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Perspectivas Económicas

coronavirusEn estas semanas de confinamiento, desde diversos lugares me han pedido a ver si podía darles una conferencia-coloquio telemáticamente. He dado varias, e irremediablemente me han preguntado cómo veía el futuro económico de España. Del crecimiento económico ya hablé en un post hace unas semanas. Ahora podemos aventurar algo más ya que tenemos algo más de información sobre lo que está pasando.

Caben dos escenarios. El primero es que cuanto antes nos pongamos a trabajar y recuperemos pronto todo lo perdido. En ese caso, la caída del PIB en España este año 2020 será muy pronunciada. Dos o tres meses de paro no perdonan. Pero habrá pronta recuperación, 2021 será un año de crecimiento y el 2022 estaremos ya a pleno gas.

Otro escenario es que las empresas tarden en volver a la actividad normal, de modo que muchas de ellas tengan que cerrar. No olvidemos que la inmensa mayoría de empresas en España son Pymes. En ese caso habrá mucho paro a corto y medio plazo, y la recuperación tardará en llegar.

¿En cuál de los dos escenarios nos vamos a encontrar? Pues no lo sé, pero parece que los últimos días el gobierno de España está muy interesado en volver a la normalidad y nos va a dejar ir a trabajar. Está acelerando la vuelta a la normalidad y va a permitir que nos visiten los turistas, por lo que aventuro que nos encontraremos en el primer escenario, la crisis económica habrá sido profunda pero corta.

Bueno todo esto con permiso del virus si no vuelve a hacer de las suyas este otoño o invierno. Pero supongo que si reaparece no pillará mejor preparados. Eso espero. Mi previsión final es que 2020 lo terminaremos con una caída del PIB de en torno al 10%. Os dejo otro video que me hicieron durante el confinamiento.

Todos somos muy listos

coronavirusLeo una noticia que una familia ha presentado una querella contra Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias. Pues le consideran responsable de la muerte de más 27.000 personas en España por el Covid19, por haber “comunicando públicamente una serie de directrices erróneas y contradictorias”. También piden al juez que le retiren el pasaporte y le prohíban salir de España.

Mire demandante, quien ha matado a esas 27.000 personas ha sido un virus, no el señor Fernando Simón. Sabiendo lo que ha pasado, es muy fácil decir qué es lo que había que haber hecho. Pero las medidas hay que tomarlas con la información que se tiene en el momento que se toman, y haciendo las suposiciones razonables que haya que hacer.

Este es un error muy común que cometemos las personas. Juzgar una situación pasada a la luz de acontecimientos conocidos posteriormente. Es muy fácil caer en ese error por nuestra subconsciente tendencia de deformar la realidad pasada. La deformamos porque no es muy difícil librarnos de lo que ya sabemos y ponernos en la situación anterior.

Todos somos muy listos y sabiendo lo que ha pasado todos sabemos lo que habría que haber hecho. Acertar una quiniela cuando ya se han jugado todos los partidos es muy fácil. Aciértela por adelantado a ver si puede. Vamos, que, si yo soy el juez, el palo que le pego a los demandantes por hacer perder el tiempo sería para acordarse en años. Quizá por eso yo no soy juez. Mis condolencias a los familiares de todos los fallecidos estos días. Hasta el próximo jueves.

Flujos y stocks

crecimientoHace muchas décadas España era un país subdesarrollado, con el tiempo y el trabajo de todo el mundo el país empezó a mejorar. Las carreteras pasaron a tener dos carriles, más tarde se construyeron autovías y autopistas. Mejoraron las infraestructuras, y ahora tenemos un país bastante bien dotado. Esto se ha conseguido con el trabajo año a año de todos los que hemos estado por aquí. Si hacemos las cosas bien, al acabar un año estamos mejor que al empezarlo. Y si las hacemos mal, peor.

Lo que se logra en un año es lo que se llama flujo de ese año. Y el acumulado de lo que se ha logrado a lo largo de los años es lo que se llama stock. Lo que es un país es el acumulado de lo que se ha ido logrando año tras año.

Esto que acabo de describir de un país, se puede aplicar a las personas. Lo que soy yo al final de un año es lo que yo era al principio del año más lo que he añadido a mi vida, en el sentido más amplio de la expresión, a lo largo de ese año. Si al final del año estoy peor, el flujo de ese año ha sido negativo. Habré perdido el tiempo.

Lo que uno añade a su vida en un año, en la terminología que he introducido, el flujo de ese año, son todos los conocimientos que ha adquirido, todo lo que ha ayudado a otros en ese año, todo el bien y todo el mal que ha hecho, etc. En definitiva, el tiempo es el marco que uno tiene para construirse a sí mismo a través de sus decisiones y sus acciones en ese tiempo. Al final, cada uno es el acumulado de lo que ha decidido y ha hecho. Con nuestras decisiones y nuestras acciones nos hacemos egoístas o generosos, nos hacemos optimistas o cenizos.

