Calumnias y buena fama

noviembre 19, 2020 8 comentarios

A veces, en las redes sociales, cuando uno lee una noticia con la que no está de acuerdo, en vez de exponer su opinión, empieza a insultar gratuitamente al autor de la noticia, al protagonista de lo que se cuenta o a un colectivo de personas sobre las que se habla. Hay que tener mucho cuidado con esto. Insultar no ayuda nadie, solo envilece al que insulta y daña al insultado.

Hay que tener mucho cuidado, pues si lo que se dice de alguien es mentira se está calumniando, y esto es una falta muy grave contra las personas. Si lo que se dice es verdad, también hay que tener mucho cuidado, pues se está difamando a esa persona y todos tenemos derecho a la buena fama. No somos perfectos. Todo el mundo mete la pata una vez u otra, y los errores no hay que exponerlos al escrutinio público.

¿Significa esto que hay de pasar por alto los errores de la gente y dejar que los siga cometiendo? No, ni mucho menos, los errores hay que corregirlos, y por tanto hay que decirlos a aquellas personas que pueden ayudar, facilitar u obligar a corregir esos errores. Pero cuidado con dañar la buena fama de la gente.

Si siempre hablas bien de todo el mundo, si evitas airear los errores serás una persona en la que se puede confiar. La gente acudirá a ti a pedir consejo, pues confiarán en ti, y podrás hacer mucho bien. Hasta el jueves que viene.

Coreanizándonos del Norte

noviembre 12, 2020 21 comentarios

La semana pasada un grupo de partidos políticos en España llegó a un totalitario y privador de libertades acuerdo para la financiación de la educación.

Dicen que quien domina el lenguaje domina el debate. El mensaje de esta semana es un claro ejemplo de lo que denunciaba la semana pasada. Estas son las declaraciones de representantes de los partidos que han promovido el acuerdo, y mi correspondiente interpretación:

Político: “Hoy hemos acordado prohibir los conciertos con colegios que separan por sexo. Es un logro muy importante. La privada concertada está sostenida con dinero público. Quien, en pleno Siglo XXI, quiera separar a niños y niñas, que se lo pague de su bolsillo.”

Texto alternativo: “Hoy se ha acordado prohibir los conciertos con colegios que optan por la educación diferenciada. Es un retroceso muy importante. La privada concertada está parcialmente financiada con dinero de TODOS los españoles. Quien, en pleno Siglo XXI, quiera imponer un único modelo educativo, que se vaya a gobernar a un país donde aguanten el autoritarismo y la dictadura.

Político: “Se terminó la segregación por sexos en las escuelas financiadas con fondos públicos. El bloque de Colón crispará e insultará pero no nos devolverán al pasado. Avanzamos.”

Texto alternativo: “Ahogadas las escuelas de las familias que optan por la educación diferenciada. Escuelas parcialmente financiadas por TODOS los españoles. Respetaremos a los que piensan de modo distinto, pero apostaremos siempre por la libertad. Nos están devolviendo al pasado. Retrocedemos.

Dominemos el lenguaje los amantes de la libertad y dominaremos el debate. Por favor, difundir. Yo no quemaré containers, pero iré a cantar “La Estaca” a la sede de los ministerios y de algunos partidos políticos. Hasta el jueves que viene.

Miedo a la libertad

noviembre 5, 2020 6 comentarios

Hay mucha gente que le tiene miedo a la libertad. Prefieren que se les diga lo que tienen que hacer y así evitan tener que tomar decisiones y evitan la posibilidad de equivocarse. Eluden responsabilidades. Es el paraíso de algunos políticos, que así tienen a la gente controlada y pueden decidir ellos lo que hace todo el mundo.

Por eso hay políticos contrarios a la libertad de enseñanza. Quieren controlar el adoctrinamiento de la gente joven y así evitar que tengan la tentación de ejercer la libertad.

Los que tienen personalidad se niegan a ceder a otras personas el control de sus vidas. Hasta el jueves que viene. Breve me ha salido el mensaje de hoy porque breve es el contenido, aunque, me parece a mí, fundamental para nuestras vidas.

