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Posts Tagged ‘decisiones’

Decídete

octubre 24, 2019 8 comentarios

perplejidadHay quien le pasa. Cuando uno ha tomado una decisión muchas veces se piensa que si hubiera tomado una alternativa distinta hubiera sido mejor. Esto es una falacia psicológica. Cuando hemos tomado una decisión es porque creemos que es lo mejor que podíamos hacer, aunque, efectivamente, podíamos tener dudas.

Cuando ya se ha tomado, las demás alternativas ya desaparecen. Si decidimos ir al cine una tarde, ya no podemos hacer deporte, ni cualquier otro plan. Estamos en el cine. Y es cuando ya no hay remedio cuando empezamos a pensar si haber hecho otra cosa hubiera sido mejor.

Además, si hubiéramos decidido otra cosa también estaríamos pensando si hubiera sido mejor escoger otra alternativa. Nunca estaremos satisfechos. Estos pensamientos son preocupaciones estériles con las que mejor no entretenerse ni perder el tiempo.

Cuando decidimos escogemos lo que nos parece mejor, y darle vueltas al asunto no hace más que complicarnos la vida. A veces sí, habría sido mejor haber decidido otra cosa. Pero eso ya no tiene remedio, y no nos podemos pasar la vida pensando en qué hubiera sucedido si en vez de……

La alternativa para que no nos entren esas dudas es no tomar ninguna decisión. Que, por cierto, eso es ya tomar una decisión, aunque sea de modo pasivo. Hay que decidirse. Si no renunciamos a ser protagonistas de nuestras vidas. Hay que dar por sentado que a veces nos equivocaremos, pero hay que seguir viviendo y avanzando.

Conclusión: no tener miedo a decidir. Aprender a vivir con los errores propios e intentar paliar las consecuencias adversas. Pero dejar de lamentarnos y mirar hacia adelante. Hasta el jueves que viene.

Virtudes y defectos

defectosTodos tenemos virtudes y defectos. La mayoría de la gente tiene más virtudes que defectos. Los defectos proliferan sin esfuerzo. Los tenemos, y para evitarlos tenemos que proponérnoslo. En cambio, a las virtudes les pasa lo contrario, No nos surgen por generación espontánea, sino que conseguirlas requiere algo de esfuerzo.

Somos la combinación de nuestras virtudes y defectos. Cualquier persona con un poco de sentido común quiere ser una buena persona. Raro es el que quiere ser malo. El asunto es ¿qué es ser buena persona? ¿Cómo sé que con mis decisiones me voy convirtiendo en mejor y no en peor persona?

En el mensaje de esta semana voy a proponer un camino, sé que es genérico y que cada uno lo tiene que concretar según su situación particular. También sé que es muy sencillo. Pero son las cosas sencillas las que son útiles. Lo complejo es muy complicado.

Propongo como plan personal intentar adquirir virtudes y erradicar defectos. Así de genérico y así de sencillo. Es mejor ser leal a los compromisos que uno adquiere que ser una persona cuyos compromisos no valen nada. Es mejor ser optimista que cenizo. Es mejor ser trabajador que vago. Es mejor servir a los demás que ser un egoísta.

El programa es amplísimo y cada uno lo puede adaptar a su situación. Ir a por todo es una tarea imposible, pero centrarse una temporada en adquirir una virtud o erradicar un defecto, y más adelante centrarse en otro puede ayudar. Pero uno tiene que proponérselo. Si se deja a la tendencia natural fácilmente campan los defectos y no aparecen las virtudes. Al final somos (en sentido impropio) la suma de nuestras virtudes menos la suma de nuestros defectos. Cada uno es lo que ha decidido ser. Ánimo y a por ello. Hasta el jueves que viene.

El éxito de las decisiones

octubre 18, 2018 15 comentarios

exitoEl que tengamos éxito o no cuando tomamos decisiones, el que una empresa vaya mejor o peor, depende de muchos factores: el realismo con que abordamos una situación, lo racionales que somos, nuestra experiencia, la intuición, y otros muchos factores.

Después de muchos años observando como las personas y los equipos directivos toman decisiones, he llegado a la conclusión de que el factor más importante del éxito de las decisiones es la suerte. Sí, la suerte. Pensamos que somos buenos planificadores, que razonamos bien, etc, pero al final si nos ha salido algo bien fundamentalmente es porque hemos tenido suerte.

Uno puede pensar en el éxito que tienen empresas como Google, Facebook, Amazon, Microsoft, etc. Pues bien, pienso que además de talento y capacidad directiva de sus promotores, esas empresas son lo que son porque han tenido suerte. Cuantas iniciativas tipo Facebook o cualquier otra ha habido en el mundo y no han funcionado. Seguramente muchísimas, pero como no han funcionado no las conocemos y solo nos han llegado las que han tenido éxito. Solo las que les ha acompañado la suerte han visto la luz.

Pero para tener suerte hay que estar preparado para tenerla. Me explicaré. Si uno juega a la lotería y le toca un buen premio, lo único que puede decirse de esta persona es que ha tenido suerte. Si no le toca ningún premio no diremos que ha tenido mala suerte. Es lo normal que no te toque nada. Sin embargo, si esta persona ha podido tener suerte es porque ha comprado boletos de lotería. Al que no juega, nunca le acompaña la suerte.

O sea que, efectivamente la suerte tiene su espacio de influencia, pero hay quien está preparado para aprovecharse de la suerte y hay quién no. Que la suerte os acompañe, y que os pille preparados. Hasta el jueves que viene.

Seamos serios

diciembre 27, 2017 16 comentarios

enseñanzaNo voy a hablar de lo que está pasando en Catalunya porque ya se ha dicho todo y todo el mundo está ya saturado. También he felicitado a muchos la navidad, por lo que no voy a hacer más referencia a esta fecha.

Voy a comentar una noticia del periódico que me ha dejado con la boca abierta. Leo “Los candidatos a profesor deberán sacar un 5 en todas las pruebas de la oposición”. ¡¡¡¡Pero cómo!!! ¿Qué va a enseñar un profesor que ni siquiera él ha aprobado?

Resulta que hay convocadas un montón de plazas para ser profesor. La mayoría para los que ya son profesores interinos. En los exámenes hay dos pruebas, una de conocimientos y otra de aptitud pedagógica. ¿Qué va a enseñar una persona que no tiene conocimientos o no tiene aptitud pedagógica? Se equivoca de profesión. Y la mayoría de estas personas ya están siendo profesores interinos. La discusión debería estar si puede ocupar una plaza de profesor una persona que no saca un 9 ó un 10 en alguna de estas dos dimensiones.

Aunque sea un tópico repetido no me resisto a recordar que la educación es fundamental para el futuro de una sociedad, y si pedimos tan poco a nuestros profesores ¿qué sociedad vamos a tener? ¿Nos pondríamos en manos de un cirujano que suspendiera en conocimientos de medicina o en su capacidad de aplicarlos en una sala de operaciones?

¿Cómo va a tener prestigio una profesión tan importante como la de profesor si exigimos tan poco para ejercerla? Lamento en estas fiestas de navidad haber transmitido el mal humor que me ha producido leer esta noticia. Me apasiona la profesión de profesor. A los 7 años yo ya sabía que quería ser profesor y me duele que se la trate de un modo tan frívolo. Miguel Angel cálmate. Feliz año 2018.

Hay que tomar decisiones

Earriesgars una tendencia natural el no tomar decisiones. Cuando decidimos podemos equivocarnos y esto no nos gusta por lo que en la mayoría de situaciones preferimos dejar las cosas como están. Pero esto es un autoengaño, pues dejar las cosas como están es ya tomar una decisión de modo pasivo e inconsciente.

No porque no tomemos decisiones van a dejar de ocurrir cosas. Lo que pasa es que no nos sentiremos responsables de esas cosas que ocurren y por tanto, tampoco nos sentiremos culpables. Pero evitar decidir es evitar tomar las riendas de nuestra vida y dejar que los acontecimientos u otras personas decidan por nosotros.

Además sucede que al decidir las cosas nos pueden salir bien o mal, y el impacto subjetivo que tienen las posibles consecuencias negativas de nuestras decisiones es muy superior al impacto que tienen las posibles consecuencias positivas, por lo que al final acabamos dejando las cosas como están. Acabamos no haciendo nada.

Pues no. Hay que abordar proyectos, debemos ser proactivos. Debemos estar preparados para que algunas cosas salgan mal. Y no pasa nada. Seguimos adelante y ya está. Solo no fracasa el que no acomete nada. Ánimo y a perder el miedo a tomar decisiones. Hasta el jueves que viene.

Experimentar y aprender

septiembre 22, 2016 26 comentarios

experimentarTengo un amigo que dice que no hay fracaso en la toma de decisiones. O bien conseguimos lo que pretendíamos o bien aprendemos. Yo estoy totalmente de acuerdo con esta idea. El único fracaso es no decidir por temor a equivocarnos.

Toda decisión debe concebirse como un experimento. Decidir es hacer la hipótesis de que si hago esto ocurrirá tal cosa. Si hago A ocurrirá B. Una vez hacemos A comprobaremos si ocurre B, en cuyo caso confirmaremos nuestra hipótesis y además habremos obtenido lo que queríamos. También puede suceder que no ocurra B, en cuyo caso sabremos que nuestra hipótesis  no es correcta y tendremos que modificarla, seguir experimentando y seguir aprendiendo.

Si las cosas salen de forma distinta a como queríamos que salieran, podemos sentirnos fracasados o podemos aprender. Si nos sentimos fracasado no sacamos nada en limpio de esa decisión. Si aprendemos porqué con esa decisión no hemos conseguido lo que pretendíamos estaremos mejorando para la próxima vez.

Saludos y hasta el jueves que viene. Si hacéis comentarios en este blog no es necesario que pongáis vuestro correo electrónico en el comentario, aunque el diseño de la página os lo pida. Gracias por seguir difundiendo y participando en el blog.

No te autolimites

alternativasMuchas veces cuando tomamos decisiones o bien nos limitamos innecesariamente o bien somos tan genéricos que todo acaba en nada.

Hay quien decide centrarse en la calidad de los productos o bien disminuir costes o adelgazar o dejar de fumar. Ninguna de estas cosas son decisiones. Son declaración de intenciones. Para que llegue a ser una decisión, hay que especificar de modo más concreto cómo se va a conseguir eso. Decidir entre distintas posibles alternativas para que esas intenciones tengan una mínima posibilidad de convertirse en realidad. Si no, no se está decidiendo.

Otras veces uno piensa que está decidiendo entre alternativas y tampoco está decidiendo realmente. La situación de “me compro un coche o no” o bien “empiezo un master o no” tampoco son decisiones, pues en estos casos solo hay una alternativa “hacer esto o no”.

Para decidir hay que presentar varias alternativas: “Me compro un coche o bien aguanto dos años más con el que tengo y me compro uno mejor dentro de dos años” “empiezo un master o me pongo a trabajar y dentro de dos años me planteo si quiero seguir trabajando o volver a estudiar, o quizá dentro de 5 años hago un programa de desarrollo directivo o un master para profesionales”. Esto son verdaderas decisiones, porque hay más de una alternativa. En situaciones de sí o no, no hay más que una alternativa. Esto es muy pobre.

También cuando decidimos entre dos alternativas a veces no ponemos imaginación suficiente y pensamos que solo podemos optar por una cosa u otra. ¿Por qué no pensamos un poco más y miramos a ver si puedo hacer una cosa Y la otra?

No nos autolimitemos y exploremos más posibilidades de las que inicialmente pensamos que tenemos. Tomaremos mejores decisiones. Feliz inicio de verano y pamplonicas ¡Viva San Fermín! (va por mis sobrinos). Hasta el jueves que viene.

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