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Posts Tagged ‘economía’

Más sobre información económica

Leo a veces en la prensa o escucho en la radio noticias sobre el euro, que gana posiciones sobre el dólar, que sube su valor, noticias que muestran satisfacción. Como si un euro fuerte fuera una buena noticia. En general un euro fuerte no es una buena noticia. Las empresas que quieren exportar venden productos a sus clientes extranjeros que tienen que pagarlos en euros. Si el euro se aprecia, estos productos salen más caros a estos clientes y por tanto venden menos.

Una empresa va mejor cuantos más clientes, de los buenos, tiene. Clientes de los buenos, que pagan y que generan beneficios. Si una empresa además de vender en su país vende fuera, tendrá más actividad y por lo tanto irá mejor. Las economías que exportan suelen ser mejores que las que venden solo internamente. Pero para eso hace falta que la moneda no sea muy fuerte. Si el euro está fuerte vendrán menos turistas a visitar nuestro país.

Cierto que una moneda menos fuerte dificulta las importaciones. Hay que pagar lo que se importa en moneda del país del que de importa y si nuestra moneda vale menos, salen más caros estos productos. Pero una economía que importa mucho y exporta poco es una economía débil.

Esto no significa que una moneda cuanto menos fuerte mejor. Ni mucho menos. Si un país tiene que pedir prestado a financiadores extranjeros, tendrá que devolverles algún día su préstamo y si la moneda se deprecia estos préstamos estarán saliendo más caros. También la fortaleza o debilidad de una moneda tiene implicaciones en a inflación. Lo mejor es un equilibrio, pero alegrarse porque el euro está fuerte y está subiendo de precio es no saber de qué va la película. Hasta el jueves que viene.

Predicciones económicas

noviembre 18, 2021 6 comentarios

Me sorprende la insensatez de quienes hacen predicciones económicas o, si fuera el caso de los periodistas que las malinterpretan. Pero en este caso me parece que no son los periodistas. Leo en la prensa “Máxima vigilancia al fantasma de la inflación”. El 12 de noviembre se publica la tasa anual de inflación en la Unión Europea en octubre, que resulta ser del 4,1%. En España está en el 5,4%. A continuación, en el cuerpo de la noticia dice que aun así se espera que la inflación este año sea del 2,4%.

¿Cómo puede ser esto? Los precios llevan meses subiendo y no hay expectativas de que se moderen. ¿Cómo van a bajar un 2,7% en estos dos meses que faltan para que termine el año? Es como si en una carrera olímpica de 10 kilómetros, a falta de un kilómetro el ganador llevara al último 40 segundos y el comentarista dijera que el último parece que va a llegar a 40 segundos por delante del que ahora va primero.

No sé lo que va a hacer la inflación en España en el futuro, así que mi previsión es un “no lo sé”. Pero hay que tener en cuenta que la inflación interanual en cada momento es aproximadamente la suma de la inflación mensual de los últimos 12 meses. La inflación interanual en octubre es la suma de la inflación de cada mes desde el noviembre del año anterior. Para calcular la inflación final en 2021 lo que hay que hacer es a la de octubre quitarle las inflaciones de noviembre y diciembre del año anterior, que fueron 0,2 en ambos meses, y sumarles las que vaya a haber en noviembre y diciembre de este año. Como la de los últimos 3 meses ha sido de 0,5; 0,8 y 1,9 respectivamente, se puede augurar que las de los próximo dos meses serán similares, por lo que no es muy descabellado aventurar, que la inflación interanual siga subiendo en España los próximos meses. Puede que resulte que el insensato esté siendo yo. Pero ya digo, mi previsión es que no sé lo que va a pasar, pues ahora está la macroeconomía muy turbulenta. Hasta el jueves que viene.

¿Hay recuperación económica?

octubre 28, 2021 15 comentarios

Los distintos organismos están cambiando las previsiones de crecimiento del PIB para este año y el que viene en España. La última previsión que se hizo para el segundo trimestre de este año resultó ser muy desacertada. Se creía que se iba a crecer un 2,8% y se creció un 1,1%, bastante menos de la mitad de lo previsto.

La verdad es que hacer previsiones ahora es muy difícil. Pues los modelos de previsión utilizan datos pasados. Y lo que ha pasado en los últimos 6 trimestre ha sido muy raro. Nunca habíamos tenido caídas del PIB del 20%, y los modelos no están entrenados para utilizar estos datos tan anómalos.

Hay mucha incertidumbre. En una entrada en este blog hace unas semanas exponía las muchas fuentes de incertidumbre y de problemas. La cuestión que planteo es si todo esto que está pasando, creciente inflación, interrupciones en las cadenas de suministros, etc. es puramente coyuntural o va a tener repercusiones a largo plazo. Dicho de otro modo ¿las turbulencias económicas son puntuales y en seis meses las habremos superado o van a hacer una mella profunda? Yo, la verdad, ando confundido.

Yo siempre me había ufanado de hacer buenas previsiones económicas. Ahora estoy desorientado. Un pequeño dato, después de abril, octubre es históricamente el mes más inflacionista. No son buenos augurios para la inflación del mes que viene. Dentro de dos trimestres sabremos más de cómo evoluciona todo. Si alguien se aventura a darnos su opinión, adelante en los comentarios. Hasta el jueves que viene.

¿Qué está pasando?

septiembre 30, 2021 12 comentarios

Con año y medio de pandemia, las vacunas actuando y la incidencia bajando, parece que podemos empezar a pensar en otras cosas. La economía ha sufrido mucho, y estamos recuperándonos. Pero ¿las cosas van a ser como antes? Yo creo que algunas cosas van a quedar cambiadas.

Primero, la bajada de actividad durante este tiempo ha hecho que algunas unidades productivas cerraran o dejaran de operar. Ahora cuando casi todo ya está en marcha está faltando capacidad productiva a nivel mundial y algunos sectores están teniendo dificultades de aprovisionamiento. Los más llamativos son el de la automoción y el farmacéutico, por cierto, sectores altamente globalizados. Esta falta de suministros va a llevar a un aumento de los precios, y la inflación ya lo está acusando. Posiblemente siga aumentando los próximos meses.

Por todo esto muchas empresas van a dejar de aprovisionarse en los mercados internacionales y van a buscar proveedores más cercanos. Esto quizá cause un retroceso en el proceso de globalización que ha caracterizado las últimas décadas. Tras la buena experiencia de las reuniones telemáticas y las restricciones impuestas por los países va a hacer que disminuyan los viajes, disminuyendo con ellos la globalización. Viajar te expone a otras realidades y ahora esto va a quedar mermado.

China y Estados Unidos van a acaparar la atención internacional. La burocracia de las 27 Europas nos va a dejar en segundo plano. Las consecuencias de la situación de la constructora China están todavía por ver.

En España tenemos un volcán que va a ocupar nuestra atención, y la desafección entre los políticos y la ciudadanía parece que va a seguir creciendo. Nuestra principal preocupación debe ser generar empleo. En definitiva, no sé lo que va a pasar. Hasta el jueves que viene

Crecimiento de la economía

Según publicaba la semana pasada el Instituto Nacional de Estadística (INE) de España, la economía española, en términos interanuales ha crecido en el segundo trimestre de este año un 19,8%. Muy buena noticia. Lo de “en términos interanuales” significa que, en España, en el segundo trimestre del 2021 se ha producido un 19,8% más que lo que se produjo en el mismo periodo del 2020.

¿Muy buena noticia? Quien venda esta noticia diciendo que “nunca la economía había crecido tanto” está diciendo una cosa que es cierta, pero además de cierta es una estupidez. Solo faltaba que no hubiéramos crecido a ese nivel o más. De abril a junio del 2020 la economía española, y la mundial, estuvo parada. Se produjo muy poco. Hubo muy poca actividad. Es lógico que el crecimiento interanual de este último trimestre fuera muy elevado.

Una pequeña advertencia. Si una economía se contrae un trimestre un, por ejemplo 50%; y al trimestre siguiente crece un 50%, no queda como estaba antes, sino que queda muy por debajo de como se encontraba al principio. Un ejemplo numérico lo aclarará. Si el PIB de un país es 100 y se contrae un 50% pasa a ser de 50. Si posteriormente crece un 50% habrá crecido en 25 (el 50% de 50), por lo que tendrá un PIB de 75, muy por debajo del 100 inicial.

Es conocido el dicho que hay mentiras, mentiras gordas y estadísticas. Las estadísticas hay que entenderlas muy bien porque sino uno puede pensar que dicen cosas muy distintas a las que realmente dicen. Hasta el jueves que viene.

El paro en España

mercado laboralSe suele considerar el crecimiento del PIB de un país como el mejor indicador de la marcha de la economía. Y efectivamente, esa cifra indica si se crece económicamente o no. Sin embargo, hay un indicador que a mí me parece mucho más importante. Es la creación de empleo y el paro. En España hemos cerrado el año 2019 con una cifra de poco más de tres millones de parados. En concreto 3.163.605. Lejos de los más de 5 millones de parados del primer trimestre del 2013, pero también lejos de los menos de los dos millones del verano del 2007.

Creo que, en el ámbito económico, la principal preocupación de un gobierno debe ser la creación de empleo. Me corrijo. Su principal preocupación debe ser crear las condiciones para que se genere empleo. Porque el empleo se crea en las empresas (sin descontar por supuesto la administración pública).

Cierto que la creación de empleo viene ligada al crecimiento económico. Pero mientras haya paro un gobierno no puede quedarse tranquilo. También es cierto que la creación de empleo es posterior al crecimiento económico. Cuando la actividad económica y empresarial crece, entonces se crea empleo.

Qué se debe hacer para que se produzca crecimiento y generación de empleo, eso está en manos de los economistas y las políticas económicas. Hay políticas que dinamizan la economía y facilitan la creación de empleo y hay políticas que lo ahogan todo. A los gobiernos, en materia económica, hay que juzgarlos por cuánto empleo se crea en el país que dirigen.

Para una persona que observa la economía como parte de su actividad profesional, los momentos actuales en España son interesantísimos. Para una persona, prácticamente todo el mundo, que vive de su trabajo, la creación y destrucción de empleo es algo de máxima prioridad. El tiempo validará o condenará las políticas económicas de nuestro nuevo gobierno. De momento el paro está en 3.163.605 personas y el nivel de empleo es aproximadamente 19.640.000 personas. Hasta el jueves que viene.

No hay más ciego que…

septiembre 19, 2019 10 comentarios

crecimientoEn marzo de 2008, en plena campaña electoral para dirimir quien gobernaría España hubo un debate entre los que iban a ser ministros de economía en función de quien ganara esas elecciones: Manuel Pizarro, aspirante, y el entonces ministro Pedro Solbes. Pizarro aseguraba que venía una crisis muy potente y Solbes la negaba.

Por aquel entonces, ya había explotado el asunto de las hipotecas basura en Estados Unidos, en España los precios de los pisos llevaban 10 meses bajando, la economía se desaceleraba a pasos agigantados y lo único que faltaba era que estallara Lehman Brothers. Pues nada, el entonces ministro aseguraba que no pasaba nada.

Hace 15 días leí un titular en el que decía que los responsables económicos del gobierno de España aseguraban que la economía española está creciendo sólidamente. No hay más ciego que el que no quiere ver.

Los datos económicos indican una clara desaceleración. La única duda es si será una simple desaceleración o será una crisis más profunda. Quizá otra vez los responsables económicos del gobierno de España sean los últimos que se enteren. Quizá acaben enterándose por el telediario.

Esperemos que la desaceleración sea suave y que la sangre no llegue al río. Lo más importante es la creación de empleo. Que todos podamos trabajar. Hasta el jueves que viene.

¿Crisis a la vista?

ciclo económicoNo hay evidencias claras, pero hay algunos síntomas que muestran que en un año podríamos entrar en una nueva crisis económica. En los próximos meses estaremos en mejores condiciones de confirmarlo o desmentirlo.

Por un lado, hay una clara desaceleración a nivel mundial, que afortunadamente no está afectando, de momento, a España. Si bien es cierto que España entró en las pasadas recesiones bastante más tarde que el resto de los países. Por otro lado, tenemos una inflación a la baja. Lo cual es bueno si se mantiene en los niveles actuales. En mayo la tasa interanual fue de 0,8% y en junio ha sido del 0,4%. Podría haber deflación el año que viene.

Una deflación puntual y transitoria no ofrece problemas. Pero si la deflación fuera persistente sería desastroso para la economía. La gente retrasaría la compra de coches, lavadoras, etc para más adelante ante la espera de que los precios fueran más bajos. Las empresas tendrían que bajar el ritmo de producción, aumentaría el paro y un sinfín de desastres. La verdad es que en las economías occidentales no tenemos la experiencia de situaciones de persistente deflación, por lo que no está muy claro el alcance de sus consecuencias.

Otra consideración es que cuando la inflación sube, los bancos centrales la atajan subiendo los tipos de interés. Esto implica que un modo de combatir la deflación sería bajar los tipos de interés. Pero los tipos de interés están ya rondando en torno al 0%, pues para reactivar la economía durante la gran recesión del periodo 2007-2014, hubo que bajar los tipos muy significativamente. Es decir que no se cuenta ahora con este procedimiento para paliar la deflación. Además, desde la implantación del euro, ya no son los bancos centrales de los países quienes deciden el nivel de tipos de interés, sino el Banco Central Europeo.

Hay otro síntoma que suele ser preludio de que se avecinan dificultades. Ese es un poco más técnico y no fácil de acabar de entender. Es la inversión de la curva de tipos de interés. Normalmente los tipos de interés a corto plazo son menores que los de a largo plazo. Cuando esta brecha se acorta, y más todavía cuando se invierte, significa que los préstamos a corto plazo son más caros que los de a largo plazo. Lo que significa que hay muchas dudas sobre el futuro próximo de la economía, y por eso los que prestan dinero exigen más intereses. Actualmente la curva de tipos en España está casi plana.

Ya digo, la economía está creciendo a buen ritmo. No hay evidencias de problemas, pero sí que hay síntomas de que puede haber futuras dificultades. Con el tiempo iremos confirmándolo o desmintiéndolo. Felices vacaciones

Inmediatez

tiempoLeo en la prensa de esta semana titulares alarmantes sobre el precio del petróleo, que ha alcanzado los 75 dólares el barril, subiendo su precio un 40% en lo que va de año. La razón las sanciones a Irán. Gran catástrofe.

Pero si miramos un poco la evolución del precio esta materia prima vemos que a principios de año estaba a 50 dólares y, efectivamente ha habido una revalorización del 50%. Pero olvidamos que tres meses antes, a principios de octubre de 2018 estaba a 86 dólares, por lo que el precio actual no es sino un precio medio del que ha habido en los últimos años. Si nos vamos un poco más atrás, vemos que en el 2012 el precio llegó a 130 dólares y en 2016 llegó a estar a 25.

¿Por qué entonces estas noticias tan alarmistas, cuando el precio actual es un precio muy normalito? Pues porque los sucesos y las noticias muy recientes nos afecta mucho, y lo que ha pasado hace ya un poco más de tiempo lo solemos tener olvidado. Nos afecta mucho y damos mucha importancia a lo reciente, y sin embargo cosas mucho más importantes ocurridas hace algo más de tiempo las tenemos ya olvidadas.

Ponemos el grito en el cielo si la inflación ha pasado del 1,1% al 1,5% y nos olvidamos que en la década de los 70 casi llegó al 30% y que en los años noventa estaba entre el 5% y el 7%. Algo similar pasa con los tipos de interés.

Dejémonos impresionar menos por la coyuntura del corto plazo y tengamos unos horizontes temporales más largos. Veremos las cosas con más perspectiva y seremos más objetivos. Hasta el jueves que viene.

Inmediatez

atolondramientoDiagnosticar bien una situación es un paso previo para tomar buenas decisiones. Si ante un asunto sobre el que tenemos que decidir algo no conocemos bien el asunto malas decisiones tomaremos sobre él. Muchas veces a la hora de juzgar una situación nos dejamos llevar por lo que ha sucedido en el pasado reciente y no nos damos cuenta que esos sucesos pueden ser anecdóticos si tenemos presente un cuadro más amplio de la situación.

Me explicaré, porque hasta ahora el mensaje está resultando un poco abstracto. Pero lo que quiero decir es muy claro. Como siempre, un ejemplo me servirá para ilustrar el post de esta semana. Una noticia en la prensa de hace unos días alarmaba sobre las consecuencias de la subida del precio del petróleo. Decía “El crudo rebasa los 61 dólares tras subir un 23% en dos semanas” todo apuntaba  una gran catástrofe. Se hunde el mundo.

Efectivamente, el precio del petróleo ha subido de unos 50 dólares a los 61 en quince días. Una barbaridad. Pero si miramos un poco más atrás, con mayor perspectiva, vemos que un mes antes en la primera semana de diciembre ya había rebasado los 60 euros. Y que en todo el 2018 su precio ha fluctuado entre un máximo de 86 dólares en octubre y los mínimos de 50 a finales de año. Si vamos un poco más lejos, en los últimos cinco años el precio ha fluctuado entre los 25 y los 120 dólares. Así que los movimientos de los últimos 15 días son pecata minuta.

Al hacer juicios sobre situaciones debemos fijarnos en un contexto amplio. Evitar que el árbol nos impida ver el bosque. Evitar los nerviosismos de última hora. Un enfado con una persona hay que ponerlo en perspectiva. Una contrariedad en un momento dado también. Igual que las euforias momentáneas. Tengamos amplitud de miras y no nos centremos en lo periférico del momento. Hasta el jueves que viene.

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