Gestión de Pandemias

octubre 29, 2020 8 comentarios

Los directivos de empresas y responsables de organizaciones suelen pensar que tienen que tomar frecuentemente decisiones importantes con información limitada y presión de tiempo. Lo de información limitada es habitual, lo de decisiones importantes es de vez en cuando y lo de presión de tiempo es rara vez.

Las decisiones que tuvieron que tomar en el gobierno de España a los distintos niveles, cuando estalló la pandemia en marzo sí que eran decisiones importantes, con información limitada y presión de tiempo. Hicieron lo que pudieron y no se les podía pedir más en aquellas circunstancias, como ya apunté en su día en este blog.

Sin embargo, no se puede decir lo mismo de las decisiones que se deben tomar para gestionar esta segunda ola de la pandemia. Ya hay más información. Otra cosa es que se esté teniendo en cuenta o no. Siguen siendo decisiones importantes. Pero lo que no ha habido ha sido presión de tiempo.

Me explicaré, ya para finales de junio, cuando parecía controlada la primera ola, se podían haber establecido planes de actuación en función de posibles futuros escenarios. Se podía decir, cuando venga la segunda ola, en cuanto ocurra tal cosa se hará tal actuación en tal lugar. Si ocurre tal otra cosa la actuación deberá ser tal.

Se podían haber diseñado distintas actuaciones en función de distintos escenarios y así evitar el atolondramiento de última hora. Este es uno de los más elementales principios de toma de decisiones y de diseño de estrategias. Esta segunda ola debería habernos pillado mejor preparados. Si las cosas se piensan de antemano hay tiempo para proponer soluciones. Así como exculpé en este blog las actuaciones de los responsables en la primera ola del virus, no puedo hacer lo mismo ahora. Aprendan gestores públicos un poco de estrategia y de toma de decisiones. Hasta el jueves que viene.

Tipología de tontos

octubre 22, 2020 6 comentarios

Dicen que hay dos tipos de tontos, los que prestan libro y los que los devuelven. Fuera de bromas, el otro día estuve reflexionando sobre algunos perfiles de personas con las que me he cruzado en la vida, me di cuenta que había personas no muy inteligentes y muy agradables y otras tampoco muy inteligentes pero insoportables. Por supuesto muchas personas inteligentes.

El ser más o menos inteligente no es mérito ni demérito de nadie, cada uno tiene la que Dios le ha dado. A esto no hay nada que decir. Pero entre los menos dotados los hay que son humildes y serviciales. Conocen sus limitaciones saben hasta donde pueden ser útiles y hasta donde no, y resulta que no son tan tontos. Con ellos se está muy a gusto.

Luego está el tonto terco. El que se empeña en una idea que es absurda, es incapaz de darse cuenta de lo absurda que es y además insiste e insiste. De este tipo de gente lo mejor es alejarse. Sin ninguna mala intención te puede meter en muchos líos.

Después está el tonto soberbio. El que se cree muy listo. Va dando lecciones. Está muy satisfecho de sí mismo. Los que le conocen poco quedan inicialmente deslumbrados por su empuje y su decisión. A la que se les conoce un poco más empiezan a dar pena y a ser el hazme reír de todo el mundo. De estos mejor mantenerse alejados, pues suelen ser avasalladores y generan malestar a su alrededor. No se les puede llevar la contraria, porque en su soberbia no admiten error alguno. Son perfectos. Los errores siempre son de los demás. Generan malestar.

Estés más o menos dotado de capacidad, seas más o menos listo, sé humilde. Es mi consejo, intenta ser útil, servir. Te ganarás muchas amistades y podrás hacer mucho bien, con independencia de lo más o menos inteligentes que podamos ser. Hasta el jueves que viene.

Mujeres Brújula

octubre 15, 2020 13 comentarios

Ha llegado a mis manos un libro publicado por la editorial Espasa y titulado “Mujeres Brújula”. Allí la autora, que según afirma la editorial es una de las españolas más influyentes, muestra por un lado ejemplos de mujeres que con su actitud y actividad han causado impacto en su entorno, y por otro lado nos muestra su visión sobre las posibilidades del mundo actual.

