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Archive for the ‘Modos de decidir’ Category

Decisiones en caliente

enfadoMe pide uno de los lectores del blog que hable de las decisiones tomadas en caliente. Se refiere con ello a las decisiones que son fruto de un suceso repentino que provoca en nosotros que las emociones se disparen. Sean estas emociones de ira, alegría, rabia, dolor, o de cualquier otro tipo.

Rara vez las decisiones tomadas en caliente son buenas decisiones. Una decisión así se produce por un acontecimiento que nos turba y que hace que nos precipitemos al decidir. Pero ya hemos comentado otras veces que pocas veces las situaciones requieren una actuación inmediata, por lo que suele ser mejor dejar correr el tiempo y cuando tengamos la cabeza menos caliente, entonces actuar. Si es que hay que actuar, que muchas veces no habrá que hacer nada.

De esta manera evitaremos muchas veces tener que arrepentirnos de haber hecho algo que después de reflexionar pensamos que mejor sería no haberlo hecho.

Esto sirve también para cuando nos llega un email y lo contestamos en seguida. Al cabo de un rato nos arrepentimos de lo que hemos contestado. Los emails, whatapps y otros medios de comunicación hay que contestarlos pero salvo que sean de asuntos triviales, dejarlos reposar y leerlos más tarde o al día siguiente. Muchas veces nos damos cuenta de que lo que habíamos escrito inicialmente era fruto de la ira o de un enfado inicial, que lo único que hace es provocar un lio más grande.

Con las decisiones tomadas en caliente y los correos contestados de inmediato, en vez de resolver el problema que surge, lo que con frecuencia hacen es generar conflictos personales, y así es muy difícil entenderse. Consejo, no te precipites. Piensa dos veces lo que dices y lo que haces para no tener que arrepentirnos posteriormente.

Feliz vuelta de vacaciones para todos y volvemos a vernos el jueves que viene.

Atontamiento


smart phoneMe pregunto si nos estamos volviendo tontos.
Hemos debido traspasar nuestra inteligencia a los “smart phones”, a los teléfonos inteligentes, y nosotros nos hemos quedado sin ella.

Lo digo porque es muy habitual ver por la calle, sobre todo en el metro y en los transportes públicos, y en muchos otros sitios a la gente con la mirada fija en las pantallitas. Y no es que sean algunos. Son la mayoría. En un vagón de metro con 20 personas fácilmente hay 18 mirando el teléfono. ¿Qué estarán mirando? Me pregunto yo.

Hay una necesidad conpulsiva de estar consultando el teléfono. Yo me pregunto ¿Qué es lo que la gente consulta? ¿No es más enriquecedora la posibilidad de tratar con otras personas?

No a la pantalla. Uno puede acabar esclavizado por el teléfono. Obsesionado con consultarlo. Y se está perdiendo numerosas enriquecedoras experiencias vitales. Disfrutar de muchas otras cosas que ofrece el mundo. Además se le presta atención con una intensidad sorprendente. Pasas al lado de una persona que está consultando el teléfono y ni se entera que estás pasando a su lado.

La necesidad de estar continuamente conectado genera una necesidad de inmediatez. Cuando alguien contacta contigo espera respuesta inmediata. Espera que esté todo el día pendiente del teléfono.

Yo prefiero la relación personal con los demás. Me niego a estar todo el día enganchado el móvil. No esperéis de mi respuesta inmediata. No la doy. Felices vacaciones y hasta la semana que viene. Yo os escribo desde Galicia, donde estoy pasando unos días de descanso (con muy poco uso del móvil).

Personalidad

estrategiaLas empresas lo que han de hacer es ofrecer un producto o servicio que satisfaga una necesidad real de clientes. Y cuando mejor lo haga mejor empresa será y como consecuencia, si lo hace suficientemente bien, ganará dinero. Pero a veces, lo he visto en declaraciones de directivos y artículos escritos por profesores, parece que de lo que se trata es de batir a los competidores, hundirlos. Y parece que más que tener una buena estrategia lo único que les importa es aniquilar al contrario. Esto es una falta de personalidad.

