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Archive for the ‘Consideraciones prácticas’ Category

Expectativas

coronavirus

Dicen los expertos que la expectativa del futuro disfrute de algo produce más satisfacción que el mismo disfrute de eso. Si planificamos unas vacaciones en París, produce más satisfacción el pensar que vamos a pasar la semana santa en París que el mismo hecho de estar en París esos días. Y eso para lo bueno y para lo malo. Los temores de poder sufrir algo desagradable es peor que el sufrimiento que nos produce una vez lo estamos pasando.

Y eso precisamente puede estar sucediendo ahora. Hay preocupación colectiva, pero los datos nos dicen que el año pasado la gripe en España mató a 6300 personas. Actualmente, en España mueren cada día, por diversas causas, 1170 personas. La muerte de una persona por el coronavirus o por cualquier otra razón es algo muy serio. Pero hay que ver las cosas con perspectiva. La perspectiva que dan los datos.

Cuando se produce un incendio en un edificio, si se procede a la evacuación ordenadamente, las consecuencias son mucho más livianas que si hay estampida. Quizá estemos ahora percibiendo más riesgos de los que realmente hay. Por supuesto que esto no significa que no haya que tomar las medidas que se están tomando, pero creo que hay que mandar un mensaje de calma no sea que colapsemos los hospitales con cosas que no requieren ir al médico y queden sin atender enfermos que si lo precisan. Ojo no vaciemos los supermercados innecesariamente.

Sin infravalorar la gravedad de la situación, creo que la situación ahora requiere mandar un mensaje de calma y no azuzar los temores más de lo necesario. Es esperanzador ver como en muchas empresas, ante las dificultades actuales, los empleados están haciendo todo lo posible, muy sacrificadamente en algunos casos, por mantener la actividad a flote. Es la hora de arremangarse y hacer cada uno lo que pueda, aunque las condiciones de trabajo no sean las óptimas.

La conferencia que voy a dar esta tarde en el IESE a las 19.00 (hora de Barcelona) para antiguos alumnos y lectores del blog sobre “Toma de Decisiones en entornos VUCA” no va a ser presencial. Se va a transmitir por la red a través de linkedin, para ello hay que conectarse aquí. Hasta el jueves que viene.

Asfixiante

febrero 13, 2020 29 comentarios

enseñanzaEl gobierno catalán pretende sacar un decreto por el cual serán, no sé si los ayuntamientos o las oficinas del mismo gobierno, quienes decidan a qué colegio tiene que ir cada niño. ¿Y por qué no dejan a las familias que lo escojan? Si una familia prefiere, por los motivos que sean, el colegio A le asignan el B y otra familia prefiere el B y le asignan el A, están fastidiando a las dos familias. Que dejen que cada familia escoja el colegio que quiera.

Alguien argumentará que unas familias con recursos económicos llevarán a sus hijos a colegios mejor dotados y otras familias menos adineradas tendrán que llevarlos a colegios más modestos. Pues si se financian todo tipo de colegios, no habrá colegios mejor dotados y colegios peor dotados.

Mejor si a cada familia se le asigna una cantidad por hijo y que se lo gaste en el colegio que quiera. Público, privado o el que quiera. Los colegios en vez de competir por los recursos de las familias competirían por dar la educación de mejor calidad, sean estos públicos o privados. Familias con pocos recursos podrían acceder a los colegios que quisieran, públicos o privados.

Pero Miguel Angel, qué inocente eres. Lo que propones implicaría dar libertad a la gente y eso es incompatible con un estado controlador y autoritario. Además, los ciudadanos no somos suficientemente maduros para decidir por nuestra cuenta. Afortunadamente tenemos un estado que vela por nosotros, decide por nosotros y nos evitamos problemas y complicaciones de tener que tomar decisiones. Además, si decidimos nos podemos equivocar, y eso un estado benevolente no lo puede permitir. Es verdad, no me había dado cuenta. Miguel Angel, qué inocente eres!

Que se empiece teniendo el estado el monopolio de la educación, luego que nacionalicen la banca, las eléctricas, los supermercados y los grandes almacenes y así hasta llegar a la tierra prometida del paraíso comunista donde no tendremos que preocuparnos de nada. El estado vela por nosotros. Basta ya. Que no somos borregos. ¿Por qué tanto miedo a la libertad?

