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Archive for the ‘Economía’ Category

Más sobre información económica

noviembre 25, 2021 2 comentarios

Leo a veces en la prensa o escucho en la radio noticias sobre el euro, que gana posiciones sobre el dólar, que sube su valor, noticias que muestran satisfacción. Como si un euro fuerte fuera una buena noticia. En general un euro fuerte no es una buena noticia. Las empresas que quieren exportar venden productos a sus clientes extranjeros que tienen que pagarlos en euros. Si el euro se aprecia, estos productos salen más caros a estos clientes y por tanto venden menos.

Una empresa va mejor cuantos más clientes, de los buenos, tiene. Clientes de los buenos, que pagan y que generan beneficios. Si una empresa además de vender en su país vende fuera, tendrá más actividad y por lo tanto irá mejor. Las economías que exportan suelen ser mejores que las que venden solo internamente. Pero para eso hace falta que la moneda no sea muy fuerte. Si el euro está fuerte vendrán menos turistas a visitar nuestro país.

Cierto que una moneda menos fuerte dificulta las importaciones. Hay que pagar lo que se importa en moneda del país del que de importa y si nuestra moneda vale menos, salen más caros estos productos. Pero una economía que importa mucho y exporta poco es una economía débil.

Esto no significa que una moneda cuanto menos fuerte mejor. Ni mucho menos. Si un país tiene que pedir prestado a financiadores extranjeros, tendrá que devolverles algún día su préstamo y si la moneda se deprecia estos préstamos estarán saliendo más caros. También la fortaleza o debilidad de una moneda tiene implicaciones en a inflación. Lo mejor es un equilibrio, pero alegrarse porque el euro está fuerte y está subiendo de precio es no saber de qué va la película. Hasta el jueves que viene.

Predicciones económicas

noviembre 18, 2021 6 comentarios

Me sorprende la insensatez de quienes hacen predicciones económicas o, si fuera el caso de los periodistas que las malinterpretan. Pero en este caso me parece que no son los periodistas. Leo en la prensa “Máxima vigilancia al fantasma de la inflación”. El 12 de noviembre se publica la tasa anual de inflación en la Unión Europea en octubre, que resulta ser del 4,1%. En España está en el 5,4%. A continuación, en el cuerpo de la noticia dice que aun así se espera que la inflación este año sea del 2,4%.

¿Cómo puede ser esto? Los precios llevan meses subiendo y no hay expectativas de que se moderen. ¿Cómo van a bajar un 2,7% en estos dos meses que faltan para que termine el año? Es como si en una carrera olímpica de 10 kilómetros, a falta de un kilómetro el ganador llevara al último 40 segundos y el comentarista dijera que el último parece que va a llegar a 40 segundos por delante del que ahora va primero.

No sé lo que va a hacer la inflación en España en el futuro, así que mi previsión es un “no lo sé”. Pero hay que tener en cuenta que la inflación interanual en cada momento es aproximadamente la suma de la inflación mensual de los últimos 12 meses. La inflación interanual en octubre es la suma de la inflación de cada mes desde el noviembre del año anterior. Para calcular la inflación final en 2021 lo que hay que hacer es a la de octubre quitarle las inflaciones de noviembre y diciembre del año anterior, que fueron 0,2 en ambos meses, y sumarles las que vaya a haber en noviembre y diciembre de este año. Como la de los últimos 3 meses ha sido de 0,5; 0,8 y 1,9 respectivamente, se puede augurar que las de los próximo dos meses serán similares, por lo que no es muy descabellado aventurar, que la inflación interanual siga subiendo en España los próximos meses. Puede que resulte que el insensato esté siendo yo. Pero ya digo, mi previsión es que no sé lo que va a pasar, pues ahora está la macroeconomía muy turbulenta. Hasta el jueves que viene.

¿Hay recuperación económica?

octubre 28, 2021 15 comentarios

Los distintos organismos están cambiando las previsiones de crecimiento del PIB para este año y el que viene en España. La última previsión que se hizo para el segundo trimestre de este año resultó ser muy desacertada. Se creía que se iba a crecer un 2,8% y se creció un 1,1%, bastante menos de la mitad de lo previsto.

La verdad es que hacer previsiones ahora es muy difícil. Pues los modelos de previsión utilizan datos pasados. Y lo que ha pasado en los últimos 6 trimestre ha sido muy raro. Nunca habíamos tenido caídas del PIB del 20%, y los modelos no están entrenados para utilizar estos datos tan anómalos.