Pasa también en política. Parece que hay partidos políticos que en vez de tener propuestas lo único que les preocupa es desbancar al partido que está gobernando. Me parece que esto es un error. Los partidos que pretenden gobernar lo que tienen que hacer es trabajar un buen programa, entusiasmar a los votantes y una vez que consiguen gobernar desarrollar ese atractivo programa. Si su único plan es derrotar al partido que gobierna, una vez derrotado ¿qué van a hacer? ¿Qué programa tienen?

Está bien que apunten las carencias del partido rival, pero sobre todo lo que han de hacer es propuestas, programa político. Agradecería que no se viera en el mensaje de esta semana ideología política, que no la hay. De lo que escribo lo he visto en partidos políticos de unos y otros colores, y también lo he visto en empresas sin estrategia que parecen pollos descabezados cuyo único objetivo es descalificar a los competidores.

No. Cuanto mejor lo haga un competidor, mejor tendré que organizarme para salir adelante. Mejor tendré que ingeniármelas. Las empresas mejores son aquellas que tienen muy buenos competidores. Hasta el jueves que viene.

Intereses Creados y Toma de Decisiones

aprender inglesOjo a los intereses creados que nos pueden hacer tomar malas decisiones. Un directivo que no domina el inglés puede ser reacio a la internacionalización de su empresa y esgrimir para ello razones estratégicas: “Nosotros lo que sabemos hacer bien es vender en nuestro país. No somos suficientemente competitivos para vender en el extranjero. Sería un modo de despilfarrar recursos”.

Por otro lado un fumador podría oponerse a leyes que impidieran fumar dentro de los edificios argumentando que el nivel de humo no afecta ni a la salud ni al bienestar de las personas. Son solo altos niveles de concentración de humo lo que resulta molesto.

Pues no. Esos razonamientos generan duda. ¿Realmente cree que no es bueno para la empresa salir a vender al extranjero, o es que tiene miedo poner al descubierto su carencia de nivel de inglés? ¿Realmente piensa que el humo no es ni perjudicial ni molesto o es que usted no puede pasar sin fumar?

Uno gana autoridad y prestigio cuando defiende cosas que cree que son buenas para la empresa aunque a nivel personal no le sean muy favorables. Defender un plan de acción en el que tengo algún interés personal es sospechoso. Y no solemos darnos cuenta de esta situación. El interés personal nos ofusca y nos hace pensar que realmente eso es lo más conveniente. Un autoengaño del que no somos conscientes.

Os recuerdo que este domingo 23 ede abril, fiesta de Sant Jordi, Pablo Maella y yo estaremos firmando libros, el nuevo que acabamos de publicar, en la librería Garbí de Barcelona, en la Via Augusta 9, de 12.00 a 13.00. Pasaté por ahí si estás en Barcelona y nos saludamos. hasta el domingo.

Doing Good Doing Well

responsabilidadCada año, los alumnos del master del IESE organizan un congreso de dos días titulado “Doing Good Doing Well” que en roman paladino significa “Hacer el bien haciendo las cosas bien”. Es un congreso donde se debate y se muestran modos de organizar las compañías de modo que sean responsables primero con ellas mismas, sus empleados, con los clientes y con la sociedad en general, esto sí, siendo competentes en el modo de hacer las cosas. Todo lo contrario a ser bondadosos.

Es muy reconfortante ver cómo poco a poco el nefasto principio de maximización de beneficios que ha imperado durante los últimos treinta años va quedándose anticuado por los desastres que produce a medio y largo plazo y está dando paso a un modo responsable de dirigir la empresa.

Bill Gates ha sido uno de los adalides en cuanto a la responsabilidad solidaria. El alabado Jack Welch, que dirigió General Electric durante veinte años, y fue idolatrizado por su eficacia como directivo, al final se bajó del burro y admitió que la estrategia de maximización de beneficios era una de los modos más estúpidos de dirigir una empresa. Admitió su error. Admitió que maximizar beneficios no es ninguna estrategia, es un resultado.

Se ven en el mundo de la dirección de empresas unos brotes verdes. Parece que se impone el hacer las cosas bien, y si se hacen bien, ya vendrán los beneficios. Seguiré hablando de esto la semana que viene.