Cada día, cada semana, cada año, podemos planteárnoslo como ocasiones para mejorar como personas o empeorar, en función de cómo vivimos ese día, esa semana, ese año. Al final, somos, nuestra vida es el acumulado de lo que hemos ido haciendo a lo largo del tiempo. Aprovechar el tiempo es utilizarlo para mejorar como personas. Perderlo es empeorar como personas, el flujo en ese tiempo habrá sido negativo. Cada día, cada momento es una oportunidad (y una responsabilidad). Aprovechemos la situación pandémica actual para crecer como personas. Si no habremos perdido el tiempo. Hasta el jueves que viene. Os dejo un video de una entrevista que me hicieron hace unos días.

Futuro del Euro

euroEn algún foro he comentado que, después de la crisis económica actual, quizá haya dificultades para que el euro siga siendo una moneda común. Y varios de los que me han leído me han pedido que abunde en este tema. Lo primero que tengo que decir es que no soy economista y que lo que voy a decir son fruto de reflexiones de amateur después de observar la economía desde hace años. Colegas míos economistas del IESE están más autorizados para tratar este asunto.

Vayamos a la historia. En el año 91 se inició en serio el camino hacia una moneda común. Pero antes de adoptarla los países tenían que converger. Converger en términos de tener una inflación, deuda pública, déficit público, etc. similares. Al parecer si esto no sucede no se puede adoptar una moneda común. Fueron los famosos acuerdos de Mastrich, que daban a los países un plazo de casi diez años para converger. Paso el plazo y los 12 países firmantes del acuerdo cumplíamos con esos criterios de convergencia. Ya se podía instaurar la ansiada moneda común.

Adoptar una misma moneda por 12 países es como poner la misma camiseta a 12 personas. Para que les sienta bien a todas estas personas deben tener similar altura, peso, envergadura, etc. Ningún problema, los 12 países eran ya similares. Pero pasa el tiempo y una de esas personas engorda, otra se hace más alta, otra le pasa no sé qué, y la camiseta que les venía bien hace 10 años ya no se ajusta a ninguna de ellas, y más vale cambiar de camiseta.

El euro estuvo a punto de romperse en torno a los años 2011-2013. Recordar que todo el mundo hablaba entonces de la prima de riesgo. Estaba por las nubes fruto de las dudas sobre si los países estarían en condiciones de pagar las deudas que habían contraído por la crisis. Draghi, el gobernador del banco central europeo tuvo que salir al paso diciendo “Haré todo lo que haga falta para salvar al euro”. Y la cosa se superó.

Ahora se repite la historia. Para hacer frente a la crisis actual, los países van a tener que endeudarse hasta las cejas. Sobre algunos volverán las dudas de su capacidad de devolver esta deuda. ¿Volverá a salvarse el euro? No lo sé, pero aventuro que cabe la posibilidad de que dentro de 5 años, o bien unos países débiles habrán sido expulsados del euro, o bien algunos países fuertes se habrán ido del euro. O quizá haya un doble euro. Uno para los países fuertes y otros para los débiles. No lo sé. Pero ya digo, esta es la opinión de un no economista, así que no le hagáis mucho caso.

Confinamiento y crecimiento económico

gastarEl pasado jueves a las nueve de la mañana, cuando se publicaba el mensaje semanal de este blog, simultáneamente el Instituto Nacional de Estadística de España, el INE, publicaba los datos del crecimiento económico en el primer trimestre de este año. Aproximadamente una caída del 5% con respecto al trimestre anterior. Para ponerlo en contexto, en los trimestres anteriores, los de 2019, el PIB español había crecido en torno al 0,5%.

Esta caída es una barbaridad. Me explico. Los dos meses y medio primeros de este trimestre que va de enero a marzo fueron normales. Crecimiento normal. El 5% de caída se produjeron en la segunda quincena de marzo. Si lo que pasó en esos 15 días se prolongara solo un mes, la caída sería del 10%. Pero ya se ha prolongado mes y medio. Por lo tanto, la caída ya es del 15%. Si esto se prolongara en las mismas condiciones durante un trimestre, sería de 30%. Lo cual no es una suposición muy descabellada.

Cierto que en los meses sucesivos habría cierta recuperación, y por tanto la tasa anual de caída so sería tan fuerte. Pero bueno, nunca habíamos caído en España desde los años 30 durante la guerra más del 4% anual. En el pasado 2009 en plena recesión caímos el 3,8%.

Cierto que como ya he manifestado en otros mensajes de este blog lo realmente importante son los datos de empleo y paro. Eso es lo que realmente nos afecta a las personas. Pero bueno el PIB es un muy buen indicador de cómo evoluciona el paro.

Noticias muy tristes, pero lo que tenemos que hacer es ponernos a currar en cuanto podamos. Gastar. Gastar no es malgastar. Cuando me tomo una cerveza en un bar (cuando pueda) estoy dando empleo a quien me sirve la cerveza. Ese bar pagará impuestos que permitirán pagar a los pensionistas, etc. Cada vez que gasto algo alguien se beneficia. La economía hay que moverla.

No me acuséis de incitar al consumo por consumo: nunca malgastar. Se malgasta cuando mi gasto no beneficia a nadie o es un gasto que me perjudica porque me haga caprichoso o me envicie con cosas superfluas. Pero si no pasa ninguna de las dos cosas, a mover la economía. Hasta el jueves que viene y espero poder pronto comentar buenas noticias en este blog.

Confinamiento

confinamientoEn los atentados terrorista del 11 de septiembre en Nueva York murieron casi 3.000 personas. Fruto de ese atentado mucha gente le cogió miedo a volar y se empezó a utilizar más el automóvil en detrimento del avión. Consecuencia, los meses siguientes al atentado, el número de víctimas mortales en accidentes de coche excedió al número habitual de víctimas en mucho más de 3.000.

A este hecho no se le presta atención, porque estos últimos fueron de uno en uno y los fallecidos en el atentado fueron todos de golpe. Además, dado un fallecido en accidente de coche después del 11 de septiembre, no se sabe si fue fruto del miedo a volar, o si habría sido un fallecido de los que son habituales cada mes.

¿A qué viene todo esto, y qué tiene que ver con el confinamiento? Pues muy sencillo. Para erradicar la propagación del virus actual, el gobierno de España está imponiendo unas severas medidas de aislamiento a la población. Todo esto con el loable objetivo de preservar nuestra salud. Lo cual está muy bien. Pero además de preservar nuestra salud, simultáneamente nuestra economía se está hundiendo. Fruto de lo cual está habiendo mucho desempleo y mucho más que habrá, lo cual ira en contra del bienestar y la salud mental, y quien sabe si física, de mucha gente. Se elevará la tasa de suicidios, etc.

Es decir, que una de las consecuencias, ni querida ni buscada, de intentar prevenir la salud de los ciudadanos va a ser un deterioro de la salud de los ciudadanos. Como ya dijo el presidente de una de las comunidades autónomas de España, ojo no sea que intentando matar al virus muramos nosotros también en el intento.

No soy profesional de la salud y no sé si hay que confinar tal cómo se está haciendo, si hay que confinar más o si hay que confinar menos. No lo sé. Lo que si quiero apuntar es que ojo que el excesivo confinamiento de los ciudadanos puede ir en detrimento de la propia salud.

Por favor que después de este mensaje que nadie me tache de poner por delante los asuntos económicos sobre los de salud. Cualquiera que me haya leído lo suficientemente sabrá que no pienso así. Solo estoy poniendo sobre la mesa alguna posible consecuencia para la salud de un excesivo confinamiento, además de declararme incompetente para hacer un juicio sobre este asunto. Solo lo pongo encima de la mesa para reflexionar. Si este mensaje te enfada, aun así, por el bien físico y mental tuyo y de tu familia, te deseo que no pierdas tu empleo. Hasta el jueves que viene.

Etica

saltarAlguna vez ya he comentado que la portada de atrás de La Vanguardia, el periódico de más solera de Barcelona, es la sección más leída de este periódico. Le llaman “La Contra”. Nos referimos a ella como “La Contra de la Vanguardia”. Allí cada día entrevistan a alguien que se supone tiene algo interesante que decir.

En la entradilla del artículo ponen unas referencias sobre el entrevistado, para que el lector se sitúe de quien es. Muchas veces en esa entradilla el entrevistado expone sus creencias. En una de las entrevistas de hace unos días el entrevistado decía, que sus creencias, su escala de valores era la ética.

¿La ética? ¿Qué ética? ¿Y si mi ética me dice que robar es bueno? ¿Y si mi ética me dice que tener aventuras con la vecina es bueno? ¿De qué ética estamos hablando? ¿Qué es lo que fundamenta la ética?

Yo creo que al hablar de ética hay que profundizar un poco más. No todas las éticas valen. El hombre tiene una naturaleza. La naturaleza del hombre le permite andar, pero no le permite volar. Si uno intenta volar saltando desde un edificio, evidentemente es libre de hacerlo, pero como eso va en contra de su naturaleza, se pegará una buena bofetada de consecuencias seguramente irreparables.

La ética debe estar fundamentada en la naturaleza del hombre. No toda ética vale. Una ética que me deteriore como persona, que me haga mala persona, es una ética que no vale. Por tanto, para hablar de ética hay que hablar de la naturaleza del hombre, qué es lo que se adecúa a mi naturaleza y qué es lo que no se adecúa.

Y ahora viene una pregunta fundamental cuya respuesta determina la vida de una persona. Determina su desarrollo o su deterioro. ¿Cuál es la naturaleza del hombre? ¿Quién le ha dado al hombre esa naturaleza? ¿Nos la hemos dado nosotros mismos? ¿Tanta es nuestra soberbia que nos negamos reconocer nuestra dependencia de Dios?

Y esto no va por la persona que entrevistaron en La Vanguardia, pues en una entrevista de esas características no hay espacio para estas profundidades. Pero esa entrevista me ha dado pie al mensaje de esta semana. Hasta el jueves que viene, que a ver si podemos empezar a salir de casa los que vivimos en España.

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