Archivo

Archivo del autor

Semana laboral de 4 días

Se hablaba hace unos días en España de la conveniencia de tener una semana laboral de 4 días. Es lo que proponían algunos políticos. Mi opinión al respecto es que la prosperidad de un país depende en buena medida del trabajo de la gente, y que por lo tanto a menos trabajo menos prosperidad. Aunque esta idea hay que matizarla.

Creo que el gobierno debe centrarse en facilitar que las empresas creen puestos de trabajo. Que haya actividad. La gente quiere trabajar. Queremos trabajar por muchas y diversas razones. La primera y más básica porque necesitamos de recursos económicos, un sueldo a final de mes, para poder vivir dignamente. También porque con el trabajo desarrollamos las capacidades que tenemos, crecemos como personas. También el trabajo es lugar de encuentro con otras personas, lo cual siempre es enriquecedor. Y finalmente porque con nuestro trabajo contribuimos a la mejora del mundo.

Suficientes razones para querer que se fomente el trabajo. Evidentemente el trabajo requiere descanso. Tenemos que disfrutar de esparcimiento, familia, amigos, aficiones, y tenemos que descansar. En la medida que una semana de 4 días facilite este esparcimiento sin que signifique que hay más descanso porque no hay trabajo, entonces se puede tratar el asunto.

Pero si esta propuesta es porque como no hay trabajo vamos a reducir la semana laboral, pues entonces mal. Muy muy mal. Lo que hay que hacer es generar trabajo para que la gente pueda desarrollarse y para que el país y sus habitantes prosperen.

Creo que, con el paro que hay en España, las políticas del gobierno deben centrarse en posibilitar la creación de empleo. Facilitar el desarrollo de las empresas, que son las principales generadoras de empleo. Pero decir, como no hay trabajo vamos a reducir la actividad (no digo que eso se esté diciendo) es claudicar y renunciar a una obligación irrenunciable. Mi postura es que queremos trabajar. Queremos que haya trabajo y que no falte. Es mucho lo que nos perdemos si trabajamos poco. Pero bueno, es mi opinión. Hasta el jueves que viene.

Diagnosticar bien

febrero 25, 2021 6 comentarios

Después de muchos años dedicándome a la toma de decisiones, he llegado a la conclusión de que una de las características más importantes, y quizá la más importante, para tomar buenas decisiones es conocer bien la situación sobre la que se decide. Este conocimiento puede ser equivocado, correcto pero superficial o correcto y profundo.

Si el conocimiento de la situación es equivocado, cualquier decisión que sobre ella se tome será una decisión errónea, aunque los resultados sean satisfactorios. Habrán sido satisfactorios por pura casualidad y suerte, no porque se haya decidido bien.

¿Qué diferencia hay entre un conocimiento superficial y uno profundo? El conocimiento superficial de una situación es cuando se conoce lo que está pasando, pero se desconocen sus causas. Veo que están aumentando las ventas. Veo que la relación en el matrimonio se está deteriorando. Veo que mi jefe me hace poco caso. Pero uno no sabe porque está pasando todo eso y ni se lo plantea. Solo observa.

El conocimiento correcto y profundo es cuando se sabe lo que está pasando y se diagnostican bien las causas. Esto es lo importante, diagnosticar bien las causas, porque entonces se puede poner el remedio oportuno. Si no se sabe porqué pasa lo que pasa, difícilmente se puede encontrar el remedio, y si se encuentra un remedio que es acertado también habrá sido por casualidad y suerte. Mal asunto.

Hay algo más que añadir. Hay personas con una incapacidad natural de diagnosticar bien la realidad. No se enteran de lo que está pasando. Ahora me estoy acordando de una persona que era así. Hay otras personas que pueden tener un conocimiento superficial de las cosas, pero no se plantean que es necesario indagar sobre las causas. Se sienten satisfechas, pero llegan poco lejos.

En cambio, otras no se quedan tranquilas hasta que captan las causas de lo que pasa. Hasta que captan porqué pasa lo que está pasando. Estas personas son muy valiosas y hay que retenerlas en la organización. Puede que en un momento dado no sepan porque pasa lo que pasa, pero son conscientes de que no lo saben y buscan encontrar un por qué. Saben que no saben en ese momento. Lo malo es no saber que uno no sabe, que es lo que les pasa a los que diagnostican mal una situación o a los que tienen un conocimiento superficial de lo que está pasando. Hasta el jueves que viene.

