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Archive for the ‘Economía’ Category

China

MaoHace unos días en LinkedIn publiqué un breve escrito donde explicaba que en los 40 años que van del 1978 al 2017 el producto interior bruto, el PIB, de China, se ha multiplicado por 33,5. El PIB de China ha tenido un crecimiento anual promedio del 9,5% y su economía ha pasado de representar el 1,8% de la economía mundial a ser el 15,3%.

Las visitas y comentarios a ese escrito no se hicieron esperar. Hubo de todo tipo. Desde la admiración por el milagro chino hasta quien me preguntaba si eso se debía interpretar al éxito de un gobierno comunista y de una economía planificada. Os invito a visitar dicho artículo por la riqueza de las opiniones que allí se vertieron.

Solo apuntar lo que dijo Deng Xiaoping, sucesor de Mao, cuando después de visitar Hong Kong en 1992 afirmó “enriquecerse es bueno”. Entonces alguien le dijo eso iba en contra de las tesis comunistas a lo que respondió “lo relevante de un gato no es si es blanco o es negro, sino si caza ratones”.

China es una dictadura política liberal en lo económico. Si el desarrollo humano fuera solo desarrollo económico, la fórmula China será de un éxito total. Si el desarrollo humano debe contemplar otras dimensiones es cuestionable el actual desarrollo de China. Quizá un día hable de las dimensiones del desarrollo humano. Felices vacaciones los que las empecéis próximamente. Yo descansaré unos días en el Pirineo, pero estaré puntal a la cita de los jueves.

Perspectivas Económicas

coronavirusEn estas semanas de confinamiento, desde diversos lugares me han pedido a ver si podía darles una conferencia-coloquio telemáticamente. He dado varias, e irremediablemente me han preguntado cómo veía el futuro económico de España. Del crecimiento económico ya hablé en un post hace unas semanas. Ahora podemos aventurar algo más ya que tenemos algo más de información sobre lo que está pasando.

Caben dos escenarios. El primero es que cuanto antes nos pongamos a trabajar y recuperemos pronto todo lo perdido. En ese caso, la caída del PIB en España este año 2020 será muy pronunciada. Dos o tres meses de paro no perdonan. Pero habrá pronta recuperación, 2021 será un año de crecimiento y el 2022 estaremos ya a pleno gas.

Otro escenario es que las empresas tarden en volver a la actividad normal, de modo que muchas de ellas tengan que cerrar. No olvidemos que la inmensa mayoría de empresas en España son Pymes. En ese caso habrá mucho paro a corto y medio plazo, y la recuperación tardará en llegar.

¿En cuál de los dos escenarios nos vamos a encontrar? Pues no lo sé, pero parece que los últimos días el gobierno de España está muy interesado en volver a la normalidad y nos va a dejar ir a trabajar. Está acelerando la vuelta a la normalidad y va a permitir que nos visiten los turistas, por lo que aventuro que nos encontraremos en el primer escenario, la crisis económica habrá sido profunda pero corta.

Bueno todo esto con permiso del virus si no vuelve a hacer de las suyas este otoño o invierno. Pero supongo que si reaparece no pillará mejor preparados. Eso espero. Mi previsión final es que 2020 lo terminaremos con una caída del PIB de en torno al 10%. Os dejo otro video que me hicieron durante el confinamiento.

Futuro del Euro

euroEn algún foro he comentado que, después de la crisis económica actual, quizá haya dificultades para que el euro siga siendo una moneda común. Y varios de los que me han leído me han pedido que abunde en este tema. Lo primero que tengo que decir es que no soy economista y que lo que voy a decir son fruto de reflexiones de amateur después de observar la economía desde hace años. Colegas míos economistas del IESE están más autorizados para tratar este asunto.

Vayamos a la historia. En el año 91 se inició en serio el camino hacia una moneda común. Pero antes de adoptarla los países tenían que converger. Converger en términos de tener una inflación, deuda pública, déficit público, etc. similares. Al parecer si esto no sucede no se puede adoptar una moneda común. Fueron los famosos acuerdos de Mastrich, que daban a los países un plazo de casi diez años para converger. Paso el plazo y los 12 países firmantes del acuerdo cumplíamos con esos criterios de convergencia. Ya se podía instaurar la ansiada moneda común.

Adoptar una misma moneda por 12 países es como poner la misma camiseta a 12 personas. Para que les sienta bien a todas estas personas deben tener similar altura, peso, envergadura, etc. Ningún problema, los 12 países eran ya similares. Pero pasa el tiempo y una de esas personas engorda, otra se hace más alta, otra le pasa no sé qué, y la camiseta que les venía bien hace 10 años ya no se ajusta a ninguna de ellas, y más vale cambiar de camiseta.

