Decidir

estrategiaAprovecho estos días de vacaciones para preparar un caso empresarial y discutirlo con los alumnos en las clases del próximo trimestre. La situación de la empresa… catastrófica, y eso que cuando la nueva dirección se hizo cargo la empresa iba muy bien. Reflexionando sobre lo que ha pasado e intentando organizar un poco el flujo de la clase, las conclusiones son evidentes. Los errores de la dirección son de libro.

En primer lugar, cuando la nueva dirección entró en la empresa iban con una película preconfigurada de lo que había que hacer en esa empresa. La nueva dirección no prestó atención a cuáles eran los factores de éxito de la empresa y por tanto los planes que traían no se ajustaban a la situación de la organización. Total, que pusieron la empresa patas arriba y todo lo que iba bien lo desmantelaron. Primer error, no conocer la situación real de lo que diriges.

Segundo error, empeñarse a toda costa en hacer unas cosas y no rectificar cuando es evidente que esos planes que estaban llevando a cabo estaban haciendo fracasar la empresa. No saber rectificar. Empeñarse en una idea y no tener la flexibilidad para rectificar.

Tercer error, rodearte de gente en el equipo directivo que no es capaz de cuestionar lo que está haciendo el jefe. Gente que cuando el jefe tiene una idea solo saben decir “qué buena idea”. Las ideas hay que cuestionarlas y criticarlas, y si después de cuestionarla y criticarlas siguen siendo válidas, pues adelante. Son ideas robustas. Pero si se apoya cualquier idea por absurda que sea solo porque lo dice el jefe, entonces….

Hasta la semana que viene, y saludos desde tierras gallegas.

Atontamiento

psmart phoneMe pregunto si nos estamos volviendo tontos. Hemos debido traspasar nuestra inteligencia a los “smart phones”, a los teléfonos inteligentes, y nosotros nos hemos quedado sin ella.

Lo digo porque es muy habitual ver por la calle, sobre todo en el metro y en los transportes públicos, y en muchos otros sitios a la gente con la mirada fija en las pantallitas. Y no es que sean algunos. Son la mayoría. En un vagón de metro con 20 personas fácilmente hay 18 mirando el teléfono. ¿Qué estarán mirando? Me pregunto yo.

Hay una necesidad conpulsiva de estar consultando el teléfono. Yo me pregunto ¿Qué es lo que la gente consulta? ¿No es más enriquecedora la posibilidad de tratar con otras personas?

No a la pantalla. Uno puede acabar esclavizado por el teléfono. Obsesionado con consultarlo. Y se está perdiendo numerosas enriquecedoras experiencias vitales. Disfrutar de muchas otras cosas que ofrece el mundo. Además se le presta atención con una intensidad sorprendente. Pasas al lado de una persona que está consultando el teléfono y mi se entera que estás pasando a su lado.

La necesidad de estar continuamente conectado genera una necesidad de inmediatez. Cuando alguien contacta contigo espera respuesta inmediata. Espera que esté todo el día pendiente del teléfono.

Yo prefiero la relación personal con los demás. Me niego a estar todo el día enganchado el móvil. No esperéis de mi respuesta inmediata. No la doy. Felices vacaciones y hasta la semana que viene. Yo os escribo desde Galicia, donde estoy pasando unos días de descanso (con muy poco uso del móvil).

Flexibilidad para Tomar Decisiones

flexibilidadEn general todos preferimos la seguridad a la incertidumbre. Nos sentimos cómodos cuando tenemos las cosas bajo control y no esperamos sorpresas. Podemos planificar y evitar sobresaltos. Por eso, como ya hablaba hace tiempo en este blog, solemos infravalorar el grado de incertidumbre que hay a nuestro alrededor. Preferimos vivir bajo la falsa sensación de seguridad y disfrutar con la aparente sensación de tenemos las cosas bajo control.

Sin embargo un cierto nivel de incertidumbre es bueno, incluso muy bueno. Si las cosas están siempre bajo control, siempre tenemos planificado lo que vamos a hacer y dejamos pasar oportunidades y alternativas que son mejores. Cambiar de planes es siempre costoso. Además, muchas veces, como ya sabemos lo que hay que hacer no prestamos atención a otras opciones.

Pero si fuéramos más conscientes que el mundo es incierto y que las cosas pueden cambiar con respecto a lo que tenemos previsto, los cambios no nos pillarían comprometidos con nuestros planes y estaremos más abiertos a hacer una cosa u otra. Estaremos en mejores condiciones de aprovechar las nuevas circunstancias, cambiar de planes y perseguir mejores oportunidades. No estaremos siendo prisioneros de nuestros planteamientos.

Así que bienvenida la incertidumbre. No planifiques demasiado. Ten flexibilidad para hacer una cosa… u otra. La buena suerte puede estar a la vuelta de la esquina y hemos de estar preparados para aprovecharla.

Cotillas profesionales

enteradoEn el mundo de las organizaciones hay un tipo de personajes que podríamos llamar cotillas profesionales. Son unos individuos que aportan poco a la organización y están onmipresentes enterándose de todo lo que pasa.

Suelen ser personas amables que empiezan cayendo bien las primeras veces que uno los trata, pero que enseguida uno se da cuenta que lo único que pretenden es estar enterados de todo. Con el tiempo la gente se distancia de ellos como de moscas pegajosas a intentar evitar.

Cuando llega uno nuevo a la organización, el cotilla profesional se abalanza sobre él como una nueva presa. Las anteriores ya se han cansado de él y lo evitan. Uno nuevo es una nueva oportunidad. El cotilla despliega su amabilidad y el nuevo queda encantado hasta que pasa el tiempo y, como los demás, se harta.