Tonto y terco

febrero 18, 2021 12 comentarios

Hace unos años me topé en la vida con un tonto terco. Aprendizaje, tratar lo menos posible con este tipo de personas. El individuo en cuestión se empeñaba una y otra vez que había una cosa que no se podía hacer porque tenía un inconveniente. Era incapaz de darse cuenta que los inconvenientes de las alternativas eran aún mayores y no se podía razonar con él y hacérselo ver. Era tonto y terco.

Al respecto tengo que decir dos cosas. La primera que a todas las personas hay que intentar ayudarlas. También a los tontos tercos. Pero llega un momento que si no se puede hacer más mejor no tratar muchos asuntos con esta persona para que no te complique la vida. Pero siempre después de haber intentado ayudarle.

La segunda cosa es que cuando vemos un defecto en una persona lo primero que hay que preguntarse si no tenemos nosotros también ese defecto. Preguntarse si no soy yo más tonto y terco que mi interlocutor. Y actuar en consecuencia. Así evitaremos ser injustos con las personas y hacer juicios equivocados.

Honradamente creo que esta persona de la que hablo era más tonto y terco que yo. Pero admito que puedo estar equivocado. Hasta el jueves que viene.

Ya para terminar

febrero 11, 2021 8 comentarios

Una de las cosas que nos distingue a las personas del resto de los animales y seres es nuestra capacidad de hablar. El lenguaje. No lo valoramos porque lo vemos tan natural y habitual. Pero es algo muy importante. Los animales, como mucho se comunican con ruidos y señales. Imaginad cómo sería nuestra vida si solo pudiéramos comunicarnos así, con ruidos y señales.

Para que haya comunicación hace falta que funcionen bien tres elementos: el emisor, el receptor y el mensaje. El emisor tiene que emitir lo que quiere decir de un modo correcto. Si lo que dice es “moa moa moá” por ejemplo, eso no se entiende. Solo si eres de cierta parte de España entiendes que te dicen “Nos vamos a mojar”. Por otro lado, el receptor tiene que captar bien el mensaje. Si el emisor emite bien y el receptor no capta lo que dice, no hay comunicación. Y finalmente el mensaje tiene que ser inteligible. Si lo que se dice es “Proscongos celayapos”, aquí nadie entiende lo que se quiere decir.

Todo esto aplicado a cuando se habla en público implica varias cosas. Una es tener claro lo que se quiere decir. Frases breves. Pocas ideas, ejemplos. Cuidar el lenguaje corporal y el contacto visual. Un buen comunicador capta si el público sigue con interés el discurso o si han desconectado. El mal comunicador se contenta con prestar atención a lo que tiene que decir sin interesarse si el público está captando con interés lo que se dice.

El objetivo de la comunicación es que el receptor capte lo que se quiere comunicar. No que el mensaje sea claro. Por muy claro que sea el mensaje si el público no lo capta no sirve para nada.

Una última consideración. Ojo cuando alguien que habla en público dice “ya para terminar…” suele ser una advertencia de que todavía le queda mucho rollo. El buen comunicador simplemente termina. Bueno, ya para terminar,…hasta el jueves que viene.

Más sobre educación

Hablaba la semana pasada de lo importante que es la actividad docente a nivel primaria, secundaria e infantil. Hoy voy a centrarme brevemente en dar mi opinión sobre los contenidos de esa actividad. Cierto que se me ha encendido la luz de hablar sobre esto al ver un video sobre este tema. Video que podéis encontrar al final del mensaje. Es una conferencia reciente de Alfonso Aguiló.

La educación, la actividad formativa debe, evidentemente contener aspectos técnicos. Los estudiantes deben aprender matemáticas, idiomas, informática, etc. Sin eso poco lejos llegarán. Pero no se puede descuidar la formación en dimensiones que no se estudian en los libros. Formarse en su dimensión de persona. Capacidad, en sus actuaciones, de tener en cuenta a los demás. Apertura mental para respetar opiniones diversas. Capacidad de cambiar de opinión cuando uno de se cuenta que hay opciones mejores sin aferrarse testarudamente a una opinión inicial. Capacidad de darse cuenta de que puede haber opciones mejores a las que inicialmente tenemos. Comprender los puntos de vista de los demás.