Alguien preguntará ¿Por qué el título del congreso lo ponen en inglés estos del IESE, y no en Román paladino? Pues muy sencillo, porque nuestros alumnos del Master proceden de 60 países distintos. Solo el 15% vienen de España, y porque a este congreso asisten alumnos de programas Master de escuelas de negocios de todo el mundo. Hasta el jueves que viene.

Fracasa pronto y rápido

ExitoEste es el consejo que dan a los que empiezan un nuevo negocio. Fracasa pronto y rápido. Sirve también para muchas circunstancias en la vida ordinaria. Cuando se acomete algo nuevo es muy difícil que las cosas salgan bien a la primera. Lo ordinario es que al principio salga algo mal y haya que ir rectificando.

Lo peor es cuando uno diseña un plan y se compromete con él a toda costa, y le falta la flexibilidad para rectificar, reorientar el plan y cambiar las cosas que haya que cambiar. El caso paradigmático es el Concorde, que cruzaba el Atlántico en unas 3 horas. Perdió dinero desde el principio. Pues no, siguió funcionando durante 28 años. Algo había que haber hecho antes.

Como es improbable que las cosas salgan según teníamos previsto, lo mejor es que las dificultades salgan pronto y rápidamente, y tener la flexibilidad mental para rectificar los planes. Esto no es un fracaso, es ir aprendiendo conforme se hacen las cosas

Además, el temor al fracaso hace que no fomentemos la iniciativa, que dejemos de hacer muchas cosas, que nos paralicemos y dejemos las cosas como están. Conformismo. Pero esto es llevar una vida pasiva, dejando que sean las circunstancias las que orienten nuestra vida.

No, hay que tener iniciativa, no tener miedo a equivocarnos. Cuando nos equivocamos rectificamos y seguimos adelante, y cuanto antes nos equivoquemos más fácil será rectificar. Hasta el jueves que viene.

 

 

Menudo follón

EspañaMenudo follón que hay en la política española. Llevamos casi un año sin gobierno. Los políticos se pasan el día discutiendo y no se ponen de acuerdo. Pero esto no está afectando nada a nuestra vida ni a nuestra economía.

No pasó nada cuando a principios de 2016 el presidente en funciones de España rechazó ser sometido a investidura para llegar a presidente de gobierno, ni cuando dos partidos de la oposición hicieron un pacto para que uno de ellos liderara el gobierno, ni cuando falló esta propuesta de gobierno por parte de esta coalición, ni cuando hubo que convocar segundas elecciones, ni cuando se supieron los resultados de las segundas elecciones el pasado verano, ni cuando el candidato a presidente no salió elegido tras estas segundas elecciones..

Tampoco pasó nada cuando en enero del 2016 estuvieron a punto de repetirse las elecciones al parlamento catalán, ni después de los resultados de dos elecciones autonómicas hace 10 días, Ni tras la reciente dimisión del lider del partido de la oposición Ninguno de estos acontecimientos ha afectado a la economía española. La bolsa española apenas ha reaccionado a estos acontecimientos, ni la deuda española, ni el precio del petróleo, ni el tipo de cambio dólar euro, ni la entrada de turistas en España, ni los niveles de los precios, ni ninguna variable económica se ha visto afectada.

¿Qué es pues lo que produce terremotos en la economía española, en la bolsa en el precio del petróleo, en los tipos de cambio de las monedas, en la deuda de los países, etc.? Muy sencillo: la coyuntura internacional. Cuando en el verano del 2015 el gobierno chino devaluó en tres etapas su moneda, el yuan, gran tormenta en todos los mercados. Cuando en agosto del 2015 y después en enero de 2016 surgieron dudas sobre una posible intensa desaceleración de la economía china, gran tormenta en todos los mercados. Cuando el Brexit en junio de este año, gran tormenta en todos los mercados, la bolsa española llegó a bajar el día siguiente un 12%.

Conclusión, lo que afecta a la economía española no son los asuntos internos, ya sean políticos o económicos, sino la situación internacional. Más allá del circo mediático que supone la situación política en España, lo que de verdad nos influye es lo que pasa fuera de nuestras fronteras. Quizá la semana que viene hable de cómo veo las perspectivas económicas en España. Hasta el jueves que viene y gracias por seguir leyendo y comentando el blog.

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