¿Cómo tratar con este perfil de personas? pues muy sencillo. Dándoles trabajo y exigiéndoles que lo hagan. Si la cosa funciona empezarán a ser eficaces en la organización y no dispondrán de tiempo para meter las narices en todos los asuntos. Si no funciona empezarán a sentirse molestos al no ser capaces de resolver los asuntos que se les encomienda, lo cual puede ser todavía más problemático que cuando simplemente eran cotillas. Pero al menos el cotilleo no les sale gratis.

Si hay un cotilla profesional en tu organización evítalo. No pierdas el tiempo con él. Pero como siempre, si puedes hacer algo por que cambie le estarás ayudando.

Comprender

estresSalvo que uno sea un cara dura y su jefe no se entere de lo que pasa, lo cual pasa con cierta frecuencia, las exigencias profesionales suelen dar pocas posibilidades de relajación.

Si a esto se le une las puntas de trabajo que ocasionalmente se producen, la gente anda estresada y con tensión. Y como además uno esté a final del curso, antes de las vacaciones, con cansancio acumulado durante todo el año, como sucede ahora en España, uno puede estar al borde del agotamiento.

Jefes humanos y que tienen en cuenta a las personas son conscientes de esto y saben en qué momento hay que destensar la cuerda y dar un respiro a su gente. Estos lo agradecen tremendamente y se genera una relación de confianza. La gente que trabaja con un jefe así sabe que si en un momento dado están al límite, el jefe lo va a comprender, incluso se va a anticipar y va a destensionar el ritmo. Así se trabaja muy bien.

Por otro lado hay jefes que solo se preocupan de los resultados. No entienden las distintas situaciones que puede estar atravesando una persona. Exigen de un modo deshumanizado. Dirigen sin alma, puros técnicos.

Hago estas consideraciones para que las tengas en cuenta si mandas a un equipo de personas. Tener en cuenta este tipo de cosas también es parte de la tarea directiva.

Es evidente que…

todos igualesMuchas veces creemos que lo que nosotros pensamos lo piensan todos los demás. Y si esto viene alentado por los medios de comunicación, pues entonces la cosa alcanza dimensiones mayúsculas.

Como a mi no me gustan las películas de marcianos y alienígenas, pienso que son una estupidez y extrapolo pensando que a todo el mundo le parece una estupidez. Un amigo mío no se podía creer que hubiera quien prefiriera subir una montaña en lugar de pasar un día en la playa. No nos cabe en la cabeza más que nuestra estrecha visión de las cosas.

Todo el mundo se extrañó de que Trump ganara las elecciones norteamericanas. “Esto no cabe en la cabeza” pensaron muchos, y también pensaron que todo el mundo lo veía así, no dándose cuenta que primaria tras primaria iba ganando y desbancando a sus adversarios republicanos, y que por tanto algo podría pasar el final. Era impensable que el Reino Unido se saliera de Europa (el famoso Brexit), pues resulta que sí, que se salieron.

Si queremos tomar buenas decisiones hemos de tener mentalidad abierta y pensar que cosas que a nosotros nos pueden parecer extravagantes, nos lo parecen a nosotros, lo que no significa ni que lo sean, ni que a los demás les parezcan extravagantes. Amplitud de mente. Salir de nuestro corral. Cuanto más en las antípodas de nosotros esté el pensamiento de alguien, más podremos aprender de este alguien. Salir de la burbuja. Hay mucho mundo apasionante fuera. Las cosas pueden ser muy distintas a como piensas que son. Atrévete a cuestionarte. Escapa de la manada. Sé original. Hasta el jueves que viene.

¿Disfruta la gente con su trabajo?

trabajoLa mayor parte del tiempo que estamos despiertos lo pasamos trabajando. Por lo tanto es bueno preguntamos si disfrutamos en el trabajo y si facilitamos que la gente con la que estamos disfrute en el trabajo.

El disfrutar o no es cuestión del contenido del trabajo y las personas que nos rodean y también cuestión de actitud. Sobre el contenido del trabajo, pues es el que es, hemos intentado buscar el puesto que mejor nos ha parecido y tenemos el trabajo que tenemos. Poco más podemos hacer, si acaso buscar otro trabajo, pero ojo que aquí se suele meter mucho la pata.

Sobre la gente con la que trabajamos puede haber de todo. Si hay alguien que nos hace la vida imposible, no podemos permitir que esta persona nos amargue la existencia, intentemos que no nos condicionen sus opiniones y su actitud. Pasemos de ella. Eso sí intentemos ayudarla en la medida de lo posible, que no siempre lo es.

Pero fundamentalmente, el que disfrutemos de nuestro trabajo depende de nuestra actitud ante él. Si lo vemos como una obligación de la que no podemos evadirnos, y estamos pensando que llegue el final de la jornada laboral, vamos a tener una vida muy triste. Intentemos entusiasmarnos con lo que hacemos, sea esto fundamental para la marcha del universo o sea algo más modesto. Disfrutemos con lo que hacemos, sea esto lo que sea.

Y un último apéndice, quizá lo más importante. ¿Facilitas que la gente que trabaja contigo disfrute de su trabajo? ¿O eres una piedra diaria en su zapato? Mucho está en tu mano para crear un ambiente acogedor y positivo en tu lugar de trabajo. Preocúpate menos de cuán contenta (o contento) estás y trata de que los demás disfruten.

Hasta el jueves que viene. Os dejo un video de las actividades de verano de un centro de educación infantil con iniciativa e imaginación

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