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Posts Tagged ‘economía’

No hay más ciego que…

septiembre 19, 2019 10 comentarios

crecimientoEn marzo de 2008, en plena campaña electoral para dirimir quien gobernaría España hubo un debate entre los que iban a ser ministros de economía en función de quien ganara esas elecciones: Manuel Pizarro, aspirante, y el entonces ministro Pedro Solbes. Pizarro aseguraba que venía una crisis muy potente y Solbes la negaba.

Por aquel entonces, ya había explotado el asunto de las hipotecas basura en Estados Unidos, en España los precios de los pisos llevaban 10 meses bajando, la economía se desaceleraba a pasos agigantados y lo único que faltaba era que estallara Lehman Brothers. Pues nada, el entonces ministro aseguraba que no pasaba nada.

Hace 15 días leí un titular en el que decía que los responsables económicos del gobierno de España aseguraban que la economía española está creciendo sólidamente. No hay más ciego que el que no quiere ver.

Los datos económicos indican una clara desaceleración. La única duda es si será una simple desaceleración o será una crisis más profunda. Quizá otra vez los responsables económicos del gobierno de España sean los últimos que se enteren. Quizá acaben enterándose por el telediario.

Esperemos que la desaceleración sea suave y que la sangre no llegue al río. Lo más importante es la creación de empleo. Que todos podamos trabajar. Hasta el jueves que viene.

¿Crisis a la vista?

ciclo económicoNo hay evidencias claras, pero hay algunos síntomas que muestran que en un año podríamos entrar en una nueva crisis económica. En los próximos meses estaremos en mejores condiciones de confirmarlo o desmentirlo.

Por un lado, hay una clara desaceleración a nivel mundial, que afortunadamente no está afectando, de momento, a España. Si bien es cierto que España entró en las pasadas recesiones bastante más tarde que el resto de los países. Por otro lado, tenemos una inflación a la baja. Lo cual es bueno si se mantiene en los niveles actuales. En mayo la tasa interanual fue de 0,8% y en junio ha sido del 0,4%. Podría haber deflación el año que viene.

Una deflación puntual y transitoria no ofrece problemas. Pero si la deflación fuera persistente sería desastroso para la economía. La gente retrasaría la compra de coches, lavadoras, etc para más adelante ante la espera de que los precios fueran más bajos. Las empresas tendrían que bajar el ritmo de producción, aumentaría el paro y un sinfín de desastres. La verdad es que en las economías occidentales no tenemos la experiencia de situaciones de persistente deflación, por lo que no está muy claro el alcance de sus consecuencias.

Otra consideración es que cuando la inflación sube, los bancos centrales la atajan subiendo los tipos de interés. Esto implica que un modo de combatir la deflación sería bajar los tipos de interés. Pero los tipos de interés están ya rondando en torno al 0%, pues para reactivar la economía durante la gran recesión del periodo 2007-2014, hubo que bajar los tipos muy significativamente. Es decir que no se cuenta ahora con este procedimiento para paliar la deflación. Además, desde la implantación del euro, ya no son los bancos centrales de los países quienes deciden el nivel de tipos de interés, sino el Banco Central Europeo.

Hay otro síntoma que suele ser preludio de que se avecinan dificultades. Ese es un poco más técnico y no fácil de acabar de entender. Es la inversión de la curva de tipos de interés. Normalmente los tipos de interés a corto plazo son menores que los de a largo plazo. Cuando esta brecha se acorta, y más todavía cuando se invierte, significa que los préstamos a corto plazo son más caros que los de a largo plazo. Lo que significa que hay muchas dudas sobre el futuro próximo de la economía, y por eso los que prestan dinero exigen más intereses. Actualmente la curva de tipos en España está casi plana.

Ya digo, la economía está creciendo a buen ritmo. No hay evidencias de problemas, pero sí que hay síntomas de que puede haber futuras dificultades. Con el tiempo iremos confirmándolo o desmintiéndolo. Felices vacaciones

Inmediatez

tiempoLeo en la prensa de esta semana titulares alarmantes sobre el precio del petróleo, que ha alcanzado los 75 dólares el barril, subiendo su precio un 40% en lo que va de año. La razón las sanciones a Irán. Gran catástrofe.

Pero si miramos un poco la evolución del precio esta materia prima vemos que a principios de año estaba a 50 dólares y, efectivamente ha habido una revalorización del 50%. Pero olvidamos que tres meses antes, a principios de octubre de 2018 estaba a 86 dólares, por lo que el precio actual no es sino un precio medio del que ha habido en los últimos años. Si nos vamos un poco más atrás, vemos que en el 2012 el precio llegó a 130 dólares y en 2016 llegó a estar a 25.

¿Por qué entonces estas noticias tan alarmistas, cuando el precio actual es un precio muy normalito? Pues porque los sucesos y las noticias muy recientes nos afecta mucho, y lo que ha pasado hace ya un poco más de tiempo lo solemos tener olvidado. Nos afecta mucho y damos mucha importancia a lo reciente, y sin embargo cosas mucho más importantes ocurridas hace algo más de tiempo las tenemos ya olvidadas.

Ponemos el grito en el cielo si la inflación ha pasado del 1,1% al 1,5% y nos olvidamos que en la década de los 70 casi llegó al 30% y que en los años noventa estaba entre el 5% y el 7%. Algo similar pasa con los tipos de interés.

Dejémonos impresionar menos por la coyuntura del corto plazo y tengamos unos horizontes temporales más largos. Veremos las cosas con más perspectiva y seremos más objetivos. Hasta el jueves que viene.

Inmediatez

atolondramientoDiagnosticar bien una situación es un paso previo para tomar buenas decisiones. Si ante un asunto sobre el que tenemos que decidir algo no conocemos bien el asunto malas decisiones tomaremos sobre él. Muchas veces a la hora de juzgar una situación nos dejamos llevar por lo que ha sucedido en el pasado reciente y no nos damos cuenta que esos sucesos pueden ser anecdóticos si tenemos presente un cuadro más amplio de la situación.

Me explicaré, porque hasta ahora el mensaje está resultando un poco abstracto. Pero lo que quiero decir es muy claro. Como siempre, un ejemplo me servirá para ilustrar el post de esta semana. Una noticia en la prensa de hace unos días alarmaba sobre las consecuencias de la subida del precio del petróleo. Decía “El crudo rebasa los 61 dólares tras subir un 23% en dos semanas” todo apuntaba  una gran catástrofe. Se hunde el mundo.

Efectivamente, el precio del petróleo ha subido de unos 50 dólares a los 61 en quince días. Una barbaridad. Pero si miramos un poco más atrás, con mayor perspectiva, vemos que un mes antes en la primera semana de diciembre ya había rebasado los 60 euros. Y que en todo el 2018 su precio ha fluctuado entre un máximo de 86 dólares en octubre y los mínimos de 50 a finales de año. Si vamos un poco más lejos, en los últimos cinco años el precio ha fluctuado entre los 25 y los 120 dólares. Así que los movimientos de los últimos 15 días son pecata minuta.

Al hacer juicios sobre situaciones debemos fijarnos en un contexto amplio. Evitar que el árbol nos impida ver el bosque. Evitar los nerviosismos de última hora. Un enfado con una persona hay que ponerlo en perspectiva. Una contrariedad en un momento dado también. Igual que las euforias momentáneas. Tengamos amplitud de miras y no nos centremos en lo periférico del momento. Hasta el jueves que viene.

¿Riesgo por la situación política?

politicaLeo en un titular de la prensa que importantes bancos españoles alertan a sus inversores del riesgo que supone para sus negocios la actual inestabilidad política en España.

La verdad es que en España ya llevamos varios años de inestabilidad política, tanto a nivel de toda España como a nivel de alguna de sus zonas. Y lo que se ha visto en estos años es que la incertidumbre política no ha afectado para nada a la actividad económica. Si acaso una desaceleración puntual en algún momento puntual en alguno de los territorios.

La actividad económica en España la mueven los acontecimientos internacionales, no las diatribas locales. Son las incertidumbres sobre el precio del petróleo, las noticias de aceleración o desaceleración de la economía china, la deuda internacional, etc lo que mueve al crecimiento económico, y no nuestras batallitas políticas.

La economía en el mundo desarrollado está tan globalizada que solo le afectan acontecimientos de ámbito internacional y no local. La prueba está en qué después de la convulsión política en Cataluña el cuarto trimestre del 2017, la economía siguió creciendo a buen ritmo. Y sin que ocurriera nada especial desde el punto de vista político desde el verano, desde entonces la economía ha venido desacelerándose. Y lo ha hecho por razones de economía internacional y no local.

Uno puede argumentar que poco antes del verano hubo un drástico cambio de gobierno en España y esto ha podido afectar a la desaceleración. Pues no. La desaceleración (que de momento no es grave) está viniendo a la par de una desaceleración en todas las economías. De hecho, los mismos bancos que ahora alertan del impacto de la incertidumbre política, en su día aplaudieron la solidez del equipo económico del nuevo gobierno.

Resumen, la economía española la mueven las fuerzas económicas internacionales y no la política local. De esto ya hablé hace un año aproximadamente.