Me ha llamado la atención uno de los capítulos finales dedicado a la “sostenibilidad”. He de decir que en el último año me estoy informando sobre la “Economía circular” y ese interés me ha llevado a la sostenibilidad, de la que la economía circular es una de sus posibles dimensiones.

Lo que me ha llamado la atención es la perspectiva desde la que en el libro se aborda la sostenibilidad. Actualmente de este tema se habla mucho, pero casi siempre desde una perspectiva de preservación del medio ambiente. Que no podemos esquilmar los recursos de la tierra de modo que generaciones futuras se encuentren con un problema; que no se puede degradar el medio ambiente, etc.

La autora del libro además de tocar estas dimensiones añade una muy original, aunque por otro lado muy evidente. Que para que las actividades que llevamos a cabo sean sostenibles hay que cuidar la familia. La familia como la más elemental vertebradora de lo que es la sociedad en su conjunto. Sin la familia difícilmente se desarrollan las personas y sin desarrollo de las personas no hay sostenibilidad posible.

Me recuerda a lo que decía el gran Leopoldo Abadía cuando le preguntaban sobre qué pensaba del mundo que íbamos a dejar a los jóvenes. El respondía preguntándose que qué jóvenes íbamos a dejar al mundo. Decía que cuando él llegó al mundo en 1933, se encontró con una guerra civil española seguida de una guerra mundial. Peor no podía estar el mundo y Leopoldo salió adelante.

La sostenibilidad la mantienen personas bien formadas, y la formación se adquiere fundamentalmente en la familia. Hasta el jueves que viene.

Donde no hay distinción hay confusión

confusión

Siempre ha habido empresas que han ido bien y empresas que han ido mal. También empresas que en su día tuvieron mucho éxito por lo que hacían y por cómo lo hacían, y posteriormente fracasaron. Es la dinámica de la actividad económica y empresarial. Las actuales turbulencias sanitarias están teniendo un terrible impacto económico. Las actuaciones de los gobiernos están paliando el desastre, están haciendo que muchas empresas sobrevivan, pero en la UCI empresarial. Llegará un momento en que los gobiernos no podrán hacer más, o las empresas sobreviven por si mismas o tendrán que cerrar.

Como siempre, también actualmente, hay empresas mal gestionadas que van a tener dificultades, y quizá tengan que cerrar con independencia de que haya virus o no, pues están mal gestionadas, o se han quedado retrasadas o por cualquier otra razón.

A la hora de justificar las dificultades la excusa será muy fácil, el maldito virus. Cuando en realidad con virus o sin él las dificultades estarían allí. Los directivos no se darían cuenta de que es su mala gestión, o su falta de capacidad por anticiparse o adaptarse la verdadera causa de los problemas.

Si no se saben las causas de por qué pasa lo que pasa, no se puede aprender ni mejorar. Donde no hay distinción hay confusión. La principal razón para mantener una empresa a flote es salvar los puestos de trabajo.

La semana pasada empecé a dar el curso inicial de Análisis de Decisiones en el EMBA del IESE en Barcelona. Como cada año dispuesto a pasarlo muy bien. Hasta el jueves que viene.

Complejidad

Cuando las cosas se dejan sin atender tienden al desorden y a complicarse. En una casa donde vive una familia, con el tiempo empiezan a acumularse cosas, papeles, trastos viejos, que en su día se pensó que algún día podrían servir. En un despacho pasa lo mismo, con el tiempo se acumulan papeles, revistas y documentos, por si acaso.

Todo esto complica las cosas. Una cosa que no se va a utilizar sobra. Si una cosa se guarda ante la remota posibilidad de que sea útil más adelante, seguramente más adelante nunca se utilizará, posiblemente cuando la necesitemos no nos acordemos de que la teníamos en algún lugar. Y si nos acordamos, no conseguimos recordar donde estaba. El coste de adquirirla, seguramente será inferior al coste de tenerla desordenada en algún sitio.

