Este verano estoy reflexionando —y estudiando— cómo la inteligencia artificial está transformando la toma de decisiones en todos los niveles: desde lo personal hasta lo empresarial.
En esta entrada comparto tres modos en que la IA ya está influyendo en nuestras decisiones.
Este es solo el comienzo de un campo que abre enormes posibilidades y retos. En los próximos meses quiero profundizar en ello. Feliz verano.
Las redes sociales y los algoritmos refuerzan nuestras propias ideas y reducen la exposición a puntos de vista distintos. Esto alimenta la polarización. Frente a ello, una buena práctica es, ante un asunto, formarse una opinión y luego cuestionarla deliberadamente. Esto es pensamiento crítico.
Empieza un año nuevo. Feliz 2016. En este último mensaje del año hago lagunas consideraciones sobre los propósitos y buenas intenciones con las que se comienza el año. Feliz 2026
En el mensaje de esta semana expongo cómo en muchas organizaciones mandan los procesos, el modo de hacer las cosas, muchas veces sin tener el impacto negativo que en un momento dado pueda esto tener en las personas.
Pedir consejo es una muestra de inteligencia, no de debilidad. Pero elegir mal al consejero puede llevarnos al error. La prudencia exige contrastar nuestras ideas con personas competentes y que nos aprecien. Solo así encontramos razones para reafirmarnos o cambiar de opinión.
En el mensaje de esta semana hablo de que el siglo XXI nos ha sorprendido con crisis encadenadas: terrorismo, crisis económicas, pandemias, guerras y una Europa cansada. El futuro traerá sorpresas. Necesitamos un diagnóstico realista y capacidad de decisión para reorientar el rumbo de Europa.