Shenzhen, el Silicon Valley de China

noviembre 8, 2018 7 comentarios

chinaEscribo el mensaje de esta semana desde Hong Kong, donde cada año acudo una semana para dar clase de Toma de Decisiones en la escuela de negocios de la Hong Kong University of Science and Technology. Y voy a hablar de la ciudad de Shenzhen, que es la ciudad que uno se encuentra justo cuando sale de Hong Kong y entra en China continental.

A Shenzhen y sus alrededores se le está llamando el Silicon Valley de China. Hace 40 años Shenzhen era una pequeña ciudad de pescadores de apenas 20.000 habitantes con casas de un piso en los márgenes de un río. Actualmente es una ciudad de más de 13 millones de habitantes, sede de las más importantes empresas asiáticas puestas en marcha en los últimos 20 años. Shenzhen es la tercera ciudad de china, y, después de Jakarta, en Indonesia, es la segunda ciudad del mundo que más está creciendo.

En Shenzhen se fundaron la operadora de telecomunicaciones Huawei, Tencent, proveedora de servicios de internet, la empresa de robots líder mundial UBTech. Allí se sitúa la principal fábrica de componentes electrónicos Foxconn. En 1980 fue declarada por el gobierno chino como Zona Económica Especial, y de allí le vino el gran desarrollo económico posterior.

¿A dónde voy con el mensaje de hoy? Pues a mostrar que una decidida y organizada planificación de política económica por los correspondientes responsables puede hacer maravillas en el lugar donde se aplican. El ejemplo lo tenemos en Shenzhen. El desarrollo económico se puede planificar, que no significa controlar, sino dar las facilidades suficientes para que pueda llevarse a cabo en beneficio de todos.

Los responsables políticos tienen el poder y la capacidad de organizar las cosas, pero quizá no sean especialistas en saber qué es lo que hay que hacer, cómo organizar las cosas. Pero pueden asesorarse de profesionales qué sí que tienen ideas de cómo hacerlo, dejarse aconsejar y promover políticas de desarrollo.

Un buen ejemplo lo tenemos en todo lo que está haciendo el ayuntamiento de L’Hospitalet de Llobregat, segunda ciudad de Catalunya, adosada a Barcelona, que con acierto está promocionando la actividad económica en su zona de influencia. L’H ha pasado de ser la ciudad de aluvión de los años 60 y 70 a una ciudad de gran dinamismo económico. Es una ciudad que está sabiendo aprovechar muy bien las oportunidades. Hasta el jueves que viene.

¿Cómo va la economía española?

septiembre 13, 2018 2 comentarios

crecimiento económicaPues muestra signos que generan preocupación. Me explicaré. A principios de año el consenso de las previsiones de crecimiento para la economía española que hacían los principales institutos era que se crecería en 2018 entre el 2% y el 2,4%. Mis previsiones eran que creceríamos en torno al 3%. Avanzó el año y esos organismos fueron corrigiendo sus previsiones hacia un crecimiento de entre el 2,7% y el 3%.

Analizando la situación económica este verano, observé una desaceleración en la economía y corregí mis previsiones al 2,6%. Conforme avance el año veremos si esto es puramente coyuntural o nos abocamos a una importante desaceleración (todavía no me atrevo a llamarla ni crisis ni recesión).

Al volver de las vacaciones, los titulares económicos nos anuncian que el empleo en agosto ha sido desastroso. El peor en muchos años. El turismo no ha ido todo lo bien que esperábamos. Muchos turistas que dejaron de ir a Egipto, Turquía y otros destinos similares, han vuelto a esos lugares, restando visitas a España. La relación Cataluña-España no ayuda nada. Para colmo, un titular de los primeros días de septiembre ponía en boca de la nueva ministra de economía que el crecimiento en España era robusto. Sospechoso cuando tienes que aclararlo.

En fin, que hay que estar alerta, aunque el Índice IESE de Incertidumbre Económica está bajo mínimos, lo que significa que no se percibe incertidumbre. De momento yo aviso de lo que se vislumbra.

También es cierto que la economía la mueven las expectativas. Es lo de las profecías autocumplidas. Si se empieza a hablar mucho de las dudas sobre la salud de una economía, la gente se pone alerta y frena la actividad (ya sea inversión, ya sea consumo) y esto hace que al final esa economía acaba sufriendo. Más vale seguir diciendo que la cosa va viento en popa, pero por si acaso, ojo.

El martes 18 de este mes doy una conferencia en el IESE sobre “La Toma de Decisiones: Suerte o Planificación”. El que quiera asistir que se apunte pinchando aquí. Hasta el jueves que viene.

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