Pensamiento crítico

politicamente correctoNunca he oído hablar más de pensamiento crítico y nunca he visto más aborregamiento que ahora. Se dice que hay que fomentar en los alumnos el pensamiento crítico. Que no se puede hacer aprender las cosas de memoria. Que hay que ayudar a pensar. Pero por otra parte solo se puede pensar lo que está establecido que se puede pensar. Y ¡pobre de ti como se te ocurra pensar algo fuera de lo establecido! Se te tacha de fascista, retrógrado, antisocial, etc…

Yo solo conozco dos sexos: hombre y mujer. Pero ay de cómo se me ocurra decirlo en público. Me van a caer todo tipo de críticas e insultos. Os voy a revelar un secreto: conozco mujeres que están muy contentas trabajando de amas de casa. No se lo digáis a nadie que me van a echar a la hoguera. Y sobre todo no diré el nombre de estas muchas mujeres para que no las linchen.

Yo creo que tengo personalidad y pensamiento crítico, y sobre todo lo que tengo son años. Eso me da la posibilidad de pensar por mí mismo y no tener que sujetarme a las normas preestablecidas por los que dictan qué es lo que está bien y qué es lo que está mal. Solo me sujeto a la ley de Dios. ¡Vaya, otra revelación intolerable para las mentalidades “adultas”!

Nunca se ha hablado tanto de tener pensamiento crítico y nunca se ha censurado tanto el tener ideas propias. Fomentemos realmente un pensamiento crítico que conduzca a cuestionarnos todas aquellas cosas que se nos intenta imponer. Solo pueden estar en contra de esto aquellos que les molesta la libertad de los demás.

Dicho esto, también abogo por que los niños aprendan cosas de memoria. Un niño es capaz de retener muchas cosas que a los adultos ya nos resulta difícil. Pues facilitemos que aprovechen esta capacidad. Que se aprendan las tablas de multiplicar de memoria. Que se aprendan las capitales de los países, los ríos, las cordilleras, etc. Vaya estoy diciendo otra barbaridad. Pido perdón a los jueces del bien y del mal. Por cierto, los que dictan se llaman dictadores. Hasta el jueves que viene y viva la libertad una y cien veces.

Cosas nuevas

tendenciasEstas navidades he estado leyendo un libro que ya había leído cuando se publicó a principios de los años 90. Se trata de “Hacia el Siglo XXI” de Paul Kennedy. El libro habla de las tendencias que se avecinaban para los inicios del siglo en que ahora nos encontramos. Hablaba de cambios demográficos. De la tensión inmigratoria del norte de África al sur de Europa. Del auge de China, etc. Cuando lo leí entonces me pareció curioso, pues salvo las tendencias demográficas, nada hacía pensar que pudiera producirse lo que el libro apuntaba. También hay que decir que en el libro no se nombraba internet. No existía

He vuelto a leer el libro, decía, porque efectivamente fue premonitorio. Europa envejece y sufre un declive demográfico. Desde el norte de África, al igual que desde Asia y Sudamérica están llegando oleadas de inmigrantes a todo el occidente. China se está erigiendo como una potencia económica y política. Y esto no ha hecho más que empezar.

¿Qué nos deparan las próximas décadas? Hasta ahora en el mundo solo pintaba la cultura occidental. De 1000 millones de personas que vivíamos en el mundo desarrollado, en el occidente, en pocas décadas vamos a ser 5.000 millones. China ya cuenta, y mucho, en el mundo. La inmigración con sus tasas de natalidad va a hacer cambiar el entorno social y cultural de muchos países.

Nos esperan grandes cambios. Lo que pronosticaba Paul Kennedy, y que no se veía por ninguna parte, ya está aquí. Con los cambios vienen las oportunidades de aprendizaje, unos de otros, y vienen oportunidades de enriquecernos con nuevas experiencias. El mundo occidental tiene las de perder, por las bajas tasas de natalidad con el correspondiente envejecimiento de la población. Apasionante el futuro que nos espera y que en cierta medida un poco de vértigo. Aprovechemos y aprendamos de las cosas nuevas que se avecinan. Feliz año nuevo y feliz década de los 20.

Priorizar

decidirDecía la semana pasada que toda decisión implicaba una asignación de recursos, y en función de cómo estamos asignando nuestros recursos estaremos decidiendo mejor o peor. Voy a enlazar lo que decía la semana pasada con algo que hay que tener en cuenta para decidir bien. Tomamos decisiones porque queremos alcanzar un objetivo, tenemos distintas alternativas y tenemos recursos limitados.

Por tanto, para decidir bien tendremos que tener claras nuestras prioridades. Asignar unos recursos a una cosa significa no asignarlos a otras. Si empleo mi tiempo y mi dinero en un crucero por el Mediterráneo, no lo puedo estar empleando en un plan de esquí. Por tanto, hay que priorizar.

Para saber priorizar bien, tenemos que tener claros cuáles son nuestros objetivos. En función de cuáles son nuestros objetivos así serán nuestras prioridades y dependiendo de cuales sean nuestras prioridades tomaremos unas decisiones u otras.

