En el mensaje de esta semana hablo de cómo la IA puede mejorar la calidad de las decisiones, pero no sustituye al juicio humano. Integrarla bien es una cuestión de prudencia: usarla sin perder de vista a las personas. La verdadera ventaja competitiva no está en la tecnología, sino en la prudencia con la que se utiliza para decidir.
En el mensaje de esta semana hablo de que en las empresas los procesos son necesarios, pero no resuelven lo excepcional. Cuando surgen problemas no habituales, es ahí cuando hay que intervenir. El papel del equipo directivo no es buscar problemas a las soluciones, sino trabajar para hacerlas viables. Gobernar es encontrar el “cómo sí”, no refugiarse en el “por qué no”
En el mensaje de esta semana hablo de que un modo muy sencillo de gobernar un país o una región es subiendo los impuestos. Así cualquiera puede gobernar, hasta un tonto. Hago algunas reflexiones sobre la actividad del gobernante.
Las redes sociales y los algoritmos refuerzan nuestras propias ideas y reducen la exposición a puntos de vista distintos. Esto alimenta la polarización. Frente a ello, una buena práctica es, ante un asunto, formarse una opinión y luego cuestionarla deliberadamente. Esto es pensamiento crítico.
En el mensaje de esta semana hablo de cómo la IA puede mejorar la calidad de las decisiones, pero no sustituye al juicio humano. Integrarla bien es una cuestión de prudencia: usarla sin perder de vista a las personas. La verdadera ventaja competitiva no está en la tecnología, sino en la prudencia con la que se utiliza para decidir.
En el mensaje de esta semana hablo de cómo la IA puede mejorar la calidad de las decisiones, pero no sustituye al juicio humano. Integrarla bien es una cuestión de prudencia: usarla sin perder de vista a las personas. La verdadera ventaja competitiva no está en la tecnología, sino en la prudencia con la que se utiliza para decidir.
Este verano estoy reflexionando —y estudiando— cómo la inteligencia artificial está transformando la toma de decisiones en todos los niveles: desde lo personal hasta lo empresarial.
En esta entrada comparto tres modos en que la IA ya está influyendo en nuestras decisiones.
Este es solo el comienzo de un campo que abre enormes posibilidades y retos. En los próximos meses quiero profundizar en ello. Feliz verano.