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Posts Tagged ‘cierre del espacio aéreo’

De fármacos, gripes, aviones y otras decisiones

Martí Monrós, antiguo alumno mío, y asiduo seguidor de este blog proponía hace dos o tres semanas hablar de los incentivos que tienen la FDA norteamericana y la EMEA europea de ser excesivamente exigentes a la hora de aprobar nuevos fármacos. La FDA y la EMEA son dos instituciones a uno y otro lado del Atlántico encargadas de evaluar las solicitudes de comercialización de nuevos fármacos. Como apuntaba Martí “hay pocos incentivos a decir: “adelante”, porque si sale mal, te destrozan; y si sale bien, es lo normal. Y muchos incentivos a decir: “quiero pruebas adicionales”, porque es la manera que nunca tengas ningún problema”

Estas entidades reguladoras se encuentran en una situación muy típica, es la de “si sale bien ganas tú y si sale mal pierdo yo”. Es la misma situación en la que se encontraron los responsables de decidir si cerrar o no el espacio aéreo cuando la nube de lava volcánica se paseo por Europa, o cuando hace un año surgió la epidemia de la llamada gripe A por todo el mundo. ¿Qué haces? Pues para evitar que te hagan responsable de posibles problemas te cubres las espaldas y ante la mínima duda cierras el espacio aéreo, y encargas millones de vacunas por si acaso.  En estas situaciones a veces uno es mucho más exigente de lo que sería razonable, porque tiene mucho que perder si no se cubre las espaldas.

¿Qué se debe hacer ante una situación como esta? Pues actuar con el máximo realismo y profesionalidad posible. Intentar convertir la situación en un “si sale bien los dos ganamos y es muy difícil que salga mal”.  Si realmente el fármaco es seguro presente las sobradas razones de que lo es y si no puede garantizar que es seguro no intente que se lo aprueben. Si uno va con profesionalidad y no intenta engañar o quedar favorecido a expensas de terceros, uno se gana una reputación de profesional serio y es mirado con respeto. Claro que todo esto requiere de buen hacer durante mucho tiempo. Con esto no pretendo resolver lo que planteaba Martí, que no se puede resolver en cuatro párrafos, pero sí dar alguna pauta para reflexionar.

Aeropuertos cerrados (II)

Aunque desde que se ha vuelto a abrir el espacio aereo europeo, la noticia de la nube de lava ha desaparecido de los titulares de los periódicos, la situación producida estos días atras me va a permitir hablar de dos errores bastante comunes en la toma de decisiones.

Si bien el primer día cuando se produjo la noticia hubo desconcierto, al cabo de cinco días ya estaba todo el mundo opinando en la prensa sobre si se había exagerado la situación, si se había sobrereaccionado, etc. Esta crítica es muy fácil hacerla al cabo del tiempo cuando se tiene más información sobre lo que está pasando. Pero el cierre del espacio aereo hubo que decidirlo casi instantaneamente, por lo que no son aceptables los juicios que a posteriori se hacen sobre la decisión. No se puede juzgar lo acertado que es una decisión utilizando información que no estaba disponible cuando se tomó. Cuando ya se sabe lo que va a pasar es muy fácil decidir. El problema es ese, que cuando hay que decidir no se sabe todavía lo que va a pasar.

El segundo error que se suele cometer es el denominado “self serving bias”. Consiste en que los distintos protagonistas esgrimen los argumentos que más les favorecen a sus intereses. Por un lado las aerolíneas se han centrado en destacar lo descabellada que es la decisión de cerrar lo aeropertos. Por otro lado las autoridades se han centrado en hablar de que no se pueden asumir riesgos. Cada parte ha utilizado los argumentos que mejor defendían sus intereses o mejor justifica su decisión. Esto dificulta la buena toma de decisiones. Ante una situación, cuando se juzga una alternativa primero hay que poner todos los argumentos a favor y también todos los argumentos en contra. Una vez que se han esgrimido todas las razones, entonces se puede empezar a valorarlas y juzgar si esa alternativa es adecuada o no.

Aeropuertos cerrados

Me sugieren Kristian Pedersen, antiguo alumno del Global EMBA del IESE, y algunos otros, que comente la decisión de cerrar una buena parte del espacio aéreo europeo. Una de las ventajas de dar clase en el IESE es que contactan contigo frecuentemente antiguos alumnos, de los que puedo aprender mucho.

La nube de lava pulverizada que se ha expandido por el aire ha causado ya más pérdidas económicas que el cierre de los aeropuertos después de los atentados del 11 de setiembre. ¿Ha sido correcto cerrar los aeropuertos? ¿Han sobre-reaccionado las autoridades ante la nube de lava?

Pues yo no puedo juzgar si la decisión ha sido correcta o no, porque no conozco los detalles técnicos que los expertos conocen, lo que si puedo decir que en esta ocasión no se ha cometido un error muy frecuente en la toma de decisiones. Me explicaré. Cerrar los aeropuertos es aceptar una pérdida segura (miles de vuelos cancelados). Los directivos, a veces antes de aceptar una pérdida segura toman decisiones altamente arriesgadas, con la esperanza de que las cosas salgan bien y evitar la pérdida segura. En esta ocasión no lo han hecho así. ¿Hubiera sido una decisión muy arriesgada no cerrar los aeropuertos? Pues no lo sé, ya he dicho que no conozco los detalles técnicos necesarios para evaluar los riesgos, pero en este caso no arriesgaron.

Hay que hacerse una pregunta. ¿Qué hubiera pasado si no se hubieran cerrado los aeropuertos? Quizá nada. Quizá se hubieran estrellado unos cuantos aviones antes de que se diera la orden de cerrar el espacio aéreo. Lo que está claro es que no se puede juzgar la decisión que se tuvo que tomar con premura de tiempo a la luz de informes posteriores que puedan salir a la luz en el futuro sobre si fue necesario cerrar los aeropuertos o no.

La verdad es que el tema da para mucho más, pero mantengo mi compromiso de poner mensajes cortos. Saludos a todos.

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