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Archive for the ‘Modos de decidir’ Category

Pan para hoy… hambre para mañana

Ya sé de dos empresas donde ya sé que ha pasado esto. Con el afán de recortar costes por las dificultades causadas por la pandemia despidieron a algunas personas. El trabajo que desempeñaban estas personas fue distribuido entre los que quedaban en la empresa. Lo que pasa, y pasaba en las dos empresas, es que una de las cosas que hacía una de las personas despedidas, requería experiencia y saber hacer, y no había nadie en la empresa con ese expertise. Ese trabajo a realizar era de poca visibilidad, pero fundamental en la empresa. Total, un caos.

Resulta que se aliviaron los costes de la empresa, pero destruyendo activos muy importantes, el conocimiento acumulado durante años por algunos empleados. Es un problema de cortoplacismo. Se ve la ventaja de tener que pagar menos nóminas, pero uno no cae en la cuenta de lo que va a pasar cuando esas personas despedidas no estén realizando el trabajo que hacían.

Los activos más importantes de las empresas no son los activos tangibles. Son los conocimientos, la experiencia, el compromiso de sus empleados. Y son esos activos los que hay que cuidar. Los otros activos, los tangibles, habitualmente se pueden comprar con dinero. Y como decía un buen amigo mío, que era sabio, todo lo que se puede comprar con dinero es barato.

Total, estas empresas a las que me refería al principio tenían pan en su momento, pero ahora están pasando mucha hambre y algo de arrepentimiento. Lástima que haya que aprender a base de errores ¿No sería mejor razonar antes de lanzarse sin pensar en las consecuencias? Hasta el jueves que viene.

Al mal tiempo… ¡Feliz año nuevo!

diciembre 31, 2020 11 comentarios

Nadie se podía imaginar hace un año lo que nos depararía este 2020. Todos hemos pasado muchas dificultades. Dificultades objetivas. Lo que ya no es objetivo es el modo como abordamos las dificultades. Unos han sido capaces de ver el lado positivo de las cosas y otros han profundizado en su desgracia.

Con mucha incertidumbre nos enfrentamos al 2021. Pasaremos por circunstancias que ahora no podemos prever. Habrá momentos buenos y momentos malos. Esto es de las pocas cosas seguras que sabemos. Preparémonos para ver el lado positivo de las cosas. Además, si lo pensamos un poco seguro que nos han sucedido cosas muy buenas este año. Yo podría contar bastantes.

Si por estar contrariados se solucionara algún problema, mi consejo para este próximo año sería que te enfadaras ante las dificultades. Pero esa actitud no soluciona nada. Afrontar las dificultades con optimismo y con un modo positivo no hace que las dificultades se solucionan, pero si que las abordemos mejor. Nos sentiremos mejor nosotros y nuestros allegados. Al mal tiempo buena cara. Feliz 2021 que vendrá lleno de oportunidades

¿Prisas o falta de planificación?

diciembre 3, 2020 2 comentarios

Se ve frecuentemente a los directivos muy estresados con muchos asuntos importantes entre manos, muy atareados y siempre con cosas importantes. La primera reflexión es que, si uno siempre está haciendo cosas importantes, estas dejan de ser importantes y pasan a ser normales.

Por otro lado, si con frecuencia un jefe se ve desbordado puede ser por falta de planificación. Si nos paramos a pensar podemos anticipar futuras cosas que nos pueden pasar y hacer planes para cada cosa, y cuando se presente una situación ya tenemos pensado de antemano como hay que actuar, y evitamos las prisas y los atolondramientos.

En la primera ola de la actual pandemia en marzo y abril de este año, lo que ocurrió pilló por sorpresa a muchos. Se hizo lo que se pudo y ya fue suficiente. Pero la segunda ola iniciada a finales de agosto y principios de septiembre debía haber pillado más preparados a los que gestionan la situación.  No perder el tiempo discutiendo lo que hay que hacer y ponerse a hacer lo que de antemano se ha juzgado como lo mejor.