Esto pasa también en las empresas. Conforme crecen los procesos y los modos de hacer las cosas se van complicando. A veces esta complejidad es fruto necesario de este crecimiento, pero otras muchas veces es debido a la complejidad a la que tienden todas las cosas.

En concreto ojo en una empresa cuando crecen las vetas y los beneficios se mantienen estables, no crecen. Posiblemente el desorden y la complejidad están impidiendo que ese incremento de ventas se trasforme en un incremento de beneficios.

Resumen, a nivel personal ordena tu casa, ordena tu lugar de trabajo. Tira cosas viejas. Vivirás mucho más cómodamente. A nivel empresarial, mira si has introducido en tu empresa o en tu departamento una complejidad innecesaria. Hasta el jueves que viene.

Estrategia y táctica

septiembre 24, 2020 6 comentarios

Cuentan de un epitafio en una tumba que decía “Hizo el bien y el mal. El mal lo hizo bien y el bien lo hizo mal”. Es la distinción entre estrategia y táctica. Estrategia es hacer lo que hay que hacer, lo que es bueno y táctica hacer bien lo que se está haciendo.

Lo peor es una buena táctica para una mala estrategia, es decir, hacer muy bien lo que no se debe hacer. Malo es una mala táctica de una buena estrategia. Se hace lo que se debe hacer, pero se hace mal. Es una chapuza. De una mala táctica aplicada a una mala estrategia pude surgir cualquier cosa, y todo por casualidad. A lo mejor surge algo bueno o también algo malo.

En la vida y en la empresa hay que diseñar una buena estrategia y llevarla bien a la práctica diaria con buenas tácticas. Uno tiene que preguntarse en cada momento en el corto y en el largo plazo ¿estoy haciendo lo correcto?, y después preguntarse, ¿lo estoy haciendo bien?

Son consideraciones genéricas las que me han salido en el mensaje de esta semana, pero pueden servir. Felicidades a todas las Mercedes, que en Cataluña hay muchas. Hasta el jueves que viene, que estaré a punto de empezar mis clases.

¿Inteligencia o esfuerzo?

septiembre 17, 2020 12 comentarios

consejosNo sé por qué motivo, recientemente algunas familias, especialmente las madres, me están pidiendo que oriente a sus hijos, bien a los de bachillerato sobre qué seguir estudiando, bien a universitarios y recién graduados sobre su futuro profesional. Para empezar a orientar, una cosa que les digo es que piensen cómo se ven a 10 años vista, de allí surge la conversación y siguen las reflexiones. En general, si les veo ilusionados con algo les animo vivamente a que lo persigan, salvo que sea patente que no tienen las capacidades para llevarlo a cabo.

Otra cosa que me parece útil para los jóvenes y para todo el mundo es hablarles de la importancia de la constancia y del esfuerzo. Lo vi cuando estudiaba la carrera. Allí me encontré gente muy muy inteligente, y gente menos inteligente pero muy trabajadora. Las mejores notas se las llevaban los que estudiaban todos los días. A los más inteligentes, aunque se sacaron sobradamente la carrera, no les fue también.

Este último consejo sirve para los estudios y para todos los momentos de la vida. Si hay que elegir entre alguien inteligente o alguien trabajador, a por el trabajador. Evidentemente, siempre que tenga las cualidades necesarias para desempeñar lo que hay que hacer.

El refrán “más vale maña que fuerza” es útil para alguna acción determinada. Pero para conducirse por la vida más vale constancia y esfuerzo que inteligencia. Lo bueno del caso es que sobre la inteligencia poco se puede hacer, uno tiene la que tiene y ya está. Pero la constancia y el esfuerzo depende mucho más de nosotros mismos, de que nos lo propongamos.

El que me pidan estos consejos a mí me enriquece mucho. Me hace sentirme útil, me hace estrechar relaciones de amistad con estas familias y me pone en contacto con gente joven, lo cual siempre es rejuvenecedor. Buen inicio del curso y hasta el jueves que viene.

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