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Posts Tagged ‘economía’

Shenzhen, el Silicon Valley de China

noviembre 8, 2018 6 comentarios

chinaEscribo el mensaje de esta semana desde Hong Kong, donde cada año acudo una semana para dar clase de Toma de Decisiones en la escuela de negocios de la Hong Kong University of Science and Technology. Y voy a hablar de la ciudad de Shenzhen, que es la ciudad que uno se encuentra justo cuando sale de Hong Kong y entra en China continental.

A Shenzhen y sus alrededores se le está llamando el Silicon Valley de China. Hace 40 años Shenzhen era una pequeña ciudad de pescadores de apenas 20.000 habitantes con casas de un piso en los márgenes de un río. Actualmente es una ciudad de más de 13 millones de habitantes, sede de las más importantes empresas asiáticas puestas en marcha en los últimos 20 años. Shenzhen es la tercera ciudad de china, y, después de Jakarta, en Indonesia, es la segunda ciudad del mundo que más está creciendo.

En Shenzhen se fundaron la operadora de telecomunicaciones Huawei, Tencent, proveedora de servicios de internet, la empresa de robots líder mundial UBTech. Allí se sitúa la principal fábrica de componentes electrónicos Foxconn. En 1980 fue declarada por el gobierno chino como Zona Económica Especial, y de allí le vino el gran desarrollo económico posterior.

¿A dónde voy con el mensaje de hoy? Pues a mostrar que una decidida y organizada planificación de política económica por los correspondientes responsables puede hacer maravillas en el lugar donde se aplican. El ejemplo lo tenemos en Shenzhen. El desarrollo económico se puede planificar, que no significa controlar, sino dar las facilidades suficientes para que pueda llevarse a cabo en beneficio de todos.

Los responsables políticos tienen el poder y la capacidad de organizar las cosas, pero quizá no sean especialistas en saber qué es lo que hay que hacer, cómo organizar las cosas. Pero pueden asesorarse de profesionales qué sí que tienen ideas de cómo hacerlo, dejarse aconsejar y promover políticas de desarrollo.

Un buen ejemplo lo tenemos en todo lo que está haciendo el ayuntamiento de L’Hospitalet de Llobregat, segunda ciudad de Catalunya, adosada a Barcelona, que con acierto está promocionando la actividad económica en su zona de influencia. L’H ha pasado de ser la ciudad de aluvión de los años 60 y 70 a una ciudad de gran dinamismo económico. Es una ciudad que está sabiendo aprovechar muy bien las oportunidades. Hasta el jueves que viene.

¿Cómo va la economía española?

septiembre 13, 2018 2 comentarios

crecimiento económicaPues muestra signos que generan preocupación. Me explicaré. A principios de año el consenso de las previsiones de crecimiento para la economía española que hacían los principales institutos era que se crecería en 2018 entre el 2% y el 2,4%. Mis previsiones eran que creceríamos en torno al 3%. Avanzó el año y esos organismos fueron corrigiendo sus previsiones hacia un crecimiento de entre el 2,7% y el 3%.

Analizando la situación económica este verano, observé una desaceleración en la economía y corregí mis previsiones al 2,6%. Conforme avance el año veremos si esto es puramente coyuntural o nos abocamos a una importante desaceleración (todavía no me atrevo a llamarla ni crisis ni recesión).

Al volver de las vacaciones, los titulares económicos nos anuncian que el empleo en agosto ha sido desastroso. El peor en muchos años. El turismo no ha ido todo lo bien que esperábamos. Muchos turistas que dejaron de ir a Egipto, Turquía y otros destinos similares, han vuelto a esos lugares, restando visitas a España. La relación Cataluña-España no ayuda nada. Para colmo, un titular de los primeros días de septiembre ponía en boca de la nueva ministra de economía que el crecimiento en España era robusto. Sospechoso cuando tienes que aclararlo.

En fin, que hay que estar alerta, aunque el Índice IESE de Incertidumbre Económica está bajo mínimos, lo que significa que no se percibe incertidumbre. De momento yo aviso de lo que se vislumbra.

También es cierto que la economía la mueven las expectativas. Es lo de las profecías autocumplidas. Si se empieza a hablar mucho de las dudas sobre la salud de una economía, la gente se pone alerta y frena la actividad (ya sea inversión, ya sea consumo) y esto hace que al final esa economía acaba sufriendo. Más vale seguir diciendo que la cosa va viento en popa, pero por si acaso, ojo.

El martes 18 de este mes doy una conferencia en el IESE sobre “La Toma de Decisiones: Suerte o Planificación”. El que quiera asistir que se apunte pinchando aquí. Hasta el jueves que viene.

¿Incertidumbre en España?

moción de censuraHe estado una semana fuera de España y me han llegado ecos de la moción de censura que el partido de la oposición va a presentar al actual presidente del gobierno. Para los de fuera de España, esto es una propuesta para votar en el parlamento la retirada del actual presidente y elección de uno nuevo.

Una moción de censura puede progresar o fracasar. No se sabe. Pero lo que me ha sorprendido al regresar a España el lunes son los catastrofistas titulares de los periódicos. Que si esta crisis política va a generar incertidumbre económica y por lo tanto va a haber un frenazo en nuestra economía, que si la bolsa baja, que si sube, y un montón de agoreras noticias.

Llevo años estudiando y cuantificando mensualmente la incertidumbre económica en España. En concreto desde el año 2010 en el IESE me encargo de dirigir el equipo que elabora el Índice IESE de Incertidumbre Económica (I3E). Y lo que hemos observado una y otra vez es que las muchas crisis políticas que ha habido en España en los últimos 5 años no han afectado para nada ni a la incertidumbre económica ni a la actividad económica.

Estuvimos un año con gobierno interino en España, con un ganador de las elecciones que declinó presentarse a presidir el gobierno por no contar con suficientes apoyos. Un líder de la oposición que se presenta a ser investido presidente y fracasa. Una repetición de elecciones que no hace cambiar nada. Unas elecciones catalanas en las que el cabeza de lista del partido ganador es obligado, por los miembros de un partido minoritario, a retirarse. Una declaración unilateral (simbólica o no) de independencia de Catalunya, con miembros del gobierno huidos o encarcelados.

Pues bien, ninguno de estos acontecimientos hizo moverse la incertidumbre económica, ni ha retrasado para nada la recuperación económica de España, que está creciendo por encima de la media de Europa.

Lo que sí hizo temblar la incertidumbre económica, son los rumores en verano del 2015 y después a principios del 2016 de una posible desaceleración de la economía China. El que China devaluara ese verano tres veces en una semana su moneda, etc. En definitiva, son los acontecimientos exteriores a España los que afectan a nuestra incertidumbre económica y a la marcha de nuestra economía, y no los avatares de nuestras batallitas políticas. Hasta la semana que viene, y espero podeder seguir yendo a dar clase a China durante muchos años. Se ve cómo se desarrolla ese país.

Este martes 5 de junio a las 19.00 en el IESE en Barcelona doy con Pablo Maella una sesión sobre los 10 errores más frecuentes en la toma de decisiones. Si quieres asistir te puedes inscribir aquí.

Datos y Opiniones en la Toma de Decisiones

septiembre 14, 2017 11 comentarios

economiaEn la portada del periódico económico que suelo leer veo un titular que dice “Alerta en la economía por la tensión en Cataluña”. En la misma portada a la derecha pone “El Ibex sube un 1,91% en su mejor sesión desde abril”. En las páginas interiores el titular de un artículo dice “las salidas a bolsa anuncian un año record en mercado de capitales”. En otra página dice que el euro está fuerte.

¿En qué quedamos? ¿hay tensión e incertidumbre económica o las aguas están calmadas? Pues como siempre es mejor acudir a los datos que dejarse llevar por impresiones. Desde el año 2010 publicamos cada mes en el IESE lo que llamamos el Índice IESE de Incertidumbre Económica. Y lo que dice ese índice es que ahora la incertidumbre económica está bajo mínimos.

Es más, observando los movimientos de ese índice se puede muy bien ver que los avatares de la política española no tienen ningún impacto en la incertidumbre de nuestra economía. Por el contrario, es la situación económica más allá de nuestras fronteras la que provoca la mayor o menor incertidumbre en España.

Me explicaré. Cuando hace un año nuestro actual presidente de gobierno en España, Mariano Rajoy, se negó a intentar formar gobierno aduciendo que no contaba con los apoyos necesarios, ni la bolsa, ni el bono español, ni el precio del petróleo, ni el tipo de cambio del euro sufrió la más mínima variación. Al igual que cuando Pedro Sánchez intentó fallidamente formar gobierno, o cuando un partido separatista catalán tuvo en vilo la formación de un gobierno en Cataluña, lo que provocó que el que aspiraba a seguir siendo presidente, Artur Mas, tuviera que desistir de sus aspiraciones.

Por el contrario, la semana que China devaluó tres veces su moneda en el verano del 2015, o cuando surgieron rumores de un frenazo en la economía mundial tanto en verano del 2015 como a principio del año 2016, fue entonces cuando la bolsa, el petróleo, los tipos de cambio y los bonos de los países presentaron grandes turbulencias.

No, no es la situación política interna de España la que genera incertidumbre económica, sino lo que pasa fuera de nuestras fronteras. Un error clásico en la toma de decisiones es basar las decisiones en opiniones y no en datos. Cuando hay datos hay que usarlos. Hasta el jueves que viene.

Castigar

Unión EuropeaSe ha hablado últimamente en la prensa de la posible multa de Bruselas a España por no haber cumplido con los objetivos del déficit marcados por la Unión Europea. Un montón de prestigiosos economistas españoles han salido al paso indicando que en este caso una multa-castigo sería inapropiada. Al final ayer se supo que no habrá tal multa.

Yo también estoy de acuerdo con todos estos economistas. Cuando hemos tenido una profunda recesión, no se puede esperar que nuestros ingresos y gastos estén equilibrados, o que registren un déficit muy moderado. Esto habría ahogado más nuestra economía y la crisis hubiera sido más larga y profunda de lo que ya lo fue.

Ya vendrán (están viniendo) épocas de vacas gordas, donde una mayor actividad económica generará mayor empleo y mayores beneficios empresariales, lo que dará lugar a una mayor recaudación de impuestos y a una disminución del déficit. Pero désenos tiempo para lograrlo.

Este hecho me da pie para hablar de los castigos. Las razones para imponer castigos pueden ser varias. Una es para defendernos de un malhechor. Una sociedad mete en la cárcel a un asesino para defenderse de él, para que no mate. Otra es para ayudar a mejorar. Unos padres castigan a un hijo que ha sacado malas notas a quedarse los sábados en casa a estudiar sin salir con los amigos, para que este hijo estudie, y para que vea que si no estudia no tendrá recompensa el fin de semana. Quizá así puede conseguirse que estudie (no sé si este es un método válido porque no trato con adolescentes, pero sirva simplemente el ejemplo)

Pero nunca un castigo debe imponerse por venganza. La venganza genera odio, malestar y represalias y no conduce a nada. “No me has obedecido, pues ahora verás” No se saca nada con esta actitud. Simplemente se gana una batalla pero se acaba perdiendo la guerra.

Volviendo al tema con que inicio el mensaje de esta semana, una posible multa-castigo de Bruselas a España me parece que no hubiera cumplido con ninguno de los requisitos que justifican un castigo. En agosto seguiré publicando cada jueves. Gracias por leerme.

¿Qué está pasando?

chinaDesde este pasado lunes se han acrecentado las dudas sobre la situación económica mundial. Las bolsas chinas sufrieron un descalabro que rapidamente se trasladó a las bolsas europeas y a Nueva York. ¿Qué está pasando? ¿Vamos a tener otra caída en la economía?

No se puede decir nada todavía (o al menos yo todavía no tengo una idea clara). Los mercados financieros, la bolsa, los mercados de divisas y de bonos, etc. reaccionan inmediata y bruscamente a cualquier noticia que surge. De hecho después de la importante caída el lunes de las bolsas occidentales, el martes se recuperaron.

Efectivamente, las bolsas chinas se desplomaron lunes y martes y no se han recuperado. Esto ha podido ser sencillamente porque estaban sobrevaloradas (lo que se llama una burbuja en las bosas chinas), y simplemente lo que ha pasado esta semana es que han sufrido la oportuna corrección. Si esto es así, entonces no hay porqué preocuparse. La recuperación económica tras la última crisis seguirá su ritmo.

Pero cómo lo sucedido en esta semana sea reflejo de una desaceleración o incluso de un parón en la economía china, entonces la cosa puede ser más seria. Si China frena su actividad económica, comprará en el exterior menos materias primas (con las materias primas se fabrican las cosas que se producen). Por tanto, los países a los que compra China verán frenada su actividad. China comprará menos energía, petróleo, lo que también afectará a los países a los que compra.

Si China tuviera un peso pequeño dentro de la economía mundial, como sucedía hace unas décadas, entonces sus dificultades tendrían un impacto mínimo en el resto del mundo. Pero China es ahora la segunda economía del mundo, y además es la causante de la mayor parte del crecimiento económico mundial, por lo un frenazo en la economía China tendría un impacto no despreciable en el resto del mundo.

En definitiva, hay que esperar a ver si lo que ha pasado esta semana es fruto de una corrección en los mercados financieros, o es una verdadera desaceleración de la economía china. Si este es el caso, el impacto en el resto del mundo dependerá de la magnitud de esta desaceleración. En cualquier caso, la decisión del gobierno chino e devaluar su moneda hace un par de semanas hace temer que la cosa sea algo más que una corrección en el mercado bursátil. En un par de meses podremos hacer un juicio más fundado. De momento a esperar. Hasta el jueves que viene y feliz vuelta de vacaciones.

¿Nunca debería haberse construido el AVE en España?

tren

Ha salido estos días en la prensa un informe que afirma que las distintas líneas de AVE en España solo generarán en los próximos 50 años unos ingresos entre el 10% y el 50% de los costes de construcción y mantenimiento. La conclusión del informe es que “estas líneas de alta velocidad no deberían haberse construido“.

¿Es que el único valor que tienen las cosas es el valor económico? Muy reduccionista me parece a mi considerar la conveniencia o no de unas infraestructuras teniendo en cuenta variables exclusivamente económicas. Por el mismo razonamiento en España a principios del siglo pasado no se habrían pavimentado los caminos y convertido en carreteras. No se paga por usarlas porque son gratis (salvo las autopistas de peaje solo a finales de siglo). ¿Significa esta no rentabilidad económica que nunca debían haberse pavimentado?

Me resulta muy triste el empobrecimiento humano que supone juzgar las cosas solo por su valor económico. Digo no a la reducción economicista a la que estamos continuamente sometidos (esto dicho por un profesor de una escuela de negocios tiene mucho mérito).

El citado estudio también considera el impacto social de estas infraestructuras. Al parecer, si se considera este impacto, solo se cubre un 79,6% del coste de estas infraestructuras. Solo sé de este estudio lo que dice la prensa, pero me temo que si se ha llegado a cuantificar este porcentaje hasta con un decimal, se habrá dejado de tener en cuenta un montón de cosas que no son cuantificables. La realidad es muy rica y tiene muchas dimensiones no cuantificables.

Con esto no estoy defendiendo la construcción del AVE. No soy un experto para juzgar si es una buena o una mala inversión (aunque ya veremos si dentro de 30 años seguimos arrepintiéndonos de haberlo hecho). Lo que estoy diciendo es que reducir la realidad a rentabilidad económica y a aspectos cuantificables es un triste reduccionismo que desafortunadamente está invadiendo nuestras vidas. Feliz Semana Santa.

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