejo, cuando actúes pregúntate, ¿lo que estoy haciendo es constructivo o es crítica sin más de la que no sale nada positivo? Crítica que lo único que consigue es sembrar cizaña, sin ningún beneficio para nadie. Saludos a todos y hasta el jueves que viene.

Ayudar

noviembre 21, 2019 14 comentarios

dejarse ayudarTodas las personas disponemos con un incierto número de años en los que desarrollamos nuestra vida. Las circunstancias que nos encontramos y las decisiones que tomamos configuran lo que va a ser nuestra vida. Y el resultado final es una vida bien vivida o una vida poco aprovechada.

Un planteamiento vital que puede facilitar que nuestra vida haya sido plena es tener la predisposición de ayudar a la gente siempre que podamos. Desarrollamos nuestra vida junto con otras personas, de nuestra familia, de nuestro trabajo, otras amistades etc. En estas relaciones podemos tener una actitud de intentar salir beneficiados o una actitud de ayuda.

Si vivimos la vida pensando solo en nosotros mismos, una vez que nos hayamos muerto no habremos dejado nada. Ninguna huella. Todo nuestro rastro se irá con nosotros. Intentar ayudar siempre que podamos facilitar algo a alguien, hace que nuestra vida sea útil, que tengamos impacto. Ayudar a resolver los problemas en que se encuentren las personas de nuestro entorno da sentido a la vida de uno.

Y al hablar de ayudar no me estoy refiriendo a grandes asuntos que requieran heroísmo en un momento dado. Basta con montones de detalles pequeños que podemos tener cada día con las personas con las que nos topamos. Proponerse sonreír y ser amable con la gente ya hace mucho.

Hay personas con las que se puede contar cuando necesitamos ayuda y personas que mejor no contar con ellas ¿Tú de cuál de los dos tipos eres? Adivina quienes son las personas que tienen más amigos. Hasta el jueves que viene.

Fortalezas y debilidades

noviembre 14, 2019 10 comentarios

triunfarTodas las empresas tienen sus puntos fuertes y sus puntos débiles. Cosas en las que son especialmente mejores que las demás y cosas en que, por muy diversos motivos, no lo hacen tan bien. Esto no debe sorprender a nada. Si una empresa lo hace todo mal desaparece, y empresas que sean excelentes en todo, pues no las hay.

La estrategia de una empresa debe estar basada siempre en potenciar sus fortalezas. Utilizar aquello en lo que es especialmente buena para sacarle partido, y servir del modo mejor a sus clientes. Basar la estrategia en intentar convertir las debilidades en puntos fuertes, además de requerir un esfuerzo inmenso, no conduce a ninguna parte. Es dedicar esfuerzos para no conseguir nada.

Una empresa aportará valor a través de las cosas que sabe hacer bien. ¿Y con las debilidades qué hay que hacer? pues hay que intentar neutralizarlas para que no nos impidan hacer bien eso que queremos hacer con nuestras fortalezas. Impedir que estorben, y nada más.

Lo que estoy comentando sirve tanto para las empresas como para las personas. No hay personas perfectas. Todos tenemos nuestros puntos fuertes y nuestros puntos débiles. Tenemos que intentar sacar partido de nuestros puntos fuertes y tratar que nuestros puntos débiles no nos interfieran. Pero nunca intentar construir a partir de cosas que no hacemos bien.

En mi caso, intentar destacar como futbolista sería una estupidez. Miguel Angel, dedícate a lo que sabes hacer, y no pierdas el tiempo intentando cosas para las que no estás dotado. Ánimo a todos, que todos tenemos algo en lo que somos muy buenos. Pues a potenciarlo. Y no te amargues con aquellas cosas a las que no llegas.

La empresa y los beneficios

noviembre 7, 2019 4 comentarios

gobierno de organizacionesLa “Business Roundtable” es una asociación de empresas norteamericana cuyas propuestas tienen una gran influencia en el mundo empresarial. Esta asociación de empresas, desde finales de los años 80 sostenía que el principal deber de los directivos de una empresa era velar por los intereses de los accionistas intentando conseguir el mayor valor de las acciones de la empresa.

Si estos directivos tenían que preocuparse de alguna otra cosa debía ser en la medida en que esta otra cosa fuera instrumental para conseguir que aumentara el valor de las acciones. Y que cualquier otro interés de los directivos de las empresas era equivalente a estar jugando al póker con el dinero de otros (de los accionistas).

Pues bien, este verano esta “Business Roundtable” ha redefinido en un comunicado la finalidad de la empresa como “Promover una economía que sirva los intereses de todas las personas”. Se habla de la necesidad de que la empresa piense no solo en los accionistas, sino también en los empleados, en los clientes, proveedores y en la sociedad en general.

Mucho ha tardado este lobby de empresas de darse cuenta de lo obvio. Es de elemental sentido común que la empresa debe estar al servicio de las personas y nunca deben ser las personas instrumento al servicio de los beneficios. Las personas somos personas, y nos diferenciamos de las cosas y de los instrumentos. Cuando a las personas se nos instrumentaliza, se nos reduce y no se extrae de nosotros lo más distintivo nuestro. Lo que nos distingue de las cosas y del resto de los animales. Nuestra capacidad de razonar, de querer y de entusiasmarnos con algo.

Este gran hallazgo de la “Business Roundtable” lo vengo proponiendo yo desde hace más de 30 años en mis clases en el IESE (miles de alumnos lo pueden certificar). Lo puse de manifiesto en “Toma de Decisiones y Gobierno de Organizaciones” un libro que escribí en 2005 y en varios mensajes de este blog. Bienvenida sea esta declaración de estos sabios norteamericanos y a ver si humanizamos la actividad económica. Hasta el jueves que viene.

Estirar el brazo más que la manga

octubre 31, 2019 6 comentarios

peligroEs conocida la historia del granjero que cada día le daba un poco menos de paja a su burro. El granjero comprobaba que su burro seguía trabajando y que cada vez le costaba menos alimentarlo. Ya sabemos lo que pasó. Ante la sorpresa del granjero un día el burro desfalleció.

Hay empresas que, poco a poco, para ahorrar costes rebajan la calidad de sus productos. Cada cambio es imperceptible, pero el acumulado acaba pasando factura a la empresa sin que esta se vaya dando cuenta. Lo que pagan los clientes es cada vez un poquito más y el servicio cada vez un poquito peor. Al principio la desafección de los clientes no es alarmante, pero llega un momento que se van en tromba.

No se puede estirar el brazo más que la manga. Hay que dar la calidad que se espera y si se rebaja la calidad es porque se percibe que los clientes prefieren pagar menos y recibir menos. Pero regates en corto a base de quitarle al burro cada día un gramo de alimento, tienen un efecto acumulado mortal.

Hay sorpresas que son perfectamente predecibles. Hay curvas que no se ven porque no se quiere mirar. Hasta el jueves que viene. Os dejo una foto de una sesión que me pidieron dar hace unos dias a unos veinteañeros. Me hacen mucha ilusión ese tipo de sesiones.

conferencia

Decídete

octubre 24, 2019 8 comentarios

perplejidadHay quien le pasa. Cuando uno ha tomado una decisión muchas veces se piensa que si hubiera tomado una alternativa distinta hubiera sido mejor. Esto es una falacia psicológica. Cuando hemos tomado una decisión es porque creemos que es lo mejor que podíamos hacer, aunque, efectivamente, podíamos tener dudas.

Cuando ya se ha tomado, las demás alternativas ya desaparecen. Si decidimos ir al cine una tarde, ya no podemos hacer deporte, ni cualquier otro plan. Estamos en el cine. Y es cuando ya no hay remedio cuando empezamos a pensar si haber hecho otra cosa hubiera sido mejor.

Además, si hubiéramos decidido otra cosa también estaríamos pensando si hubiera sido mejor escoger otra alternativa. Nunca estaremos satisfechos. Estos pensamientos son preocupaciones estériles con las que mejor no entretenerse ni perder el tiempo.

Cuando decidimos escogemos lo que nos parece mejor, y darle vueltas al asunto no hace más que complicarnos la vida. A veces sí, habría sido mejor haber decidido otra cosa. Pero eso ya no tiene remedio, y no nos podemos pasar la vida pensando en qué hubiera sucedido si en vez de……

La alternativa para que no nos entren esas dudas es no tomar ninguna decisión. Que, por cierto, eso es ya tomar una decisión, aunque sea de modo pasivo. Hay que decidirse. Si no renunciamos a ser protagonistas de nuestras vidas. Hay que dar por sentado que a veces nos equivocaremos, pero hay que seguir viviendo y avanzando.

Conclusión: no tener miedo a decidir. Aprender a vivir con los errores propios e intentar paliar las consecuencias adversas. Pero dejar de lamentarnos y mirar hacia adelante. Hasta el jueves que viene.

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