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Posts Tagged ‘Comunicación’

Comunicar

comunicaciónEstudiaba yo en el bachillerato que para que se diera una buena comunicación tenían que funcionar bien tres elementos: el emisor, el receptor y el mensaje. Si el emisor emite mal porque no se le oye, o porque se come las palabras o las sílabas, no hay comunicación. Si el receptor recibe mal el mensaje, porque es sordo, o porque hay mucho ruido en el ambiente o por cualquier otra razón, tampoco hay comunicación. Si el mensaje es ininteligible, si no se entiende, porque no tiene ninguna lógica, o porque son frases muy largas con muchas oraciones subordinadas y explicativas dentro de la frase principal, tampoco funciona el mensaje.

Lo dicho hasta ahora es muy elemental y básico, aunque muchas veces no se tiene en cuenta. Pero hay otras características de la buena comunicación. La gesticulación del cuerpo y en especial de la cara es muy importante. El número de palabras que se utiliza para transmitir algo también afecta a la buena comunicación. Hay quienes para decir algo utilizan el triple de palabras de las necesarias, y esto aburre al interlocutor o a la audiencia. Si uno es demasiado escueto y transmite demasiadas ideas por unidad de tiempo entonces agota a los oyentes. Vocalizar bien y no comerse sílabas es también importante.

Comunicar es un arte. No es suficiente con emitir bien. Mucha gente piensa que con haber dicho claramente lo que se quería decir ya es suficiente. No. Hasta que el interlocutor no ha captado lo que se quería transmitir, no ha habido comunicación. Uno puede pensar que lo que capte el interlocutor es asunto suyo y no del que habla. No, si uno quiere comunicar, uno es responsable de que su interlocutor capte lo que se quiere decir.

Todo esto aplicado a un profesor significa que la labor de un profesor no es enseñar, es que el alumno aprenda. La semana que viene empiezo las clases con los alumnos del MBA del IESE. Espero disfrutar tanto como los años anteriores. Hasta el jueves que viene.

Toma de decisiones y reputación personal o corporativa

reputación corporativa

Hace unos días cenaba en Madrid con Ricardo Gómez, que además de buen amigo mío es un experto en gestión de la reputación y director del Observatorio de Reputación. Entre los muchos temas de los que hablamos, todos ellos muy interesantes, me hizo ver la importancia de la toma de decisiones en la reputación de las personas, las corporaciones o los países.

La reputación de una organización o de una persona -me decía- es el reconocimiento o la percepción que tienen otros de ella. Es la relación entre lo que prometen y lo que cumplen. Es la diferencia entre las expectativas y la realidad. Por eso, Por eso, cuando una organización tiene una imagen externa peor de lo que realmente es, tiene un problema de comunicación. Algo tiene que hacer para que la perciban tal y como es. Por el contrario, cuando la imagen que proyecta es mejor de lo que en realidad es, acabará teniendo un problema de credibilidad y, tarde o temprano, vivirá una crisis.

Una organización que sea sólida y que tenga una buena reputación ha de tener en cuenta que por una mala decisión -que le puede suceder a cualquiera, incluso a los mejores directivos- puede muy rapidamente perder su credibilidad ante terceros. La organización sigue siendo muy buena, pero ha tenido un mal tropiezo y se encuentra en una situación de crisis. Toda empresa ha de estar preparada para afrontar una situación tal. De cómo la gestione depende que salga fortalecida o dañada por la crisis. Negar la metedura de pata o culpar a terceros suele ser garantía de salir mal parado. Reconocer que no se es perfecto y que se pueden hacer las cosas mejor suelen ser estrategias mucho más efectivas.

Si la realidad de la empresa no está a la altura de la imagen que proyecta, tarde o temprano tendrá una crisis. Y entonces no hay estrategia de comunicación que la saque del apuro. Preocúpate por tanto de que la imagen externa de tu organización, esté sustentada por una realidad acorde con dicha imagen. Lo dicho para las organizaciones sirve para las personas o los países. Todo gobernante debe preocuparse de la reputación del país o de la ciudad que gobierna.

El martes pasado publicamos el Índice IESE de Incertidumbre Económica correspondiente al mes de febrero. Hasta el jueves que viene.

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