Por tanto, para poder decidir bien el primer punto es tener claros nuestros objetivos. Dicho esto, parece que es suficiente con aclararnos con nuestros objetivos. Pues no, pues puede suceder que nuestros objetivos sean algo que nos dañe, que nos perjudique. Si mi objetivo es pasarlo muy bien, o ser muy rico, puede haber modos inmorales de conseguirlos, y en este caso los principales perjudicados seríamos nosotros. Aquí las prioridades juegan un papel esencial. Pasarlo bien puede ser un objetivo muy digno, pero el modo de conseguirlo es lo que puede ser problemático. Hay que saber qué líneas rojas no se pueden saltar.

No sé si me ha salido muy rollo el mensaje de esta semana. Pero se puede resumir en aclárate con tus objetivos. Asegúrate de que tus objetivos valen la pena y no te dañan y eso dependerá de cuáles son tus prioridades. Feliz 2020 y hasta la semana que viene.

Decidir

diciembre 26, 2019 2 comentarios

decidirToda decisión que hace una persona o que se lleva a cabo en una empresa significa realizar una asignación de recursos. Si no se asignan recursos la decisión no se puede llevar a cabo. Los recursos son de muy diversos tipos: financieros si es mi dinero o el dinero de la empresa. El recurso más universal que tenemos es el tiempo. Todos disponemos de 24 horas cada día. Eso sí, no sabemos durante cuántos días. Si nuestro tiempo lo asignamos a una cosa no lo asignamos a otra.

Y una decisión significa asignar recursos porque los recursos que tenemos, ya sea nosotros o la empresa, son limitados. Si nuestros recursos fueran ilimitados podríamos llevar a cabo todas las alternativas que quisiéramos y por tanto no tendríamos que decidir. Pero no, tenemos un tiempo limitado y unos recursos financieros limitados. No podemos estar viendo siete películas en una tarde ni podemos gastar todo el dinero que queramos en lo que queramos.

Los recursos pueden ser tangibles o intangibles. El dinero o el tiempo de que disponemos son recursos tangibles. Nuestra reputación es un recurso intangible. Esta reputación nos puede servir para diversas cosas y en qué emplearla es también una decisión.

Si vemos la toma de decisiones como asignación de recursos podemos preguntarnos cuáles son los recursos de que disponemos, seamos nosotros o nuestra empresa y preguntarnos si lo estamos aplicando del modo más adecuado posible. Este puede ser un modo de juzgar si estamos decidiendo bien. Durante esta semana muchos gozamos de vacaciones y podemos preguntarnos si lo que vamos a hacer es el mejor modo de emplear nuestro tiempo.

Espero que este modo de ver las decisiones os sea útil y os ayude a calibrar si estáis tomando buenas decisiones o no ¿Estoy utilizando bien los recursos de que dispongo? Espero que estéis pasando una feliz navidad. Hasta el jueves que viene.

Diversidad

diciembre 19, 2019 8 comentarios

culturasAl final del mensaje de la semana pasada os dejé una foto con mis alumnos el último día del curso que les acabo de dar. Hoy os dejo la foto de la otra clase. Si observáis, por los rasgos de las caras, veréis que hay alumnos de muy distintas procedencias. Más 30 países representados. Esto es muy enriquecedor.

En el IESE tengo la suerte de poder tratar a personas de muy diversos países. Unos son alumnos jóvenes como los de la foto y otros, en programas para directivos, participantes más experimentados. Y digo que es muy enriquecedor, porque se puede aprender de muchas culturas, de modos muy distintos de ver el mundo.

Uno puede sentirse más cómodo entre sus iguales. Sabe cómo piensan y cómo reaccionarán ante distintas situaciones. Pero se puede aprender mucho de las personas que tienen una cultura distinta a la que uno tiene. Así que una reflexión: no tener miedo a la diversidad. Es muy enriquecedora.

Es lo que ahora se dice, con una frase que se ha vuelto un lugar común, que uno tiene que salir de su “zona de confort”. Esto me recuerda a lo que decía Carlos Abadía, buen amigo y antiguo alumno mío del máster de hace 30 años: “con lo que me ha costado entrar, ahora no estoy dispuesto a salirme”.

En el fondo, en el fondo, no somos tan distintos. Lo veo al tratar con todos mis alumnos de las más diversas procedencias. Todos apreciamos que se nos valore y que se nos aprecie. Las relaciones de amistad son algo común a todas las culturas. Hasta el jueves que viene. Os dejo la foto con los otros alumnos a los que también he dado clase este trimestre. Feliz navidad.

IESE

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