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Bebes robados: indignante

falta de memoriaHace unos días saltó la noticia de que una presunta bebé robada hace unas décadas, no había sido robada, sino que fue dada en adopción voluntariamente por sus padres naturales. Meses atrás, un tribunal condenó a un médico acusado de haber robado un bebe y dado a unos padres sin que los padres biológicos ni dieran el consentimiento ni supieran de los hechos. Este presunto bebe robado (ahora una mujer de cincuenta y tantos años) ha encontrado a su familia biológica que le ha confirmado que la donación fue una adopción legal consentida por la madre natural, una madre soltera, y así lo ha reconocido un tribunal de segunda instancia.

Hace unos años hubo un acoso y derribo mediático contra una monja de 87 años acusada de haber robado, algunas décadas atrás, bebes y dado a familias sin consentimiento de los padres naturales. Yo no sé lo que pasaría entonces, pero no me imagino a una monja quitando niños de sus padres naturales y dándolos a otras familias. ¿Para qué iba a hacerlo? Menuda barbaridad.

Yo no sé lo que pasaría entonces, pero me parece más verosímil que esta monja, sirviendo en un hospital, se encontrara con casos de madres solteras sin recursos angustiadas por el nacimiento de su hijo a quien no podrían mantener. Quizá ante esta situación de angustia, la referida monja, ofreció la posibilidad de dar al bebe a una familia que lo pudiera cuidar. A la angustiada madre se le iluminarían los ojos ante la solución de su problema. Su bebe bien cuidado por una familia.

Décadas después esta madre soltera, le ocurriría lo que nos ocurre a todos, que el tiempo nos hace desfigurar lo sucedido, y se preguntaría ¿dónde estará ese niño que tuve y que no lo volví a ver después del parto? Esto alimentado por noticias sensacionalistas de supuestos bebes robados haría que la tal madre construyera una historia, real en su mente, que desfigurara lo que pasó en realidad. Y ahí tienes una pobre monja con vocación de servicio y haciendo el bien todo lo que pudo, que en su ancianidad se vio acusada de crímenes horribles: robar niños.

Yo no sé lo que pasó, pero me parece más verosímil la historia que he narrado que las truculentas acusaciones que tuvo que soportar. Más todavía con la sentencia de hace unos días de la tal bebe robada que al final resultó que había sido dada en adopción. ¿Quien repara el buen nombre de estos acusados?

La monja a la que me he referido falleció a los pocos meses de la acusación con 87 años y supongo que murió de pena. Dos lecciones. Primera. ojo con las acusaciones que hacemos. Segunda, el tiempo distorsiona los sucesos que recordamos. Hasta el jueves que viene.

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