El euro estuvo a punto de romperse en torno a los años 2011-2013. Recordar que todo el mundo hablaba entonces de la prima de riesgo. Estaba por las nubes fruto de las dudas sobre si los países estarían en condiciones de pagar las deudas que habían contraído por la crisis. Draghi, el gobernador del banco central europeo tuvo que salir al paso diciendo “Haré todo lo que haga falta para salvar al euro”. Y la cosa se superó.

Ahora se repite la historia. Para hacer frente a la crisis actual, los países van a tener que endeudarse hasta las cejas. Sobre algunos volverán las dudas de su capacidad de devolver esta deuda. ¿Volverá a salvarse el euro? No lo sé, pero aventuro que cabe la posibilidad de que dentro de 5 años, o bien unos países débiles habrán sido expulsados del euro, o bien algunos países fuertes se habrán ido del euro. O quizá haya un doble euro. Uno para los países fuertes y otros para los débiles. No lo sé. Pero ya digo, esta es la opinión de un no economista, así que no le hagáis mucho caso.

Confinamiento y crecimiento económico

gastarEl pasado jueves a las nueve de la mañana, cuando se publicaba el mensaje semanal de este blog, simultáneamente el Instituto Nacional de Estadística de España, el INE, publicaba los datos del crecimiento económico en el primer trimestre de este año. Aproximadamente una caída del 5% con respecto al trimestre anterior. Para ponerlo en contexto, en los trimestres anteriores, los de 2019, el PIB español había crecido en torno al 0,5%.

Esta caída es una barbaridad. Me explico. Los dos meses y medio primeros de este trimestre que va de enero a marzo fueron normales. Crecimiento normal. El 5% de caída se produjeron en la segunda quincena de marzo. Si lo que pasó en esos 15 días se prolongara solo un mes, la caída sería del 10%. Pero ya se ha prolongado mes y medio. Por lo tanto, la caída ya es del 15%. Si esto se prolongara en las mismas condiciones durante un trimestre, sería de 30%. Lo cual no es una suposición muy descabellada.

Cierto que en los meses sucesivos habría cierta recuperación, y por tanto la tasa anual de caída so sería tan fuerte. Pero bueno, nunca habíamos caído en España desde los años 30 durante la guerra más del 4% anual. En el pasado 2009 en plena recesión caímos el 3,8%.

Cierto que como ya he manifestado en otros mensajes de este blog lo realmente importante son los datos de empleo y paro. Eso es lo que realmente nos afecta a las personas. Pero bueno el PIB es un muy buen indicador de cómo evoluciona el paro.

Noticias muy tristes, pero lo que tenemos que hacer es ponernos a currar en cuanto podamos. Gastar. Gastar no es malgastar. Cuando me tomo una cerveza en un bar (cuando pueda) estoy dando empleo a quien me sirve la cerveza. Ese bar pagará impuestos que permitirán pagar a los pensionistas, etc. Cada vez que gasto algo alguien se beneficia. La economía hay que moverla.

No me acuséis de incitar al consumo por consumo: nunca malgastar. Se malgasta cuando mi gasto no beneficia a nadie o es un gasto que me perjudica porque me haga caprichoso o me envicie con cosas superfluas. Pero si no pasa ninguna de las dos cosas, a mover la economía. Hasta el jueves que viene y espero poder pronto comentar buenas noticias en este blog.

Ahora ¿qué hay que hacer?

coronavirusHe leído unos artículos de Alfredo Pastor en diversos medios. Pastor es profesor del IESE, experto en economía. De hecho, fue secretario de estado de economía en el gobierno de España allá por los años 90. De lo que le he leído saco dos cosas.

Primera, que si la tasa de mortalidad del actual virus, se concentra en las personas de edad, mientras que en los jóvenes es prácticamente nula, quizá lo que haya que hacer es una confinación en función de la edad. Para los ancianos, muy severa. Para los jóvenes muy ligera. Para la gente madura, un intermedio. Mucha gente se infectaría, pero sería como una gripe pasajera. Al menos el país no se paralizaría.

Segunda consideración, esta es económica. La defiende Alfredo Pastor, la defiendo yo, y se la he oído a otras personas. Ahora lo que le falta a la economía, a las empresas, es liquidez. Hay que conseguir que las compañías tengan acceso a fondos. De lo contrario, muchas se verán abocadas a cerrar y se generará una recesión que hará pequeña a la que tuvimos hace 10 años. Liquidez, liquidez. Después ya veremos lo que pasa, pero de momento mantener vivo el tejido empresarial. El 99% de las empresas españolas son pymes. Estas pymes tienen que contar con dinero para hacer frente a sus pagos. Ahora la mayoría de ellas no están teniendo ingresos.

Y mantener el optimismo. Si estando malcarados se resolviera algún problema, mi consejo sería que estés malcarado. Pero como no resuelve ninguno, mejor es tener gente optimista a nuestro alrededor. Y también rezar. Aunque quizá de esto hable la semana que viene. Ya veré. Ánimo a todos. Os dejo un video de una conferencia que dí hace unos días.

El paro en España

mercado laboralSe suele considerar el crecimiento del PIB de un país como el mejor indicador de la marcha de la economía. Y efectivamente, esa cifra indica si se crece económicamente o no. Sin embargo, hay un indicador que a mí me parece mucho más importante. Es la creación de empleo y el paro. En España hemos cerrado el año 2019 con una cifra de poco más de tres millones de parados. En concreto 3.163.605. Lejos de los más de 5 millones de parados del primer trimestre del 2013, pero también lejos de los menos de los dos millones del verano del 2007.

Creo que, en el ámbito económico, la principal preocupación de un gobierno debe ser la creación de empleo. Me corrijo. Su principal preocupación debe ser crear las condiciones para que se genere empleo. Porque el empleo se crea en las empresas (sin descontar por supuesto la administración pública).

Cierto que la creación de empleo viene ligada al crecimiento económico. Pero mientras haya paro un gobierno no puede quedarse tranquilo. También es cierto que la creación de empleo es posterior al crecimiento económico. Cuando la actividad económica y empresarial crece, entonces se crea empleo.

Qué se debe hacer para que se produzca crecimiento y generación de empleo, eso está en manos de los economistas y las políticas económicas. Hay políticas que dinamizan la economía y facilitan la creación de empleo y hay políticas que lo ahogan todo. A los gobiernos, en materia económica, hay que juzgarlos por cuánto empleo se crea en el país que dirigen.

Para una persona que observa la economía como parte de su actividad profesional, los momentos actuales en España son interesantísimos. Para una persona, prácticamente todo el mundo, que vive de su trabajo, la creación y destrucción de empleo es algo de máxima prioridad. El tiempo validará o condenará las políticas económicas de nuestro nuevo gobierno. De momento el paro está en 3.163.605 personas y el nivel de empleo es aproximadamente 19.640.000 personas. Hasta el jueves que viene.

No hay más ciego que…

septiembre 19, 2019 10 comentarios

crecimientoEn marzo de 2008, en plena campaña electoral para dirimir quien gobernaría España hubo un debate entre los que iban a ser ministros de economía en función de quien ganara esas elecciones: Manuel Pizarro, aspirante, y el entonces ministro Pedro Solbes. Pizarro aseguraba que venía una crisis muy potente y Solbes la negaba.

Por aquel entonces, ya había explotado el asunto de las hipotecas basura en Estados Unidos, en España los precios de los pisos llevaban 10 meses bajando, la economía se desaceleraba a pasos agigantados y lo único que faltaba era que estallara Lehman Brothers. Pues nada, el entonces ministro aseguraba que no pasaba nada.

Hace 15 días leí un titular en el que decía que los responsables económicos del gobierno de España aseguraban que la economía española está creciendo sólidamente. No hay más ciego que el que no quiere ver.

Los datos económicos indican una clara desaceleración. La única duda es si será una simple desaceleración o será una crisis más profunda. Quizá otra vez los responsables económicos del gobierno de España sean los últimos que se enteren. Quizá acaben enterándose por el telediario.

Esperemos que la desaceleración sea suave y que la sangre no llegue al río. Lo más importante es la creación de empleo. Que todos podamos trabajar. Hasta el jueves que viene.

¿Crisis a la vista?

ciclo económicoNo hay evidencias claras, pero hay algunos síntomas que muestran que en un año podríamos entrar en una nueva crisis económica. En los próximos meses estaremos en mejores condiciones de confirmarlo o desmentirlo.

Por un lado, hay una clara desaceleración a nivel mundial, que afortunadamente no está afectando, de momento, a España. Si bien es cierto que España entró en las pasadas recesiones bastante más tarde que el resto de los países. Por otro lado, tenemos una inflación a la baja. Lo cual es bueno si se mantiene en los niveles actuales. En mayo la tasa interanual fue de 0,8% y en junio ha sido del 0,4%. Podría haber deflación el año que viene.

Una deflación puntual y transitoria no ofrece problemas. Pero si la deflación fuera persistente sería desastroso para la economía. La gente retrasaría la compra de coches, lavadoras, etc para más adelante ante la espera de que los precios fueran más bajos. Las empresas tendrían que bajar el ritmo de producción, aumentaría el paro y un sinfín de desastres. La verdad es que en las economías occidentales no tenemos la experiencia de situaciones de persistente deflación, por lo que no está muy claro el alcance de sus consecuencias.

Otra consideración es que cuando la inflación sube, los bancos centrales la atajan subiendo los tipos de interés. Esto implica que un modo de combatir la deflación sería bajar los tipos de interés. Pero los tipos de interés están ya rondando en torno al 0%, pues para reactivar la economía durante la gran recesión del periodo 2007-2014, hubo que bajar los tipos muy significativamente. Es decir que no se cuenta ahora con este procedimiento para paliar la deflación. Además, desde la implantación del euro, ya no son los bancos centrales de los países quienes deciden el nivel de tipos de interés, sino el Banco Central Europeo.

Hay otro síntoma que suele ser preludio de que se avecinan dificultades. Ese es un poco más técnico y no fácil de acabar de entender. Es la inversión de la curva de tipos de interés. Normalmente los tipos de interés a corto plazo son menores que los de a largo plazo. Cuando esta brecha se acorta, y más todavía cuando se invierte, significa que los préstamos a corto plazo son más caros que los de a largo plazo. Lo que significa que hay muchas dudas sobre el futuro próximo de la economía, y por eso los que prestan dinero exigen más intereses. Actualmente la curva de tipos en España está casi plana.

Ya digo, la economía está creciendo a buen ritmo. No hay evidencias de problemas, pero sí que hay síntomas de que puede haber futuras dificultades. Con el tiempo iremos confirmándolo o desmintiéndolo. Felices vacaciones

Inmediatez

tiempoLeo en la prensa de esta semana titulares alarmantes sobre el precio del petróleo, que ha alcanzado los 75 dólares el barril, subiendo su precio un 40% en lo que va de año. La razón las sanciones a Irán. Gran catástrofe.

Pero si miramos un poco la evolución del precio esta materia prima vemos que a principios de año estaba a 50 dólares y, efectivamente ha habido una revalorización del 50%. Pero olvidamos que tres meses antes, a principios de octubre de 2018 estaba a 86 dólares, por lo que el precio actual no es sino un precio medio del que ha habido en los últimos años. Si nos vamos un poco más atrás, vemos que en el 2012 el precio llegó a 130 dólares y en 2016 llegó a estar a 25.

¿Por qué entonces estas noticias tan alarmistas, cuando el precio actual es un precio muy normalito? Pues porque los sucesos y las noticias muy recientes nos afecta mucho, y lo que ha pasado hace ya un poco más de tiempo lo solemos tener olvidado. Nos afecta mucho y damos mucha importancia a lo reciente, y sin embargo cosas mucho más importantes ocurridas hace algo más de tiempo las tenemos ya olvidadas.

Ponemos el grito en el cielo si la inflación ha pasado del 1,1% al 1,5% y nos olvidamos que en la década de los 70 casi llegó al 30% y que en los años noventa estaba entre el 5% y el 7%. Algo similar pasa con los tipos de interés.

Dejémonos impresionar menos por la coyuntura del corto plazo y tengamos unos horizontes temporales más largos. Veremos las cosas con más perspectiva y seremos más objetivos. Hasta el jueves que viene.

Pan para hoy, hambre para mañana

corto plazoEn las organizaciones se fijan objetivos y se marcan unos indicadores que reflejan cómo se están cumpliendo esos objetivos. Incluso muchas veces esos indicadores llevan asociados unos incentivos económicos. Este modo de actuar genera un problema. Los indicadores son necesariamente a corto plazo. Si no, no indican nada, y sin embargo los objetivos a conseguir muchas veces requieren acciones cuyo valor solo se muestra a largo plazo.

Y ahí está el problema. La organización está muy contenta porque está consiguiendo lo que se propone a corto plazo. Su gente también está muy satisfecha con su trabajo y los incentivos económicos que están ganando, y sin embargo con el paso del tiempo surgen los problemas. Hemos estado haciendo muy bien lo que tenemos que hacer ahora y nos hemos olvidado que en el futuro se requerían nuevas cosas, y no nos hemos puesto al día.

El logro de los objetivos a corto plazo nos ha cegado y no hemos visto cambios en el entorno que requerían que se hicieran otras cosas. Cuando nos percatamos de que las cosas no van bien ya es demasiado tarde. Hacía tiempo que teníamos que haber cambiado y ahora nos encontramos empantanados sin saber cómo salir del atolladero.

Ojo que hay demasiados signos, todavía débiles e inconexos, de una desaceleración económica. Ojo no nos pille dormidos en los laureles de un éxito cortoplacista. Hasta el jueves que viene y feliz semana santa.

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