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Posts Tagged ‘decisiones’

Hay que tomar decisiones

Earriesgars una tendencia natural el no tomar decisiones. Cuando decidimos podemos equivocarnos y esto no nos gusta por lo que en la mayoría de situaciones preferimos dejar las cosas como están. Pero esto es un autoengaño, pues dejar las cosas como están es ya tomar una decisión de modo pasivo e inconsciente.

No porque no tomemos decisiones van a dejar de ocurrir cosas. Lo que pasa es que no nos sentiremos responsables de esas cosas que ocurren y por tanto, tampoco nos sentiremos culpables. Pero evitar decidir es evitar tomar las riendas de nuestra vida y dejar que los acontecimientos u otras personas decidan por nosotros.

Además sucede que al decidir las cosas nos pueden salir bien o mal, y el impacto subjetivo que tienen las posibles consecuencias negativas de nuestras decisiones es muy superior al impacto que tienen las posibles consecuencias positivas, por lo que al final acabamos dejando las cosas como están. Acabamos no haciendo nada.

Pues no. Hay que abordar proyectos, debemos ser proactivos. Debemos estar preparados para que algunas cosas salgan mal. Y no pasa nada. Seguimos adelante y ya está. Solo no fracasa el que no acomete nada. Ánimo y a perder el miedo a tomar decisiones. Hasta el jueves que viene.

Experimentar y aprender

septiembre 22, 2016 23 comentarios

experimentarTengo un amigo que dice que no hay fracaso en la toma de decisiones. O bien conseguimos lo que pretendíamos o bien aprendemos. Yo estoy totalmente de acuerdo con esta idea. El único fracaso es no decidir por temor a equivocarnos.

Toda decisión debe concebirse como un experimento. Decidir es hacer la hipótesis de que si hago esto ocurrirá tal cosa. Si hago A ocurrirá B. Una vez hacemos A comprobaremos si ocurre B, en cuyo caso confirmaremos nuestra hipótesis y además habremos obtenido lo que queríamos. También puede suceder que no ocurra B, en cuyo caso sabremos que nuestra hipótesis  no es correcta y tendremos que modificarla, seguir experimentando y seguir aprendiendo.

Si las cosas salen de forma distinta a como queríamos que salieran, podemos sentirnos fracasados o podemos aprender. Si nos sentimos fracasado no sacamos nada en limpio de esa decisión. Si aprendemos porqué con esa decisión no hemos conseguido lo que pretendíamos estaremos mejorando para la próxima vez.

Saludos y hasta el jueves que viene. Si hacéis comentarios en este blog no es necesario que pongáis vuestro correo electrónico en el comentario, aunque el diseño de la página os lo pida. Gracias por seguir difundiendo y participando en el blog.

No te autolimites

alternativasMuchas veces cuando tomamos decisiones o bien nos limitamos innecesariamente o bien somos tan genéricos que todo acaba en nada.

Hay quien decide centrarse en la calidad de los productos o bien disminuir costes o adelgazar o dejar de fumar. Ninguna de estas cosas son decisiones. Son declaración de intenciones. Para que llegue a ser una decisión, hay que especificar de modo más concreto cómo se va a conseguir eso. Decidir entre distintas posibles alternativas para que esas intenciones tengan una mínima posibilidad de convertirse en realidad. Si no, no se está decidiendo.

Otras veces uno piensa que está decidiendo entre alternativas y tampoco está decidiendo realmente. La situación de “me compro un coche o no” o bien “empiezo un master o no” tampoco son decisiones, pues en estos casos solo hay una alternativa “hacer esto o no”.

Para decidir hay que presentar varias alternativas: “Me compro un coche o bien aguanto dos años más con el que tengo y me compro uno mejor dentro de dos años” “empiezo un master o me pongo a trabajar y dentro de dos años me planteo si quiero seguir trabajando o volver a estudiar, o quizá dentro de 5 años hago un programa de desarrollo directivo o un master para profesionales”. Esto son verdaderas decisiones, porque hay más de una alternativa. En situaciones de sí o no, no hay más que una alternativa. Esto es muy pobre.

También cuando decidimos entre dos alternativas a veces no ponemos imaginación suficiente y pensamos que solo podemos optar por una cosa u otra. ¿Por qué no pensamos un poco más y miramos a ver si puedo hacer una cosa Y la otra?

No nos autolimitemos y exploremos más posibilidades de las que inicialmente pensamos que tenemos. Tomaremos mejores decisiones. Feliz inicio de verano y pamplonicas ¡Viva San Fermín! (va por mis sobrinos). Hasta el jueves que viene.

Que no te traicione la memoria

recencyVoy a hablar esta semana de un error en la toma de decisiones, en el que es muy fácil caer y también muy fácil no cometerlo si lo tenemos en cuenta. Muchas veces los acontecimientos más recientes, los que nos vienen a la memoria con más facilidad, tienen mucho peso en nuestras decisiones, cuando suelen ser sucesos aislados y sin mucha importancia. Solo que los hemos vivido recientemente y por eso nos condicionan más de lo debido.

Si hemos presenciado un accidente de coche, los días siguientes somos más cautos conduciendo, pero al cabo de pocas semanas seguimos conduciendo igual que antes (ni bien ni mal, simplemente igual que lo hemos hecho siempre). No por haber presenciado el accidente aumentan ni disminuyen nuestras probabilidades de sufrir uno.

Cuando aparece una noticia en la prensa de que se ha visto un tiburón en una playa de Florida, durante una temporada disminuye enormemente el número de bañistas. Al cabo de unos días vuelve todo el mundo a bañarse. Los sucesos recientes tienen un gran impacto en nuestras decisiones, mientras que si están alejados en el tiempo ya no los tenemos en cuenta.

Tras la reciente crisis económica, las empresas se vuelven más cautas a la hora de emprender nuevos proyectos. A la que haya un par de años de bonanza (que la habrá a pesar de los augurios de supuestos sabios y profetas) se volverá a las andadas.

¿Cómo defendernos de esta natural tendencia a prestar demasiada atención a los acontecimientos recientes en detrimento de los anteriores? Muy sencillo. Cuando veas que un hecho condiciona tus actuaciones pregúntate ¿en los últimos varios años, cuantas veces ha sucedido este hecho? Te darás cuenta de que la proporción de veces sucedida es mucho menor de la que imaginas, y que el asunto no es para tanto. Usa datos, no impresiones. Las impresiones nos pueden jugar malas pasadas. Los datos no. Hasta el jueves que viene.

La mitad de las decisiones que se toman son equivocadas

DecisionesPaul Nutt, profesor de dirección de empresas en la Ohio State University, es un experto en el estudio de la toma de decisiones, que hace años llevó dirigió un estudio para intentar determinar las principales razones por las que fallan las decisiones. Aunque el estudio lo llevó a cabo para las decisiones en el ámbito empresarial, las conclusiones a las que llegó me parece que son extrapolables a todo tipo de decisiones. O por lo menos nos pueden ayudar a reflexionar.

El trabajo de Nutt, que duró casi 5 años, consistió en estudiar más de 350 decisiones importantes tomadas en empresas de Estados Unidos y Canadá, y rastrear durante dos años cada una de ellas para ver si se había conseguido el logro que se proponían. Su más mediática conclusión es que la mitad de las decisiones que se toman fallan. No consiguen el objetivo que se proponen.

Tres son las principales causas, según Nutt, por las que fallan las decisiones que se toman. La primera es cuando los directivos imponen soluciones a los problemas que surgen o a los retos que se plantean. Ante una situación, y esto puede suceder tanto en la empresa como fuera de ella, el jefe, el responsable de la situación, decide lo que hay que hacer, muchas veces sin contar con la opinión de personas que están más cerca del problema y que pueden aportar información útil para resolver el problema que se tiene entre manos.

La segunda causa por la que fallan las decisiones es porque se limita mucho el número de alternativas que se consideran. En cuanto se nos ocurre una idea que puede resolver nuestro problema, la llevamos a la práctica sin explorar posibles mejores alternativas

La tercera causa es porque a la hora de poner en práctica  la solución que hemos decidido imponemos el modo de hacerlo. Una vez más no buscamos el concurso de las personas que tienen que aplicar la solución. Somos muy listos nosotros y ya imponemos como hay que hacer todo.

Mira a ver si estas tres ideas te sirven para reflexionar y tomar mejores decisiones. Feliz semana santa y hasta el jueves que viene.

Titanic

hundimiento del TitanicEn la noche de este sábado 14 de abril se cumplirá el centenario del hundimiento del Titánic. A raíz de este aniversario se está hablando mucho del acontecimiento. En algunos de los artículos que he leído últimamente se afirma que fue un hecho totalmente fortuito e inevitable. Mi tesis es que el hundimiento del Titánic fue el resultado de una sucesión de malas decisiones tomadas antes y durante la travesía.

Este suceso nos ha servido a Pablo Maella y a mi como ejemplo para ilustrar una serie de principios para tomar buenas decisiones. Estos principios los exponemos en nuestro libro “Iceberg a la vista. Principios para tomar decisiones sin hundirse. Es un libro sencillo que se lee en dos o tres horas y que expone en cada uno de sus diez capítulos uno de los principios para decidir bien. Cada capítulo está dividido en dos partes. En la primera parte exponemos algún aspecto de la historia del Titánic y en la segunda parte explicamos qué se hizo mal, porqué, y presentamos situaciones de la vida corriente de las personas y de las empresas en las que se puede cometer errores similares. Enunciamos unos principios de actuación que si se siguen se pueden evitar esos errores y es más fácil decidir bien. Cito a continuación los 10 principios:

  1.  Preocúpate por decidir bien, más que por acertar
  2.  Identifica claramente tus objetivos
  3.  Plantea tus problemas de forma realista
  4.  No te autoengañes; es muy fácil hacerlo
  5.  Atiende sólo a la información relevante
  6.  Reconoce la incertidumbre y gestiónala
  7.  Sé creativo y genera alternativas
  8.  Ten en cuenta que tus decisiones tienen consecuencias
  9.  Lo que decidas.., ponlo en práctica
  10.  Sé consciente de que no todo es racionalidad
El libro del Iceberg ya va por su tercera edición. También se ha publicado en italiano y en formato ebook en inglésEsta tarde tenemos la reunión presencial de los lectores de este blog en el IESE en Barcelona. Estamos apuntados unos 80. Ya relataré al resto como ha ido. También el jueves que viene daré en Zaragoza una sesión sobre “La intuición en la Toma de Decisiones para antiguos alumnos del IESE e invitados. Por supuesto los lectores del blog que esteis por Zaragoza estais invitados. Os dejo un video sobre el libro del Iceberg que se me había traspapelado Hasta el jueves que viene.

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