Archive

Archive for the ‘Consideraciones prácticas’ Category

Sobre libertad e iniciativa

febrero 16, 2017 6 comentarios

innovacionComentaba en un mensaje reciente que las empresas deben dejar espacio a la iniciativa de su gente. Si cómo hay que actuar en cada momento está rigurosamente especificado y nadie se puede salir de esas rígidas pautas la gente se frustra y además no se aprovecha el mucho talento que hay en los empleados y directivos de la organización.

Pero surge una cuestión. Si dejamos que florezca la iniciativa y la experimentación en nuestra gente ¿cómo garantizamos que no se van a hacer cosas que supongan un alto riesgo para la empresa? Pues muy sencillo la empresa debe establecer una serie de políticas, una serie de comportamientos que no son admisibles. “No se manipulará la contabilidad”; “No se aceptarán pedidos sin factura”, o las que sean.

Son una serie de políticas, pocas que evitarán comportamientos e iniciativas que vayan en contra de los intereses de la empresa, aunque puntualmente saltarse esas normas pudiera reportar beneficios a corto plazo. Se puede tener iniciativa y creatividad dentro de los amplios límites que marcan esas políticas.

Esas políticas deben ser pocas, pero claras y de obligadísimo cumplimiento. Deben estar avaladas por sanciones ejemplares a quien se las salte. No cumplirlas podría entrañar alto riesgo para la empresa. Si no cumpliéndolas no pasa nada, son papel mojado, inútiles y causa de cachondeo dentro de la empresa.

Deben estar establecidas en términos negativos, en el sentido que se puede hacer de todo menos …. menos lo que dice esa determinada política.  Y por supuesto la dirección de la empresa ha de ser ejemplar en su cumplimiento. En su cumplimiento y en las sanciones impuestas a quien se las salta.

De esta manera se fomenta la iniciativa de todo el mundo dentro de la empresa y se evitan actuaciones que pongan en riesgo a la empresa.

Ilusiona a tu gente

alegriaLas organizaciones las compones las personas. Cada persona es fuente de ideas, iniciativas y proyectos. Una buena organización sabe aprovechar todo este potencial, encauzarlo y sacar partido de él. Son organizaciones y empresas innovadoras. Saben aprovechar todo el potencial de su gente.

Por el contrario, hay otras organizaciones en la que está muy especificado qué es lo que se puede hacer y qué es lo que no se puede hacer. Uno no se puede salir de lo establecido y lo mejor es no tener iniciativa. Ya la tienen las cabezas pensantes de esa empresa. No solo se disipa mucho potencial creativo sino que se desilusiona a la gente. Los que allí están, ven posibilidades, se les ocurren ideas se ilusionan con posibles proyectos, para enseguida golpearse con la realidad al comprobar que ninguna de esas cosas tienen cabida en las cabezas pensantes de la organización. Son organizaciones con una gran capacidad de desilusionar a su gente.

Directivo, directiva, apoya la iniciativa de tu gente, quedarás sorprendido de hasta donde pueden llegar. Te sugiero una actitud de “en principio sí”, a las ideas que vayan surgiendo. Solo si van a ser muy perjudiciales recondúcelas. Pero si alguien se le ocurre proponer ideas muy perjudiciales, ese alguien quizá no debiera estar en la organización.

Pues como te digo: en principio sí. Ilusiona a tu gente, da espacio a la iniciativa, y no limites tu organización al estrecho marco de lo que se te pueda ocurrir a ti. Hasta el jueves que viene.

Disfrutar de los éxitos de los demás

alegríaUna muestra de salud mental en las personas es saber disfrutar de los éxitos de los demás. Cuando a alguien le sucede algo que es motivo de alegría, alegrarse con él o con ella es multiplicar la alegría. Los bienes materiales si se comparten se pierden. Si yo tengo 100 euros y los comparto con alguien, esa parte que comparto dejo de poseerla yo.

No sucede así con los bienes que no son materiales. Si yo tengo un motivo de alegría y lo comunico a otro, este otro puede alegrarse conmigo y no por eso pierdo yo parte de alegría.

Pues muchas veces no pasa eso. Es la maldita envidia la que nos impide disfrutar que a otro le vayan bien las cosas. Disfrutemos con lo bueno de los demás. Seremos más positivos, más alegres, tendremos más amigos, estaremos contentos. Todo es mejor. La gente confiará más en nosotros, nos hará partícipes de sus cosas. Podremos disfrutar de más cosas. La envidia nos hará cenizos. Decide lo que quieras ser, alegre o cenizo. Hasta el jueves que viene.

Primeras impresiones

diciembre 29, 2016 9 comentarios

primeras impresionaesEn nuestra vida diaria tenemos que hacer juicios a la hora de tomar decisiones. Hay que juzgar distintas situaciones, distintas alternativas para decidir. En estos juicios, tienen mucho peso las primeras impresiones que tenemos sobre algo, sobre una persona, una situación, etc. y una vez nos hemos formado una idea nos es difícil cambiarla.

Si por algún motivo a un nuevo empleado lo juzgamos al principio como perezoso, lo trataremos como a un perezoso y nos será difícil cambiar esta imagen que nos hemos hecho de él. Si nuestra primera impresión es que es una persona inteligente, lo veremos cómo inteligente, por muy normalito que sea.

De este hecho podemos extraer dos consecuencias. La primera lo importante que es causar muy buena impresión en el inicio de una entrevista de trabajo. Si empezamos cayendo bien lo tendremos fácil. Si empezamos con mal pie, es difícil cambiar el rumbo de las cosas. Así que prepárate para dar una buena primera impresión en una entrevista así.

Segundo, hay personas expertas en las técnicas de manipulación. Ojo con ellas. Saben venderse muy bien y causar una fantástica primera impresión. Ojo con ellas que puede ser un pufo.

No te dejes llevar por las primeras impresiones. Reflexiona y tómate tiempo antes de tomar una decisión, o hacer un juicio sobre algo. Es fácil que metamos la pata y es fácil que cometamos alguna injusticia. A todos los lectores, feliz 2017

Desarrollo Profesional

diciembre 15, 2016 13 comentarios

arriesgarConforme pasa el tiempo uno adquiere experiencia profesional y cada vez realiza mejor su trabajo. Uno empieza a disfrutar y a sentirse a gusto con lo que hace. Este sentirse bien puede llevar a no querer arriesgar a hacer cosas nuevas que no le pueden salir tan bien como las que hace actualmente. En la situación actual se está muy bien.

Pero pasa el tiempo, quizá un par de décadas y uno queda obsoleto. Es experto en hacer cosas que tenían valor hace veinte años, pero que ahora están superadas, y se encuentra desplazado en su actividad profesional. Me lo decía hace unas semanas un antiguo alumno mío. Me decía, Miguel Angel, se me está moviendo el suelo. Yo era un profesional muy bien valorado y estaba muy satisfecho con mi desempeño profesional. No me preocupé de explorar nuevas aventuras, pero todo está cambiando y mi “expertise” ahora ya es poco útil, me he quedado rezagado. He perdido prestigio.

Es el dilema entre explotar las habilidades que uno tiene y sacarles el máximo partido, o explorar nuevas actividades que requieren tener que arriesgar, sufrir algunos fracasos y no brillar tanto en el corto plazo.

Mi recomendación es un equilibrio entre ambas actitudes. Sacar partido a lo que uno ya es experto, y estar en continua exploración para adquirir nuevas habilidades aunque en el proceso de aprendizaje uno pueda brillar menos. Ojo que el éxito actual no sea la fuente del fracaso futuro. Y no estoy hablando de plazos de uno o dos años, sino de décadas. Y décadas de dejadez hacen que nuestra obsolescencia ya no tenga arreglo. Ojo que el suelo que pisas se te va a mover algún día.

Os dejo una foto de la clase de uno de los cursos que terminé la semana pasada aquí en el MBA del IESE

IESE MBA

Tener ideas

noviembre 24, 2016 25 comentarios

creatividadDice un afamado profesor de la universidad de Stanford en California, ya jubilado hace años, que casi todas las ideas viejas son buenas y casi todas las ideas nuevas son malas. Parece paradójica esta afirmación, pero si se piensa despacio es muy cierta.

Una idea antigua que ha resistido el paso del tiempo y todavía está presente, necesariamente ha de ser una idea buena. Si no habría caído en el olvido. Por otro lado, siete mil quinientos millones de personas que poblamos la tierra, teniendo nuevas ideas continuamente, pocas deben ser buenas. A ver cuantas pasan el test del tiempo y consiguen estar vigentes dentro de unas décadas.

Las buenas pinturas están en los museos y son antiguas ¿Cuántos cuadros pintados en la última década se pueden catalogar como obras maestras?

¿A dónde voy con todo esto? Pues a advertir del cuidado que hay que tener con las modas que se van imponiendo a lo largo del tiempo. Son eso, modas, que por definición pasan de moda. Y valorar la formación, aprender las cosas que se han probado valiosas porque se siguen siendo válidas. Desde una buena filosofía que orienta la vida a una buena técnica que permite construir edificios. Una vez más volvemos a la importancia del aprendizaje.

Ojo con aceptar las ideas indiscriminadamente. Ante una situación los más sensato es mirar como la han resuelto los que se hayan podido encontrar en esa situación anteriormente. Y a partir de soluciones anteriores adaptarlas a nuestra situación con toda la creatividad que sea necesario. Pero ojo con empezar de cero no vayamos a inventar la rueda.

Gracias a todos los que seguis participando y difundiendo el blog. Quizá un dia convoque una reunión presencial de lectores del blog.

Calidad y Aprendizaje: Trabajar Bien

noviembre 10, 2016 6 comentarios

aprendizajeGracias a una participante de un programa en el IESE a la que estoy dando clase actualmente, he sabido que hoy es el día mundial de la calidad, y que toda esta semana es la semana europea de la calidad, y que el slogan para este año es “Quality for Results”

La calidad tiene mucho que ver con el aprendizaje. Hace décadas, cuando yo era joven las cosas se rompían, y si se rompían te fastidiabas y poco más podías hacer. Cada vez más los consumidores (poco me gusta esta palabra, mejor sería decir “las personas cuando utilizamos cosas”) somos más exigentes y pedimos que lo que compramos esté bien hecho y no se rompa.

Lo que en su día, la calidad, era un atributo que se valoraba en un producto, ahora se da por descontado. Y esta carrera no ha terminado ni terminará nunca, siempre se pueden hacer las cosas mejor. Siempre hay cabida para el aprendizaje. Pero para que en una empresa se aprenda a hacer las cosas cada vez mejor, la empresa tiene que proponérselo. No se aprende por casualidad. Se aprende cuando uno de los objetivos que se persiguen es aprender. Esto parece una perogrullada, pero no lo es. Cuando el objetivo es sacar el máximo beneficio económico cuanto antes, se está poco dispuesto a asumir los costes que suponen el aprendizaje.

Hay un modo muy sencillo de mejorar la calidad de las cosas. También parecerá una perogrullada pero no lo es. Consiste en trabajar bien. Si todos nos esforzáramos por hacer bien nuestro trabajo, todo sería de mejor calidad. Pero aún hay un efecto mucho más potente que este: el que se esfuerza por trabajar bien, crece como profesional y como persona, y este es un objetivo que todos deberíamos tener, sea cual sea nuestro trabajo.

Hasta el jueves que viene que os escribiré desde Hong Kong

A %d blogueros les gusta esto: