Archivo

Archive for the ‘Modos de decidir’ Category

Parece una obviedad, pero no lo es

noviembre 26, 2020 3 comentarios

Tomar decisiones es escoger entre alternativas. Ante una situación podemos tener varias alternativas de actuación. ¿Cómo elegir? Uno puede pensar que cuantas más alternativas tienes mejor, pues tienes más opciones entre las que elegir. Esto es una falacia. Cuantas más alternativas más lío nos hacemos, así que lo primero que hay que hacer es seleccionar unas pocas que sean razonables. Con más de cuatro nos solemos liar.

Cuando tenemos cuatro, o menos, empezamos a descartar las que nos parezcan menos buenas hasta que nos quedamos con dos. Y ahí es cuando interviene la decisión. Cuando tenemos ya dos alternativas identificadas, llamémoslas A y B, hay que fijarse en una de ellas, por ejemplo A. y empezar a ver B que ventajas tiene sobre A y qué inconvenientes tiene (siempre comparado con A). Si son más grandes las ventajas que los inconvenientes escoge B. Si es al revés escoge A.

Parece una tontería esta metodología, pero no lo es, puesto que muchas veces ante tres o cuatro alternativas, vamos viendo las ventajas y los inconvenientes de cada un de ella. Mal. Mal porque las ventajas serán ventajas con respecto a algo y lo mismo los inconvenientes. Serán inconvenientes comparado con algo. Ver ventajas e inconvenientes sin compararlo con algo fijo es hacernos un lio monumental.

Parece elemental el consejo de esta semana, pero cuando ves cómo la gente toma decisiones, te das cuenta que no es elemental. Que la gente se lía mucho comparando desordenadamente no se sabe qué con no se sabe qué.

Un último consejo. Nunca pienses en términos de coste de oportunidad, pues entonces el lío está garantizado. De verdad. Créeme. Fija una alternativa, la A por ejemplo, y mira ventajas e inconvenientes de B comparado con A.

Categorías:Modos de decidir Etiquetas:

Calumnias y buena fama

noviembre 19, 2020 8 comentarios

A veces, en las redes sociales, cuando uno lee una noticia con la que no está de acuerdo, en vez de exponer su opinión, empieza a insultar gratuitamente al autor de la noticia, al protagonista de lo que se cuenta o a un colectivo de personas sobre las que se habla. Hay que tener mucho cuidado con esto. Insultar no ayuda nadie, solo envilece al que insulta y daña al insultado.

Hay que tener mucho cuidado, pues si lo que se dice de alguien es mentira se está calumniando, y esto es una falta muy grave contra las personas. Si lo que se dice es verdad, también hay que tener mucho cuidado, pues se está difamando a esa persona y todos tenemos derecho a la buena fama. No somos perfectos. Todo el mundo mete la pata una vez u otra, y los errores no hay que exponerlos al escrutinio público.

¿Significa esto que hay de pasar por alto los errores de la gente y dejar que los siga cometiendo? No, ni mucho menos, los errores hay que corregirlos, y por tanto hay que decirlos a aquellas personas que pueden ayudar, facilitar u obligar a corregir esos errores. Pero cuidado con dañar la buena fama de la gente.

Si siempre hablas bien de todo el mundo, si evitas airear los errores serás una persona en la que se puede confiar. La gente acudirá a ti a pedir consejo, pues confiarán en ti, y podrás hacer mucho bien. Hasta el jueves que viene.

Coreanizándonos del Norte

noviembre 12, 2020 21 comentarios

La semana pasada un grupo de partidos políticos en España llegó a un totalitario y privador de libertades acuerdo para la financiación de la educación.

Dicen que quien domina el lenguaje domina el debate. El mensaje de esta semana es un claro ejemplo de lo que denunciaba la semana pasada. Estas son las declaraciones de representantes de los partidos que han promovido el acuerdo, y mi correspondiente interpretación:

Político: “Hoy hemos acordado prohibir los conciertos con colegios que separan por sexo. Es un logro muy importante. La privada concertada está sostenida con dinero público. Quien, en pleno Siglo XXI, quiera separar a niños y niñas, que se lo pague de su bolsillo.”

Texto alternativo: “Hoy se ha acordado prohibir los conciertos con colegios que optan por la educación diferenciada. Es un retroceso muy importante. La privada concertada está parcialmente financiada con dinero de TODOS los españoles. Quien, en pleno Siglo XXI, quiera imponer un único modelo educativo, que se vaya a gobernar a un país donde aguanten el autoritarismo y la dictadura.

Político: “Se terminó la segregación por sexos en las escuelas financiadas con fondos públicos. El bloque de Colón crispará e insultará pero no nos devolverán al pasado. Avanzamos.”

Texto alternativo: “Ahogadas las escuelas de las familias que optan por la educación diferenciada. Escuelas parcialmente financiadas por TODOS los españoles. Respetaremos a los que piensan de modo distinto, pero apostaremos siempre por la libertad. Nos están devolviendo al pasado. Retrocedemos.

Dominemos el lenguaje los amantes de la libertad y dominaremos el debate. Por favor, difundir. Yo no quemaré containers, pero iré a cantar “La Estaca” a la sede de los ministerios y de algunos partidos políticos. Hasta el jueves que viene.

Gestión de Pandemias

octubre 29, 2020 8 comentarios

Los directivos de empresas y responsables de organizaciones suelen pensar que tienen que tomar frecuentemente decisiones importantes con información limitada y presión de tiempo. Lo de información limitada es habitual, lo de decisiones importantes es de vez en cuando y lo de presión de tiempo es rara vez.

Las decisiones que tuvieron que tomar en el gobierno de España a los distintos niveles, cuando estalló la pandemia en marzo sí que eran decisiones importantes, con información limitada y presión de tiempo. Hicieron lo que pudieron y no se les podía pedir más en aquellas circunstancias, como ya apunté en su día en este blog.

Sin embargo, no se puede decir lo mismo de las decisiones que se deben tomar para gestionar esta segunda ola de la pandemia. Ya hay más información. Otra cosa es que se esté teniendo en cuenta o no. Siguen siendo decisiones importantes. Pero lo que no ha habido ha sido presión de tiempo.

Me explicaré, ya para finales de junio, cuando parecía controlada la primera ola, se podían haber establecido planes de actuación en función de posibles futuros escenarios. Se podía decir, cuando venga la segunda ola, en cuanto ocurra tal cosa se hará tal actuación en tal lugar. Si ocurre tal otra cosa la actuación deberá ser tal.

Se podían haber diseñado distintas actuaciones en función de distintos escenarios y así evitar el atolondramiento de última hora. Este es uno de los más elementales principios de toma de decisiones y de diseño de estrategias. Esta segunda ola debería habernos pillado mejor preparados. Si las cosas se piensan de antemano hay tiempo para proponer soluciones. Así como exculpé en este blog las actuaciones de los responsables en la primera ola del virus, no puedo hacer lo mismo ahora. Aprendan gestores públicos un poco de estrategia y de toma de decisiones. Hasta el jueves que viene.

Complejidad

Cuando las cosas se dejan sin atender tienden al desorden y a complicarse. En una casa donde vive una familia, con el tiempo empiezan a acumularse cosas, papeles, trastos viejos, que en su día se pensó que algún día podrían servir. En un despacho pasa lo mismo, con el tiempo se acumulan papeles, revistas y documentos, por si acaso.

Todo esto complica las cosas. Una cosa que no se va a utilizar sobra. Si una cosa se guarda ante la remota posibilidad de que sea útil más adelante, seguramente más adelante nunca se utilizará, posiblemente cuando la necesitemos no nos acordemos de que la teníamos en algún lugar. Y si nos acordamos, no conseguimos recordar donde estaba. El coste de adquirirla, seguramente será inferior al coste de tenerla desordenada en algún sitio.

Esto pasa también en las empresas. Conforme crecen los procesos y los modos de hacer las cosas se van complicando. A veces esta complejidad es fruto necesario de este crecimiento, pero otras muchas veces es debido a la complejidad a la que tienden todas las cosas.

En concreto ojo en una empresa cuando crecen las vetas y los beneficios se mantienen estables, no crecen. Posiblemente el desorden y la complejidad están impidiendo que ese incremento de ventas se trasforme en un incremento de beneficios.

Resumen, a nivel personal ordena tu casa, ordena tu lugar de trabajo. Tira cosas viejas. Vivirás mucho más cómodamente. A nivel empresarial, mira si has introducido en tu empresa o en tu departamento una complejidad innecesaria. Hasta el jueves que viene.

Estrategia y táctica

septiembre 24, 2020 6 comentarios

Cuentan de un epitafio en una tumba que decía “Hizo el bien y el mal. El mal lo hizo bien y el bien lo hizo mal”. Es la distinción entre estrategia y táctica. Estrategia es hacer lo que hay que hacer, lo que es bueno y táctica hacer bien lo que se está haciendo.

Lo peor es una buena táctica para una mala estrategia, es decir, hacer muy bien lo que no se debe hacer. Malo es una mala táctica de una buena estrategia. Se hace lo que se debe hacer, pero se hace mal. Es una chapuza. De una mala táctica aplicada a una mala estrategia pude surgir cualquier cosa, y todo por casualidad. A lo mejor surge algo bueno o también algo malo.

En la vida y en la empresa hay que diseñar una buena estrategia y llevarla bien a la práctica diaria con buenas tácticas. Uno tiene que preguntarse en cada momento en el corto y en el largo plazo ¿estoy haciendo lo correcto?, y después preguntarse, ¿lo estoy haciendo bien?

Son consideraciones genéricas las que me han salido en el mensaje de esta semana, pero pueden servir. Felicidades a todas las Mercedes, que en Cataluña hay muchas. Hasta el jueves que viene, que estaré a punto de empezar mis clases.

Con un mal diagnóstico…

Cuando surge un problema hay que intentar resolverlo. Para resolverlo hay que buscar las causas del problema. A veces nos es fácil. Se supone que es tal la causa. Se actúa y se observa que el problema no se ha resuelto y hay que aventurar otra posible causa.

Saber diagnosticar bien las causas de los problemas es una habilidad que no todo el mundo posee. Hay personas con una incapacidad natural de saber por qué pasa lo que pasa. Otras captan muy pronto la situación. Si estamos equivocados en cuál es la causa del problema difícilmente lo solucionaremos, y si el problema se soluciona habrá sido por casualidad y por suerte, pero no por nuestra buena decisión.

El mensaje de esta semana me ha venido a la cabeza porque escuchando las noticias mientras iba en coche al IESE he oído que están estudiando convertir una residencia privada de ancianos de Alcoy en residencia pública, pues en tal residencia han fallecido por el maldito virus más de 70 ancianos, aproximadamente la mitad de los residentes.

Tal número de defunciones indica claramente que hay un problema. La pregunta es ¿la causa del problema es que la residencia es privada? Si no es esa la causa, que el ayuntamiento o la consejería correspondiente asuma su gestión no garantiza que se vaya a resolver. Primero hay que saber por qué ha habido tantos fallecidos en esa residencia, y después saber si convirtiéndola en pública ese problema va a desaparecer.

El suponer que lo público se va a gestionar mejor que lo privado es mucho suponer. Y no digo que no sea este el caso de la residencia de Alcoy. Podría serlo. Lo que digo es que antes de poner remedio a un problema hay que investigar su causa. Parece una perogrullada, pero no lo es a juzgar por la cantidad de veces que yo he visto que se intenta resolver un problema sin pararse antes a pensar en cuál es su causa. Saludos a todos y hasta el jueves que viene.

Conectores

En las relaciones humanas se dan todo tipo de situaciones. Hay personas que se llevan muy bien con unos, pero no con otros. Hay personas que merecen la confianza de unos, y a otros no les inspiran ninguna confianza. Y de esta variedad de situaciones surge el entramado de relaciones en una organización.

Una buena conocida mía, me viene diciendo desde hace tiempo que su hermano no se lleva bien ni con su suegra ni con otra cuñada (hermana de su mujer). Esta conocida mía tomaba partido. Su postura es que su hermano tenía toda la razón y que los problemas surgían por el carácter y las disposiciones de la cuñada y suegra de su hermano.

Yo creo, aunque no conozco ni de primera ni de segunda mano la situación, que ambas partes deben tener algo de responsabilidad de esa mala relación. Sucede siempre, rara vez hay uno que es el totalmente bueno y otro el ogro total. En un par de ocasiones le he comentado a esta conocida mía la oportunidad que tiene de ser mediadora. Por supuesto comprender a su hermano, pero también intentar comprender a la suegra y a la cuñada. Y facilitar el entendimiento. Con un poco de mano izquierda se puede conseguir. Es lo que yo llamo ser un conector.

Los beneficios son muy grandes. Por un lado, se rebaja la tensión del problema e incluso puede llegar a resolverse, que es el objetivo. Pero, por otro lado, el conector consigue generar relaciones de amistad con ambas partes y eso siempre es bueno para unos y para otros, y ser el causante de la solución de un problema entre personas es algo que produce gran satisfacción.

Evidentemente no todo el mundo tiene las características adecuadas para ser un buen conector. Es más, no es fácil serlo. Pero si puedes facilitar el que se resuelva un conflicto entre dos partes, inténtalo. Pero ojo, ser conector es una cosa muy distinta a ser un manipulador. Un conector sin muy buenas intenciones puede convertirse en manipulador, y eso es destructivo. Ánimo y a ayudar a la gente. Hasta la semana que viene.

Perspectivas Económicas

coronavirusEn estas semanas de confinamiento, desde diversos lugares me han pedido a ver si podía darles una conferencia-coloquio telemáticamente. He dado varias, e irremediablemente me han preguntado cómo veía el futuro económico de España. Del crecimiento económico ya hablé en un post hace unas semanas. Ahora podemos aventurar algo más ya que tenemos algo más de información sobre lo que está pasando.

Caben dos escenarios. El primero es que cuanto antes nos pongamos a trabajar y recuperemos pronto todo lo perdido. En ese caso, la caída del PIB en España este año 2020 será muy pronunciada. Dos o tres meses de paro no perdonan. Pero habrá pronta recuperación, 2021 será un año de crecimiento y el 2022 estaremos ya a pleno gas.

Otro escenario es que las empresas tarden en volver a la actividad normal, de modo que muchas de ellas tengan que cerrar. No olvidemos que la inmensa mayoría de empresas en España son Pymes. En ese caso habrá mucho paro a corto y medio plazo, y la recuperación tardará en llegar.

¿En cuál de los dos escenarios nos vamos a encontrar? Pues no lo sé, pero parece que los últimos días el gobierno de España está muy interesado en volver a la normalidad y nos va a dejar ir a trabajar. Está acelerando la vuelta a la normalidad y va a permitir que nos visiten los turistas, por lo que aventuro que nos encontraremos en el primer escenario, la crisis económica habrá sido profunda pero corta.

Bueno todo esto con permiso del virus si no vuelve a hacer de las suyas este otoño o invierno. Pero supongo que si reaparece no pillará mejor preparados. Eso espero. Mi previsión final es que 2020 lo terminaremos con una caída del PIB de en torno al 10%. Os dejo otro video que me hicieron durante el confinamiento.

Se ha complicado todo

Paz¿Qué hacemos con los niños todo el día en casa? ¿Cómo atiendo el trabajo telemáticamente cuando no lo había hecho anteriormente? No sé cómo hacerlo y no se dan las condiciones adecuadas. No lo tengo fácil el consultar asuntos con mis colegas.

Efectivamente, todo esto está pasando estos días. Una situación nueva que no es nada placentera. Estamos perdiendo control de muchas cosas que dábamos por garantizadas. ¿Qué podemos hacer en estas condiciones? Hay una cosa que podemos hacer: ser pacificadores. Antes los problemas pequeños y grandes que surgen del confinamiento a que estamos sometidos en medio mundo, seamos pacificadores. No echemos leña al fuego ante los contratiempos que surjan. A nivel familiar y en nuestro entorno de trabajo.

Por otro lado, esta paralización está afectando profundamente a muchas empresas. Las dificultades están siendo grandes y lo van a ser más todavía. Arrimemos el hombro en nuestra empresa. No es el momento de exigir derechos. Actuemos como lo están haciendo los profesionales de la sanidad. Su único afán es curar y atender a los enfermos, sin pensar en derechos ni obligaciones.

Si somos clientes de una empresa no seamos exigentes con el servicio que ahora quizá pueden no estar dando. No es porque no quieran. Es porque no pueden. Seamos comprensivos. Si todos colaboramos pasaremos mejor este trance. Pregúntate qué es lo que quieres ser: una persona que aporta soluciones o una persona que complica más las cosas. Lo que estoy viendo en todas partes estos días es solidaridad de unos con otros. Sigamos así. Que pase pronto todo esto.

A %d blogueros les gusta esto: