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Archive for the ‘Consideraciones prácticas’ Category

Decidir

estrategiaAprovecho estos días de vacaciones para preparar un caso empresarial y discutirlo con los alumnos en las clases del próximo trimestre. La situación de la empresa… catastrófica, y eso que cuando la nueva dirección se hizo cargo la empresa iba muy bien. Reflexionando sobre lo que ha pasado e intentando organizar un poco el flujo de la clase, las conclusiones son evidentes. Los errores de la dirección son de libro.

En primer lugar, cuando la nueva dirección entró en la empresa iban con una película preconfigurada de lo que había que hacer en esa empresa. La nueva dirección no prestó atención a cuáles eran los factores de éxito de la empresa y por tanto los planes que traían no se ajustaban a la situación de la organización. Total, que pusieron la empresa patas arriba y todo lo que iba bien lo desmantelaron. Primer error, no conocer la situación real de lo que diriges.

Segundo error, empeñarse a toda costa en hacer unas cosas y no rectificar cuando es evidente que esos planes que estaban llevando a cabo estaban haciendo fracasar la empresa. No saber rectificar. Empeñarse en una idea y no tener la flexibilidad para rectificar.

Tercer error, rodearte de gente en el equipo directivo que no es capaz de cuestionar lo que está haciendo el jefe. Gente que cuando el jefe tiene una idea solo saben decir “qué buena idea”. Las ideas hay que cuestionarlas y criticarlas, y si después de cuestionarla y criticarlas siguen siendo válidas, pues adelante. Son ideas robustas. Pero si se apoya cualquier idea por absurda que sea solo porque lo dice el jefe, entonces….

Hasta la semana que viene, y saludos desde tierras gallegas.

Flexibilidad para Tomar Decisiones

flexibilidadEn general todos preferimos la seguridad a la incertidumbre. Nos sentimos cómodos cuando tenemos las cosas bajo control y no esperamos sorpresas. Podemos planificar y evitar sobresaltos. Por eso, como ya hablaba hace tiempo en este blog, solemos infravalorar el grado de incertidumbre que hay a nuestro alrededor. Preferimos vivir bajo la falsa sensación de seguridad y disfrutar con la aparente sensación de tenemos las cosas bajo control.

Sin embargo un cierto nivel de incertidumbre es bueno, incluso muy bueno. Si las cosas están siempre bajo control, siempre tenemos planificado lo que vamos a hacer y dejamos pasar oportunidades y alternativas que son mejores. Cambiar de planes es siempre costoso. Además, muchas veces, como ya sabemos lo que hay que hacer no prestamos atención a otras opciones.

Pero si fuéramos más conscientes que el mundo es incierto y que las cosas pueden cambiar con respecto a lo que tenemos previsto, los cambios no nos pillarían comprometidos con nuestros planes y estaremos más abiertos a hacer una cosa u otra. Estaremos en mejores condiciones de aprovechar las nuevas circunstancias, cambiar de planes y perseguir mejores oportunidades. No estaremos siendo prisioneros de nuestros planteamientos.

Así que bienvenida la incertidumbre. No planifiques demasiado. Ten flexibilidad para hacer una cosa… u otra. La buena suerte puede estar a la vuelta de la esquina y hemos de estar preparados para aprovecharla.

Comprender

estresSalvo que uno sea un cara dura y su jefe no se entere de lo que pasa, lo cual pasa con cierta frecuencia, las exigencias profesionales suelen dar pocas posibilidades de relajación.

Si a esto se le une las puntas de trabajo que ocasionalmente se producen, la gente anda estresada y con tensión. Y como además uno esté a final del curso, antes de las vacaciones, con cansancio acumulado durante todo el año, como sucede ahora en España, uno puede estar al borde del agotamiento.

Jefes humanos y que tienen en cuenta a las personas son conscientes de esto y saben en qué momento hay que destensar la cuerda y dar un respiro a su gente. Estos lo agradecen tremendamente y se genera una relación de confianza. La gente que trabaja con un jefe así sabe que si en un momento dado están al límite, el jefe lo va a comprender, incluso se va a anticipar y va a destensionar el ritmo. Así se trabaja muy bien.

Por otro lado hay jefes que solo se preocupan de los resultados. No entienden las distintas situaciones que puede estar atravesando una persona. Exigen de un modo deshumanizado. Dirigen sin alma, puros técnicos.

Hago estas consideraciones para que las tengas en cuenta si mandas a un equipo de personas. Tener en cuenta este tipo de cosas también es parte de la tarea directiva.

Es evidente que…

todos igualesMuchas veces creemos que lo que nosotros pensamos lo piensan todos los demás. Y si esto viene alentado por los medios de comunicación, pues entonces la cosa alcanza dimensiones mayúsculas.

Como a mi no me gustan las películas de marcianos y alienígenas, pienso que son una estupidez y extrapolo pensando que a todo el mundo le parece una estupidez. Un amigo mío no se podía creer que hubiera quien prefiriera subir una montaña en lugar de pasar un día en la playa. No nos cabe en la cabeza más que nuestra estrecha visión de las cosas.

Todo el mundo se extrañó de que Trump ganara las elecciones norteamericanas. “Esto no cabe en la cabeza” pensaron muchos, y también pensaron que todo el mundo lo veía así, no dándose cuenta que primaria tras primaria iba ganando y desbancando a sus adversarios republicanos, y que por tanto algo podría pasar el final. Era impensable que el Reino Unido se saliera de Europa (el famoso Brexit), pues resulta que sí, que se salieron.

Si queremos tomar buenas decisiones hemos de tener mentalidad abierta y pensar que cosas que a nosotros nos pueden parecer extravagantes, nos lo parecen a nosotros, lo que no significa ni que lo sean, ni que a los demás les parezcan extravagantes. Amplitud de mente. Salir de nuestro corral. Cuanto más en las antípodas de nosotros esté el pensamiento de alguien, más podremos aprender de este alguien. Salir de la burbuja. Hay mucho mundo apasionante fuera. Las cosas pueden ser muy distintas a como piensas que son. Atrévete a cuestionarte. Escapa de la manada. Sé original. Hasta el jueves que viene.

¿Disfruta la gente con su trabajo?

trabajoLa mayor parte del tiempo que estamos despiertos lo pasamos trabajando. Por lo tanto es bueno preguntamos si disfrutamos en el trabajo y si facilitamos que la gente con la que estamos disfrute en el trabajo.

El disfrutar o no es cuestión del contenido del trabajo y las personas que nos rodean y también cuestión de actitud. Sobre el contenido del trabajo, pues es el que es, hemos intentado buscar el puesto que mejor nos ha parecido y tenemos el trabajo que tenemos. Poco más podemos hacer, si acaso buscar otro trabajo, pero ojo que aquí se suele meter mucho la pata.

Sobre la gente con la que trabajamos puede haber de todo. Si hay alguien que nos hace la vida imposible, no podemos permitir que esta persona nos amargue la existencia, intentemos que no nos condicionen sus opiniones y su actitud. Pasemos de ella. Eso sí intentemos ayudarla en la medida de lo posible, que no siempre lo es.

Pero fundamentalmente, el que disfrutemos de nuestro trabajo depende de nuestra actitud ante él. Si lo vemos como una obligación de la que no podemos evadirnos, y estamos pensando que llegue el final de la jornada laboral, vamos a tener una vida muy triste. Intentemos entusiasmarnos con lo que hacemos, sea esto fundamental para la marcha del universo o sea algo más modesto. Disfrutemos con lo que hacemos, sea esto lo que sea.

Y un último apéndice, quizá lo más importante. ¿Facilitas que la gente que trabaja contigo disfrute de su trabajo? ¿O eres una piedra diaria en su zapato? Mucho está en tu mano para crear un ambiente acogedor y positivo en tu lugar de trabajo. Preocúpate menos de cuán contenta (o contento) estás y trata de que los demás disfruten.

Hasta el jueves que viene. Os dejo un video de las actividades de verano de un centro de educación infantil con iniciativa e imaginación

¿Por qué a veces fracasan las decisiones?

perplejoLos directivos toman decisiones, que algunas veces salen mejor y otras veces peor. Pero a veces no pueden tomar las decisiones que querrían por la dificultad de ponerlas en práctica. Y esta dificultad no procede necesariamente de la complejidad técnica sino de la falta de interés por parte de quienes las tienen que aplicar.

Me contaba un antiguo alumno que había que cubrir un puesto en su empresa por la jubilación de uno de sus directivos. Había una persona que era la más adecuada para ocuparlo, pero que cuando se lo propusieron este se negó rotundamente a ocuparlo. Mi antiguo alumno estaba perplejo por esta negativa. Le dije con toda la amabilidad que pude, que si no sabía por qué pasan las cosas que pasan en su empresa algo estaba haciendo mal.

Saber las razones por las que la gente hace lo que hace es imprescindible para dirigir una empresa. No es suficiente con saber lo que pasa. Hay que saber por qué pasa eso que está pasando. Y si uno no se entera entonces no está dirigiendo bien.

Las cosas no suceden por azar. Siempre hay una razón. Cuando uno no es capaz de captar estas razones acaba dirigiendo con el ordeno y mando, que es un modo muy costoso y poco eficaz de dirigir. Directivo, entérate de lo que pasa en tu empresa, sino eres tú la causa de que las cosas fracasen. Hasta el jueves que viene.

Profecías autocumplidas (II)

profecia autocumplidaYa hablé de esto en otra ocasión, pero la bancarrota del banco Popular nos sirve de ejemplo para mostrar cómo simplemente anunciar una profecía hace que esta se cumpla, cosa que no pasaría si la profecía no se hubiera anunciado.

Si se empieza a hablar de que cierto banco tiene problemas ¿qué pasa? Pues que los depositantes, por si acaso, empiezan a retirar el dinero. Esa retirada de dinero hace que efectivamente el banco acabe teniendo problemas. Si no se hubiera rumoreado nada, las eventuales dificultades seguramente se hubieran podido capear y salvar al banco.

Basta con decir que algo puede pasar para que acabe pasando. Si yo siembro la duda de que tal empresa puede estar utilizando a niños de siete años como mano de obra en países asiáticos. Siendo esto falso, es posible que haya un boicot a esa empresa y acabe teniendo dificultades, Dificultades que no tendría si no se hubiese sembrado la duda.

Con esto no pretendo ni defender ni atacar al banco Popular. Solo advertir que via rumorología se puede crear un problema innecesario. Ya lo dice el refrán ¡Calumnia que algo queda! Antes de emitir un juicio, preguntate si es verdad lo que estás juzgando o no. Y aunque sea verdad, quiza no sea necesario ni hacer ni emitir el juicio. Podemos hacer mucho daño. Ojo con la fama del prójimo. Y no estoy defendiendo ni atacando al banco Popular, pues desconozco que ha pasado allí. Solo hago una llamada a la prdencia. Hasta el jueves que viene.

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