Todo este tipo de aspectos más allá de los conocimientos técnicos son muy importantes para saber conducirse bien en la vida. Estos aspectos requieren por parte de los educadores fomentar en los alumnos la capacidad de razonar sobre las consecuencias de sus actitudes y decisiones, así como de adquirir las virtudes para poder desarrollar esas capacidades. Entender que una cosa es buena es una cosa, y ponerla en práctica es otra muy distinta. Son las virtudes las que me permiten poner en práctica eso que entiendo que es bueno.

Recomiendo ver este video que os dejo, que va mucho más allá de lo que digo en este mensaje. Hasta el jueves que viene.

Homenaje a los profesores

A veces escucho a gente quejarse de lo bien que viven los profesores de colegios. Que si tienen dos meses de vacaciones, que si tal que si cual. No digo nada por no discutir. Pero creo que habría que hacer homenajes a los que se dedican a la enseñanza en colegios e institutos. Estar cinco días a la semana, cada día ocho horas, con niños y adolescentes es algo bastante duro. Es muy vocacional, pero cansa mucho. No aburre, en absoluto, pero cansa. Un día o dos días o varios días seguramente no cansa. Pero hacerlo de modo continuado todo el año debe ser muy duro.

Esos períodos de descanso son absolutamente necesarios. Los controladores aéreos tienen que descansar cada dos o tres horas, por la tensión que genera su actividad. Los profesores también necesitan descansar cada varios meses por la tensión que también genera su actividad.

Cierto que los que son profesores por vocación tienen su recompensa. Es una de las profesiones más fascinantes y dónde más se puede influir positivamente en las personas. Para el que fabrica coches o zapatos, el objeto de su actividad son cosa, los coches o los zapatos. Para los profesores el objeto de su actividad son personas, y esto es mucho más ilusionante y enriquecedor.

Yo me dedico a la enseñanza, aunque no con niños ni adolescentes, sino en postgrados, y la actividad educativa no la cambiaría por nada del mundo. Sirva el mensaje de esta semana mi pequeño homenaje a los que se dedican a la enseñanza en colegios e institutos. Mi más profunda admiración. Hasta el jueves que viene.

2020 y 2021

A finales de año y principios de este todos nos hemos felicitado el año nuevo, y más o menos nos hemos dicho que 2021 sea mejor que el 2020. Que el 2020 es un año para olvidar. Después de escucharlo muchas veces me he parado a pensar que estamos siendo muy negativos. Que en el 2020 también han ocurrido cosas muy buenas. Voy a glosarlo.

Primero dar mis condolencias a todos los que han perdido familiares y personas queridas por el virus. También a todos los que han sufrido seriamente la enfermedad. Dicho esto, y sin minusvalorarlo, seamos positivos y pensemos las muchas cosas buenas que nos han ocurrido este 2020. Cosas buenas en sí y cosas buenas causadas por la pandemia.

Los periodos de confinamiento a mi me han servido para leer mucho, cosa que no habría hecho en la misma medida en situaciones normales. He aprendido muchas nuevas metodologías docentes. He aprendido a dar clases y conferencias desde mi despacho. He podido estar más tiempo con los míos. He podido meditar y contemplar más de lo que lo hacía antes. En fin, muchas cosas.

Lo que quiero decir con este mensaje es que dejemos de ver las cosas negativas, que han sido muchas, y empecemos a centrarnos en la positivas. Si estando triste se solucionara algún problema mi consejo sería que te entristezcas, pero como no soluciona nada, es más empeora el ambiente en el que nos movemos, mi consejo es optimismo y saber ver las oportunidades que nos proporciona todo lo que estamos viviendo. Hasta el jueves que viene. Os dejo un video que actualiza el índice de situación de la pandemia.

Igualdad

Como anunciaba la semana pasada, hoy voy a reflexionar sobre la igualdad. La igualdad entre el hombre y la mujer de lo que tanto se habla. Es evidente que la mujer y el hombre son distintos. Por lo que hay que entender bien esto de la igualdad para no decir tonterías. Desde el aspecto físico hasta el modo de ser somos distintos.

Por citar algunas diferencias, en general, el hombre tiene más fuerza física que la mujer (aunque puede haber mujeres con más fuerza que los hombres). También creo, que, siempre en general, la mujer es más acogedora que el hombre. Aunque admito que, en esto, como en todo, se pueda discrepar. Pero no en vano Dios decidió poner los nueve primeros meses de cada persona dentro de una mujer y no dentro de un hombre. Por algo será.