¿Se tienen pensados los futuros posibles escenarios para después de navidad? ¿Se tiene pensado qué hacer en función de si ocurre una cosa u otra? ¿o se volverá a discusiones medio sanitarias medio de poder político? Saludos y hasta el jueves que viene. Os dejo un video donde explico un índice que estamos elaborando sobre la situación de la pandemia

 

Parece una obviedad, pero no lo es

noviembre 26, 2020 10 comentarios

Tomar decisiones es escoger entre alternativas. Ante una situación podemos tener varias alternativas de actuación. ¿Cómo elegir? Uno puede pensar que cuantas más alternativas tienes mejor, pues tienes más opciones entre las que elegir. Esto es una falacia. Cuantas más alternativas más lío nos hacemos, así que lo primero que hay que hacer es seleccionar unas pocas que sean razonables. Con más de cuatro nos solemos liar.

Cuando tenemos cuatro, o menos, empezamos a descartar las que nos parezcan menos buenas hasta que nos quedamos con dos. Y ahí es cuando interviene la decisión. Cuando tenemos ya dos alternativas identificadas, llamémoslas A y B, hay que fijarse en una de ellas, por ejemplo A. y empezar a ver B que ventajas tiene sobre A y qué inconvenientes tiene (siempre comparado con A). Si son más grandes las ventajas que los inconvenientes escoge B. Si es al revés escoge A.

Parece una tontería esta metodología, pero no lo es, puesto que muchas veces ante tres o cuatro alternativas, vamos viendo las ventajas y los inconvenientes de cada un de ella. Mal. Mal porque las ventajas serán ventajas con respecto a algo y lo mismo los inconvenientes. Serán inconvenientes comparado con algo. Ver ventajas e inconvenientes sin compararlo con algo fijo es hacernos un lio monumental.

Parece elemental el consejo de esta semana, pero cuando ves cómo la gente toma decisiones, te das cuenta que no es elemental. Que la gente se lía mucho comparando desordenadamente no se sabe qué con no se sabe qué.

Un último consejo. Nunca pienses en términos de coste de oportunidad, pues entonces el lío está garantizado. De verdad. Créeme. Fija una alternativa, la A por ejemplo, y mira ventajas e inconvenientes de B comparado con A.

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Calumnias y buena fama

noviembre 19, 2020 10 comentarios

A veces, en las redes sociales, cuando uno lee una noticia con la que no está de acuerdo, en vez de exponer su opinión, empieza a insultar gratuitamente al autor de la noticia, al protagonista de lo que se cuenta o a un colectivo de personas sobre las que se habla. Hay que tener mucho cuidado con esto. Insultar no ayuda nadie, solo envilece al que insulta y daña al insultado.

Hay que tener mucho cuidado, pues si lo que se dice de alguien es mentira se está calumniando, y esto es una falta muy grave contra las personas. Si lo que se dice es verdad, también hay que tener mucho cuidado, pues se está difamando a esa persona y todos tenemos derecho a la buena fama. No somos perfectos. Todo el mundo mete la pata una vez u otra, y los errores no hay que exponerlos al escrutinio público.

¿Significa esto que hay de pasar por alto los errores de la gente y dejar que los siga cometiendo? No, ni mucho menos, los errores hay que corregirlos, y por tanto hay que decirlos a aquellas personas que pueden ayudar, facilitar u obligar a corregir esos errores. Pero cuidado con dañar la buena fama de la gente.

Si siempre hablas bien de todo el mundo, si evitas airear los errores serás una persona en la que se puede confiar. La gente acudirá a ti a pedir consejo, pues confiarán en ti, y podrás hacer mucho bien. Hasta el jueves que viene.

Coreanizándonos del Norte

noviembre 12, 2020 21 comentarios

La semana pasada un grupo de partidos políticos en España llegó a un totalitario y privador de libertades acuerdo para la financiación de la educación.