Hay mucha incertidumbre. En una entrada en este blog hace unas semanas exponía las muchas fuentes de incertidumbre y de problemas. La cuestión que planteo es si todo esto que está pasando, creciente inflación, interrupciones en las cadenas de suministros, etc. es puramente coyuntural o va a tener repercusiones a largo plazo. Dicho de otro modo ¿las turbulencias económicas son puntuales y en seis meses las habremos superado o van a hacer una mella profunda? Yo, la verdad, ando confundido.

Yo siempre me había ufanado de hacer buenas previsiones económicas. Ahora estoy desorientado. Un pequeño dato, después de abril, octubre es históricamente el mes más inflacionista. No son buenos augurios para la inflación del mes que viene. Dentro de dos trimestres sabremos más de cómo evoluciona todo. Si alguien se aventura a darnos su opinión, adelante en los comentarios. Hasta el jueves que viene.

¿Qué está pasando?

septiembre 30, 2021 12 comentarios

Con año y medio de pandemia, las vacunas actuando y la incidencia bajando, parece que podemos empezar a pensar en otras cosas. La economía ha sufrido mucho, y estamos recuperándonos. Pero ¿las cosas van a ser como antes? Yo creo que algunas cosas van a quedar cambiadas.

Primero, la bajada de actividad durante este tiempo ha hecho que algunas unidades productivas cerraran o dejaran de operar. Ahora cuando casi todo ya está en marcha está faltando capacidad productiva a nivel mundial y algunos sectores están teniendo dificultades de aprovisionamiento. Los más llamativos son el de la automoción y el farmacéutico, por cierto, sectores altamente globalizados. Esta falta de suministros va a llevar a un aumento de los precios, y la inflación ya lo está acusando. Posiblemente siga aumentando los próximos meses.

Por todo esto muchas empresas van a dejar de aprovisionarse en los mercados internacionales y van a buscar proveedores más cercanos. Esto quizá cause un retroceso en el proceso de globalización que ha caracterizado las últimas décadas. Tras la buena experiencia de las reuniones telemáticas y las restricciones impuestas por los países va a hacer que disminuyan los viajes, disminuyendo con ellos la globalización. Viajar te expone a otras realidades y ahora esto va a quedar mermado.

China y Estados Unidos van a acaparar la atención internacional. La burocracia de las 27 Europas nos va a dejar en segundo plano. Las consecuencias de la situación de la constructora China están todavía por ver.

En España tenemos un volcán que va a ocupar nuestra atención, y la desafección entre los políticos y la ciudadanía parece que va a seguir creciendo. Nuestra principal preocupación debe ser generar empleo. En definitiva, no sé lo que va a pasar. Hasta el jueves que viene

Impuestos

septiembre 9, 2021 11 comentarios

Ha salido en la prensa estos días la maraña de impuestos que se pagan en España. Ese es el gran truco de la recaudación. Uno piensa que lo que paga de impuestos es la tasa impositiva que tiene cuando cada año hace la declaración de la renta.

Pues no. Primero está que la empresa paga por ti una cotización a la seguridad social. Ese dinero que el empleado ni siquiera ve es dinero del empleado que van directamente de la empresa a hacienda. Luego está lo que paga en la declaración de la renta. Luego el IVA de muchos productos. Luego lo que paga cuando llena el depósito de la gasolina y muchos otros consumos. También pagas por otro lado el impuesto de recogida de basuras, el de circulación. Cuando pagas el recibo de la luz contiene más impuestos, etc.

El gran truco es repartir los impuestos entre distintas administraciones, distribuir el cobro en distintos momentos del año y cobrar por distintos procedimientos. Así uno no se da cuenta de lo que está pagando. No he hecho cálculos, porque no hay manera de hacerlos con tanta complicación, pero al final yo diría que a uno le queda un tercio de lo que realmente gana. Algún experto que haga los números.

No digo que no haya que pagar impuestos, porque los servicios públicos hay que pagarlos entre todos. Lo que digo es que seamos conscientes de todo lo que estamos pagando y que exijamos a los administradores un uso responsable de nuestro dinero. No sé que ministro de qué partido dijo una vez que el dinero del estado no es de nadie. Hasta el jueves que viene, y seamos conscientes que vivimos en un país con un buen nivel de servicios.

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Crecimiento de la economía

Según publicaba la semana pasada el Instituto Nacional de Estadística (INE) de España, la economía española, en términos interanuales ha crecido en el segundo trimestre de este año un 19,8%. Muy buena noticia. Lo de “en términos interanuales” significa que, en España, en el segundo trimestre del 2021 se ha producido un 19,8% más que lo que se produjo en el mismo periodo del 2020.

¿Muy buena noticia? Quien venda esta noticia diciendo que “nunca la economía había crecido tanto” está diciendo una cosa que es cierta, pero además de cierta es una estupidez. Solo faltaba que no hubiéramos crecido a ese nivel o más. De abril a junio del 2020 la economía española, y la mundial, estuvo parada. Se produjo muy poco. Hubo muy poca actividad. Es lógico que el crecimiento interanual de este último trimestre fuera muy elevado.

Una pequeña advertencia. Si una economía se contrae un trimestre un, por ejemplo 50%; y al trimestre siguiente crece un 50%, no queda como estaba antes, sino que queda muy por debajo de como se encontraba al principio. Un ejemplo numérico lo aclarará. Si el PIB de un país es 100 y se contrae un 50% pasa a ser de 50. Si posteriormente crece un 50% habrá crecido en 25 (el 50% de 50), por lo que tendrá un PIB de 75, muy por debajo del 100 inicial.

Es conocido el dicho que hay mentiras, mentiras gordas y estadísticas. Las estadísticas hay que entenderlas muy bien porque sino uno puede pensar que dicen cosas muy distintas a las que realmente dicen. Hasta el jueves que viene.

Vivimos en un polvorín

Antes de que estallara la pandemia solía terminar algunas de las conferencias que me pedían diciendo que actualmente el mundo está en un polvorín. La globalización, las telecomunicaciones, los desarrollos tecnológicos, etc. han acortado las distancias entre todos nosotros.

Normalmente no tiene por qué haber accidentes, pero cuando hay un accidente de moto como mucho muere una persona. Si es de coche pueden morir dos o tres. De autobús, las muertes son diez o doce, y si es de avión se cuentan por centenares. Pero ya digo, no suele haber accidentes.

Lo mismo le pasa al mundo. Normalmente no pasa nada, pero cuando pasa, conforme estamos más interconectados, las crisis son más profundas y de efectos más devastadores. Basta ver cómo eran las crisis económicas de la segunda mitad del siglo pasado y cómo están siendo las de este siglo. Todos tan interconectados y el mundo tan globalizado es como si todos viajáramos en un avión.

En este siglo ha aparecido a escala global el terrorismo islámico. La crisis iniciada en el 2008 no tenía precedentes que alguien recordara. Después la pandemia ¿Qué será lo próximo? No se sabe, pero como afectará a un mundo interconectado será muy grande.

Dos datos. A mitad del mes de mayo, un ciberataque cortó el suministro de petróleo en buena parte de Estados Unidos. A principios de este mes de junio, otro ciberataque a las plantas en Estados Unidos de una empresa brasileña (JBS) de proceso de productos cárnicos ha forzado el cierre de dichas plantas, donde se procesa el 20% de la carne que se consume en ese país.

¿Qué será lo próximo? Yo no lo sé, no soy adivino, pero me aventuro a pronosticar dos posibles crisis importantes. O bien un ciberataque masivo (imagínense que alguien borra toda la información contable de algunos importantes bancos a nivel mundial). Otra posible crisis a nivel mundial podría ser un levantamiento social producido por las desigualdades y la mezcla de inmigrantes procedentes del mundo subdesarrollado con el opulento primer mundo, con consecuencias imprevisibles. En otra ocasión daré mi opinión sobre la inmigración.

Hemos colocado el mundo sobre un polvorín. Creo que todo es cuestión de tiempo. Hasta el jueves que viene.

Economía circular y sostenibilidad

Es de las cosas que más se habla ahora, de sostenibilidad en la actividad empresarial, y sostenibilidad en tres dimensiones, económica, social y medioambiental. Pues la verdad es que esto me parece un gran avance. Llevábamos décadas idolatrando el dinero. Era un dogma que la finalidad de la empresa era maximizar el valor de la acción. Maximizar los beneficios. Ahora hay una creciente sensibilidad de que la empresa tiene que ocuparse de algo más que de ganar dinero.

Evidentemente una empresa tiene que preocuparse en ganar dinero. Si no acabará desapareciendo. Pero también ha de preocuparse cómo afectan sus operaciones y su actividad al conjunto de la sociedad. Tiene un impacto social positivo o negativo. Aunque antes de contestar a esto habría que ponerse de acuerdo qué es tener impacto social positivo y negativo. Pero hay que anticipar que este impacto social no puede consistir en unas cuantas inversiones o ayudas a necesitados. Es algo que tiene que estar en el centro de sus actividades. Que su actividad como tal impacte para bien, sin que tenga que hacer otras cosas extras que justifiquen su preocupación social. Aunque si las hace sean bienvenidas, pero que no sean estas cosas las que justifiquen su preocupación social.

Finalmente, las actividades de la empresa tienen que ser respetuosa con el medioambiente, y aquí entra todo lo referente a la economía circular, entre otras cosas, de las que iré hablando en sucesivos posts. Hasta el jueves que viene.

Semana laboral de 4 días

Se hablaba hace unos días en España de la conveniencia de tener una semana laboral de 4 días. Es lo que proponían algunos políticos. Mi opinión al respecto es que la prosperidad de un país depende en buena medida del trabajo de la gente, y que por lo tanto a menos trabajo menos prosperidad. Aunque esta idea hay que matizarla.

Creo que el gobierno debe centrarse en facilitar que las empresas creen puestos de trabajo. Que haya actividad. La gente quiere trabajar. Queremos trabajar por muchas y diversas razones. La primera y más básica porque necesitamos de recursos económicos, un sueldo a final de mes, para poder vivir dignamente. También porque con el trabajo desarrollamos las capacidades que tenemos, crecemos como personas. También el trabajo es lugar de encuentro con otras personas, lo cual siempre es enriquecedor. Y finalmente porque con nuestro trabajo contribuimos a la mejora del mundo.

Suficientes razones para querer que se fomente el trabajo. Evidentemente el trabajo requiere descanso. Tenemos que disfrutar de esparcimiento, familia, amigos, aficiones, y tenemos que descansar. En la medida que una semana de 4 días facilite este esparcimiento sin que signifique que hay más descanso porque no hay trabajo, entonces se puede tratar el asunto.

Pero si esta propuesta es porque como no hay trabajo vamos a reducir la semana laboral, pues entonces mal. Muy muy mal. Lo que hay que hacer es generar trabajo para que la gente pueda desarrollarse y para que el país y sus habitantes prosperen.

Creo que, con el paro que hay en España, las políticas del gobierno deben centrarse en posibilitar la creación de empleo. Facilitar el desarrollo de las empresas, que son las principales generadoras de empleo. Pero decir, como no hay trabajo vamos a reducir la actividad (no digo que eso se esté diciendo) es claudicar y renunciar a una obligación irrenunciable. Mi postura es que queremos trabajar. Queremos que haya trabajo y que no falte. Es mucho lo que nos perdemos si trabajamos poco. Pero bueno, es mi opinión. Hasta el jueves que viene.

¿Cómo será el mundo en el 2030?

diciembre 10, 2020 8 comentarios

En los años 90 del siglo pasado leía algunos libros sobre cómo sería el siglo XXI. Se hablaba del auge migratorio, sobre todo del norte de África hacia el sur de Europa, y de la irrupción de China en el orden mundial a todos los niveles. En aquella época esto me sonaba a chino. China era una desconocida y la inmigración distaba de percibirse como algo importante. 20 años entrados el siglo XXI, se ve que esas dos tendencias han irrumpido con fuerza en el mundo actual.

Con 30 años más de vida, me permito reflexionar sobre cuales van a ser las tendencias que van a impactar al mundo de aquí al 2030. Por un lado, creo que el declive demográfico del Occidente y el auge en los países emergentes, junto con la inmigración, tanto la legal como la ilegal, van a producir un cambio en la configuración de la sociedad. El occidente va a ser muy diferente a lo que era. Mucho menos privilegiado de lo que hemos sido hasta ahora. No digo que esto sea ni malo ni bueno. Simplemente apunto que es algo que va a producir cambios.

La globalización, de la cuál se ha hablado desde hace décadas, pero creo que es ahora cuando va a impactar. Nuestro entorno social y económico está dejando de ser local y ya es el mundo entero. La irrupción de China y países asiáticos añaden cuatro mil millones de personas al entramado económico. El centro de gravedad económico y social se desplaza del Occidente a Asia.

La preservación del medio ambiente y el uso de los recursos de la tierra va a ser otra preocupación que va a impactar al mundo y junto a ello el cambio de paradigma de la actividad económica y empresarial. La casi universal finalidad de las empresas de maximizar los beneficios va a dar lugar a una creación de valor compartido del que se beneficien todos. Positivo. Muy positivo. De esto llevo décadas hablando en mis clases.

También la preocupación, basada en la realidad o en la imaginación, por el cambio climático estará presente en la futura modelización del mundo.

Demografía, inmigración, globalización, China, preservación del medio ambiente, economía inclusiva y cambio climático creo que van a ser fuerzas que van a configurar cómo será el mundo en el 2030 ¿Me dejo algo importante? También hay que decir que, si el mundo cambió relativamente poco entre los años 1980 y 2000, ha cambiado mucho en los últimos 20 años, especialmente en los últimos 10. Y el cambio se acelera. No hay que esperar al 2030. El mundo e el 2025 será muy distinto a cómo es ahora, lo cual genera amenazas y oportunidades. Por cierto, y para acabar, un mayor sentimiento de vulnerabilidad va a estar presente. Terrorismo islámico, crisis económicas cada vez más agudas y globales, crisis sanitarias…

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