En lo que somos radicalmente iguales es en nuestra dignidad como personas. Aquí nadie es más que nadie. Y es por conseguir el reconocimiento de esta igual dignidad por lo que hay trabajar. Pero igualdad de todas las personas no solo con independencia del sexo, también con independencia de la raza, de puesto de trabajo, de edad, y de cualquier otra circunstancia que nos distinga.

Pero como decía al principio hay muchas dimensiones en las que mujeres y hombres somos diferentes y plantear la igualdad en esas dimensiones puede dar lugar a hacer cosas muy artificiales. Cada profesión requiere una serie de características. Profesiones que requieren características más presentes en las mujeres que en los hombres y viceversa. Por eso no ha de extrañarnos que haya profesiones en las que estén más presentes las mujeres que los hombres y viceversa. También hay muchísimas profesiones que requieren características que están presentes en hombres y en mujeres.

Igualdad sí, pero en lo que tenemos en común. En lo que somos diferentes pretender la igualdad es forzar artificialmente las cosas. Quizá me lluevan las críticas tras este mensaje, cosa que acepto siempre. Pero en mi defensa he de decir varias cosas. Primero, que un día escribiré un post donde hablaré de situaciones donde no se respeta la igual dignidad de mujeres y hombres (aunque el mensaje de la semana pasada ya hablaba de eso). Segundo, que difícilmente se puede encontrar un mayor defensor de la mujer que a mí. Y tercero, que lo que he defendido es de pura lógica: igualdad en lo que somos iguales y en lo que somos distintos no pretendamos una inexistente igualdad. Me dispongo a ser criticado.

Feminismo

Las reflexiones de esta semana se me han ocurrido tras leer un comentario de una conocida en las redes sociales. Recuerdo un anuncio de los años 70’s de la lavadora Super Ser. Una desaparecida marca de una empresa fabricante de electrodomésticos. La gente de mi edad quizá se acuerde. Aparecía una mujer lloriqueando y su marido diciéndole “No me llores, no me llores. Te compraré la Super Ser” y a continuación se veía a la mujer saltando de alegría.

Ese anuncio sería ahora impensable. Menuda manifestación de machismo. Lo que me sorprende es que en pleno siglo XXI haya manifestaciones más burdas y alentadas precisamente por algunas mujeres, y que no se ponga el grito en el cielo. Me refiero a la vestimenta, o no vestimenta, de algunas presentadoras de las galas de fin de año de diversas televisiones españolas. La mujer se expone y desde días antes el macho está a la expectativa y los medios no paran de hablar de que se superará a lo del año anterior.

Pero ¿no estamos luchando por la igualdad y por la dignidad de la mujer? ¿Cómo es que se acepta semejante manifestación de utilización de la mujer? Menuda esquizofrenia colectiva. Yo desde mi blog protesto. La semana que viene hablaré de lo que entiendo yo por igualdad.

Al mal tiempo… ¡Feliz año nuevo!

diciembre 31, 2020 11 comentarios

Nadie se podía imaginar hace un año lo que nos depararía este 2020. Todos hemos pasado muchas dificultades. Dificultades objetivas. Lo que ya no es objetivo es el modo como abordamos las dificultades. Unos han sido capaces de ver el lado positivo de las cosas y otros han profundizado en su desgracia.

Con mucha incertidumbre nos enfrentamos al 2021. Pasaremos por circunstancias que ahora no podemos prever. Habrá momentos buenos y momentos malos. Esto es de las pocas cosas seguras que sabemos. Preparémonos para ver el lado positivo de las cosas. Además, si lo pensamos un poco seguro que nos han sucedido cosas muy buenas este año. Yo podría contar bastantes.

Si por estar contrariados se solucionara algún problema, mi consejo para este próximo año sería que te enfadaras ante las dificultades. Pero esa actitud no soluciona nada. Afrontar las dificultades con optimismo y con un modo positivo no hace que las dificultades se solucionan, pero si que las abordemos mejor. Nos sentiremos mejor nosotros y nuestros allegados. Al mal tiempo buena cara. Feliz 2021 que vendrá lleno de oportunidades

A %d blogueros les gusta esto: