En la última década las universidades privadas han aumentado notablemente su número de alumnos. ¿Qué explica este cambio? Más allá de las cifras, quizá convenga reflexionar sobre cómo los incentivos y la competencia influyen en la calidad de las instituciones.
Conseguir resultados es imprescindible, pero no basta con exigirlos. Los buenos directivos dedican gran parte de su esfuerzo a crear las condiciones que permiten a las personas hacer bien su trabajo y alcanzar esos resultados.
La inteligencia artificial avanza rápidamente en el uso individual, pero su incorporación a las empresas será más lenta. La clave no estará en la tecnología, sino en la capacidad de los directivos para liderar los cambios necesarios.
Muchas empresas dedican tiempo y recursos a definir su misión. Sin embargo, muchas declaraciones son tan genéricas que podrían pertenecer a cualquier organización. Una misión útil debe explicar para qué existe la empresa y cómo se diferencia de las demás.
La revolución industrial cambió el mundo y obligó a afrontar nuevos desafíos sociales. Hoy la inteligencia artificial plantea cuestiones similares. ¿Cómo aprovechar sus beneficios sin dejar atrás a quienes pueden verse perjudicados por ella?