Dicen que quien domina el lenguaje domina el debate. El mensaje de esta semana es un claro ejemplo de lo que denunciaba la semana pasada. Estas son las declaraciones de representantes de los partidos que han promovido el acuerdo, y mi correspondiente interpretación:

Político: “Hoy hemos acordado prohibir los conciertos con colegios que separan por sexo. Es un logro muy importante. La privada concertada está sostenida con dinero público. Quien, en pleno Siglo XXI, quiera separar a niños y niñas, que se lo pague de su bolsillo.”

Texto alternativo: “Hoy se ha acordado prohibir los conciertos con colegios que optan por la educación diferenciada. Es un retroceso muy importante. La privada concertada está parcialmente financiada con dinero de TODOS los españoles. Quien, en pleno Siglo XXI, quiera imponer un único modelo educativo, que se vaya a gobernar a un país donde aguanten el autoritarismo y la dictadura.

Político: “Se terminó la segregación por sexos en las escuelas financiadas con fondos públicos. El bloque de Colón crispará e insultará pero no nos devolverán al pasado. Avanzamos.”

Texto alternativo: “Ahogadas las escuelas de las familias que optan por la educación diferenciada. Escuelas parcialmente financiadas por TODOS los españoles. Respetaremos a los que piensan de modo distinto, pero apostaremos siempre por la libertad. Nos están devolviendo al pasado. Retrocedemos.

Dominemos el lenguaje los amantes de la libertad y dominaremos el debate. Por favor, difundir. Yo no quemaré containers, pero iré a cantar “La Estaca” a la sede de los ministerios y de algunos partidos políticos. Hasta el jueves que viene.

Gestión de Pandemias

octubre 29, 2020 8 comentarios

Los directivos de empresas y responsables de organizaciones suelen pensar que tienen que tomar frecuentemente decisiones importantes con información limitada y presión de tiempo. Lo de información limitada es habitual, lo de decisiones importantes es de vez en cuando y lo de presión de tiempo es rara vez.

Las decisiones que tuvieron que tomar en el gobierno de España a los distintos niveles, cuando estalló la pandemia en marzo sí que eran decisiones importantes, con información limitada y presión de tiempo. Hicieron lo que pudieron y no se les podía pedir más en aquellas circunstancias, como ya apunté en su día en este blog.

Sin embargo, no se puede decir lo mismo de las decisiones que se deben tomar para gestionar esta segunda ola de la pandemia. Ya hay más información. Otra cosa es que se esté teniendo en cuenta o no. Siguen siendo decisiones importantes. Pero lo que no ha habido ha sido presión de tiempo.

Me explicaré, ya para finales de junio, cuando parecía controlada la primera ola, se podían haber establecido planes de actuación en función de posibles futuros escenarios. Se podía decir, cuando venga la segunda ola, en cuanto ocurra tal cosa se hará tal actuación en tal lugar. Si ocurre tal otra cosa la actuación deberá ser tal.

Se podían haber diseñado distintas actuaciones en función de distintos escenarios y así evitar el atolondramiento de última hora. Este es uno de los más elementales principios de toma de decisiones y de diseño de estrategias. Esta segunda ola debería habernos pillado mejor preparados. Si las cosas se piensan de antemano hay tiempo para proponer soluciones. Así como exculpé en este blog las actuaciones de los responsables en la primera ola del virus, no puedo hacer lo mismo ahora. Aprendan gestores públicos un poco de estrategia y de toma de decisiones. Hasta el jueves que viene.

Complejidad

Cuando las cosas se dejan sin atender tienden al desorden y a complicarse. En una casa donde vive una familia, con el tiempo empiezan a acumularse cosas, papeles, trastos viejos, que en su día se pensó que algún día podrían servir. En un despacho pasa lo mismo, con el tiempo se acumulan papeles, revistas y documentos, por si acaso.

Todo esto complica las cosas. Una cosa que no se va a utilizar sobra. Si una cosa se guarda ante la remota posibilidad de que sea útil más adelante, seguramente más adelante nunca se utilizará, posiblemente cuando la necesitemos no nos acordemos de que la teníamos en algún lugar. Y si nos acordamos, no conseguimos recordar donde estaba. El coste de adquirirla, seguramente será inferior al coste de tenerla desordenada en algún sitio.

Esto pasa también en las empresas. Conforme crecen los procesos y los modos de hacer las cosas se van complicando. A veces esta complejidad es fruto necesario de este crecimiento, pero otras muchas veces es debido a la complejidad a la que tienden todas las cosas.

En concreto ojo en una empresa cuando crecen las vetas y los beneficios se mantienen estables, no crecen. Posiblemente el desorden y la complejidad están impidiendo que ese incremento de ventas se trasforme en un incremento de beneficios.

Resumen, a nivel personal ordena tu casa, ordena tu lugar de trabajo. Tira cosas viejas. Vivirás mucho más cómodamente. A nivel empresarial, mira si has introducido en tu empresa o en tu departamento una complejidad innecesaria. Hasta el jueves que viene.

Estrategia y táctica

septiembre 24, 2020 6 comentarios

Cuentan de un epitafio en una tumba que decía “Hizo el bien y el mal. El mal lo hizo bien y el bien lo hizo mal”. Es la distinción entre estrategia y táctica. Estrategia es hacer lo que hay que hacer, lo que es bueno y táctica hacer bien lo que se está haciendo.

Lo peor es una buena táctica para una mala estrategia, es decir, hacer muy bien lo que no se debe hacer. Malo es una mala táctica de una buena estrategia. Se hace lo que se debe hacer, pero se hace mal. Es una chapuza. De una mala táctica aplicada a una mala estrategia pude surgir cualquier cosa, y todo por casualidad. A lo mejor surge algo bueno o también algo malo.

En la vida y en la empresa hay que diseñar una buena estrategia y llevarla bien a la práctica diaria con buenas tácticas. Uno tiene que preguntarse en cada momento en el corto y en el largo plazo ¿estoy haciendo lo correcto?, y después preguntarse, ¿lo estoy haciendo bien?

Son consideraciones genéricas las que me han salido en el mensaje de esta semana, pero pueden servir. Felicidades a todas las Mercedes, que en Cataluña hay muchas. Hasta el jueves que viene, que estaré a punto de empezar mis clases.

Con un mal diagnóstico…

Cuando surge un problema hay que intentar resolverlo. Para resolverlo hay que buscar las causas del problema. A veces nos es fácil. Se supone que es tal la causa. Se actúa y se observa que el problema no se ha resuelto y hay que aventurar otra posible causa.

Saber diagnosticar bien las causas de los problemas es una habilidad que no todo el mundo posee. Hay personas con una incapacidad natural de saber por qué pasa lo que pasa. Otras captan muy pronto la situación. Si estamos equivocados en cuál es la causa del problema difícilmente lo solucionaremos, y si el problema se soluciona habrá sido por casualidad y por suerte, pero no por nuestra buena decisión.

El mensaje de esta semana me ha venido a la cabeza porque escuchando las noticias mientras iba en coche al IESE he oído que están estudiando convertir una residencia privada de ancianos de Alcoy en residencia pública, pues en tal residencia han fallecido por el maldito virus más de 70 ancianos, aproximadamente la mitad de los residentes.

Tal número de defunciones indica claramente que hay un problema. La pregunta es ¿la causa del problema es que la residencia es privada? Si no es esa la causa, que el ayuntamiento o la consejería correspondiente asuma su gestión no garantiza que se vaya a resolver. Primero hay que saber por qué ha habido tantos fallecidos en esa residencia, y después saber si convirtiéndola en pública ese problema va a desaparecer.

El suponer que lo público se va a gestionar mejor que lo privado es mucho suponer. Y no digo que no sea este el caso de la residencia de Alcoy. Podría serlo. Lo que digo es que antes de poner remedio a un problema hay que investigar su causa. Parece una perogrullada, pero no lo es a juzgar por la cantidad de veces que yo he visto que se intenta resolver un problema sin pararse antes a pensar en cuál es su causa. Saludos a todos y hasta el jueves que viene.

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