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Posts Tagged ‘disfrutar’

Gente feliz y gente amargada

familiaEl otro día durante una caminata en la montaña aprovechando las vacaciones, comiendo un bocadillo y disfrutando de un refresco, recostado en una suficientemente cómoda piedra, y a la sombra de un árbol, contemplando la naturaleza, experimenté una agradabilísima sensación de paz y felicidad. Empecé a reflexionar sobre lo poco que hace falta para ser feliz.

A lo largo de mi ya no corta vida me he topado con muchos tipos de personas de muy distintos niveles profesionales y económicos. De todos he procurado aprender. He visto personas y familias con muy pocos medios económicos, que eran muy felices. También me he topado con personas a las que les sale el dinero por las orejas y están amargados y en un estado de permanente enfado. También he visto pobres atormentados y ricos felices.

Lo que quiero decir es que para ser feliz hace falta muy poco, y lo que hace falta está al alcance de todo el mundo. No hay que ser rico. Basta con ser suficientemente inteligente para saber aprovechar los detalles del día a día. Disfrutar de una conversación con buenos amigos, de un paisaje, de la lectura de un libro, de estar en casa con los tuyos sin ningún objetivo más allá que el de estar.

Si una persona para sentirse bien necesita unas vacaciones sofisticadas, emociones intensas, demostrar lo que se es capaz de hacer, estar hiperconectado, estar a la última moda, etc., entonces esta persona es muy dependiente. Le falta personalidad. Una vida así es agotadora. No es extraño el permanente enfado en que uno se encuentra. Si sabes disfrutar de las continuas pequeñas ocasiones que ofrece la vida, entonces puedes estar viviendo una vida muy intensa. Así de barato y así de sencillo. Bueno, esta es mi opinión y lo que he visto en mucha gente. Feliz final de vacaciones y hasta el principio de curso la semana que viene.

¿Disfruta la gente con su trabajo?

trabajoLa mayor parte del tiempo que estamos despiertos lo pasamos trabajando. Por lo tanto es bueno preguntamos si disfrutamos en el trabajo y si facilitamos que la gente con la que estamos disfrute en el trabajo.

El disfrutar o no es cuestión del contenido del trabajo y las personas que nos rodean y también cuestión de actitud. Sobre el contenido del trabajo, pues es el que es, hemos intentado buscar el puesto que mejor nos ha parecido y tenemos el trabajo que tenemos. Poco más podemos hacer, si acaso buscar otro trabajo, pero ojo que aquí se suele meter mucho la pata.

Sobre la gente con la que trabajamos puede haber de todo. Si hay alguien que nos hace la vida imposible, no podemos permitir que esta persona nos amargue la existencia, intentemos que no nos condicionen sus opiniones y su actitud. Pasemos de ella. Eso sí intentemos ayudarla en la medida de lo posible, que no siempre lo es.

Pero fundamentalmente, el que disfrutemos de nuestro trabajo depende de nuestra actitud ante él. Si lo vemos como una obligación de la que no podemos evadirnos, y estamos pensando que llegue el final de la jornada laboral, vamos a tener una vida muy triste. Intentemos entusiasmarnos con lo que hacemos, sea esto fundamental para la marcha del universo o sea algo más modesto. Disfrutemos con lo que hacemos, sea esto lo que sea.

Y un último apéndice, quizá lo más importante. ¿Facilitas que la gente que trabaja contigo disfrute de su trabajo? ¿O eres una piedra diaria en su zapato? Mucho está en tu mano para crear un ambiente acogedor y positivo en tu lugar de trabajo. Preocúpate menos de cuán contenta (o contento) estás y trata de que los demás disfruten.

Hasta el jueves que viene. Os dejo un video de las actividades de verano de un centro de educación infantil con iniciativa e imaginación

Disfrutar

septiembre 15, 2016 27 comentarios

Universidad de BarcelonaHe empezado esta semana un nuevo curso en el MBA del IESE. Un colega afirma que si los alumnos se lo pasan bien en clase, quizá aprendan algo. Es decir que si no se lo pasan bien difícilmente aprenderán. Desde que empecé a dar clase hace 35 años he intentado que estas fueran amenas.

Hace unos días me quedó un rato libre por el centro de Barcelona, cerca del edificio histórico de la universidad donde estudié y donde fui profesor en los años 80. Me acerqué y entré en un aula donde había dado muchas clases. Es el aula de la foto del post de esta semana. Si os fijáis, a la derecha del todo, cuando se acaba la pizarra, también se acaba la tarima. Yo, de vez en cuando, me divertía mucho en clase escribiendo en la pizarra de espaldas al borde de la tarima, haciéndome el despistado, mientras los alumnos, que abarrotaban el aula, estaban pendientes a ver si me caía de la tarima.

En el desempeño del trabajo uno tiene que pasárselo bien. Pasarlo bien y hacerlo pasar bien a la gente. ¿Que hay veces que el trabajo es arduo y complicado? Pues sí, pero eso no justifica que estemos huraños. Al mal tiempo buena cara. Que actitud adoptamos ante nuestro trabajo es algo que decidimos nosotros. Yo estoy preparado para volver a pasármelo muy bien en las clases de este año y por supuesto como siempre, preparado para aprender.

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