Queridos amigos,
Continuando con la reflexión de las últimas semanas sobre cómo afrontar tiempos difíciles en la empresa, hoy abordo un error frecuente en muchos equipos directivos: confiar en que los problemas desaparecerán solos.
A veces las dificultades requieren afrontar cambios incómodos y tomar decisiones difíciles. Ignorar las causas reales solo acaba agravando la situación.
Reflexiono sobre ello en el nuevo post de *Toma de Decisiones*.
Un cordial saludo,
Miguel Ángel
Mucha gente piensa que la empresa existe para maximizar beneficios. Creo que es un error. La finalidad de la empresa es servir bien a clientes concretos, y eso depende, en parte, del compromiso de su gente. Los beneficios llegan como consecuencia.
En este nuevo post de mi blog Toma de Decisiones reflexiono sobre tres elementos surgidos en una conversación reciente con directivos: claridad en los objetivos, buena información y creatividad en las posibles soluciones. La inteligencia artificial cambiará muchas cosas, pero decidir bien seguirá siendo una tarea del directivo.
Comparto en mi post de esta semana un nuevo libro que acabo de publicar, junto con dos coautoras, Nuria Chinchilla y Pilar García Lombardía: “Decidir bien Cómo nuestras decisiones configuran nuestro futuro”. El 23 de abril celebramos el día del libro. Es una buena ocasión para reflexionar sobre cómo nuestras decisiones configuran lo que somos. De esto es lo que tratamos en el libro y lo expongo en el mensaje de esta semana.
Para decidir bien necesitamos información, pero no toda información es útil. Buscar datos sin criterio puede llevarnos al autoengaño o a gastar recursos inútilmente. El verdadero reto está en saber qué información necesitamos y estar dispuestos a cuestionar nuestras propias ideas. Reflexiono sobre ello en el nuevo post.
Ante la incertidumbre, la toma de decisiones puramente racional es difícil de aplicar. Conozca los cuatro métodos más habituales para decidir (desde el análisis lógico hasta la imitación o la conveniencia) y por qué, sea cual sea el camino elegido, siempre tendemos a justificarlo como el único racional.
A veces una innovación tecnológica mejora claramente un producto, pero cubre necesidades que el usuario no tiene. Descubra la diferencia entre innovación incremental y disruptiva y cuál es la pregunta clave que debe hacerse antes de lanzar cualquier novedad al mercado.
Cuando una empresa está dirigida por controladores, los procesos gobiernan y se vuelven burocracia. Descubra las ventajas y riesgos de los cuatro perfiles directivos (creativo, racional, idealista y controlador) y por qué un buen líder necesita la prudencia para saber cuándo saltarse el procedimiento.
¿Sabes qué perfil predomina en tu estilo de dirección? Descubre los cuatro tipos de directivos más frecuentes y por qué rodearse de personas con perfiles complementarios —aunque dificulte el entendimiento inicial— es una de las claves principales para tomar mejores decisiones en tu organización.
La educación es un servicio público y debe ser accesible para todos. Pero una cuestión distinta es quién debe prestarla. Reflexiono sobre la diferencia entre servicio público y financiación pública y sobre cómo esa distinción afecta a la libertad de elección de las familias.