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Posts Tagged ‘malas prácticas’

Pan para hoy… hambre para mañana

Ya sé de dos empresas donde ya sé que ha pasado esto. Con el afán de recortar costes por las dificultades causadas por la pandemia despidieron a algunas personas. El trabajo que desempeñaban estas personas fue distribuido entre los que quedaban en la empresa. Lo que pasa, y pasaba en las dos empresas, es que una de las cosas que hacía una de las personas despedidas, requería experiencia y saber hacer, y no había nadie en la empresa con ese expertise. Ese trabajo a realizar era de poca visibilidad, pero fundamental en la empresa. Total, un caos.

Resulta que se aliviaron los costes de la empresa, pero destruyendo activos muy importantes, el conocimiento acumulado durante años por algunos empleados. Es un problema de cortoplacismo. Se ve la ventaja de tener que pagar menos nóminas, pero uno no cae en la cuenta de lo que va a pasar cuando esas personas despedidas no estén realizando el trabajo que hacían.

Los activos más importantes de las empresas no son los activos tangibles. Son los conocimientos, la experiencia, el compromiso de sus empleados. Y son esos activos los que hay que cuidar. Los otros activos, los tangibles, habitualmente se pueden comprar con dinero. Y como decía un buen amigo mío, que era sabio, todo lo que se puede comprar con dinero es barato.

Total, estas empresas a las que me refería al principio tenían pan en su momento, pero ahora están pasando mucha hambre y algo de arrepentimiento. Lástima que haya que aprender a base de errores ¿No sería mejor razonar antes de lanzarse sin pensar en las consecuencias? Hasta el jueves que viene.

Decepcionante

rana plaza factoryDos profesoras de una de las mejores escuelas de negocios de los Estados Unidos han escrito un libro donde ponen como ejemplo una muy famosa compañía que vende sus productos en el mercado masivo. Esta compañía tuvo durante los años 90 una importante crisis porque se le acusó de utilizar niños en un país del sudeste asiático para confeccionar los productos que la empresa vendía en todo el mundo.

Fruto de esta crisis de imagen la compañía se encontró con el dilema de seguir empleando esos baratos trabajadores como hacían muchos competidores o pagar unos salarios más altos a sus fabricantes, en ese mismo país o en otros países similares. Decidieron esta última opción y empezaron a fabricar siguiendo unos principios morales más razonables.

En el libro escrito por estas dos profesoras indican que la decisión fue muy acertada. La razón que dan es que cuando en el año 2013 se vino abajo en Bangladesh un edificio donde murieron más de mil empleados que trabajaban en condiciones infrahumanas, el mundo se echó encima de muchas multinacionales que encargaban la fabricación a empresas cuyas prácticas eran muy indignas. Sin embargo, esta empresa de la que hablaban salió bien parada.

Lo decepcionante es que estas dos profesoras indicaran que la decisión fue buena porque libró a esta empresa de ser acusada nuevamente de imponer esas condiciones laborales. La decisión inicial fue buena porque esta empresa dejó de utilizar prácticas inhumanas, no por conseguir que no la acusaran de malas prácticas.

Nos movemos en un economicismo apestante. Las escuelas de negocios tenemos una gran responsabilidad en mostrar buenas prácticas directivas. Da la impresión que, si no se hubiera derrumbado ese edificio y si no hubieran salido a la luz pública esos modos de subcontratar la fabricación, el hacer trabajar a la gente en esas indignantes condiciones hubiera estado justificado. Puro economicismo. Feliz semana santa.

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