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Los de arriba y los de abajo

octubre 14, 2021 9 comentarios

Es frecuente en las organizaciones que uno esté pendiente del jefe. De quedar bien ante él y de que el jefe esté contento con uno. Uno sube en el organigrama de la empresa y tiene aumentos de salario si sus jefes están contentos con él. Esto hace que uno preste menos atención a los que tiene por debajo. Total, la trayectoria de uno en la empresa depende de sus jefes y no de los de abajo.

De ahí que en muchos casos la gente no este contenta con sus jefes. Una encuesta realizada hace algunos años en Estados Unidos arrojaba datos reveladores: el 70% de los empleados en distintas compañías no estaban a gusto en sus puestos de trabajo y el 87% no se sentían comprometidos con sus respectivas compañías.

¿Pueden extrañarnos estos datos? A mi no, si los jefes no piensan en su gente sino en los jefes que ellos tienen ¿Qué van a pensar y sentir los empleados de abajo? Yo creo que la labor de un directivo consiste en distribuir trabajo entre su gente y facilitarles que puedan hacerlo bien. Es una función de servicio a los demás.

Parece obvio lo que digo, pero no lo es a juzgar por cómo se actúa en muchas compañías. Ese es mi concepto de líder. Si los empleados se sienten valorados, se comprometen con la empresa. Y empleados comprometidos significa clientes satisfechos. Siempre que la empresa tenga una buena estrategia. Si no, no hay nada que hacer. Si el jefe no se preocupa de su gente, estos no se comprometen y los costes de la empresa se disparan. Hasta el jueves que viene.

Franco y Marcelino Camacho

En 1985 emitieron un reportaje en la televisión con motivo del décimo aniversario de la muerte de Franco. Entrevistaban a varios personajes, entre ellos a Marcelino Camacho, el célebre secretario general de CCOO. El entrevistador le preguntaba a Camacho. Usted cuando murió Franco en 1975 se encontraba encarcelado en Carabanchel desde 1967 ¿Se alegró al recibir la noticia de su muerte?

La contestación de Camacho fue magistral. Un ejemplo de categoría humana. Dijo algo así “Uno nunca puede alegrarse de la muerte de una persona. Pero muerto Franco, muerto el franquismo, y eso si que fue motivo de alegría” Magistral. Respeto total por las personas. Defensa de las propias ideas.

Este blog no pretende hablar de política, pero cualquiera que haya leído 3 ó 4 mensajes míos se habrá percatado que no comulgo ni con el comunismo ni con el marxismo, pero la figura de Marcelino Camacho siempre me ha producido admiración. En ese mismo reportaje del que hablaba al principio, lo entrevistaban y aparecía en compañía de su mujer, con la que permaneció hasta el final de su vida.

Toda persona merece respeto con independencia de sus ideas. Eso sí, sobre las ideas se puede estar a favor o en contra. Y uno tiene el perfecto derecho de defenderlas. También es cierto que no todas las ideas son válidas. La verdad objetiva existe, y las ideas que son incompatibles con la verdad objetiva son ideas equivocadas. Por ejemplo, que toda persona tiene derecho a la vida es una verdad objetiva. En cambio, hay otros ámbitos que admiten diversas ideas, por ejemplo, que el salario mínimo interprofesional deba ser más alto o más bajo, es algo que admite discusión y sobre lo que nadie de puede atribuirse poseer la verdad, porque no existe verdad sobre esto. Hasta el jueves que viene. Estoy dispuesto a recibir críticas como cada vez que digo que existe una verdad objetiva.

¿Qué está pasando?

septiembre 30, 2021 11 comentarios

Con año y medio de pandemia, las vacunas actuando y la incidencia bajando, parece que podemos empezar a pensar en otras cosas. La economía ha sufrido mucho, y estamos recuperándonos. Pero ¿las cosas van a ser como antes? Yo creo que algunas cosas van a quedar cambiadas.

Primero, la bajada de actividad durante este tiempo ha hecho que algunas unidades productivas cerraran o dejaran de operar. Ahora cuando casi todo ya está en marcha está faltando capacidad productiva a nivel mundial y algunos sectores están teniendo dificultades de aprovisionamiento. Los más llamativos son el de la automoción y el farmacéutico, por cierto, sectores altamente globalizados. Esta falta de suministros va a llevar a un aumento de los precios, y la inflación ya lo está acusando. Posiblemente siga aumentando los próximos meses.

Por todo esto muchas empresas van a dejar de aprovisionarse en los mercados internacionales y van a buscar proveedores más cercanos. Esto quizá cause un retroceso en el proceso de globalización que ha caracterizado las últimas décadas. Tras la buena experiencia de las reuniones telemáticas y las restricciones impuestas por los países va a hacer que disminuyan los viajes, disminuyendo con ellos la globalización. Viajar te expone a otras realidades y ahora esto va a quedar mermado.

China y Estados Unidos van a acaparar la atención internacional. La burocracia de las 27 Europas nos va a dejar en segundo plano. Las consecuencias de la situación de la constructora China están todavía por ver.

En España tenemos un volcán que va a ocupar nuestra atención, y la desafección entre los políticos y la ciudadanía parece que va a seguir creciendo. Nuestra principal preocupación debe ser generar empleo. En definitiva, no sé lo que va a pasar. Hasta el jueves que viene

Es evidente que esto es así

septiembre 23, 2021 8 comentarios

Hay personas que creen que lo que ellos piensan lo piensa todo el mundo. Que lo que a ellos les gusta es algo que gusta a todo el mundo. Lo que a ellos les molesta, molesta a todo el mundo. Es evidente que las cosas son así, piensan estas personas. Son personas asfixiantes que no les cabe en la cabeza que las cosas puedan ser de un modo diferente a cómo ellas las conciben.

Estas personas actúan como creen más conveniente en cada momento y piensan que todo el mundo cree que ese modo de actuar es el más conveniente. Mas vale darles la razón y no discutir con estas personas. No están capacitadas para pensar que las cosas se pueden ver de un modo distinto.

¿Cómo no caer en esta actitud? Pues con apertura de mente. Pensando que puede haber opiniones diversas a la mía que también pueden ser válidas. Pensando que las cosas pueden hacerse de muy diversas maneras y todas bien. Pensando que otras personas pueden tener gustos diversos a los míos. En definitiva, con apertura de mente. Viajar suele ayudar.

Como la mayoría de los mensajes de este blog, lo que comento cada semana es porque me ha pasado o lo he sufrido en algún momento. Hasta el jueves que viene y a abrir la mente.

Productividad, rentabilidad y compromiso

septiembre 16, 2021 7 comentarios

Después de muchos estudios, he llegado a la conclusión de que una de las variables más importantes de las que depende la rentabilidad de una empresa es la productividad de sus empleados, entendiendo esta productividad como el cociente de las ventas totales de la empresa dividido entre el número total de empleados.

Y también he llegado a la conclusión que la principal variable de la que depende la productividad del empleado es su compromiso con la empresa. Empleados más comprometidos ponen un mayor esfuerzo por su trabajo y por su empresa, y los poco comprometidos cumplen con su trabajo y poco más. Malo cuando en una empresa se oye de alguien “esto a mi no me corresponde. No es responsabilidad mía”. Los empleados comprometidos van más allá y ponen su empeño en favor de la empresa.

¿Y de qué depende el compromiso de los empleados? Pues muy sencillo, de cómo les trata la dirección. De cómo los valora la dirección. Así de sencillo y así de difícil.

La productividad de los empleados, tal como la he definido en el primer párrafo (hay otras definiciones de productividad) me parece que es el principal indicador que debe seguir la dirección de una empresa. Seguir la evolución en el tiempo para ver si mejora o empeora y compararlas con las empresas de su mismo sector, para ver si lo está haciendo bien o puede mejorar. La ventaja que tiene este indicador es que es muy fácil de calcular. Hasta el jueves que viene.

Impuestos

septiembre 9, 2021 11 comentarios

Ha salido en la prensa estos días la maraña de impuestos que se pagan en España. Ese es el gran truco de la recaudación. Uno piensa que lo que paga de impuestos es la tasa impositiva que tiene cuando cada año hace la declaración de la renta.

Pues no. Primero está que la empresa paga por ti una cotización a la seguridad social. Ese dinero que el empleado ni siquiera ve es dinero del empleado que van directamente de la empresa a hacienda. Luego está lo que paga en la declaración de la renta. Luego el IVA de muchos productos. Luego lo que paga cuando llena el depósito de la gasolina y muchos otros consumos. También pagas por otro lado el impuesto de recogida de basuras, el de circulación. Cuando pagas el recibo de la luz contiene más impuestos, etc.

El gran truco es repartir los impuestos entre distintas administraciones, distribuir el cobro en distintos momentos del año y cobrar por distintos procedimientos. Así uno no se da cuenta de lo que está pagando. No he hecho cálculos, porque no hay manera de hacerlos con tanta complicación, pero al final yo diría que a uno le queda un tercio de lo que realmente gana. Algún experto que haga los números.

No digo que no haya que pagar impuestos, porque los servicios públicos hay que pagarlos entre todos. Lo que digo es que seamos conscientes de todo lo que estamos pagando y que exijamos a los administradores un uso responsable de nuestro dinero. No sé que ministro de qué partido dijo una vez que el dinero del estado no es de nadie. Hasta el jueves que viene, y seamos conscientes que vivimos en un país con un buen nivel de servicios.

Al empezar el curso

septiembre 2, 2021 4 comentarios

Empezamos un nuevo curso y disponemos de 12 meses por delante. Todas las personas disponemos de una serie de recursos para vivir nuestra vida: una mayor o menor inteligencia, una mayor o menor habilidad manual, capacitación profesional, etc. Pero hay un recurso del que disponemos todos por igual: todos disponemos de tiempo, del mismo tiempo, de 24 horas cada día, y es este tiempo el que tenemos que hacer fructificar.

Dediquemos un poco de tiempo para pensar que queremos conseguir en los 12 meses que tenemos por delante. Cómo vamos a abordar estos 12 meses de modo que dentro de un año podamos decir que somos mejores profesionales, mejores padres o madres de familia, mejores colegas de nuestros colegas… en definitiva mejores personas.

Hay quien llena los años de vida y hay quien llena a vida de años. Seamos de los primeros. Dediquemos un rato a pensar cómo sacar partido a los 12 meses que tenemos por delante. Pocas ideas, pero con las que nos comprometamos seriamente. Apuntémoslas en un papel y acudamos a ellas con frecuencia para ver si siguen vigentes, si hemos de cambiar alguna o si estamos perdiendo el tiempo.

Todo lo que estoy exponiendo es incompatible con el activismo del que pretende hacer muchas cosas. Esto es lo más parecido a lo del ratón caminando en una rueda que siempre da vueltas. Se esfuerza mucho pero no avanza nada. Las que nos propongamos deben ser cosas que nos hagan mejores personas, en nuestra dimensión como padres o madres o lo que sea, como profesionales o en cualquier dimensión que nos parezca oportuna.

No sé si las reflexiones de esta semana te van a ser útiles o no, pero a mi me sirven y mucho. Hasta el jueves que viene.

Fe y razón

Este verano he dedicado la primera semana de julio a hacer los últimos 114 kilómetros del Camino de Santiago. Todo el que lo haya hecho sabe que, al menos en los últimos años, es imposible perderse. Está perfectamente señalizada la dirección. Basta con seguir las abundantes flechas amarillas.

Todo esto me ha hecho reflexionar sobre la fe. Cada vez que seguía la dirección de la flecha hacía un acto de fe. No había manera de saber ni por evidencia ni por razonamiento, que esa era la dirección correcta. Puro acto de fe. Sin embargo, ese acto de fe no iba contra la razón. Era razonable hacer ese acto de fe. Lo irracional habría sido no seguir las flechas.

Digo todo esto porque oigo a veces decir que el progreso de la ciencia y de la técnica ha superado el tener que creer. El hombre es ya maduro y no necesita de creencias. La fe es algo de épocas pasadas y es algo que la ciencia ya ha superado. No puedo estar más en desacuerdo con esa tesis. La fe es un modo de conocer. Un modo distinto del conocimiento por razonamiento o por evidencia, pero un modo de conocer. Y, como muestro en el ejemplo del Camino de Santiago, no se contradice con la razón sino todo lo contrario. Es más, para no creer algo hay que tener fe en que ese algo no es cierto. No nos podemos librar de la fe como modo de conocer. Además, cualquier científico basa su ciencia en cosas aportadas por científicos en épocas pasadas, tiene por tanto fe.

¿Por qué esta desacreditación de la fe, cuando es lo más razonable y cualquier buen científico lo debería reconocer? Pues porque el hombre en su soberbia no quiere reconocer que hay cosas que no puede conocer por sus propios medios y reniega de la fe. También porque la fe nos compromete en un modo de vivir, una moralidad, que muchos no están dispuestos a aceptar. “Food for thought” como dice los anglosajones. Hasta el jueves que viene y feliz vuelta al trabajo.

Dime de qué presumes y…

El refranero español es muy rico y recopila siglos de sabiduría popular. “Dime de qué presumes y te diré de qué careces” es uno de los conocidos refranes. La gente humilde no presume de nada a pesar de que lo podría hacer dadas las muchas cualidades que tienen. No les hace falta. Cuando alguien necesita presumir de algo… sospechoso.

Me sugiere el mensaje de esta semana un artículo leído en la prensa de una entrevista a una persona en la que el entrevistador le pregunta cómo ha conseguido tanto éxito en su carrera profesional. Resulta que hace años, antes de que se convirtiera en un personajillo más o menos conocido en algunos ámbitos, pude conocer brevemente, pero de modo intenso a esta persona.

Pude experimentar durante ese periodo lo arrogante que era y lo segura de sí misma que estaba. Estaba convencida de que todo lo que hacía lo hacía bien y sus opiniones no se podían cuestionar. Pues bien, en la entrevista que le hacían daba como razones de su éxito precisamente lo flexible y abierto que era. Pegué un respingo cuando leía la entrevista. Reflexioné un poco y llegué a la conclusión que la raíz de esa falta de autoconocimiento era precisamente su falta de humildad. Esta persona se creía perfecta.

Quizá el mensaje de esta semana debería llamarse “Elogio a la humildad”. Qué bien se está con las personas humildes. Qué realistas son. No necesitan publicitar sus cualidades. No les hace falta. Qué difícil resulta al que no es humilde reconocer que no lo es y qué difícil le resulta al humilde reconocerse como tal. El mundo al revés. Hasta el jueves que viene.

La toma de decisiones y la suerte

Tomamos decisiones porque queremos conseguir algún objetivo. Y hay muchos factores que afectan al resultado de nuestra decisión: el mayor o menor interés que hemos puesto al ponerla en práctica, cómo han reaccionado otras personas ante nuestra decisión, cuán acertados hemos estado a la hora de elegir la mejor alternativa para conseguir nuestro objetivo, y un largo etcétera.

Después de un montón de años estudiando la toma de decisiones y observando como se toman he llegado a la conclusión que el factor que más influye en el éxito o fracaso de una decisión es la suerte. Por supuesto que hay muchos otros factores, que pueden afectar el resultado de nuestra decisión, pero el mas importante es la suerte. La suerte son todos aquellos factores que influyen en el resultado de una decisión sobre los cuáles no tenemos ningún control ni capacidad de influir.

Uno puede razonar diciendo que, si el principal factor que determina el éxito de nuestras decisiones es la suerte, entonces no hay que preocuparse por intentar decidir bien. El resultado depende más de cosas que no controlamos que de lo correcta que sea nuestra decisión. Craso error esta conclusión. La suerte juega tanto para bien como para mal, y si bien es cierto que en una decisión puede pasar de todo, a largo plazo, la buena y la mala suerte se contrarrestan, y el resultado de un montón de decisiones es mejor o peor en función de si decidimos mejor o peor.

Sobre el tema de la suerte ya escribí hace algunos años. Saludos a todos y que estéis teniendo unas buenas vacaciones. Hasta el jueves que viene.

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